jueves, 19 de enero de 2023

Extracto [sobre el recorrido histórico] en "L' HOMME REVOLTÉ", por Albert Camus (1º)

  

INTRODUCCIÓN


Desde el momento en que, falto de carácter, corre el criminal a procurarse una doctrina, desde el instante en que se razona el crimen, prolifera como la razón misma, toma todas las figuras del silogismo. De solitario que -como el grito- era el pasional, este otro -premeditado- se ha hecho universal como la ciencia. Juzgado ayer, hoy dicta la ley. La realidad del momento es el nuevo crimen, lógico [...] Una época que tan sólo en 50 años desarraiga, somete o mata a 70.000.000 de seres humanos debe ser juzgada [...] 
  
Monumento conmemorativo de Albert Camus, en París
  
Pero los campos que concentran esclavos bajo el estandarte de la libertad y las matanzas justificadas por el amor al hombre o la inclinación a lo super-humano dejaban sin amparo, en cierto sentido, al juicio. El día en que el crimen se acicala con los restos de la inocencia, de resultas de una curiosa inversión propia de nuestro tiempo, es la inocencia la que se ve forzada a procurar sus justificaciones.

Hace sólo 30 años, antes de decidirse a matar, se habría negado mucho, hasta el punto de negarse a sí mismos por medio del suicidio [...] Actualmente, las ideologías ya no niegan sino a los otros [...] el asesinato es la cuestión. Este ensayo se propone continuar, ante la rebeldía y el crimen, una reflexión empezada en torno al suicidio y a la noción del absurdo. Pero, de momento, esta reflexión no nos proporcionó más que dicha única noción; la del absurdo. Y a su vez, ésta tan sólo nos aporta contradicción [...] cuando se pretende ante todo obtener de él una regla de acción: hace al crimen, cuando menos, indiferente; y, por consiguiente, posible...

Se decidirá entonces no actuar, lo cual equivale al menos al aceptar el asesinato ajeno [...] Se imaginará igualmente sustituir la acción por diletantismo trágico; y, en este caso, la vida humana no es sino una apuesta. Cabe por último proponer el emprender una acción que no sea gratuita. En este último caso, careciendo de un valor superior orientando la acción, habrá que dirigirse hacia el sentido de la eficacia inmediata: no siendo nada verdadero ni falso, bien o mal, las reglas consistirán en mostrarse lo más eficaz; o sea, lo más fuerte [...] Así en el corazón de la negación y del nihilismo, hágase lo que se haga, el crimen tiene su lugar privilegiado... en nombre de la lógica.

Suicidio y crimen son aquí dos caras de un mismo orden, el de una inteligencia desdichada que prefiere al sufrimiento de una condición limitada la negra exaltación en que tierra y cielo se aniquilan. Pero [...] no se pueden dar coherencias ningunas al crimen si se le negó al suicidio: una mente imbuida de la idea del absurdo admite, sin duda, el de fatalidad; pero no podría consentir ningún crimen por razonamiento. A partir del momento en que se reconoce la imposibilidad de la negación absoluta, y vivir en cierto modo es reconocerla, lo primero que no se puede negar son las vidas ajenas...

El absurdo es en sí mismo contradicción [...] Única actitud coherente fundada en la no significación sería el silencio [...] ante un espejo... «Son mis enemigos -dice Nietzsche- esos que quieren derribar, y no crearse a sí mismos». Él derriba, pero para intentar crear. Y exalta la probidad, fustigando a los sibaritas «de hocico de cerdo». Para huir de la complacencia, el razonamiento del absurdo encuentra entonces la renuncia, por las extrañas ascesis de la rebelión...

El error de toda una época ha sido enunciar, o suponer enunciadas, sus reglas generales para cualesquier acciones a partir de una emoción desesperada [...] Grito que no creo en nada y todo es absurdo, pero no puedo dudar en cambio de mi grito; y necesito, al menos, creer en mi protesta. La primera y única evidencia que me es dada así, dentro de la experiencia del absurdo, es la rebelión [...] Esa rebeldía nace del espectáculo de la sinrazón... Pero su impulso ciego reivindica el orden, en medio del caos, y la unidad en el corazón mismo de lo que huye o desaparece.   

Dos siglos de rebeldía... es la historia del orgullo europeo [...] El hombre resulta la única criatura que se niega a ser lo que es...  
  

I.- El hombre rebelde
 
Un hombre que dice no. Pero si niega, no renuncia: es también un hombre que dice sí [...] afirma una frontera de un buen derecho [...] Desde el momento en que habla, reclama con impaciencia un valor [...] convertido en el bien supremo para él. Instalado antes en un compromiso, el esclavo se lanza («ya que así es…») al Todo o Nada de golpe. La conciencia nace a la luz con la rebelión.

La conciencia nace con la rebeldía [...] el paso del "sería necesario que..." al "quiero que eso sea" sobrepasa al individuo, lo saca de su soledad y le proporciona una razón de obrar en la medida en que se identifica con una comunidad natural (tampoco se trata de comunidad ninguna de intereses). El surgimiento del Todo o Nada muestra cómo la rebelión, aunque nazca en lo que tiene de más estrictamente individual el hombre, pondrá en tela de juicio la noción misma de individuo. Si, en efecto, acepta morir prueba con ello que se sacrifica en beneficio de algo que juzga rebasa destino propio.  

Comparándola con el resentimiento, auto-intoxicación de una impotencia prolongada (según Max Scheler), la rebelión ayuda al desbordarse del ser [...] Se envidia lo que no se tiene, en tanto el rebelde defiende lo que sí es. No es realista [...] El resentimiento se convierte en acritud o arribismo, según crezca en un alma débil o fuerte [...] El rebelde no trata de conquistar, sino imponer [...] se limita a rechazar la humillación sin pedirla para los demás...

Es el movimiento mismo del amor [...]  Aparentemente negativa, ya que no crea nada, la rebelión es profundamente positiva, ya que revela lo que, en el hombre, hay siempre que defender...
  
  
El problema de la rebeldía parece no cobrar sentido preciso sino dentro del pensamiento occidental [...] en los grupos en que una igualdad teórica esconde grandes desigualdades de hecho [...] la rebelión es propia del hombre informado, poseyendo la conciencia de sus derechos [...] se trata de una conciencia cada vez más amplia que de sí misma adquiere la especie humana a lo largo de su aventura...

El hombre rebele es el situado antes o después de lo sagrado y dedicado a reivindicar un orden humano en el que todas las respuestas sean humanas, es decir, formuladas razonablemente. A partir de este momento, toda interrogación, toda palabra, es rebeldía, mientras que, en el mundo de lo sagrado, toda palabra es acción de gracia.
 
Para ser, el hombre debe rebelarse, pero su rebeldía ha de respetar ese límite que descubre en sí misma y en el que los hombres, al unirse, empiezan a ser. El pensamiento en rebelión no puede, pues, prescindir de la memoria [...] en una embriaguez de tiranía o servidumbre.   

En la experiencia del absurdo, el sufrimiento es individual. A partir del movimiento de la rebeldía cobra conciencia como ser colectivo, es la aventura de todos. El primer progreso de un espíritu imbuido de rareza consiste, pues, en reconocer que la comparte con todos los hombres; porque la realidad humana, en su totalidad, sufre tal distanciamiento con respecto a sí y al mundo. El mal que sufría un solo hombre se hace peste colectiva: Me rebelo, luego existimos.   


II.- La rebelión metafísica 

La rebeldía más elemental, metafísica, expresa paradójicamente la aspiración a un orden [...] se levanta contra un mundo quebrado para reclamar su unidad...

Su historia no puede confundirse, pues, con la del ateísmo. El rebelde desafía más que niega [...] La rebelión humana termina siendo metafísica: derribado aquel trono de Dios, el hombre rebelde reconoce por fin cómo la justicia, orden o unidad vanamente buscados en su condición, le incumbe ahora con sus propias manos ya crearlos y, de tal modo, justificar la caducidad divina.
 
II.1.- Los hijos de Caín

La rebeldía metafísica propiamente dicha no aparece para la historia de las ideas, de manera coherente, sino a fin del siglo XVIII

No se puede olvidar que el Prometeo portador del fuego, último término de la trilogía esquiliana y el mayor de los mitos respecto a la inteligencia en rebelión, anuncia el reino del hombre rebelde... perdonado [...] Él mismo es un semidiós. Se trata de un ajuste de cuentas particular...  Rebelarse contra la naturaleza es lo mismo que hacerlo contra sí, darse de cabeza contra la pared. La única rebeldía coherente es entonces el suicidio.

Hay que esperar los últimos momentos del pensamiento antiguo para ver cómo la rebelión comienza a encontrar su lenguaje entre pensadores de transición, en nadie tan profundamente como Epicuro y Lucrecio. Éste último precisa: «La substancia de este vasto mundo está reservada a la muerte y a la ruina». O «de espera en espera -dijo Epicuro- consumimos nuestra vida y morimos todos esforzándonos»...

Epicurohay que morir, silencio del hombre prepara mejor el destino que divino verbo y [...] como un dios en medio de los hombres, cantará victoria: «He desbaratado tus emboscadas, oh destino, he cerrado todas las vías por las que podías alcanzarme [...] Y cuando haya sonado la hora de la inevitable partida, nuestro desprecio por quienes se agarran vanamente a la existencia estallará en este hermoso canto: ¡Ah, cuán dignamente hemos vivido!».

El átomo es el último refugio en que el ser, reintegrado a sus elementos primeros, proseguirá una especie de inmortalidad sorda y ciega, de muerte inmortal que figura la única felicidad posible. Tiene que admitir, con todo, que los átomos no se asocian solos; y antes del consentir en una ley superior para acabar en el destino que quiere negar, admite un movimiento fortuito de clinamen según el cual los átomos se encuentran y combinan. Su odio al destino y a la muerte se satisface con que los átomos forman el ser accidentalmente, y que accidentalmente se disipa en átomos.  
 
  
La piedad es «poder mirarlo todo con una mentalidad que no turba nada». Pero tiembla con todo por la injusticia que se le inflige al hombre [...] En el gran poema 'Sobre la naturaleza de las cosas' razona: ¿por qué se castigaría el mal, puesto que vemos suficientemente cómo no se recompensa el bien? Epicuro mismo, según la epopeya de Lucrecio, será un rebelde magnífico: «el primero fue que osó alzarse con sus ojos mortales contra la religión para levantarlos [...] y así a su vez ésta ya derribada por fin eraelevándonos hasta el cielo a nosotros, en la victoria»...

Con Caín, la primera rebelión coincide con un primer crimen [...] luego Cristo vino a resolver, precisamente, los dos problemas principales del hombre rebelde [...] mas como dios hombre optó por sufrir también, con paciencia, el mal y la muerte.

El gnosticismo, que es el fruto de una colaboración greco-cristiana, intentó durante dos siglos, en reacción contra el pensamiento judaico, acentuar dicho movimiento: por su origen, la Gnosis es conciliadora; pero la Iglesia condenó el esfuerzo y multiplicó rebeldes...

Paradójicamente, los blasfemos hacen revivir al dios celoso que el cristianismo quería expulsar del teatro de la historia [...] Dostoyevski, en imaginación, y Nietzsche, de hecho, ampliarán desmesuradamente el campo del pensamiento en rebeldía y pedirán cuentas al mismo dios de amor.
 
II.2.- La negación absoluta

Históricamente, de Sade, la primera ofensiva coherente: si el alma es bastante fuerte para edificar en el corazón de nuestro presidio humano alguna moral que ya no siga siendo ya de sumisión, en la mayor parte de los casos, resultará otra para dominación [...] Y se ha exaltado en él al primer teórico de la rebelión absoluta. La inteligencia entre grilletes pierde de lucidez lo que gana en furor...

II.2.1- Un hombre de letras

La más importante obra de Sade termina con una demostración respecto a la estupidez y el odio divinos [...] Que el crimen sea un atributo divino se ve lo bastante, según él, por la historia de las religiones; pero, si Dios mata y niega de tal modo al hombre, nada puede prohibir que a su vez éste niegue o mate a sus semejantes.    

Negará, pues, en nombre del instinto más fuerte -sexual- que grito mismo de la naturaleza es cual poder de destrucción [...] en ello se opone a su época. La libertad que reclama no es por principios, sino de los instintos...

«Matar un hombre en el paroxismo de la pasión se comprende. Hacerlo matar por otro en la calma del meditar serio, bajo pretexto de un honorable ministerio, es incomprensible»: quien mate ha de pagar con su vida. No se puede al mismo tiempo elegir castigo a los otros y crimen para sí; hay que probar la virtud propia, lo cual es imposible, o en el caso contrario abrir las cárceles...

Cinismo es, en política, su verdadera posición: para un mundo sin más regla que la del crimen, bajo el cielo del crimen, en nombre de una naturaleza criminal, Sade no obedece en realidad más que a la ley insaciable del deseo: habrá que luchar y dominar, pues [...] Sade crearía lugares cerrados de los que imposible fuera evadirse, y en los que la sociedad del deseo y el crimen funcionase sin tropiezo, según un reglamento implacable. La rebeldía más desenfrenada, con reivindicación total de la libertad desemboca en el avasallamiento de las mayorías...

Pero desde el momento en que el crimen sexual suprime el objeto de voluptuosidad [...] hay que someter otro matándolo, y otro más de nuevo, y tras él la infinidad de todos los objetos posibles. Entonces, de destrucción en destrucción, no bastando ya para la sed de sangre el propio reino humano, habría que correr hasta el aniquilamiento universal [...] mas no puede destruirse todo...

Con dos siglos de anticipación, a escala reducida, Sade exaltó las sociedades totalitarias en nombre de la libertad frenética que, realmente, no reclama rebelión [...] El crimen, que quería que fuese fruto excepcional y delicioso del vicio desenfrenado, no es ya hoy día más que la triste costumbre de una virtud convertida en policíaca. Son las sorpresas de la literatura.  
  
   
II.2.2- La rebelión de los dandis

El héroe romántico se considera forzado a cometer el mal, por nostalgia de un bien imposible. Satán se alza contra su creador, por haberse valido de la fuerza para reducirlo.  El ser en rebeldía se alejará de su Dios agresor e indigno: ya que tal violencia se halla como raíz de la creación, le contestará con otra violencia deliberada [...] Esto define un nihilismo y autoriza el crimen [...] Sólo hace vivir el grito; la exaltación hace las veces de verdad...

Al no esperar ya la regla o la unidad de Dios, empeñada en unirse contra un destino enemigo, la rebeldía romántica busca una solución en su actitud; reuniendo en estética la unidad del hombre abandonado a su azar y destruido por las violencias divinas, para conservaal menos el orgullo [...] El objetivo era, pues, igualarse a Dios negándole toda sumisión; el dandismo es una forma degradada de ascesis...

«Vivir y morirse delante de un espejo» era, según [el post-romántico parnasiano simbolistaBaudelaire, la divisa. El dandi está, pues, obligado al asombrar siempre... con las audacias de la «excentricidad» [...] Creará el jardín de las flores del mal en el cual el crimen no figurará sino como una especie menos frecuente y el terror mismo se convertirá en fina sensación o espectacular objeto raro...

El dandismo confiesa la nostalgia de una moral. No es más que un honor degradado en pundonor: el arte es su moral. Pero en el seno del propio romanticismo la esterilidad de tal actitud se manifiesta a algunos rebeldes que proporcionan entonces un tipo de transición entre tal excéntrico (Increíble) y nuestros aventureros revolucionarios del siglo XX [...] con Byron y Shelley se bate ya, aunque ostensiblemente, por la libertad. La rebelión abandona poco a poco el mundo de las apariencias por otro, del hacer...
 
II.3.- El rechazo de la salvación

Aún el dandismo fue con relación a Dios; ante quien mantiene una especie de tenebrosa coquetería... Por el contrario, Iván Karamazov (según Dostoievski) toma el partido de los hombres y carga el acento en su inocencia: no se remite al misterioso Dios, ya, sino a un principio más alto como es la justicia. Iván rechaza explícitamente a Dios en tanto que principio de amor [...] rechazando la dependencia profunda que introduce una ortodoxia cristiana entre sufrimiento y verdad. «Toda la ciencia del mundo no vale las lágrimas de los niños»...

Por añadidura, Iván encarna el rechazo a ser salvado solo. Se solidariza con los réprobos y, a causa de ellos, rechaza el cielo. El sufrimiento continuaría. No hay salvación posible para quien sufre la verdadera compasión... y del Todo o nada pasamos al Todos o nadie [...] «Sólo sé cómo el sufrimiento existe, que no hay culpables, que todo se enlaza, todo pasa y se equilibra». Pero si no hay virtud, tampoco puede haber ley: «Todo está permitido». Ahí comienza realmente el nihilismo contemporáneo. La rebeldía romántica se limitó a decir que, por insolencia, ella osaba permitirse lo que seguía prohibido... 

Una larga reflexión sobre nuestra condición de condenados a muerte desemboca únicamente en la justificación del crimen. Y al mismo tiempo, odia la pena de muerte [...] Toda indulgencia para el criminal, ninguna para el verdugo ejecutor de la justicia [...] A sabiendas, acepta su dilema: ser virtuoso e ilógico, si no lógico y criminal...

Por fin: ¿es posible vivir y mantener la rebelión? Iván concluye que no... salvo llevándose hasta su extremo... de la revolución metafísica [...] Atrapado entre virtud injustificable y crimen inaceptable, devorado de piedad e incapaz de amar, solitario privado del caritativo cinismo, la contradicción matará esta inteligencia soberana [...] «Si no hay Dios ni tampoco inmortalidad» [...] el socialismo es, sobre todo, la cuestión sobre una torre de Babel a construirse sin Dios; no por alcanzar los cielos, sino para bajarlos hasta la tierra...

La felicidad universal no se puede obtener sólo por la libertad del escoger entre bien y mal; sino hay que reinar primero, y conquistar [...] El Gran Inquisidor, viejo y cansado por su amarga ciencia, sabe cuánto los hombres son más perezosos que cobardes al preferir paz de la muerte a libertad del discernir el bien o el mal [...] los Grandes Inquisidores rechazan orgullosamente un pan del cielo con libertad por ofrecepan en la tierra sumisa: desde Pablo a Stalin, los Papas que han elegido al César han preparado el camino para los Césares que se eligen sólo a sí mismos...
 

  
II.4.- La afirmación absoluta

¿No estaremos entonces en lo absurdo? Eso es lo que aborda Nietzsche de frente...  

II.4.1- El Único

Stirner reía por el callejón sin salida; y desde 1845, fecha en que se publicaba El Único y su propiedad, empezó a despejar el terreno. El hombre, que frecuentaba la «Sociedad de los Emancipados» con los jóvenes hegelianos de izquierdas (Marx, entre ellos), no sólo tenía una cuenta que saldar con Dios, sino también con el Hombre de Feuerbach, el Espíritu de Hegel y el Estado, su consecutiva encarnación histórica lógica... Para él, eran todos esos ídolos nacidos del mismo «mongolismo», la creencia en ideas eternas [...] Dios no es más que una de las alienaciones del yo. Sócrates, Jesucristo, Descartes, Hegel, todos los profetas y filósofos, no han hecho nunca sino inventar nuevas maneras del enajenar lo que soy; eso que Stirner se ha empeñado en distinguir del Yo absoluto de Fichte reduciéndolo a lo más particular y más fugitivo que tengo, el Único. 

La historia universal hasta Jesucristo es un largo esfuerzo para idealizar lo real, encarnado en los pensamientos y consecuentes ritos de purificación antiguos; o a partir de Jesús, con tal objetivo logrado, el otro esfuerzo consiste, por contra, en realizar lo ideal. El furor de la encarnación, cada vez más, devasta el mundo a medida que el socialismo extiende su imperio como heredero -degenerado...- de Cristo [...] Sólo es verdadero el Único, enemigo de lo eterno...
  
«Aquel más allá (supuesto exterior) es barrido, pero el (otro) interior cielo devino verdaderamente [...] y la Revolución en reacción desembocó (nos dice, sobre la francesa) y eso prueba lo que era en realidad [...] La significación formidable de un grito de alegría sin pensamiento no pudo comprenderse mientras duraron las largas noches del pensamiento y de la fe»...  

II.4.2- Nietzsche y el nihilismo   

Según él, la pregunta del si acaso «¿puede uno vivir en rebeldía?» se convertía en «¿puede vivirse sin creer nada?». Su respuesta es afirmativa si, confiando a lo que va a venir, se siente en el mismo movimiento primitivo dolor y alegría: «negando a Dios, su responsabilidad, por tanto; sólo así libertaremos al mundo» [...] En lugar de una duda metódica practicó la negación metódica, la destrucción meticulosa aquellos ídolos con los que camufla todavía el nihilismo la muerte de Dios; quien quiere ser creador, según él, ha de ser primero destructor rompiendo los valores [...] y la moral, su faz última es, la que hay que destruir antes de reconstruir. 

Es sabido cómo le envidió públicamente a Stendhal su fórmula: «la única excusa de Dios es que no existe» [...] Pero Nietzsche coloniza en provecho del nihilismo los valores que, tradicionalmente, fueron considerados como sus frenos. Principalmente la moral; como la ilustró Sócrates, o tal cual nos ha recomendado el cristianismo, es una señal de decadencia: quiere terminar sustituyendo al hombre real con uno reflejo, no el de carne real: condena las pasiones y los gritos en nombre de un mundo armónico, es decir por otro imaginario sólo, en la impotencia para ver qué se hace y vivir lo que se ofrece. Esta dolencia está en la base de todo idealismo...

Con él, la rebelión parte del «Dios ha muerto» y se vuelve contra todo lo que tiende a entonces falsamente a reemplazar esa divinidad extinguida [...]  Si ataca el cristianismo es en tanto que moral. Deja intactos a Jesucristo y los aspectos cínicos de la Iglesia...

¿Cuál es lo profundamente corrupto que añadió el cristianismo al mensaje de su maestro? La idea del juicio, a toda enseñanza de Cristo ajena, más las nociones de recompensa o castigo correlativos [...] Mientras el único juicio de Jesús consistía en decir que los pecados de naturaleza no tienen importancia, el cristianismo histórico hará de toda la naturaleza una fuente del pecado. «¿Qué es lo que niega Cristo? Todo cuanto ahora lleva el nombre de cristiano»...  

Nihilista no es quien ya no cree nada sino aquel que no cree lo que es. Y por ser espíritu libre [...] El descubrimiento de Nietzsche consistió en decir que, si la ley eterna no es libertad, su ausencia lo es aún menos.  Dicho de otro modo, con él, la rebeldía conduce a la ascesis. Una lógica más profunda sustituye entonces el «Si nada es verdad, todo está permitido» de Karamázov por un «Si nada es verdad, nada está permitido»...

Ser libre es precisamente abolir los fines. El espíritu libre ama lo que es preciso. Adhesión total a una necesidad total, tal es su definición paradójica de la libertad. Nace de una voluntad decidida del ser lo que se es en un mundo que sea lo que es: «considerarse a sí mismo como una fatalidad, no querer hacerse distinto de como se es…» [...]  El dios moral, la piedad, el amor son otros tantos enemigos de la fatalidad a la que tratan de compensar. Nietzsche no quiere redención...

El movimiento de rebelión desaparecido en absoluta sumisión al devenir: amor fati sustituye al odium fati. «Todo individuo colabora con todo el ser cósmico, lo sepa o no, queramos o no». Se pierde así en el destino de la especie y el movimiento eterno de los mundos. «Todo lo que ha sido es eterno, el mar lo devuelve a la orilla» [...] Sólo es eterna la fuerza que no tiene finalidad, el «Juego» de Heráclito...
 
  
El mundo es divino por ser gratuito. Es por lo que sólo el arte, en su gratuidad uniforme, capaz es de aprehenderlo. Ningún juicio da cuenta del mundo, pero el arte puede enseñarnos a repetirlo, a lo largo de los eternos retornos como él [...] «Si hay un Dios, ¿cómo soportar no serlo?». Hay un Dios, en efecto, y es el mundo. Para participar de su divinidad, basta con decir sí. «No rezar ya, bendecir», y la tierra se cubrirá de hombres dioses. La transmutación de los valores consiste tan sólo en que se sustituye al valor del juez por el del creador, con el respeto y la pasión de lo que es: divinidad sin inmortalidad es definitoria de la libertad del creador...

Igual que aquel Empédocles arrojándose al Etna para ir en busca de la verdad donde se hallaba, en las entrañas de la tierra, Nietzsche proponía al hombre que se abismara en el cosmos para encontrar su divinidad eterna y convertirse a su vez en Dionisos. La voluntad de poder concluye así, como los Pensamientos de Pascal que tan a menudo nos ha recordado, en una apuesta...

En cierto sentido, la rebeldía para Nietzsche conduce también a la exaltación del mal, que ya no es un desquite; se acepta como una de las caras posibles del bien, y fatalidad. En su mente, se trataba únicamente del orgulloso consentimiento a lo que no cabía evitar por el alma. No obstante, se conoce ya su posteridad y qué política debía prevalerse de aquel que se decía el último alemán anti-político [...] Creyó en el valor unido a inteligencia, y era a esto a lo que llamaba fuerza. En su nombre, luego, se han opuesto ambas facetas y esa virtud -que fue realmente suya- se ha transformado así en lo contrario: la violencia ciega...

Servidor empedernido de aquella «equidad suprema de la suprema inteligencia que tiene como enemigo mortal el fanatismo», a los 33 años de su muerte, su propio país lo erigió en maestro de mentira o violencia; e hizo verse ya odiosas las nociones y virtudes que su sacrificio había hecho admirables [...] fabricación metódica de infra-hombres resultante con la predicación del super-hombre...

«Cuando los fines son grandes -escribió Nietzsche, para su desgracia...-, la humanidad recurre a otra medida y no juzga ya el crimen como tal, aunque utilice los medios más espantosos». Su responsabilidad fue que había legitimado, por razones superiores de método en el cénit de su pensamiento, ese derecho al deshonor (del que ya dijera Dostoyevski que, al ofrecérselo a los hombres, estamos siempre seguros de verlos precipitarse hacia él). Pero su responsabilidad involuntaria va más lejos aún...  

Se dio cuenta clara de que el humanitarismo no era más que un cristianismo privado de justificación superior, que conservando las causas finales rechazaba la causa primera. Mas no vio que doctrinas de emancipación socialista debían tomar a su cargo, por lógica inevitable del nihilismo, aquello con que había soñado él mismo: la super-humanidad; la filosofía secularizó el ideal; pero vienen los tiranos y no tardan en secularizar las filosofías que les dan su derecho. Nietzsche había percibido ya tal colonización a propósito del Hegel cuya originalidad, según él, fue inventar un panteísmo en el que mal o error y sufrimiento no puedan servir ya de argumentos contra la divinidad. «pero el Estado, los poderes fácticos, inmediatamente han utilizado esta iniciativa grandiosa». 

Sin embargo, él mismo lo había imaginado [...] Un sistema en el cual lo criminal ya no podía servir de argumento contra nada y cuyo único valor residía en la divinidad del hombre. Esta iniciativa grandiosa requería también ser utilizada. En dicho sentido, el nacionalsocialismo no es más que un heredero de paso, el resultado rabioso y espectacular del nihilismo. 

Más lógicos y ambiciosos serán los que, corrigiendo a Nietzsche con Marx, optarán por no decir que sí más que a la historia y ya no a la creación entera. El hombre rebelde al que Nietzsche arrodilló ante todo el cosmos se postrará en lo sucesivo ante la historia. Nietzsche mediante su teoría del superhombre -como, previamente, con la sociedad sin clases Marx- sustituía el más allá por un más tarde; traicionando a los griegos y las enseñanzas de Jesucristo que, según él, sustituían el más allá por un enseguida. 

La diferencia, capital, es que [...] para Marx la naturaleza es lo que se subyuga por obedecer a la historia; y para Nietzsche aquello que se obedece, para subyugar a la historia: «el socialismo moderno tiende al jesuitismo secular, haciendo de todos los hombres instrumentos [...] Lo que desea es el bienestar […] en consecuencia se marcha en pos de una esclavitud espiritual como no se ha visto nunca»...

El marxismo-leninismo tomó realmente por su cuenta la voluntad de Nietzsche, mediante la ignorancia de algunas virtudes nietzscheanas. El gran rebelde crea entonces con sus propias manos, y para encerrarse en él, el reino implacable de la necesidad. Huido de la prisión de Dios, su primera preocupación estribará en construir otra por la historia y la razón, acabando así el camuflaje y consagración del nihilismo al que Nietzsche pretendió vencer...

 
Albert Camus, 1951: "EL HOMBRE REBELDE" 




jueves, 5 de enero de 2023

Nicolás Redondo [Urbieta], o/y la Izquierda sensata -y auténtica- entre nosotros, ¡R.I.P.!

   
Hace más de un cuarto del siglo, en el naufragio al que llegó la izquierda real del Reino de España comenzamos a seguir los argumentos suscritos por un ya muy olvidado 'Colectivo ITACA' pero entonces singular resistente desde sus insumisas minorías (o sea Nicolás Redondo, José A. Gimbernat, Joaquín Navarro Estevan y Juan Fco. Martín Seco)... 


Y hoy sentimos recordarlos al hilo de la última noticia que ya nos quita toda esperanza del poder volver a oírles razonando más juntos, ay, en tal impagable minoría:

"Es un artículo que siento mucho escribir y, sin embargo, sabía que era previsible que tuviera que hacerlo. Por lo menos, hubiera querido retrasarlo lo más posible. Ha fallecido Nicolás Redondo Urbieta. Es posible que a muchos de los que hoy se mueven en la política o en la prensa este nombre no les diga demasiado. A diferencia de otros, Nicolás nunca ha pretendido ser un jarrón chino y hace tiempo que se mantenía en un discreto aislamiento. No obstante, los que contamos ya con bastantes años de edad somos conscientes del papel que ocupó en la historia reciente de España. Fue un protagonista indiscutible del mundo laboral, político y social español.

En las primeras campañas electorales, el PSOE usó como eslogan “40 años de honradez”, al que el PC de forma hiriente agregó “y 40 de vacaciones”. El añadido no carecía de razón, pues el partido socialista, con la dirección en el exilio, estuvo bastante al margen de la lucha antifranquista. Fueron tan solo un número exiguo de socialistas los que la protagonizaron, pero en esa [excepcionalmente dignísima] minoría desde luego se encontraban el PSOE y la UGT de Euskadi y, en un papel predominante, Nicolás. Siendo muy joven presenció la persecución y tortura de su padre, también militante del partido y del sindicato, y posteriormente sufrió la propia, ingresando varias veces en la cárcel.

Curiosamente no solía alardear de nada de ello. Todo lo contrario, lo mantenía en un pudoroso ocultamiento. Solo en algunas conversaciones de mucha confianza cuando salían a relucir aquellos tiempos infaustos descorría parcamente el velo y dejaba traslucir la amargura y la tristeza que le producían dichos acontecimientos. Siempre fue consciente del necesario esfuerzo de olvido que representó la Transición. Esto resulta tanto más significativo cuanto que hoy se invoca continuamente eso que llaman la memoria histórica y algunos que apenas conocieron el franquismo se manifiestan como si hubiesen sido guerrilleros y mártires toda la vida.
 
En Nicolás contrastaba la aparente dureza de sus posiciones con la humildad de sus planteamientos personales. Siempre fue consciente de su papel, de lo que podía y no podía hacer, de cuáles eran sus limitaciones. Se sabía un trabajador de la metalurgia, un luchador obrero, y fue por eso por lo que en el congreso de Suresnes, cuando los distintos grupos regionales del interior dieron un viraje al partido derrotando a la dirección del exterior, Nicolás, que aparecía como el candidato indiscutible a la secretaría general, se quitó de en medio y propuso en su lugar a Felipe González, cosa que este ha intentado siempre que no se airease demasiado.

 
Nicolás era consciente de que quizás se precisaba para ese puesto y para convertir al PSOE en uno de los partidos más importantes de España, un hombre más joven que él y con capacidad para 'aggiornarse' a los nuevos tiempos políticos. Él prefirió quedarse al frente de la UGT y conseguir, como así lo hizo, la gran transformación sindical que se produjo durante los 18 años que estuvo al frente de la Organización.

No es de extrañar, por tanto, que en octubre de 1982 cuando el PSOE llegó al Gobierno, el poder y la influencia de Nicolás fuese grande, hasta el punto de que un secretario general de Presupuestos y Gasto público anduviera gimoteando por el Ministerio de Hacienda porque Nicolás Redondo le había echado de una reunión ya que se había puesto demasiado impertinente. Eran tiempos de unidad entre el PSOE y la UGT, de manera que mutuamente se hablaba del partido hermano y del sindicato hermano. Casi todos los miembros de ambas organizaciones tenían la doble militancia. y fueron muchos los cuadros de la organización sindical que pasaron a ocupar un puesto en el gobierno.

Esta luna de miel no duró demasiado tiempo. Pronto lo que se llamó el "felipismo", de acuerdo con los aires que venían de Europa, fue girando hacia posiciones soci@liberales, que casaban mal con los planteamientos de los sindicatos e incluso con lo que había sido hasta ese momento el programa del PSOE. El primer encontronazo se produjo en 1985 con la ley de reforma de las pensiones, que tanto Nicolás Redondo como Antón Saracíbar, ambos cargos sindicales y diputados del PSOE, votaron en contra en el Congreso, rompiendo la disciplina de voto. Tal vez deberían tomar nota los actuales diputados del PSOE que en privado se muestran tan contrarios a medidas tales como la desaparición del delito de sedición o la reducción de las penas de corrupción política y sin embargo votan afirmativamente en el Parlamento.

Nicolás se negó a aceptar que el sindicato fuese simplemente la correa de transmisión del partido y del gobierno, y arrastró a Comisiones Obreras a la unidad de acción sindical. Las circunstancias propiciaron que los enfrentamientos con el gobierno se convirtiesen en algo más que una lucha sindical. El resultado del PSOE en las elecciones de octubre de 1982 fue de 202 diputados, una victoria sin parangón que dejaba al ejecutivo prácticamente sin oposición política. En ausencia de esta, las organizaciones sindicales, y a su cabeza Nicolás Redondo, ocuparon su lugar.

 
La demostración más palpable de lo anterior es la Huelga General del 14 de diciembre de 1988, motivada por las medidas que se pensaba aprobar en materia de precariedad en el empleo y de impuestos. El gobierno estuvo a punto de caer, pero no forzado por ninguna oposición política, sino por los sindicatos. El país entero se paralizó y Felipe González aquel día pensó dimitir y dejar en su lugar a Narcís Serra. Pero una vez más se demostró que quien aguanta termina ganando, o al menos no termina perdiendo. Viendo hoy la actuación de los sindicatos cuesta creer que sean los mismos que hicieron temblar entonces al presidente del gobierno.

Hoy se habla del régimen autocrático de Pedro Sánchez y ciertamente lo es, pero el "felipismo" quizás no lo fuera menos. Hay que recordar a Nicolás diciéndole en televisión a Solchaga aquello de “Carlos, tu problema son los trabajadores. Es más, los autócratas de hoy se crearon, aprendieron y crecieron en esa tierra de cultivo. Todos los felipistas emplearon los medios más rastreros para perjudicar al sindicato y lograr que Nicolás Redondo dejase la secretaría general, como así sucedió en 1994, en que no se presentó a la reelección. Sólo 2 años más tarde, Felipe González perdería el gobierno.

De la sustitución de Nicolás en la secretaría general han transcurrido casi 2 décadas. Estos 18 años ha permanecido en un discreto lugar. Se impuso un respetuoso silencio, lo cual no quiere decir que permaneciese ajeno a los acontecimientos políticos. Tampoco significa ni mucho menos que estuviese de acuerdo con todo. Algunos conocemos muy bien su postura crítica, su desasosiego e incluso su tristeza por la orientación seguida por su partido y su sindicato. Leía cualquier cosa que cayese en sus manos. A sus 95 años mantenía una cabeza totalmente lúcida, y no perdía ocasión de enterarse de todo y de analizar todo. Yo confieso que, entre otras muchas cosas, echaré de menos sus frecuentes llamadas telefónicas enjuiciando mi último artículo. Descansa en paz, luchador, compañero del alma, compañero.
 
 

lunes, 2 de enero de 2023

Fraudes respecto del "Calentamiento Global": nuestro Clima es cíclico, y de él sabemos poco

   
"Nuestro viejo y querido planeta Tierra sigue girando ajeno por completo a las pretensiones de sus habitantes, pero para quienes viven del floreciente negocio del Fraude climático el 2022 ha sido un mal año. Nadie lo diría, leyendo los mismos medios que repiten las mentiras sobre el Covid o las sandeces sobre la guerra de Ucrania, pero los iconos del Cambio Climático han ido quedando al desnudo como lo que siempre fueron: mentira, propaganda, humo.

¿Sabe usted que los satélites muestran que la Tierra es cada vez más verde? A pesar del crecimiento de la población, cada vez hay más superficie cubierta por árboles [ver "Global land change from 1982 to 2016", publicado por 'Nature'], es decir, que no existe ya un problema de deforestación en el planeta gracias a la disminución de la superficie quemada por incendios forestales [ver "A human-driven decline in global burned area", editado por 'Science'], a la reforestación y al aumento del maravilloso CO2, alimento por antonomasia de plantas y árboles, sinónimo de vida.

Para empeorar las cosas, diciembre ha terminado con un frío polar sin precedentes en EEUU, que los obedientes periodistas achacan a la tormenta “Elliot” como hace dos años fue “Filomena”. Ya saben, cuando hace mucho frío sólo es meteorología (una simple “ola de frío” con “vientos árticos”), pero cuando hace calor ya no hay “olas de calor” naturales y recurrentes, sino “calentamiento global”. Por cierto, ningún “científico” supo predecir este frío siquiera con un par de semanas de antelación, ¿pero saben a ciencia cierta lo que pasará en el planeta dentro de 100 años?
 
El Ártico y el oso polar
 
El primer ídolo climático caído es la reducción del hielo del Ártico, un mantra constante a pesar de su irrelevancia, pues sólo supone el 0,07% del hielo del planeta. Además, su potencial derretimiento no implicaría un aumento del nivel de los océanos, pues flota ya en la superficie del mar (principio de Arquímedes). El hecho es que, tras algunos años reduciéndose, la superficie media de hielo en el Ártico se está estabilizando e incluso ha crecido ["Sea Ice Mysteries – Watts Up With That?"]:


Por primera vez desde el 2008 este año la ruta marítima del Norte que bordea la costa de Eurasia no ha estado libre de hielos, y en su mínimo estival la superficie de hielo del Ártico ha superado los 6 millones de km2  (12 veces la superficie de España), casi la mayor cifra desde 2007 ["Summer’s waning light | Arctic Sea Ice News and Analysis", colgado en la NSIDC.org], año en que el periodista y político Al Gore hizo caja profetizando que en el 2013 el Ártico estaría sin hielo. Nadie ha sabio predecir este aumento, y nadie sabe por qué se ha producido.

Hablar del Ártico es hablar del oso polar, icono ecologista por excelencia convertido en víctima del “calentamiento global”. La imagen (¡de dibujos animados!) de un pobre osito ahogándose fue tan efectiva en una sociedad tan infantilizada como la nuestra que conocidas organizaciones ecologistas la utilizaron para sablear al personal en exitosas campañas. Esto no dejaba de resultar extraño, pues el oso polar es el mamífero terrestre que tiene menos probabilidad de ahogarse: su récord de natación ininterrumpida en mar abierto es de 687 km durante casi 10 días de travesía en aguas gélidas.

Mensaje para adultos: el oso polar no es un osito de peluche sino un peligroso y despiadado depredador que despelleja a sus presas antes de comérselas (a veces, aún vivas) en una sangrienta orgía de rojo sobre blanco. También practica el canibalismo matando y comiendo crías de su propia especie ["EXCLUSIVE: Male Polar Bear Chases and Eats Cub", editado por 'National Geographic' – YouTube]. Pues bien: para desmayo de sus presas, su población crece sin parar y se estima hoy en 32.000 ejemplares ["Polar bears continued to thrive in 2021 – The Global Warming Policy Foundation", colgado en TheGWPF.org]. Uf, qué alegría.
 
Groenlandia y la Antártida, cada vez más frío
 
Groenlandia es un reservorio de hielo 125 veces más importante que el Ártico. La superficie de esta enorme isla, cuatro veces el tamaño de España, está cubierta por una capa de hielo de 3 km de espesor. Durante algunos años su hielo disminuyó ligeramente, pero también se está recuperando y este año ha estado por encima de la media desde 1980 ["Massive Increase in Greenland Surface Ice Sheet Suggests Possible Overall Gain in 2022", publicado por 'The Daily Sceptic']. La Antártida es la mayor reserva de hielo del planeta (un 90% del total) con un volumen 1.250 veces superior al del Ártico. Como es el caso de Groenlandia, la mayor parte del hielo está cubriendo el continente con un espesor medio de más de 2km y una pequeña parte flota libremente en sus costas.

En conjunto, la Antártida está ganando hielo según un estudio de la NASA ["NASA Study: Mass Gains of Antarctic Ice Sheet Greater than Losses", editado por la NASA], pero incluso la pequeña parte que flota, mucho más inestable y objeto habitual de filmaciones en las que grandes trozos de hielo caen al mar, crece ligeramente desde hace 40 años ["New Perspectives on the Enigma of Expanding Antarctic Sea Ice", publicado por EOS].

En definitiva, parece que no deberíamos perder el sueño por el hielo del “continente helado” (llamado así por algún motivo), cuya temperatura media es de -57°C y cuyo Polo Sur se enfría ligeramente desde hace 60 años ["Fifty-year Amundsen–Scott South Pole station surface climatology", difundido en 'ScienceDirect'], habiendo sufrido su invierno más gélido en el 2021 ["It has never been so cold at the South Pole", informado en el 'Polar Journal']:


Nadie supo predecir este enfriamiento, y nadie sabe por qué se ha producido.
 
La resurrección de los corales
 
Otro icono de la propaganda climática ha sido el blanqueamiento y destrucción de los corales causado, claro está, por el calentamiento. Dado que la primera referencia al blanqueamiento de los corales australianos data del año 1575, que los océanos apenas están mostrando calentamiento desde que se miden con las boyas Argo y que los corales son impresionantemente longevos y resistentes, la relación causa-efecto disparaba las alarmas habituales de las mentiras del fraude climático. Esto ha quedado demostrado este año cuando, contrariamente a las cansinas profecías catastrofistas, la superficie de coral en la Gran Barrera australiana ha crecido hasta batir el récord de los últimos 36 años, especialmente en la zona norte ["Annual Summary Report of Coral Reef Condition 2021/22", difundido en el AIMS].


Nadie supo predecir este aumento y nadie sabe por qué se ha producido. Finalmente, cabe mencionar que la evidencia empírica tampoco muestra un aumento de fenómenos meteorológicos extremos: no hay ninguna tendencia apreciable en sequías, ni olas de calor, ni inundaciones, ni huracanes, como ven en el siguiente gráfico ["Little evidence of changes in extreme weather trends – The Global Warming Policy Foundation", publicado por TheGWPF.org]:


La difícil medición de temperaturas globales
 
La temperatura atmosférica sólo se ha podido medir con cierta precisión desde que se desplegaron los primeros satélites en 1979, y la del mar sólo desde 2007, cuando concluyó el despliegue inicial de boyas Argo (un termómetro por cada 100.000 km2 de océano). Así, desde 1979 (un año frío) los satélites han mostrado un aumento de temperatura de 0,13°C por década [Roy Spencer, PhD, colgado en drroyspencer.com], variación que quizá caiga dentro del rango de error instrumental, aunque desde finales del s. XX la temperatura atmosférica apenas ha variado:


La medición de temperaturas de esa inmensidad de volumen que es la atmósfera del planeta tiene enormes limitaciones, a pesar de la seguridad con que se manifiestan algunos. Para observaciones muy anteriores a 1979 sólo existe un limitado número de termómetros que cubren un porcentaje ridículo de la superficie del planeta (y sólo en el hemisferio norte), y que además están contaminados por el llamado “efecto de isla urbana de calor” (UHI), es decir, por mediciones hechas con termómetros que hace 100 años estaban en mitad del campo y que hoy están en medio de la ciudad (con asfalto, coches y calefacciones). Para mediciones de temperatura en series paleo-climáticas (de miles o cientos de miles de años) la principal fuente son las estimaciones derivadas de los isótopos de oxígeno atrapados en el hielo antártico y, en menor medida, groenlandés, que dan una idea de la temperatura local (sólo en dos puntos de la Tierra) y que además se comportan de modo asíncrono.

Pues bien, coincidiendo con este ligerísimo aumento de temperaturas la concentración de CO2 en la atmósfera ha pasado del 0,025% al 0,04%. Los instigadores del fraude climático (los yonquis del poder globalistas y grandes intereses económicos) han desarrollado una simplista relación causa-efecto que, contrariamente al mantra del “consenso”, es cuestionada por muchos científicos de enorme prestigio. Así, han culpado a una pobre criatura llamada hombre, que pasaba por ahí, del “cambio climático”, como si el clima no hubiera cambiado siempre de forma natural, y pronostican que de seguir aumentado la temperatura unos pocos grados más llegará el apocalipsis.

No sé si a ustedes les pasa, pero yo sobrevivo sin problemas a diferencias de temperatura de 10°C todos los días del año entre la mañana y la tarde y de 30°C entre el invierno y el verano. ¿Creen que el hombre y el planeta no pueden adaptarse a un suave aumento de temperatura de 1 o 2°C en los próximos dos siglos, si es que llega a producirse? ¿Qué solución proponen para evitar el Apocalipsis? Lo de siempre: más poderes y dineros para unos pocos junto con empobrecimiento y servidumbre para el resto.
  
El clima es cíclico y sabemos poco de él  
             
El principio fundamental del clima es la variabilidad cíclica, y al igual que la marea primero sube y luego baja, ni el día ni la noche, ni el frío ni el calor, ni la lluvia ni la sequía, ni el verano ni el invierno, ni siquiera los gobernantes psicópatas son eternos. Lo mismo pasa con el clima: es cíclico y lleva cambiando desde el albor de los tiempos, con glaciaciones en las que el nivel de los océanos era 120m inferior al actual y calentamientos posteriores, pero la propaganda climática ha aprovechado estos ciclos naturales para crear su relato apocalíptico extrapolando ad infinitum tendencias de corto plazo. El clima terrestre es un sistema multifactorial, complejo y caótico sobre el cual el hombre apenas comprende una pequeña parte. De ahí que las predicciones meteorológicas fallen estrepitosamente más allá de unos pocos días o que esta increíble ola de frío y nieve en EEUU haya llegado casi por sorpresa.
  

Cualquier físico atmosférico honrado reconoce que lo que ignoramos del clima es mucho más de cuanto conocemos. Afectado por la radiación solar, los movimientos de traslación y rotación, por las grandes masas oceánicas y sus corrientes, por las nubes, sujetas a retroalimentaciones de distinto signo, y por gases de efecto invernadero (de los que el más importante es el vapor de agua), simplemente no conocemos bien su funcionamiento. La tendencia de las temperaturas, además, depende del punto de partida elegido. 

Como dice el geólogo Ian Plimer, “si usted quiere mostrar que hay calentamiento, tome el período 1979-1998; si quiere mostrar que no lo hay, escoja los últimos 24 años; si quiere demostrar que hay calentamiento por causas naturales, escoja los últimos 300 años; si quiere demostrar que hay enfriamiento, escoja los últimos 6.000; y si quiere demostrar que el clima es cíclico por causas naturales, tome el último millón de años, como hago yo ["Not for Greens", publicado por Ian Plimer, 2014]”.
 
El fraude climático
 
Querido lector: cuando le asusten con el cambio climático, recuerde la manipulación masiva que hemos sufrido con el Covid. La táctica es similar: el miedo como herramienta de control, la ocultación de datos, el abuso de la mentira, la censura, la manipulación y corrupción de “la Ciencia”, el falso consenso, la persecución del disidente (“¡negacionista!”), la servil complicidad de los medios y el afán de poder.

Y no se olvide nunca cómo el fraude del cambio climático (“calentamiento global”) tiene un alto precio: la pérdida de la libertad y empobrecimiento masivo, del que la inflación es un ejemplo. El objetivo final es concentrar el poder y el dinero en unos pocos.

“No existe ninguna emergencia climática” afirman más de 1.400 científicos en la World Climate Declaration (*). Sin duda; esa pretenciosa criatura llamada hombre no tiene el poder de determinar el clima de su planeta ni, por ahora, la capacidad para comprenderlo, ¡qué más quisiera!"
  
(Fdo. del Pino: 'Cambio Climático: frío polar en EEUU, ¿calentamiento global?')
  

 

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Hoy, la ciencia climática debería ser menos política; mientras que las políticas climáticas deberían ser más científicas. En particular, los científicos deben enfatizar que el resultado de sus modelos no es el resultado de la magia: los modelos de computadora están hechos por humanos. Lo que sale depende totalmente de lo que los teóricos y programadores hayan introducido: hipótesis, suposiciones con relaciones más parametrizaciones y restricciones de estabilidad, etc. Desafortunadamente, en la ciencia climática convencional, la mayor parte de esta información no se declara.

Creer en el resultado de un modelo climático es creer en lo que han puesto los creadores del modelo. Este es precisamente el problema de la discusión climática actual en la que los modelos climáticos son centrales. La ciencia del clima ha degenerado a discusión basada en creencias, pero no en ninguna ciencia sólida y autocrítica. Deberíamos liberarnos de la creencia ingenua en modelos climáticos inmaduros. Para el futuro, las investigaciones climáticas deberían darle algún énfasis significativamente mayor a la ciencia empírica.


NO EXISTE EMERGENCIA CLIMÁTICA
 
Una red de 1400 científicos y profesionales ha preparado este urgente mensaje. La ciencia del clima debiera ser menos política, mientras que las políticas climáticas debieran ser más científicas. Los científicos debieran abordar abiertamente las incertidumbres y exageraciones en sus predicciones sobre calentamiento global, mientras que los políticos debiesen considerar desapasionadamente los costos reales así como los beneficios imaginados de sus medidas políticas.
 
Factores naturales así como antropogénicos causan calentamiento
 
El archivo geológico revela que el clima de la Tierra ha variado desde que existe el planeta con fases frías y cálidas naturales. La Mini Era de Hielo terminó tan recientemente como en 1850. Por lo tanto, no sorprende que ahora estemos experimentando un período de calentamiento.

Este calentamiento es mucho más lento que lo pronosticado
 
El mundo se ha calentado en menos de la mitad de la tasa pronosticada por el IPCC sobre la base de una forzante antropogénica modelada y de un desequilibrio radiativo. Nos dice que estamos lejos de entender el cambio climático.
 
La política climática se basa en modelos inadecuados
 
Los modelos climáticos tienen muchas deficiencias y no son remotamente plausibles como herramientas de política global. Explotan el efecto de los gases de efecto invernadero tales como el CO2. Adicionalmente, éstos ignoran el hecho que enriquecer la atmósfera con CO2 es beneficioso.
 
El CO2 es el alimento de las plantas, base de toda vida en la Tierra
 
El CO2 no es un contaminante. Es esencial a toda vida en la Tierra. La fotosíntesis es una bendición. Más CO2 es beneficioso para la naturaleza, enverdeciendo la Tierra: CO2 adicional en el aire ha fomentado el crecimiento de la biomasa vegetal global. También es bueno para la agricultura, aumentando los rendimientos de los cultivos en todo el mundo.
  
El calentamiento global no ha aumentado los desastres naturales
 
No existe evidencia estadística de que el calentamiento global esté intensificando los huracanes, inundaciones, sequías y desastres naturales semejantes, o haciéndolos más frecuentes. Sin embargo, existe una vasta evidencia de que las medidas de mitigación al CO2 son tan perjudiciales como costosas.
 
La política climática debe respetar las realidades científicas y económicas.
 
No existe emergencia climática. Por lo tanto, no existe causa de pánico y alarma. Firmemente nos oponemos a la política dañina y poco realista de CO2 cero-neto propuesta para 2050. Si surgen mejores enfoques, y ciertamente lo harán, tenemos tiempo suficiente para reflexionar y readaptarnos. El objetivo de la política global debe ser la “prosperidad para todos” proporcionando energía confiable y económica en todo momento. En una sociedad próspera, los hombres y las mujeres están bien educados, las tasas de natalidad son bajas y las personas se preocupan por su entorno.
 
EPÍLOGO
 

La presente "Declaración Mundial sobre el Clima (WCD)" ha reunido a una gran variedad de científicos competentes de todo el mundo*El considerable conocimiento y experiencia de este grupo es indispensable para alcanzar una visión equilibrada, desapasionada y competente del cambio climático.

A partir de ahora el grupo funcionará como “Grupo de Inteligencia Climática Global”El Grupo CLINTEL brindará asesoramiento solicitado y no solicitado sobre cambio climático y transición energética a gobiernos y empresas de todo el mundo.

* No es el número de expertos sino la calidad de los argumentos lo que cuenta."

 

Declaración Mundial del Clima - EMBAJADORES:

 
PREMIO NOBEL NORUEGO PROF. IVAR GIAEVER / USA

PROFESOR GUUS BERKHOUT / PAÍSES BAJOS

DR. CORNELIS LE PAIR / PAÍSES BAJOS

PROFESOR REYNALD DU BERGER / CANADÁ FRANCÓFONO

BARRY BRILL / NUEVA ZELANDA

VIV FORBES / AUSTRALIA

DR. PATRICK MOORE / CANADÁ DE HABLA INGLESA

JENS MORTON HANSEN / DINAMARCA

PROFESOR LÁSZIÓ SZARKA / HUNGRÍA

PROFESOR SEOK SOON PARK / COREA DEL SUR

PROFESOR JAN-ERIK SOLHEIM / NORUEGA

STAVROS ALEXANDRIS / GRECIA

FERDINAND MEEUS / BÉLGICA DE HABLA HOLANDESA

PROFESOR RICHARD LINDZEN / ESTADOS UNIDOS

MAS HENRI / BÉLGICA FRANCÓFONA

PROFESORA INGEMAR NORDIN / SUECIA
 
JIM O'BRIEN / REPÚBLICA DE IRLANDA
 
PROFESOR IAN PLIMER / AUSTRALIA
 
DOUGLAS POLLOCK / CHILE
 
DRA. BLANCA PARGA LANDA / ESPAÑA
 
PROFESOR ALBERTO PRESTININZI / ITALIA
 
PROFESOR BENOÎT RITTAUD / FRANCIA
 
DR. THIAGO MAIA / BRASIL
 
PROFESOR FRITZ VAHRENHOLT / ALEMANIA
 
VIZCONDE MONCKTON DE BRENCHLEY / REINO UNIDO
 
DUŠAN BIŽIĆ / CROACIA, BOSNIA-HERZEGOVINA, SERBIA Y MONTE NEGRO.
  
Primeros Firmantes en España
 
1. Blanca Parga Landa, PhD, Modelling Expert, specialist in Environmental Law; WCD Ambassador
 
2. Dr. Saúl Blanco, Associate Professor of Ecology at the University of León
 
3. Ferran Brunet, Professor on the European Economy, Unniversitat Autònoma de Barcelona
 
4. Juan Luis Edwards Velasco, Civil engineer in hydraulics, Universidad Católica de Chile, Master in hydraulic engineering, Universidad de Santander, Spain
 
5. María Teresa Estevan Bolea, Ingeniero Laureado 2019 Royal Spanish Academy of Engineering. World Award 2018 In Engineering WFEO (World Federation of Engineering Organizations), National Prize in Industrial Engineering 2019.
 
6. José Carlos González Hidalgo, Professor of Physical Geography, teaching more than 20 years on Climatology and doing Research on the Topic, University of Zaragoza, Dep. Geografia
 
7. Antonio J. Huertas, Engineer with 35 years experience in Energy Politics and Operation, and Environmental Care
 
8. Antonio Jesús Muñoz Cobo, Doctor in Environmental Sciences from the University of Jaén member of the research group TEP-233 (Environmental Technologies) of the Department of Chemical, Environmental and Materials Engineering
 
9. Luis Pomar, Emeritus Professor of the University of the Balearic Islands, Spain, Sedimentologist specialized in the study of Carbonate Rocks which the Impact of CO2 and Paleoclimate are essential to understand the origin of these rocks
 
10. Wynn Williamson, co-founder and managing partner of real estate developer BWRE