sábado, 22 de julio de 2023

La vida sobre un muro (en palimpsesto)...

 
Probablemente, lo más crucial siempre sea el atinar con alguna clara lectura del palimpsesto de la vida en las polis; como, por ejemplo, algo que hoy nos llegaba desde La Cabrera (de Madrid, entre la Pradera del Amor y El Roble...) hasta esta Valdecañada (Bierzo, ante Valle del Silencio y la Cabrera de León):
   
 
"En el pueblo donde paso el verano nadie diría que mañana sus habitantes, como los demás españoles, están llamados a votar en unos comicios que, seguramente, van a resultar cruciales. Ningún cartel colgado, ninguna pared empapelada, ningún mensaje despunta en sus calles limpias. Para quienes venimos de la gran urbe parece insólito, aunque ahora las campañas electorales son mucho más pulcras que las de antes cuando, brocha en mano, los militantes de los partidos colocaban el rostro de sus líderes en cuanta superficie veían vacía. Y, sin embargo, este lugar alberga los muros de un túnel que atraviesa la antigua N-I, ahora convertida en avenida, llenos de mensajes que se han ido acumulando con el tiempo, unos sobre otros, de manera que lo que vemos hoy se superpone a lo que se escribió años atrás. Puedo certificarlo, pues conservo fotografías tomadas de tanto en tanto, atraído por la estética final que configura ese amontonamiento de ideas, nombres, amores y odios; de vida, en fin.

En esos muros la política no está ausente, aunque se mueve en el terreno de la abstracción con un sesgo extremista, para nada electoral. Son lemas y signos alejados de la trifulca cotidiana que nos acompaña desde hace ya meses. Ahí está, por ejemplo, una esvástica y unas SS tachadas, que alguien descalificó con la inscripción «viva la república, hijos de puta»; y más abajo un «Madrid será la tumba del fascismo», así como, con mayor tamaño, un «Sierra Norte Antifascista», sin que por ello quede oculto un ya casi desdibujado «viva Franco». Claro que estos mensajes son minoritarios, porque lo dominante es el narcisismo de quienes quieren inmortalizar su nombre –como Pedriyo, Stephany, Cris, Anastasia, Olga, Manuel, Blanca, Lucía y Sofía– o su apodo –como Kext, Baba y Luci–. También sus odios –como el machista que califica a varias mujeres de «mamapinga», «cara papaya» y «maricona»–. No faltan los lemas lúdicos –«follar es lo mejor»– y hasta un elogio del onanismo. Resaltan los mensajes amorosos –«Miguel y Lucía, siempre te amo», «David te quiero»–. Se comprueba que, en el muro, la vida es más compleja que los debates que nos envuelven. Disfrutémosla, pasado mañana, en este cálido y apacible verano."
 
 
No nos representan [sus cuentos]; ni tampoco en nuestro nombre, para nada, van echándonos [t@ntísima] cuenta. Nosotros mismos, ¡tan solos!, realizaremos los únicos esfuerzos reales por todo aquello cuanto pueda ser mejor...
 




jueves, 20 de julio de 2023

Una ilusa -¡por demasiado lógica!- proposición: Salvad a la izquierda, echadle a Pedro Sánchez

    

Es iluso creer acá hoy posible siquiera entrar a debatir estas RAZONES; argumentar ya no importa cuando cabe sólo elegir una u otra orilla del bipartidismo maniqueo y cainita sin respeto jamás a las ciudadanías: jalean tocomochar todo análisis riguroso de las realidades complejas por simplista consigna basada en supremacismo identitario justificándol@ irrebatible frente a un supuesto "mal único absoluto" de los competidores, entre truculencias atrapalotodo -y vendehumos de cualquier futuro sin presupuestar- o arbitrario totalitarismo decretado como inquisitorial dizque 'cordón sanitario' contra 'negacionistas' discrepantes (ya nos lo había explicado Julio Anguita)... 

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"Puede parecer una PARADOJA, pero no lo es. Sánchez es un elemento tóxico para la autodenominada izquierda. La izquierda, en sus diferentes variantes, precisa pasar por la oposición. Acometer su renovación. Tener tiempo para reflexionar. Conviene que examine cuál ha sido su trayectoria -especialmente en los últimos tiempos- y se desprenda, entre otras cosas, de todo resabio populista. La izquierda, al menos en un país democrático, no puede estar cimentada en el golpismo o en los que defienden la violencia política, aun cuando ahora no la practiquen al ser conscientes de que estratégicamente no les conviene.


Es posible que determinadas tácticas y actuaciones sean aceptables en países subdesarrollados con grandes déficits democráticos y donde se carece de un Estado de derecho y, por lo tanto, en ocasiones no existe otro camino para establecer la libertad y la equidad que sortear el sistema jurídico construido por un poder dictatorial; e incluso, en los casos extremos utilizar la violencia. Pero ese no es el caso de España. Hace más de cuarenta años que nuestro país -tal como dice la Constitución- es un Estado democrático y de derecho y, aunque con muchos defectos, equivalente al de los otros países europeos.


No es posible autoproclamarse de izquierdas cuando se está a favor del retorno al cantonalismo, a los reinos de Taifas, a la tribu o al clan; ni se puede calificar de progresista, sino más bien de reaccionario, al gobierno que para estar en el poder maneja torticeramente el derecho y no tiene empacho en aplicarlo de manera desigual a los ciudadanos: librando de la cárcel a aquellos que le apoyan, cambiando el Código Penal y eliminando delitos o modificándolos con la misma finalidad.

 

 

A un gobierno ni siquiera se le puede tildar de democrático cuando acepta el principio de que el fin justifica los medios y en función de ello pretende apoderarse de todos las instituciones del Estado, utilizándolas en su propio provecho; y tampoco se le puede calificar de liberal cuando defiende que la ley no se aplique a todos por igual y que el hecho de tener la mayoría y ser gobierno le permite situarse más allá del ordenamiento jurídico. Y, sin ser democrático y liberal, un Estado no puede ser social.


Sánchez ha contaminado a toda la izquierda, tanto al partido socialista como a Podemos. Hablo de toda la izquierda, porque no considero tal a los partidos que se autocalifican de ese modo, aun siendo independentistas. Nacionalismo e izquierda constituyen una “contradictio in terminis”.


Sánchez [que no es de izquierda, sino sanchista, sólo] ha provocado una metamorfosis radical en el PSOE. La mejor prueba de ello es que al principio de todo, los órganos del partido, concretamente el Comité Federal -que es la máxima autoridad entre congresos-, cuando intuyó hacia dónde se dirigían los planes del ahora presidente del Gobierno, no dudó en forzarle a dejar la Secretaría General. Lo que como "gobierno Frankenstein" bautizó  Rubalcaba entonces aparecía como un auténtico sacrilegio, algo inimaginable, para la casi totalidad de los socialistas.


No es que pase por alto la evolución sufrida por el PSOE con anterioridad, su tránsito, parecido al de otros partidos europeos, desde la socialdemocracia al socialiberalismo. De hecho, asumió muchos de los principios del neoliberalismo económico, pero continuaba siendo al menos un partido constitucionalista, incapaz de pactar con los herederos de aquellos implicados en el asesinato de compañeros socialistas o con los que preparaban un golpe de Estado.

 

 

Tampoco olvido que Rodríguez Zapatero tuvo determinadas veleidades frente a los soberanistas, prólogo del sanchismo y en cierta forma preparación y germen para su advenimiento. Aquellas palabras de “Pascual, aceptaré lo que venga de Cataluña” y la desacertada aprobación del Estatuto constituyeron el detonante del procés. A su vez, su negociación con ETA, cuando estaba ya derrotada, estuvo a punto de acarrear que se hiciesen concesiones innecesarias a la banda terrorista y de dar consistencia a un relato falso que en cierta manera la blanqueaba. Solo el atentado de la terminal 4 del aeropuerto de Barajas abortó la operación. Son conocidas las palabras de Zapatero calificando a Otegi de ”hombre de paz”.


Pero, a pesar de todo ello, el cambio trascendental en el partido socialista se produce a la vuelta de Sánchez a la Secretaría General tras las segundas primarias. La transformación inicial se produce en el ámbito institucional. Apoyándose en un instrumento radicalmente presidencialista y que jamás debería haber penetrado en las formaciones políticas españolas, las primarias, establece dentro del partido un régimen profundamente autocrático. Constituye una ejecutiva y un comité federal a su medida y hace que el congreso apruebe todas aquellas normas que le garantizan el total control del partido y su permanencia, sin que nadie pueda volver a descabalgarle de su cargo. Ciertamente, desde entonces no hay quien se mueva en esta formación política sin el permiso de Sánchez. Él premia y castiga.


Esta posesión del partido socialista por el sanchismo se hace tanto más radical y absoluta desde el momento en el que, a través de la moción de censura, Sánchez llega a la presidencia del gobierno. La capacidad de recompensar y sancionar se multiplica por cien y se hace casi ilimitada. Es bien sabido, casi un tópico, que el poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente. Así que la corrupción se fue extendiendo a lo largo y ancho de toda la formación política y casi todos los que años antes se habían opuesto a los planes de Sánchez terminaron sometiéndose a los nuevos parámetros. Nadie puede vivir permanentemente con mala conciencia, así que lo que en un principio era mera conveniencia se fue transformando en autoconvencimiento.


Sánchez va ahora de plató en plató proclamando que es un político limpio, pero lo cierto es que pocas corrupciones serán mayores que comprar el gobierno de la nación con mercedes y cesiones que, si bien les pueden convenir a unos pocos, terminan perjudicando a la totalidad, tanto más cuanto que todo ello se hace eludiendo el derecho y violando los procedimientos democráticos básicos. La corrupción personal aumenta de tamaño cuando (con "la derech[on]a como coartada"...) se logra contagiar a toda una formación política.

 

 

Solo tras el maremoto que se ha producido el 28 de mayo, en el que el partido socialista ha perdido gran parte de su poder municipal y autonómico y, con ello, muchos de sus militantes el puesto de trabajo, se han comenzado a percibir ruidos en los territorios y las agrupaciones. ¿Qué ocurrirá en el PSOE el 23 de julio si Sánchez pierde las elecciones? ¿Dejará el cargo de secretario general? Recordemos que no quiso dimitir habiendo obtenido 85 escaños y con 85 escaños formó el primer gobierno Frankenstein. ¿Tendrá capacidad el PSOE para regenerarse?


También Podemos e Izquierda Unida se han contagiado de la toxicidad del sanchismo desde el momento en que han participado del Gobierno Frankenstein. La prisa por llegar al poder, surgida en parte por una concepción bastante simplista e inmadura de la política, les lanzó a los brazos de Sánchez y les hizo partícipes de todos los dislates de este Gobierno, incluso de aquellas medidas que chocaban frontalmente con su ideología y tradición. Vieron cómo España tomaba claramente partido a favor de la OTAN en una guerra llena de interrogantes y bastante alejada de nuestro entorno geográfico e histórico. 


Por mucho que repitan que se encuentra en Europa, los intereses parecen encontrarse más bien en EE. UU. Protestaron, pero aceptaron (los acuerdos de Consejo de Ministros se adoptan por unanimidad y hacen responsables a todos sus miembros) los continuos aumentos de los gastos de defensa y el envío de tropas a Ucrania. Tomaron parte como miembros del Gobierno en la modificación radical de la posición de España respecto al Sáhara, que, por cierto, continúa siendo el misterio mejor guardado. ¿Qué es lo que provocó de la noche a la mañana que Sánchez cambiase la posición sin dar cuenta a nadie?


La causa del deterioro sufrido por Podemos e IU al entrar tan precipitadamente en el Gobierno se encuentra también en la falta de preparación y conocimientos de sus miembros, características necesarias para realizar un papel discreto en los cargos ejecutivos. Junto a un cierto engreimiento, portaban una gran dosis de ingenuidad, hasta el punto de que en ocasiones al escucharles nos hacían recordar las asambleas universitarias. Han ignorado -o no han querido considerar- las limitaciones inherentes al sistema político y económico en el que nos movemos y los parámetros internacionales que en las actuales circunstancias condicionan la actuación de cualquier gobierno.


Estas carencias se hicieron tanto o más llamativas en cuanto quisieron aplicar en la práctica medidas que parecían ilusorias o fuera de la realidad, con el consiguiente descrédito para las organizaciones que las proponían. En política lo más grave es hacer el ridículo. Es ciertamente triste constatar cómo en la opinión pública el legado del 15-M, que suscitaba respeto y comprensión, se ha convertido en algo risible.

 

 

Ni el PSOE ni Podemos pueden esconderse detrás de la política social. Aunque hubiese sido excelente, no podría justificar los enormes fallos en el Estado de derecho y en los procedimientos democráticos que se han producido durante el sanchismo; pero es que, además, las actuaciones en esta área dejan también mucho que desear. La política social no se puede enjuiciar al margen de la política económica, cuando la segunda falla, por fuerza la primera también lo hace. Al margen de proclamas triunfalistas, nuestra economía ha estado durante estos años a la cola de Europa (ver mi artículo publicado el 29 de junio de este año, titulado La economía española, como una moto).


Una política social de izquierdas no puede confundirse con el populismo. El Estado social no es el Estado de los bonos, de las ocurrencias, de los parches, de los gastos sin planificación, que no se sabe en realidad a quién benefician ni cómo se pueden instrumentar. El sanchismo se ha dejado llevar por los intereses electorales implementando pequeñas subvenciones a diestro y a siniestro sin orden ni concierto, mientras los grandes temas continúan pendientes.


Tras afirmar que se iban a derogar las reformas laborales de Zapatero y Rajoy -impuestas ambas en momentos de crisis por la Unión Europea-, se acomete una que constituye un simple acicalamiento que no modifica los elementos principales y más dañinos de las dos anteriores: las facilidades para despedir y las consiguientes indemnizaciones, incluyendo los salarios de tramitación; no es extraño que la patronal la aprobase y que Feijóo diga ahora que apenas es preciso tocarla. 


Como tampoco es raro que la CEOE estuviese a favor de la aplicación masiva y sin ningún control de los ERTE, que favorecían considerablemente a las empresas, tanto a las que lo necesitaban como a las que no, y servían simplemente para incrementar sus beneficios, pero suponían una carga colosal para el erario público (ver mis artículos del 18 de noviembre de 2021 y del 6 de enero de 2022, respectivamente titulados El paro, los ERTE y la reforma laboral y La reforma laboral y el despido).


Mientras se aprobaban bonos, dádivas y generosidades -tales incluso como conceder 400 euros a los jóvenes para que, según dicen, se los gasten en productos culturales-, no se abordaron o se abordaron mal las columnas del Estado del bienestar. El ingreso mínimo vital ha sido un enorme fracaso que tan solo ha servido para colapsar los servicios de la Seguridad Social y restar recursos de la Agencia Tributaria. 


El problema de las pensiones continúa sin solucionar y se mantiene como una espada de Damocles por encima de la cabeza de todos los jubilados. Solo se ha hecho un apaño y el Gobierno es el primero que sabe que la UE les exigirá una solución definitiva. Tampoco es verdad que hayan subido este año las prestaciones, simplemente han impedido que se redujeran por la inflación, lo que ya se había acordado en el Pacto de Toledo y por lo tanto lo habría aplicado cualquier gobierno.

 

 

No se ha hecho nada para solucionar temas como la justicia, la sanidad o la vivienda, a pesar de haber contado con los ingentes recursos de la Unión Europea, que se podían haber aplicado a estas finalidades y no a otras en buena parte desconocidas y de muy dudosa utilidad


No se ha acometido tampoco una reforma fiscal en profundidad que, entre otras cosas, debería haber incrementado la progresividad en el IRPF, equiparado las rentas de capital con las del trabajo y eliminado una multitud de deducciones que no incentivan nada, pero benefician fundamentalmente a las rentas altas y constituyen un semillero de fraude al no poderse controlar la mayoría de ellas. En su lugar, lo único que se ha hecho ha sido introducir impuestos ecológicos claramente regresivos o medidas puramente demagógicas como el impuesto a los bancos que, lógicamente y tal como estaba anunciado, estos están repercutiendo en los clientes mediante algo tan sencillo como no retribuir el pasivo.


Con todo, lo más grave es el ingente incremento sufrido por nuestros endeudamientos públicos, capaces de hipotecar el crecimiento económico y la política social del futuro. Puede repetirse el efecto Zapatero quien, después de haber tirado el dinero en los proyectos más absurdos como el Plan E, tuvo que acometer ajustes muy duros.


Ciertamente, la llamada izquierda en todas sus versiones necesita de renovación, casi de refundación, pero para eso tiene que abandonar el poder y replantearse su trayectoria, incluso su orientación actual, desechar determinados vicios. Es imprescindible que se desprenda del populismo y, sobre todo, que se libere de Sánchez y del sanchismo."


(Juan F. Martín Seco: 'Contrapunto', en República de las Ideas)




Posdata (24 de julio):



 "Perdedores de las Elecciones españolas ríen mucho" [Frankfurter Allgemeine]





  
T@nto triunfalismo de l@s UPSOERC... con Yolanda & Pedro ("¡Hemos ganado y hoy tenemos un país mejor: no nos equivoquemos, aquí lo que ha perdido es claro, la derechona FRANQUISTA en sus distintas versiones ha tenido que morder el polvo! ")... nada tan claro está si tenemos el valor de no rehuir ver las 'mareonas azules' que, aparte las mentiras de Ferraz-CIS-Prisa, siguen progresando a cada hora más...
 
  
Por Navidad iremos
a... nuevas elecciones.
Pero con otro añito 'en 
funciones' del gobierno 
para esta XIV Legislatura, 
del Gobierno de coalición
y la siguiente XV; como lo 
fueron ya 316 días entre 
las X y XI, seguidos por 
254 entre las XII y XIII:
¡un ideal, para la Casta
que cobra y no curra
en Parlamento, pero...
por decretos manda!
🤔

(Es el precio por "pararse
al extremismo"... de Vox,
y para seguir 'defensas a 
la mujer' con quien ha ya 
hecho Ley, que lo primero 
cambiado ha sido acortar 
prisión de violadores...) 

miércoles, 12 de julio de 2023

Sendas corrientes tradicionales prolongadas de visión sobre la realidad, en Oriente y al Oeste...

 
"El gran poeta japonés Basho (1644-1694) compuso una vez un poema en la forma conocida como haiku -y hokku- de 17, o más bien 15, silabas ['Yoku mireba, / Nazuna hana saku / Kakine kana'] que traducido dice más o menos: 'Cuando miro con cuidado, / ¡veo florecer la nazuna / junto al seto!' 

Es probable que hubiera ido caminando por el campo cuando advirtió algo; se acercó entonces, lo miró detenidamente, y descubrió cómo era nada menos que una planta silvestre insignificante o en general inadvertida para los caminantes. He aquí el hecho simple que describe, sin expresar en ningún momento un sentimiento específicamente poético, a no ser quizás con las últimas silabas, del 'kana'. Esa partícula, ligada con frecuencia con un nombre, adjetivo o adverbio, significa cierto sentimiento de admiración, elogio, tristeza o alegría, y puede ser vertida en ocasiones justamente a otras lenguas mediante un signo de admiración. En este haiku todo el verso termina por tal... 

El sentimiento que prevalece a su final quizá no sea comunicable para quienes desconocen el idioma japonés (...) En primer lugar Basho era, como lo son la mayoría de los orientales, un poeta de la naturaleza: la estiman tanto que se sienten uno con ella, y perciben todos los latidos de sus venas. La mayoría de los occidentales, en cambio, tienden a separarse de la misma. Piensan que nada tienen común, a no ser algunos aspectos deseables, y que sólo existe para ser utilizada por el hombre. Pero para ellos la naturaleza está siempre muy cercana... 

El poeta puede leer el más profundo misterio de la vida o del ser en cada pétalo. Basho acaso no tendría conciencia del caso, pero seguro que su corazón en ese momento vibraba por un sentimiento parecido a lo que los cristianos llaman amor divino, alcanzando las mayores profundidades de la vida cósmica. Tal es el Oriente... 
 
 
Veamos ahora qué puede ofrecer Occidente para una situación similar, escogiendo al célebre literato inglés Tennyson (1809-1892) en un corto poema que algo muy cercano al de Basho glosaba ['Flower in the crannied wall, / I pluck you out of the crannies; / — Hold you here, root and all, in my hand. / Little flower — but if I could understand / What you are, root and all, and all in all. / I should know what God and man is'], o sea: ' Flor en el muro agrietado, / te arranco de las grietas; / te tomo, toda y con las raíces, en mis manos, / florecilla, pero si pudiera entender / cuanto eres -con todo incluso tus raíces o total en la totalidad-, / sabría lo que Dios y el hombre son.'      

Muy verosímil es que Tennyson experimentara un sentimiento parecido al de Basho, pero la diferencia entre los dos estriba en cómo el poeta japonés no arranca la flor. La mira, simplemente. Está en sus pensamientos absorto. Siente algo en su espíritu, pero no lo expresa. Deja que un signo de admiración señale todo lo que quiere decir. Porque no tiene palabras para expresarlo; su sentimiento es demasiado pleno, demasiado profundo y no pretende conceptuarlo (...) Tennyson, en cambio, es activo y analítico. Primero separa la flor del lugar donde ha crecido en el terreno al que pertenece, por lo cual la planta debe morir, sin parecer importarle tal destino; su propia curiosidad debe quedar satisfecha. Como algunos científicos, quiere hacer la disección de la planta... 

Basho ni siquiera toca la nazuna, simplemente la mira, y lo hace con 'cuidado'. Eso es todo. Se mantiene inactivo, en contraste con el dinamismo del europeo. El oriental silencio no significa simplemente ser mudo, y quedarse sin habla. Es, en muchos casos, tan elocuente como las palabras. Occidente gusta del verbalismo. No sólo eso: transforma el verbo en carne haciendo que dicha encarnación se muestre algunas veces demasiado (burda y voluptuosamente) por sus artes o religión... 

¿Qué hace Tennyson? Mirando la flor arrancada, que probablemente comience a marchitarse ya, se formula interiormente una pregunta: '¿Lo entiendo?' Basho no se muestra inquisitivo en absoluto. Siente cómo se revela en tan humilde nazuna todo el misterio que ahonda fuentes de la existencia. Se muestra embriagado por su sentimiento y lo expresa en un grito inefable, inaudible. A diferencia de tal actitud, Tennyson sigue con una reflexión: “Si pudiera entender... sabría qué... son [Dios y el hombre]” Su llamado al entendimiento es característicamente occidental. Basho acepta, pero él resiste... 
 
 
Su individualidad permanece aparte. No se identifica con Dios ni entre la naturaleza. Tampoco hay empatía, reunificación o simpatía. Su conocer 'científicamente objetivo' es, y el del asiático totalmente 'subjetivo' (aun cuando ésta no sea palabra bastante adecuada, porque siempre opone sujeto al 'objeto'. Más bien, permanecería en otra 'subjetividad' absoluta, por la cual contempla nazuna y ésta lo contempla también a él)... 

Basho dice: 'miro con cuidado' [en japonés: 'yoku mireba']; las palabras implican cuánto no es ya un observador, sino que la flor ha cobrado de sí misma conciencia expresada silenciosa y elocuentemente. Tal elocuencia por parte de la flor con el silencio encuentra un eco humano en esas 17 sílabas del haiku. Sean cuales fueren las profundidades del sentimiento, el misterio de la expresión y aun la filosofía que haya en ello -para quien ha experimentado como real todo esto- son inteligibles...

Mas con Tennyson parece que no hay, primariamente, ninguna profundidad en el sentir: es todo intelecto, lo que resulta típico por la mentalidad occidental, partidaria de la vía del logos. Ha de tener algo que decir, a fin de abstraer o intelectualizar su experiencia concreta. Debe salir del campo de los sentimientos al del entendimiento, para sujetar la vida y el sentimiento a una serie de análisis, satisfaciendo su occidental espíritu de investigación. {Se ha seleccionado a esos dos poetas como ejemplos para sendos puntos de vista básicos y característicos sobre la realidad; Basho pertenece a Oriente y, en cambio, Tennyson es del Occidente (...) al comparar así ambos descubrimos cómo cada uno expresa su trasfondo tradicional} 

* Según esto, la mentalidad occidental es: analítica, selectiva, diferencial, inductiva, individualista, intelectual, objetiva, científica, generalizadora, conceptual, esquemática, impersonal, autoafirmativa, legalista, organizadora, impositiva, dispuesta a imponer su voluntad sobre los demás, etc. 
 
 
* Y frente a estos occidentales los rasgos de Oriente pueden caracterizarse definiéndola como: sintética, totalizadora, integradora, no selectiva, deductiva, no sistemática, dogmática, intuitiva (más bien afectiva), no discursiva, subjetiva, espiritualmente individualista y socialmente al grupo dirigida, etc.   

El oriental Lao-Tzé, referente primero (con el 'Tao Te King') de chino taoísmo y por ende también luego para linajes -tanto continentales como japonés, Chan o Zen- del budismo, decía: 'Sólo yo aparezco desprovisto / entre quienes de abundancia viven. / Mi espíritu sigue turbándose, / como pasa con cualquier ignorante. / Todo el mundo está esclarecido, / sólo continúo yo en tinieblas. / Todos resultan penetrantes / y quedo solo yo siendo tan torpe, / igual que quien deriva por alta mar. / Toda la gente tiene qué hacer, / sólo aquí yo soy un inútil' (Occidente, para contraste frente a esto, tiene su par de ojos agudos y penetrantes hundidos en las órbitas examinando el mundo exterior como los de un águila que se remonta por lo más alto del cielo. Y en la nariz prominente, los labios delgados o el conjunto del contorno facial, todo sugiere una intelectualidad altamente desarrollada y disposición al actuar comparable con aquélla del león. En verdad, león y águila son símbolos por antonomasia de las excelencias occidentales)...

Su principal discípulo, el influyente filósofo Zhuang Tzi, relataba la historia de konton o hun tun ['Caos']: sus amigos le debían muchos de sus logros y querían agradecérselo, concluyendo que Caos no tenía órganos sensoriales para distinguir el mundo exterior, un día tras otro se los fueron dando hasta que lograron transformarlo en una persona sensible como ellos. Pero mientras andaban felicitándose por su buen éxito, Caos se les murió. Ese grupo de amigos tan bien intencionados mas incapaces del distinguir las cosas con claridad sería Occidente, y el Caos a su vez Oriente (...) Denis de Rougemont menciona como características de los dos rasgos prominentes para las culturas occidentales -en 'Man’s Western Quest'- la persona libre, subjetiva, responsable con sus máquinas determinadas objetivamente o lógicas; lo cual es significativo por tratarse de conceptos contradictorios... y Occidente se necesita esforzar por su reconciliación..." 


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A este post le precedió, anterior mente (30/06/23):

                                 ... y a este post le sigue, ulterior mente (14/07/23)

viernes, 30 de junio de 2023

ENSEÑANZAS acerca DEL ZEN, desde hace ya quince siglos, por su introductor Bodhidharma

 

  
"Bud[dh]a es una palabra, sánscrita, para denominar aquello a lo que se ha reconocido como 'milagrosamente despierto' e 'iluminado' (...)

Proviene de la mente [Xin: 'corazón humano'] todo cuanto (en 'los 3 reinos'aparece; cualquier cosa que haces, o/y eres, en todo caso es[ en] tu mente. Por ello, la enseñanza de los budas del pasado y futuros es de mente a mente, sin preocuparse por definiciones (...)

Es imposible buscar el nirvana ['liberación del nacimiento y muerte'] o wu [la 'iluminación', desvelando lo real, sin más error] más allá de la mente: la realidad de tu propia naturaleza, o ausencia de causa y efecto, eso es tu mente. Puedes pensar que vas a encontrar un buda, iluminado, más allá de la mente; no existe tal sitio, empero (...)

Esta mente, real, es tu buda realmente: cuando alcanza su nir-vritti ['cesación de dar vueltas'] o nirvana (y en el 'Yogasutra' se define como cita vritti nirodha ['cesar del darle vueltas a la mente'] lo que intenta el Yoga...), no lo ve {ya que supondría dualidad}, pues algo mismo son ambos; y si viérelo en algún sitio, fuera de la mente, a si misma estaría engañándose (...)

La gente vive con frecuencia en avidya ['ignorancia'], no dándose cuenta del cómo el buda es tan sólo su propia mente. Para encontrarlo deberías verte tu propia naturaleza. Quien sí ve la suya uno es: o sea, persona libre ya de preocupaciones y planes; lo cierto es que no hay nada que intentar encontrar (...)

Responder, percibir, arquear cejas, parpadear, mover las manos y los pies, todo ello es tu naturaleza milagrosamente despierta. Y ella es la mente: un buda, o sea, el Camino; el cual no pueden serlo las doctrinas: meras palabras, tan sólo, apenas (...)

En sutras [las 'Escrituras'] ha sido dicho: 'estés donde vayas, allí hay un buda'. Él es tu mente. No lo uses para pretender venerar a ningún otro. Esta misma, mortal, es nuestra única naturaleza búdica; ninguna más hay, separada del buda. Tu mente siempre ha estado y está presente. Lo que ocurre es que no la ves, por sutil. Es como el espacio, que no puedes poseerlo ni tampoco perderlo (...)

La verdadera naturaleza no se afecta por causas y efectos, ni en retribución de los méritos; tampoco alcanza nada con el nacimiento ni la muerte, no es afectada por inercia de actos pasados, ni desde concentración o conocimientos. Así pues tal verdadera naturaleza no es parcial, sino vacía, nada pura ni tampoco impura; sólo libre, tanto del tener que alcanzar algo cuanto de los métodos o prácticas: libre de obtenciones, causadas o efectivas (...)
 
 
Por ello mismo el Buda -o sea, Siddharta Gautama Shakyamuni- no estaba equivocado: cuantos aún en maya [el ilusorio pensamiento] viven jamás logran saber quiénes -real mente- son. Sólo prajña [la sabiduría] conoce a esa mente, llamada naturaleza del dharma ['método de la enseñanza'] o liberación (la cual significa, en puridad, no estar sujeto a dukkha: 'insatisfacción', causada por las kleshas o 'aflicciones e insanas pesadumbres'); y también se le llama el Incontenible Tathagata ['Quien así ha llegado, a sat [la verdad], ya'], el Incomprensible, Yo Sagrado, el Gran Sabio o el Inmortal (...)

De capacidad ilimitada es, la mente, y son sus manifestaciones inagotables: en cada momento, allí donde no llega el lenguaje, ahí está tu mente. En sutras ya se ha dicho: 'las formas de un tathagata son ilimitadas; y así, también, su conciencia es'. Tales infinitas variedades de forma son debidas a la mente; que sunyata ['vacío'] es, esencialmente. Tan sólo en el ver nuestra propia naturaleza vacía está la verdad. Quien lo ve no nace ni muere, al ser nadie (...)

Dicho en sutras está: 'son ilusorias todas las apariencias'; no cuentan con propia existencia ni forma constante, sino de anicca o anitya [tan sólo 'impermanentes']. No te aferres a ellas y serás, con el Buda, una única mente. Se ha dicho en sutras: 'el buda es lo que libre de toda forma está', sublime Tao [la 'Realidad última, definitiva o total: vale decir, el -tan difícil de percibir- 'Camino'], que no puede ser expresado mediante lenguaje; y, éste, Zen ['meditación, para re-considerar, saliendo de la ilusión dualista'] es (...)

De lo que sólo un tathagata sabe, hombres y dioses permanecen inconscientes. La conciencia de los mortales no alcanza; mientras permanezcan apegados a las apariencias, inconscientes del que sólo son vacío seguirán. Y al tan equivocadamente aferrarse, a las apariencias de las cosas, pierden el Camino (...)

Si sabes que todo proviene de la mente, no te aferres; una vez aferrado eres inconsciente y por eso sufres el karma [de 'acciones condicionadas'] en vano: allí donde hay placer encontrarás esclavitud, pero una vez que consigues bodhi ['el despertar'] a tu cuerpo y mente originales dejarás de ser dirigido por trishna [los apegos], derivando hacia la mayor tzu-jan [espontánea naturalidad]. Iluminación el desapego es, porque niega las falsas apariencias (...)

Si seguro no estás, tampoco hagas nada; cada vez que actúes vagarás por el nacimiento, la muerte y remordimiento sin encontrar refugio: las dificultades y la pobreza son creaciones del pensamiento ilusorio; para entender esta mente tienes que hacer sin hacer. Sólo entonces desde la perspectiva de un tathagata [en su 'Tao Te Ching' (o sea, el 'Camino de la Paramita -Virtud- para Poder mental'), ya un milenio antes de Bodhidharma, nos decía Lao-Tzú: 'el sabio conduce sin acción los asuntos, predica sin palabras y del incesante agitarse de las cosas contempla siempre sus retornos'] verás todo (...)
 
La iluminación es ver tu verdadera naturaleza y, si no la reconoces, el ejercer devociones o realizar buenas obras (a base del cumplimiento de los rituales, e invocar budas recitando sutras, o practicar ofrendas y observar preceptos) no tiene valor; es más, entre tus mismos errores te mantiene. ¿Cómo? Por en otra dualidad insistirte, convencido del ser alguien haciendo algo; ya que si obtuvieras finalmente alguna sería condicional, como retribución de resultados, y mientras estés sujeto al ciclo del nacimiento con la muerte jamás alcanzarás ningún estado iluminado real (...)
 
  
En la India, 'los 27 patriarcas' transmitieron sólo la impresión de la mente. Y la única razón por la que vine a China fue para transmitir la enseñanza instantánea del Maha-yana [el 'Gran vehículo', en las explicaciones]: 'esta mente buda es'. No hablo de preceptos, devociones o prácticas ascéticas como en agua y fuego sumergirse, pisar cuchillos, comer una única comida diaria o no descansar nunca. Son fanáticas y provisionales todas esas enseñanzas (...)

Una vez que reconozcas tu tan asombrosa y mirífica naturaleza consciente, tuya la mente de todo buda será. Los del pasado y los futuros no hablan más que sobre transmisión de la mente. Si alguien, aun cuando analfabeto sea, tal enseñanza comprende ya eso prueba que búdico es. Si no ves tu propia naturaleza milagrosamente consciente, aunque rompas tu cuerpo en átomos, nunca encontrarás ningún buda (...)

Esto, búdico, es tu cuerpo real; y la mente original. No tiene características o forma, tampoco tendones ni huesos: sin causa con efecto es, y no puedes poseerla. Ni es la de materialistas o nihilistas. Tan sólo un tathagata, y nadie más, puede penetrarla; no seres mortales, que moran en la ignorancia. Pero la mente tampoco está fuera del cuerpo material de 'los 4 elementos' (...)

El lenguaje y los comportamientos como la percepción o concepción son, todas, funciones de la mente asombrosa. Y todo movimiento lo es de la misma: no hay ninguna separada de aquél, ni viceversa. Pero el movimiento no coincide con la mente, que básicamente inmóvil es, porque lo esencial de su funcionamiento en una vacuidad inmutable consiste (...)

Por ello sutras nos hablan del wu wei ['actuar no forzando las acciones', fluyendo, respetuosa mente] o 'mover sin movimientos, viajar sin viajes, ver sin visión (más reír sin risa u oír sin oído, conocer sin saber así como ser feliz sin serlo, caminar sin andar o parar sin detenerse'); y dicen 'id más allá del lenguaje o aun, incluso, de todo el pensamiento'. Saber, oír o ver son vacíos por completo, básicamente; y tu odio, alegría o dolor como los de una marioneta: puedes buscar, más no hallarás nada (...)

Ver nada y comprender sin comprenderlo es verdadera comprensión, conociendo el Dharma, porque nada es visto ni tampoco no visto mediante la verdadera visión; que penetra en toda dirección sin ver, pues no vemos nada: se ve [la forma], ya que no es visto, y no se ve [forma] en cuanto visto es. Tan sólo son ilusiones lo que ven los mortales. La verdadera visión desapegada del ver esSólo cuando comprendes nada es verdadera comprensión (...) 

Los ojos y oídos que no se aferran a la forma son las puertas del Zen. Aquellos que perciben sattva [la verdadera existencia o realidad cierta] para todos los fenómenos y permanecen sin aferrarse son liberados. Conforme a lo dicho, dificultades dan como resultado los actos perversos y las bendiciones los buenos: gentes coléricas van a naraka [infiernos o purgatorios] y bienaventurados al tushita [cielo]. Pero una vez sabes que las naturalezas de alegría u odio son vacías, y los dejas ir, te liberas del karma (...) 

Si no ves tu propia naturaleza tampoco te ayudará el citar sutras. Podría seguir, pero este breve sermón concluye aquí."

(extractado en el 'Tratado del linaje de la fe'...)

 


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A este post le sigue, ulterior mente  (12/07/23):

                           ... y a este post le precedió (10/11/16)