jueves, 10 de septiembre de 2026

La 'prioridad política del Reino de España' hoy opta en la UE por sacrificar a Ceuta y Melilla...

 
  
Recordarnos cómo "Ceuta es España" o/y reclamar eso del "que la UE sea solidaria" son sólo lemas inanes, esgrimidos como engañabobos: para nada nos valen.
  

   
Ceuta SÍ forma parte del territorio aduanero de la UE, pero NO del "Espacio -Común- Schengen": esta excepción se basa en el Tratado de Adhesión de España a la C.E.E. desde el año 1985, donde se les dejó excluidas expresamente a ambas dos plazas de Ceuta y Melilla del régimen de "libre circulación": tienen la razón esos 22 jefes de Gobiernos y Estados que firmaron reclamándonos para que... si España sí tenía ya su COLADERO [ilegal], al resto no se les metiera también por el Espacio Común "DE SCHENGEN", debido a traslados hasta la Península Ibérica.
  

  
NO es nada usual modificar el Tratado [de Adhesión] ya, 41 años después del haberlo estado disfrutando, si bien tampoco sería imposible. Pero es que ni siquiera se lo plantea el Gobierno español para salvar de sus impasses agobiantes a -las cada vez más "invadidas"- Ceuta y Melilla... ¡Aun cuando SÍ que ha declarado pretenderlo, incluso enarbolando como chantaje su derecho de veto [ante nuevas ampliaciones acordadas por la Unión Europea], tan sólo por Oficialidad Comunitaria de las lenguas cooficiales hoy exclusiva y únicamente sobre 3 de nuestras 17 CC.AA, o sea Cataluña, País Vasco y Galicia!.
 

 
Así pues resulta evidente que [como Melilla] Ceuta seguirá siendo 'gueto' cada vez más atestado de 'irregulares' llegados allí sin respetar las fronteras legales y a los que no se les ha hecho retornar hasta Marruecos -con la debida prontitud, como habría sido muy exigible- pero que tampoco son ya derivables jurídicamente al territorio peninsular incurso dentro del Espacio Común de Schengen.
  
Sin embargo abundan variados antecedentes del cómo, sin duda, Otras Políticas Aquí Son Posibles:
 

- En el año incidente de 2021 ya hubo un grave incidente causado por otro cruce masivo de inmigrantes en las playas desde Marruecos a Ceuta y Melilla, iniciado el 17 de mayo, que se originaba tras admitir nuestros gobernantes un traslado del máximo líder del Frente Polisario al hospital de Logroño en abril. El siguiente mes, fuerzas de seguridad fronteriza marroquíes relajaron sus medidas, permitiendo paso incontrolado a España de 8.000 migrantes irregulares (entre ellos 1.500 menores), a nado la mayoría. El Gobierno español respondió trasladando Fuerzas de Seguridad e implementó mecanismo para "devolución en caliente" que la UE aprobó... y en su mayor parte los llegados fueron vueltos a origen poco después.
  
 
- En 1991 ya se modificó el régimen jurídico de Canarias dentro de la Unión Europea, pasando del de su incorporación inicial definida -por el Protocolo 2º anexo- en el Acta para Adhesión a la CEE de España y Portugal (6 años antes) que había excluido a las islas con respecto de diferentes políticas a uno nuevo de integración plena, en el cual se le reconocen por fin adicionalmente toda otra serie de medidas específicas hasta entonces no vigentes allí.

  
- La situación geográfica de Ceuta y Melilla en África, desconectada del conjunto peninsular del Estado español por el estrecho de Gibraltar, no es ni de lejos tan excepcional como la de otros territorios exteriores al resto continental de la Unión Europea: el Tratado de Funcionamiento de la UE (TFUE), también conocido como Tratado de Lisboa, reconoce mediante su artículo 355, la ubicación específica de Canarias compartida con otras Regiones "europeas" que también se hallan en un apartamiento similar pero situadas muchísimo más excéntricamente Ultraperiféricas por remotas zonas de continentes ajenos (las autónomas portuguesas de Azores y Madeira más las francesas de Guadalupe, Guayana, Martinica, Mayotte, Reunión y San Martín).

Respuesta parlamentaria que firmó el Alto Representante de Política Exterior europea Josep Borrell
  

1 comentario:

  1. Política del OMITIR RESPONSABILIDADES confiesa falsear Estadística Oficial 2021/26:

    - en mayo de 2021, varios miles de personas cruzaron a Ceuta en menos de 48 horas. El informe oficial del Ministerio del Interior correspondiente a esas fechas señala: “Los datos relativos a Ceuta no recogen la entrada de inmigrantes irregulares que se produjo los días 17 y 18 de mayo” [www.interior.gob.es/opencms/pdf/prensa/balances-e-informes/2021/21_informe_quincenal_acumulado_01-01_al_14-11-2021.pdf]

    - en julio de 2026 se repitió un episodio de magnitud considerablemente mayor. El informe de esas fechas indica: “Los datos relativos a Ceuta no incluyen cifras del día 30 y 31 de julio, que requieren un análisis específico” [www.interior.gob.es/opencms/export/sites/default/.galleries/galeria-de-prensa/documentos-y-multimedia/balances-e-informes/2026/15_informe_quincenal_acumulado_01-01_al_15-08-2026.pdf]

    Son dos textos diferentes que dicen lo mismo con 5 años de diferencia. El Ministerio del Interior no incluye en sus estadísticas oficiales los días en los que se produjo cada crisis. No se trata de un error puntual de un informe concreto, sino de un procedimiento que se repite ante un mismo tipo de episodio. Como resultado directo de esto, los picos de mayor magnitud de la serie quedan fuera del propio registro que debería documentarlos. O sea, ESTADÍSTICAS OFICIALES ENMASCARAN LA REALIDAD.

    Lo que sí marca diferencia entre los dos episodios es la respuesta política. En 2021 ,el Gobierno mantuvo durante meses un discurso explícito de coerción. La ministra de Defensa, Margarita Robles, habló de la situación como “chantaje”, hasta la reconciliación diplomática de marzo de 2022.

    En 2026 se da otra secuencia. El 31 de julio el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, calificó lo sucedido como “ataque a la integridad territorial”, un lenguaje tan contundente como el de 2021. Pero a finales de agosto la cobertura informativa ya apuntaba al agradecimiento por la “cooperación” marroquí. En su comparecencia del 3 de septiembre, el presidente de gobierno español encuadró el episodio dentro de un “patrón recurrente y estacional”.

    Que las estadísticas oficiales omitan episodios como los de mayo de 2021 y julio de 2026 no impide que la información acabe conociéndose a través de la prensa, de organismos como el Parlamento Europeo. Pero sí determina en qué condiciones se conoce: con retraso, de forma fragmentada y en función de quién la haga pública primero. Mientras tanto, el relato político de cada episodio ya se ha consolidado en la opinión pública. Compite con una versión de los hechos reconstruida más tarde, con menos capacidad de marcar el encuadre inicial.

    La consecuencia no es que estos episodios queden ocultos –claramente no lo están–, sino que la ventana en la que define cómo se interpretan políticamente se cierra antes de que exista un relato verificado de forma independiente. Y esa ventana, como muestra la comparación entre 2021 y 2026, es donde se decide si un episodio se recuerda como coerción, como crisis humanitaria o como una anécdota estacional más...

    Alessandro Indelicato, prof. Universidade Vig

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