jueves, 15 de febrero de 2024

Continuidad colonialista en el poder occidental [del bloquear Leningrado al asediar, hoy, Gaza]

   

El 27 de enero de hace 80 años, la gente en las calles se abrazaba y lloraba de alegría. Celebraban el fin de un asedio de casi 900 días que las fuerzas soviéticas acababan de levantar tras encarnizadas batallas. Exactamente un año después, el Ejército Rojo liberó Auschwitz. Aún hoy, al pasear por la avenida principal de San Petersburgo (el nombre original que se dio a Leningrado), 'Nevsky Prospect', observará un cartel azul pintado en una pared durante el asedio: «¡Ciudadanos! Este lado de la calle es más peligroso durante los bombardeos».

El bloqueo fue llevado a cabo por fuerzas terrestres y navales de Alemania, Finlandia, Italia, España y Noruega. La ciudad fue asediada tres meses y medio después del inicio de la guerra, el 22 de junio de 1941, por una coalición aún mayor de Europa unida bajo la esvástica. Liderados por Alemania, combatieron soldados de doce países: Rumanía, Italia, Finlandia, Hungría, Eslovaquia, Croacia, España (la 'División Azul'...), Bélgica, Países Bajos, Francia, Dinamarca y Noruega. Dos millones de ellos fueron a la guerra contra la Unión Soviética como voluntarios.

La guerra contra la URSS era muy diferente de la que Alemania había librado en Europa Occidental. Era una guerra de aniquilación ('Vernichtungskrieg'). El Tercer Reich quería un espacio vital en el Este ('Lebensraum im Osten'), pero no necesitaba a la gente que vivía allí. De hecho, la guerra contra la Unión Soviética fue una guerra colonial.

Considerados dizque infra-humanos ('Untermenschen'), los soviéticos estaban destinados a ser liquidados, muertos de hambre o reducidos a la esclavitud. Sus tierras debían ser colonizadas por los «arios». Para expresar su punto de vista en términos raciales familiares para los europeos, Hitler se refería a la población soviética como «asiáticos».
 
 
Millones de civiles soviéticos -eslavos, judíos, gitanos ('Rom') y otros- fueron sistemáticamente ejecutados. La escala superó el previo genocidio que Alemania había cometido en el suroeste de África (actual Namibia) entre 1904 y 1908, cuando masacró de forma igual de sistemática a las tribus locales Namas y Hereros (aunque, por supuesto, Alemania no fue una excepción: las demás potencias coloniales europeas [ver en Julián Casanova: "Una violencia indómita. El siglo XX europeo"] tampoco se quedaron atrás)...

Los invasores nazis resumieron claramente sus objetivos: "Tras la derrota de la Rusia soviética, no tiene sentido que este gran centro urbano siga existiendo […]. […] Una vez rodeada la ciudad, las peticiones de negociaciones de rendición serán rechazadas, porque no podemos ni debemos resolver el problema de reasentar y alimentar a la población. En esta guerra por nuestra propia existencia, no podemos tener ningún interés en retener ni siquiera una parte de esta población urbana tan numerosa".

La 'Wehrmacht' formuló sus objetivos entonces con bastante claridad: «b) primero bloquearemos (herméticamente) todo Leningrado y destruiremos la ciudad, si es posible con artillería y aviación… d) los restos de la ‘guarnición de la fortaleza’ permanecerán allí durante el invierno. En primavera penetraremos en la ciudad… llevaremos todo lo que quede vivo al interior de Rusia o haremos prisioneros, arrasaremos Leningrado y entregaremos la zona al norte del Neva a Finlandia».

Para entonces el plan ya había sido respaldado por el presidente finlandés Risto Rüti: «Si San Petersburgo deja de existir como ciudad importante, el Neva sería la mejor frontera en el istmo de Carelia… y Leningrado debería ser liquidada como ciudad importante».
 
 
La última línea ferroviaria que unía la ciudad con el resto de la Unión Soviética fue cortada el 30 de agosto de 1941, y una semana después se bloqueó la última carretera. La ciudad quedó rodeada, los suministros de alimentos y combustible se agotaron y comenzó un crudo invierno. Lo poco que el gobierno soviético consiguió hacer llegar a Leningrado fue estrictamente racionado. En un momento dado, la ración diaria se redujo a 125 gramos de pan hecho con tanto serrín como harina. Los que ni siquiera recibían esta ración se veían obligados a comer gatos, perros y pasta de papel pintado, y se dieron algunos casos de canibalismo. Los cadáveres llenaban las calles con seres muertos de hambre, frío, enfermedad y bombardeos.

Leningrado, una ciudad de 3,4 millones de habitantes, perdió más de un tercio de su población. Fue la mayor pérdida de vidas en una ciudad moderna. La antigua capital imperial, famosa por sus magníficos palacios, elegantes jardines e impresionantes vistas, fue metódicamente bombardeada y bombardeada: más de 10.000 edificios destruidos o dañados. Esta operación formaba parte de la campaña de desmodernización de la Unión Soviética, para sacarla de la era moderna. Leningrado iba a ser arrasada precisamente porque era un importante centro de ciencia e ingeniería, cuna de escritores y bailarines de ballet, de famosas universidades y museos de arte. Nada de esto iba a sobrevivir en los planes nazis.

Lamentablemente, ni los asedios ni las guerras coloniales terminaron en 1945. Gran Bretaña, Francia y Holanda libraron guerras brutales en sus colonias en un intento de «pacificar a los nativos». El racismo era oficial en Estados Unidos, otro aliado de la URSS en la lucha contra el nazismo. Doce años después de la guerra, fue necesaria la 101ª División Aerotransportada estadounidense para eliminar la segregación racial en una escuela de Little Rock, Arkansas. Los valores de tolerancia que Occidente articula actualmente son recientes y frágiles. El explícito ya no es aceptable, pero el racismo implícito continúa estando muy presente.

Ni en nuestros medios de comunicación ni en nuestra política exterior, las vidas humanas no tienen todas un mismo valor. La muerte de sólo tres soldados estadounidenses asesinados en Jordania hace unos días atrae más la atención de los medios de comunicación que la de hasta cientos de palestinos asesinados cada día. Se imponen duras sanciones a Irán por su programa civil de enriquecimiento nuclear, mientras que no se le impone a Israel ninguna por su arsenal nuclear militar. 

Las potencias occidentales siguen proporcionando armas y apoyo político a Israel mientras impone un asedio a Gaza, donde la población civil no sólo es bombardeada y bombardeada, sino deliberadamente hambreada primero y luego abandonada a la muerte por enfermedad.
 
 
Yoav Galant, ministro de Defensa de Israel, fue muy claro cuando dijo: «He ordenado el asedio total de la Franja de Gaza. Que no haya electricidad ni alimentos o combustible, todo cerrado estará».

La Corte Internacional de Justicia (CIJ) ha considerado "ya plausible que Israel esté cometiendo genocidio contra los palestinos de Gaza". Como era de esperar, Washington, que sigue suministrando municiones a Israel, consideró «infundadas» las acusaciones de genocidio contra Israel. Londres, otro proveedor de armas a Israel, las considera «completamente injustificadas». Holanda suministra a Israel piezas para los aviones F-35 utilizados contra Gaza. Tras autorizar la exportación a Israel de unos 10.000.000 de euros para la fabricación de «bombas, torpedos, cohetes, misiles, otros artefactos explosivos y cargas», París pidió a la CIJ que verificara si Israel tenía intenciones genocidas.

Resulta que se trata de los mismos países con un largo historial de racismo y colonialismo que son cómplices activos de la violencia que causó la muerte de 27.000 palestinos, 18.000 mujeres y niños entre ellos.

En la CIJ, intervino a favor de Israel como tercera parte Alemania, que cometió 2 genocidios racistas en el siglo XX. Rechaza «vehementemente» la acusación contra Israel y multiplica por diez sus exportaciones de armas a ese país.
 
 
Además, esos mismos países occidentales acaban de suspender la financiación del Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados -UNRWA- de Palestina en el Cercano Oriente. Esta decisión se tomó a petición de Israel, que desde hace mucho tiempo hace campaña en favor de una supresión para esta agencia, eliminando lo esencial hacia la supervivencia de los palestinos. Basándose en acusaciones de sus servicios de inteligencia, Israel acusó a 12 empleados de la agencia, que cuenta con más de 13.000 en Gaza, de connivencia con Hamás. 

Tal golpe definitivo llega en un momento en el que los palestinos gazatíes afrontan una catástrofe humanitaria sin precedentes rayana con genocidio. Tras haber consentido la colonización israelí de la Palestina ocupada, estos países con experiencia colonial reciente apoyan activamente esta guerra de «pacificación de los nativos» en Gaza.

La conmemoración del sitio de Leningrado con la tragedia de Gaza como telón de fondo demuestra que la acusación que el poeta martiniqués Aimé Césaire lanzó contra el europeo en 1955 sigue siendo pertinente hoy en día: «Lo que no le perdonan a Hitler no es el crimen mismo, contra la humanidad, ni una humillación humana en sí; sino un crimen contra el hombre blanco -o humillándolo...- al aplicarle a Europa bárbara inhumanidad con procedimientos colonialistas hasta entonces sólo reservados para los árabes de Argelia, coolies en la India y negros africanos».

 
 

lunes, 5 de febrero de 2024

Aquí hoy, en "el Congreso se divierte": la Casta incumpliendo, flagrantemente, la Constitución

  
Seguimos aún sin tan siquiera tenerse presentado a su debate y posible aprobación Proyecto ninguno para los necesarios Presupuestos Generales del Estado referidos al año 2024 en curso, y así está previsto continuar por lo menos hasta otro próximo segundo trimestre, pese a lo que la Constitución vigente prescribe sin ambigüedades del haberse cumplido ya tal garantía ¡desde hace más de cuatro meses...! 
 
 
Y además, esto no tiene tampoco nada de novedoso entre nuestras últimas Legislaturas, desgraciadamente; ¿aunque a quién le importará? Ni aun al reconocerlo se nos llegaría, absortos como marchan todos los partidismos en sus muy particulares intereses prioritarios a cada día u hora siempre, mientras la colectividad lo pagamos conformístamente...
 
   
Tampoco se respetan ya los mecanismos, para una "división de Poderes" -mínima...-, inequívocamente ordenados por la Constitución: desde cuando con Felipe González se modificó la Ley Orgánica del Poder Judicial en 1985, el gobierno de la Justicia vienen repartiéndoselo completo mediante impunidad públicamente ostentada entre 'dedazos' de quienes lideran los 'bipartidismos imperfectos' al uso con sus alternas mayorías parlamentarias continuadas...
 
  
O, para mayores abundamientos de tanta ilegalidad, vemos exhibiéndose otras nuevas "Disposiciones" más -actualmente negociadas- con "Amnistía" para dejar impunes sus culpas a millares de ciertos Delincuentes condenados ("en firme") por Corrupciones tipificadas como incursas entre Prevaricadora Malversación de caudales contra las Haciendas Públicas del patrimonio colectivo que nuestra sociedad necesita... 
 
 
  
Por otra parte se han reiterado ya también las condenas [¡y de nulidad, incluso!], por el Tribunal Constitucional, tras de sendos Decretos que cercenaron Derechos Fundamentales inviolables conforme a nuestra Constitución vigente durante los Estados de Alarma... 
 
 
 
Asimismo los consecutivos Gobiernos, con apoyo desde su 'oposición' [que comparte la Casta de "co-gobernanzas" mediante las CC.AA], acuerdan más envíos de tropas navales y aéreas -o/y 'enlaces... para coordinaciones...', entre otras coaligadas de alianzas internacionales- hacia "frentes" [en Ucrania, el Mar Rojo u otro sitio cualquiera]... incumpliendo la Ley que precisa en votación por las Cortes haberse tanto debatido cuanto, eventualmente, aprobado con anterioridad...
  
 
Y últimamente otro episodio político de actualidad está resultando muy revelador respecto al en qué ha terminado nuestra "constitucionalidad" aquí ahora. La mayoría que sostiene al Gobierno [PSOE+Sumar] ha decidido, de común acuerdo con el mayor partido en la oposición [PP], modificar una palabra del artículo 49 de la Constitución: de "disminuidos" a "discapacitados"... A propósito, 33 diputados han suscrito reglamentariamente solicitudes para que dicha propuesta de reforma en el texto constitucional se pase por un Referéndum popular, igual que antes lo hizo la de su redacción original ahora vigente (alegándose que lo más democrático es debatir si quizá una parte del nuevo articulado propuesto -"se atenderán particularmente las necesidades específicas de las mujeres y los menores con discapacidad"- consagraría, o no, alguna desigualdad de género en la Carta Magna)...

Pero las direcciones del consenso bipartidista [PPSOE] han exigido "disciplina de voto" en las formaciones -dizque "constitucionales"...- que controlan, por evitar que "ni dos" diputados más osen sumarse a la citada pretensión del sufragio universal (incitando al "hacérsele un cerco sanitario, como proveniente de los partidarios antidemócratas" o/e inconstitucionales...), con lo cual ésta tampoco podría lograr el número mínimo regulado para terminar siendo acordada [tal disparate argüido, patrimonializando a conveniencia lo "constitucional" o/y "demócrata" hasta incluso llevarlo a sus antónimos, recuerda la chusca reivindicación del otrora portavoz en el Grupo Parlamentario socialista Solchaga: "lo socialista es... aquello que hacemos los socialistas"]... Y tampoco con esto hay novedad, pues ya en 2011 se modificó el artículo 135 de nuestra Constitución por idéntico atajo sumarísimo sin someterse a votación plebiscitaria [en aquel caso por darle garantías a la Banca del que sus cobros tendrán prioridad ante cualquier otro frente al supuesto de posibles crisis económicas para las haciendas públicas]...       
 

lunes, 29 de enero de 2024

En 63.000 crí@s [menores a 1 año...] y 48.000 preñadas de Gaza nunca terminará 'la Guerra'

 
  
Mientras las desalmadas voces de su Amo se nos ponen tan estupendas toreando cualquier razón contra lo más criminal mediante finísimas disquisiciones del cuánto es posible una carnicera destrucción masiva sin miedo al incurrir nunca en cierta tipificación legal precisa del Genocidio, más razones geopolíticas del "derecho" a responderse con "hasta ciento por una veces..." la otrora justa ley del Talión bíblica "en defensa de Israel...", vale la pena volver alguna vista mejor sobre tantísimas personas brutalizadas por toda esta "Guerra preventiva..." -de las Israel Defence Forces- en su PALEST...IETNAM...

(La historia se repite desde hace milenios: "...cuando Miriam estaba con Joseph caminando por las tierras de Palestina se puso de parto y, como el gobernador judío Herodes -por miedo a profecías del que creciera un mesías libertador allí...- había decretado ir dándose muerte a los Inocentes, nadie les prestó ayuda ninguna; tras de lo cual tuvo que ser alumbramiento del niñoJesús en un establo, entre la mula y el buey...")


   

En las últimas 16 semanas (posteriores a la jornada del 7-O en que Israel sufrió 1.200 bajas), durante los más de 100 siguientes días transcurridos las [auto-denominadas] "Fuerzas para la Defensa Israelí" han estado bombardeando todo (incluso a l@s civiles, no tan solamente objetivos militares) en la Franja de Gaza causando 26.000 muertes, de las cuales 16.000 mujeres y niños fueron... 

 

Según la ONU, entre muertos, heridos y "desaparecidos" el total ya ronda las 100.000 víctimas, por ahora; pero suman y [han prometido que] siguen... Aunque para más inri, deberían computarse también otros tantísimos dañados más, que van a seguir... sin remedio:  

  

 

"Luego del que Israel comenzara su invasión de Gaza poco después del ataque de Hamás el 7 de octubre, Aya Khrais, una dentista embarazada de 26 años, esposa de un médico y madre de una niña de 2 años que vive en la ciudad de Gaza, perdió contacto con los médicos y servicios de salud que necesitaba para la atención prenatal y el control de su diabetes.

 

Ella y su familia se vieron forzados al abandonar su hogar mudándose 5 veces seguidas para huir de los constantes bombardeos, a veces recorriendo varios kilómetros a pie. Cuando hablamos a principios de diciembre, se hallaba en casa de su cuñada en el sur de Gaza. La Dra. Khrais tenía 32 semanas de embarazo y dormía sobre un colchón delgado directamente en el suelo, compartiendo casa con 74 personas de 11 familias. Carecían de agua o alimentos adecuados, medicamentos, electricidad y herramientas para la higiene básica.

 

 

Durante los últimos 2 meses no ha recibido atención prenatal ni vitaminas y no ha aumentado de peso. El 10 de diciembre encontró a un obstetra privado que le informó que tenía un exceso de líquido amniótico y que necesitaba una cesárea inmediata. Encontró un hospital privado que abrirá el 16 de enero. El costo estimado sería de 4,000 $; la familia ha perdido todos sus ahorros y su casa fue bombardeada: no tiene ropa de bebé, pañales ni lugar o ningún modo adecuado para su recuperación postparto. “Tengo mucho miedo”, dijo por WhatsApp.

 

El relato del Dr. Khrais está lejos de ser infrecuente: aproximadamente hay unas 50.000 mujeres embarazadas en Gaza, todas ellas luchando contra la falta de un refugio estable, una nutrición inadecuada y  con agua salada o contaminada. Es difícil obtener atención prenatal, posnatal y pediátrica. Las agencias de la ONU han enviado medicamentos y equipos que salvan vidas a Gaza, pero no son suficientes para satisfacer las necesidades de la población. Es común la escasez extrema de analgésicos, antibióticos, medicamentos para las convulsiones y la diabetes y sangre. Según la Organización Mundial de la Salud, de las más de 180 mujeres que dan a luz cada día, es probable que un 15% sufra complicaciones y no pueda obtener servicios de emergencia obstétricos o pediátricos adecuados. Mientras tanto, acecha la amenaza de lesiones o muerte por bombardeos y acciones militares, al igual que un trauma emocional inimaginable.

 

 

Si estas madres e hijos logran sobrevivir a la guerra, tendrán que lidiar con efectos por el resto de sus vidasToda la investigación sanitaria en múltiples áreas de conflicto armado (como Siria , Afganistán, Somalia y Kosovo) revela que este tipo de condiciones están relacionadas con un aumento de abortos espontáneos, anomalías congénitas, muertes fetales, partos prematuros y mayor mortalidad materna. Otros estudios sobre conflictos armados entre 1945 y 2017 muestran que los niños expuestos a la guerra tienen más probabilidades de sufrir unas malas condiciones de vida o saneamiento, con pobreza multigeneracional causada por la pérdida de infraestructura educativa y económica.

 

“Gaza simplemente se ha vuelto inhabitable”, afirmó Martin Griffiths, el subsecretario general de los asuntos humanitarios y coordinador de ayuda de emergencia de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios. Las mujeres y los niños han sido los más afectados por esta tragedia. La única posibilidad que tienen de vivir una vida sana libre de consecuencias permanentes es que los combates cesen ahora y que los servicios de salud se restablezcan o reconstruyan de inmediato, una perspectiva que se vuelve más difícil de alcanzar cuando se prolonga la guerra.

 

  

El embarazo y el parto siempre ocurren en un contexto sociopolítico; los repetidos ataques militares, el colapso del sistema de atención de salud o suministro de alimentos, la falta de alojamiento adecuado y de seguridad general tienen impactos duraderos en las madres más los bebés, mucho después de que se sofocan sus combates.

 

Antes de la guerra, la vida de las mujeres embarazadas en Gaza era muy difícil. Se espera que allí tengan familias numerosas y sean atendidas por médicos y parteras sobrecargados de trabajo y con un suministro poco fiable de tanto electricidad como de oxígeno. Ya había poco tiempo para cada paciente. A pesar de los esfuerzos del Ministerio de Salud de Gaza y la Agencia de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas, las prácticas obstétricas tienden a ser una mezcla del mundo desarrollado con la del mundo en desarrollo. Los médicos rara vez obtienen permisos para salir de Gaza para actualizar sus habilidades, y las autoridades israelís restringen todos los medicamentos y tipologías de aquellos equipos que se les permite ingresar. 

 

   

Tienen tasa de mortalidad infantil 7 veces más alta que para Israel, aproximadamentePara las madres, hemorragias, infecciones, enfermedades tromboembólicas, hipertensión inducida por el embarazo, partos obstruidos e interrupciones inseguras del embarazo han sido las principales causas de mortalidad maternaEsas complicaciones se pueden prevenir o controlar en gran medida en el mundo desarrollado.

 

Esos peligros han empeorado durante la guerra a medida que los hospitales y servicios de salud se deterioranAlgunas mujeres están dando a luz por automóvilesla calle y refugios superpoblados en el mismo momento en el que aumentan enfermedades infecciosas como las respiratorias, hepatitis A y meningitis. Algunos hospitales, incluido el Centro Médico Al-Nasr en la ciudad de Gaza, y Kamal Adwan del norte de Gaza, han informado ya del ataque directo a secciones de neonatología-maternidad, con muertes de bebés y lesiones o muerte de madres. 

 

 

Hay informes de mujeres que tuvieron cesárea sin anestesia y madres que fueron dadas de alta tan pronto como 3 horas después del parto. El trauma de la guerra también puede afectar directamente a los recién nacidos: durante el conflicto de Gaza de 2014, madres muy expuestas al trauma de la guerra dieron a luz a bebés que sufrieron un desarrollo sensoriomotor, cognitivo y emocional negativo.

 

La creciente escasez de alimentos y la desnutrición en Gaza como resultado del actual ataque probablemente generarán sus propias complicaciones. Según UNICEF, las mujeres embarazadas que padecen una mala alimentación y nutrición tienen un mucho mayor riesgo de preclampsia, hemorragia, anemia o muertePueden ocurrir muertes fetales y los niños pueden verse afectados por bajo peso al nacer, emaciación o retrasos en su desarrollo.

 

 
 

Aunque Israel dice que está reduciendo algunos de sus combates en Gaza, lamentablemente todavía no se vislumbra un final. Los recursos médicos y los alimentos están llegando poco a poco, pero los grupos de ayuda en el sur de Gaza informan que sólo pueden satisfacer el 25% de las necesidades durante 2 meses para los niños desnutridos y sus madres vulnerables.

 

El Dr. Khrais y las aproximadamente 50.000 mujeres embarazadas en Gaza están desesperadas por poner fin a los combates para poder dar a luz con seguridad. Pero están igualmente desesperados por poner fin a la devastación que afecta a cada generación allí nacida y criada."

 

(Alice Rothchild, profes. Obstetricia en Facult. Medicina de Harvard y autora de 'Condición crítica: vida o muerte en Israel/Palestina', TNYT -9/1/24)

   




 

jueves, 25 de enero de 2024

"Mejor que drogarse por la calle": en Portugal despenalizaron este Centro para "colocarse"...

  
En una cabaña portátil en Oporto, los adictos hacen cola para consumir heroína o crack de forma segura, y con personal médico disponible... ¿Podrían más países aprender algo por esta política -dizque 'liberal'- sobre drogas? Véase un reportaje  aparecido  ahora  en  la  prensa [*]
 
A.P, adicta en recuperación: 'Si no fuera por la ayuda que recibí, habría muerto hace años'.
 
Paulo toma un encendedor de la mesa frente a él, lo sostiene debajo del recipiente envuelto en papel de aluminio de su delgada pipa de metal durante unos segundos y luego inhala. Por un breve momento, se queda en silencio, con la cabeza inclinada hacia adelante. Luego, el hombre de 47 años vuelve a su habitual tono conversador y charla con los otros 7 drogadictos que, como él, aprovechan al máximo su turno de 30 minutos en el nuevo Centro para 'chutes' de Oporto. "Es mejor que drogarse en la calle, donde, ya sabes, cualquiera puede venir, niños o lo que sea", dice. "Aquí podemos hacer lo nuestro y nadie nos molesta".

La falta de interferencia no es la única razón por la que Paulo y otros 400 clientes más visitan el Centro. El servicio financiado por el Gobierno también les proporciona sus agujas limpias, tiras de papel de aluminio y otros materiales para facilitar el consumo de medicamentos o prevenir infecciones. Su espíritu general gira en torno a la prevención de daños. Una lista de reglas junto a la entrada no contiene mandatos estrictos; simplemente invita a los usuarios a ser corteses y, preferiblemente, no dejar basura en el suelo. Incluso los sobres gratuitos de ácido cítrico, que los adictos utilizan para disolver la heroína o crackear la cocaína inyectable, vienen con una advertencia sanitaria en el envase: “Puede dañar las venas si se usa en exceso”.
 
Ubicado dentro de una cabaña portátil anodina en Pasteleira, un barrio de bajos ingresos de Oporto, el centro, inaugurado en agosto de 2022 sirve como un buque insignia muy visible de las políticas a largo plazo sobre despenalización de las drogas en Portugal. La escena está lejos de ser saludable. Situada junto a la carretera en una zona de matorral, la instalación temporal da a bloques anónimos de viviendas sociales. Detrás hay un pequeño campamento de tiendas de campaña improvisadas, hogar para algunos de los usuarios del centro, el 75% de los cuales no tienen alojamiento. Justo arriba de la colina, alumnos elegantemente vestidos cruzan las puertas del elitista Lycée Français.

Sin embargo, el centro ofrece un raro rayo de esperanza en el flagelo de la adicción a drogas, al nivel local y tal vez global. En primer lugar, sus usuarios objetivo están vivos y, si no exactamente bien, al menos utilizándolos de forma segura. Hace 3 décadas, la historia era diferente. Se había estimado que la adicción a la heroína en Portugal afectó a uno de cada 100 adultos, y la muerte por su sobredosis u otras enfermedades relacionadas con drogas era demasiado común.

En segundo lugar, la mayoría de los usuarios del Centro todavía disfrutan de su libertad. Una vez más, si retrocedemos unas cuantas décadas la situación parecía muy diferente: a finales de los años 1990, el número de personas tras las rejas por delitos relacionados con  drogas ascendía a 3.863. En 2017, esa cifra se había reducido en más de dos tercios.

Ambos hechos se vinculan con una ley radical aprobada por el gobierno portugués en 1999. Motivados por una creencia generalizada de que la guerra contra las drogas estaba fracasando, los legisladores del país acordaron despenalizar la adquisición, posesión y uso privado de pequeñas cantidades de drogas. La Ley 30/2000 se aplicaba entonces a todos los estupefacientes y psicotrópicos, desde la marihuana y las anfetaminas hasta las drogas de clase A, como el LSD y la heroína, explica el Dr. João Goulão, especialista en tratamiento de drogas y uno de los arquitectos de la política. Si bien reflejaba un “espíritu de humanismo”, la política también fue muy pragmática, dice Goulão. “Siempre nuestra estrategia nacional ha tendido hacia la idea de que es mejor tratarlos que criminalizarlos”.
 
Usuarios de drogas en una sala oficialmente preparada para inyectarse...
 
En aquel momento, el público portugués estuvo abrumadoramente a favor de la medida; aunque los legisladores extranjeros y las agencias antidrogas predijeron que desataría una nueva ola de consumo de drogas o criminalidad. Sin embargo, sus partidarios insisten en que la Ley 30/2000 está lejos de ser una medida en la que 'todo valga'... El tráfico de drogas (a excepción de la marihuana, cuya venta se legalizó el año 2018) sigue siendo un delito penal en Portugal [**].

La capacidad de consumir drogas pero no comprarlas suena como una artimaña legal, pero la política progresista de Portugal sobre drogas se ha basado exitosamente en esta ambigüedad técnica durante más de dos décadas. Los recursos policiales se orientan a erradicar la oferta de drogas, mientras que los servicios de salud pública se comprometen a proporcionar atención terapéutica para los adictos. La teoría es relativamente simple: es mejor que los consumidores de drogas tengan un lugar dentro del sistema de salud, en lugar de ser relegados a los márgenes y abandonados a su suerte, como ocurría antes.

Es este pensamiento el que ha hecho que la psicóloga Diana Castro y sus colegas acudan al centro de 'chutes' en Oporto (conocido formalmente como Centro de Consumo Asistido). “Nuestro objetivo final, por supuesto, es ayudarlos eventualmente a recuperarse y reintegrarlos... pero esto no es principalmente un servicio para lograr que las personas dejen de consumir drogas; es para brindarles atención médica”, dice Castro, quien se desempeña como coordinador del centro. Para ello, el centro cuenta con dos enfermeras permanentemente atendidas: una para quienes prefieren fumar sus drogas; la otra para quienes opten por inyectarlos. Un especialista psicosocial también está disponible para recibir a los usuarios cuando llegan y escucharlos.

En un extremo de la cabina hay dos habitaciones escasamente amuebladas destinadas al consumo de droga, que los usuarios consiguen por medios propios. Ambas salas tienen espacio para media docena de personas, con espacios de media hora designados por orden de llegada. El horario de apertura es de 10:00 a 19:00 horas, excepto una hora durante el almuerzo cuando se cierran las puertas. Algunos usuarios vienen y luego se van, pero, con tasas de uso promedio de 8 visitas por día, muchos dan vueltas hasta que el siguiente espacio esté disponible. La instalación cuenta con un pequeño baño y una ducha básica donde las personas pueden lavarse mientras esperan. En una cocina espartana, se encuentran disponibles dedales de plástico con café negro fuerte, así como pasteles y otros bocadillos dulces donados, hasta que se agoten existencias.

En el otro extremo de la cabina hay una sala de consulta donde los médicos visitantes de dos hospitales locales ofrecen chequeos dos veces por semana. Además de las evaluaciones básicas de salud, los médicos realizan análisis de sangre para detectar enfermedades infecciosas como el VIH y la hepatitis C. “Muchas de estas personas viven vidas muy complicadas, por lo que la mayoría no iría al hospital, por ejemplo, ni utilizaría un dispositivo médico convencional. centro. Por eso es importante que nos adaptemos un poco”, dice Castro.

Desde su inauguración, el Centro de Oporto ha recibido 63.000 visitas de más de 2.000 consumidores de drogas, la gran mayoría de los cuales consumen crack o heroína. Se produjeron sólo 2 sobredosis y ambas fueron tratadas con éxito en el acto. Castro también señala los aproximadamente 1.500 exámenes realizados y, como consecuencia de ello, los 89 individuos que ahora reciben tratamiento para la hepatitis C. Alrededor de 10 personas también han ingresado a programas de desintoxicación por su propia voluntad.
 
Medicamentos en el centro para tratamientos de las drogodependencias...
 
El consumo de drogas no está exento de sanciones. Todos aquellos capturados por la policía con drogas de clase A deben asistir a una clínica de “respuesta integrada” administrada por el Gobierno, donde se evalúan sus niveles de uso y se propone un programa de tratamiento. Estas clínicas albergan a psicoterapeutas, psiquiatras, trabajadores sociales, farmacólogos y especialistas en atención primaria de salud, explica el Dr. Severiano Pinto, psicólogo en una de las 3 instalaciones de tal tipo para el distrito de Oporto. “El problema de la drogadicción tiene muchas variables: individuales, familiares, sociales, etc. Por eso consideramos que es mejor trabajar con un grupo de profesionales para intentar abordarlo”, afirma. “Normalmente quieren dejar de consumir narcóticos cuando llegan por primera vez, pero es un proceso largo: nada que podamos resolver en sólo un par de semanas o incluso meses”.

Ana Paula es un buen ejemplo. Trabajadora sexual desde hace mucho tiempo, esta residente de Oporto con 59 años se enganchó a la heroína a través de un novio, que luego murió por sobredosis. Cuando la derivaron a una clínica hace 23 años, pesaba menos de 40 kg. Después de que le recetaran metadona, dejó de inyectarse heroína y pasó a fumar crack en dosis más bajas. Hace 6 meses, le diagnosticaron cáncer de ovario, lo cual la obligó a dejar de fumar por completo. A pesar de dejar su hábito del crack, Ana Paula continúa con una receta de 5 ml de metadona. “Soy parte del mobiliario de este lugar”, dice de la clínica. “Pero te digo que si no fuera por la ayuda que recibo aquí, habría muerto hace años”.

En casos extremos, la hospitalización también es una opción. En el sistema de salud pública portugués existen unidades especializadas para adictas que están embarazadas, padecen algún tipo de psicosis o se considera que corren un riesgo peligroso para ellas mismas o los demás. Asimismo, si Ana Paula hubiera decidido dejarlo de golpe, existen centros administrados por el Gobierno donde se ayuda a los adictos al abstenerse de su hábito. La mayoría de los programas duran entre una semana y 10 días. Luego podrían optar por unirse a otro residencial a más largo plazo donde, en el transcurso de 3 meses a un año, reciban apoyo para ayudarlos a “reinsertarse” nuevamente en la sociedad.

Muchos atribuyen la despenalización a la introducción de una actitud más liberal hacia el consumo de drogas en Portugal. Las tiendas que venden marihuana son ahora algo común en las grandes ciudades, como Lisboa y Oporto, aunque las costumbres sociales aún impiden su consumo generalizado en público. De manera similar, el uso de psicodélicos como el LSD, el éxtasis y la ketamina está ahora en gran medida normalizado en entornos recreativos como bares y discotecas. Las autoridades sanitarias incluso instalaron instalaciones para prueba de pastillas en los principales festivales y conciertos de música a fin de protegerse contra lotes malos.

Sin embargo, la política de despenalización de Portugal ha enfrentado críticas. Según las cifras gubernamentales más recientes, el 75% de los residentes portugueses perciben el consumo de drogas como un problema en su comunidad. Aunque los consumos entre la población general han aumentado desde 2001, del 7,8% al 12,8%, en la mayoría de los tipos las tasas están muy por debajo de la media europea. Portugal se encuentra hoy entre los últimos países de la UE por cuanto a consumo de cocaína y cannabis.

La verdadera prueba está entre los usuarios problemáticos. Aquí el panorama es menos concluyente. Después de caer dramáticamente al principio, por ejemplo, las muertes inducidas por drogas han comenzado a aumentar nuevamente. Aun así, las cifras siguen siendo pequeñas. En 2021, Portugal registró 74 muertes por sobredosis (frente a 37 del 2014); en Escocia, por el contrario, un país con una población de aproximadamente la mitad del tamaño, las muertes por “uso indebido de drogas” en 2021 ascendieron a 1.300.

Por otro lado, los consumidores de drogas se quejan de que los bajos umbrales de posesión ilegal facilitan su criminalización. A los usuarios se les permite poseer suficiente para 10 días, cantidad que el gobierno fija en 1 gramo de heroína y 2 gramos de cocaína. Los usuarios que lleven cantidades mayores pueden ser designados “traficantes” y sujetos a penas de cárcel. En 2021, los tribunales portugueses emitieron 1.459 veredictos de culpabilidad de este tipo, lo que marca un aumento constante de la criminalización durante la última década, según la agencia de apoyo a las drogas Sicad.
 
Diana Castro en las afueras, ante la sala para los consumos, de Pasteleira.
 
Estos resultados mixtos dan argumentos a ambos lados de la cuestión de la despenalización, que sigue siendo objeto de acalorados debates en todo el mundo. Hasta la fecha, más de 20 países han eliminado algunas (si no todas) drogas de su lista de sustancias prohibidas. Otros han optado por tomar medidas aún más duras: la asesina guerra contra las drogas” de Rodrigo Duterte en Filipinas es un ejemplo notorio de ello.
 
En pocos países el debate está más polarizado que en Estados Unidos, donde las sobredosis de drogas han costado más de un millón de vidas desde 1999. Los últimos años se han visto algunos intentos tentativos de liberalización. La mitad del presupuesto de control de drogas del gobierno estadounidense -de 42 mil millones de dólares- es destinado actualmente a servicios sociales o de salud, por ejemplo; mientras que ahora es el uso recreativo de marihuana legal en 24 estados, así como para el Distrito de Columbia.

Oregón es el único estado que ha adoptado plenamente el modelo de Portugal: los residentes votaron un 58% a favor de la posesión legal de pequeñas cantidades de todas las drogas en 2020. Sin embargo, tras un presunto aumento en el uso de fentanilo y un aumento en las muertes relacionadas con los opioides, un nuevo comité legislativo sobre adicción propuso recientemente revertir la política.

Incluso en Portugal continúa el debate sobre la despenalización. Los partidarios de esta política temen que los partidos de oposición intenten politizar la cuestión antes de las elecciones nacionales de marzo. André Ventura, líder del partido de extrema derecha 'Chega', lanzó una ofensiva temprana el año pasado, calificando una nueva ley que despenaliza las drogas sintéticas como un “desastre” y “diseñada por la izquierda”. Dijo en ese momento: “No necesitamos ser más blandos con las drogas. Necesitamos una guerra”.

Goulão no es ciego a las imperfecciones de la política que ayudó a inspirar. Tratar la adicción a las drogas como un problema de terapéutica requiere mucho tiempo y recursos. Pero a medida que se reduce el consumo problemático de drogas, señala, también lo hace la priorización gubernamental. De estar en el primer lugar de las preocupaciones públicas en los años 1990, el tema pasó al “lugar 13 o 14”, lamenta Goulão. Ahora que la crisis de las drogas de la década de 1990 es un recuerdo lejano, observa que resurgen los prejuicios sociales hacia los consumidores de drogas. "Hoy en día, el problema se limita principalmente a las personas que viven en circunstancias muy difíciles y es fácil para ciertos grupos políticos explotar los temores hacia ellos como si fueran diferentes y problemáticos".

Sin embargo, en Pasteleira, entre quienes se inyectan bajo la atenta mirada de las enfermeras  las opiniones en general son positivas. La única queja de Paulo es con el horario de apertura del centro. "Quiero decir, no es que ninguno de nosotros deje de consumir drogas sólo porque es de noche"...

 
Un consumidor de heroína prepara sus drogas en el espacio para consumir drogas.
   

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[*]  Las 'narcosalas', o salas de consumo higiénico (SCH), son instalaciones para consumir drogas en condiciones higiénicas y seguras bajo supervisión de profesionales capacitados para actuar en caso de sobredosis u otras complicaciones. Resultan eficaces para reducir las infecciones de transmisión sanguínea y muertes por sobredosis, facilitar el acceso a la atención social y salud, así como disminuir tanto el consumo cuanto materiales usados en vía pública...

Las Salas de Consumo Higiénico aparecieron a mediados de los años 1980 en Suiza para dar cobertura al consumo por vía parenteral, pero gradualmente se han sumado los espacios para consumir por vía pulmonar e intranasal. Éstas se integran en servicios de reducción de daños, fijos o móviles, gestionados por profesionales o/y entre iguales. Actualmente, se cuenta con más de 120 SCH distribuidas por Europa, Norteamérica y Australia. En España se dispone de un centro en Bilbao, con espacios para consumir por vía parenteral y pulmonar, y 14 en Cataluña: 7 integradas en Centros de atención y seguimiento, 2 en Centros de reducción de daños, 1 en un albergue que además cuenta con un espacio para el consumo de alcohol, y 2 unidades móviles, además de 2 espacios para el consumo por vía pulmonar.

La primera Sala de Consumo Supervisado se abrió en Madrid para el poblado chabolista de las Barranquillas el año 2000 bajo la denominación de Dispositivo Asistencial de Venopunción (D.A.VE.) abriendo el debate acerca de la conveniencia o no para este tipo de dispositivos. Posteriormente se abrieron dispositivos de características similares en Barcelona y Bilbao. La segunda, abierta en 2003 en un edificio adyacente a la ría, administrada por Médicos del Mundo hasta diciembre de 2014 (De las 120 sobredosis que se han presentado en sus instalaciones, ninguna ha sido fatal gracias a la intervención de su personal sanitario.3​). A partir del 15 de enero de 2015 es gestionada por la Fundación Gizakia bajo la denominación CeSSAA-Anden1 (Centro Socio Sanitario de Atención a las Adicciones)...   

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[**]  El año 2022 en España se debatió por el Congreso de los Diputados la regularización del cannabis medicinal, finalmente su Comisión de Sanidad y Consumo aprobó con mayoría absoluta el dictamen que instó al Gobierno para que apruebe dicha regularización, dándole un plazo de 6 meses.​ El entonces ministro de Sanidad, José Manuel Miñones, se comprometió en mayo del 2023 a ultimar el informe que permitiese al Gobierno regular el uso de cannabis medicinal; lo cual va con retraso...​ Finalmente, como consecuencia de las elecciones generales en 2023, tal regularización no se terminó de materializar...