
Alain Platel, director en 'Les ballets C de la B' [ver videos], quiso utilizar el "tentador peligro" de los coros para trabajar en esa idea y eligió "Va pensiero, sull'ali dorate", del verdiano 'Nabucco', por ser "una música con la que solo puedes llorar", como punto de partida y de ahí surgió la "confrontación casi natural" con las músicas wagnerianas.
De Verdi eran, además, "Dies Irae", "Tuba Mirum" y "Libera me" desde su 'Misa de Réquiem'; "Patria oppressa", del 'Macbeth', y "Parigi, o cara" -en una grabación antigua- de 'La Traviata, más los "Preludios... al acto III y ... para el I" en esa misma obra.
Las piezas de Wagner fueron el "Coro de los Peregrinos" de 'Tannhäuser'; "Wach auf", en 'Los maestros cantores de Nuremberg'; y "Heil!, König Heinrich!, Heil!", del 'Lohengrin' aparte de otra grabación -la "O du mein holder Abendstern", del 'Tannhäuser'- y trufándolo con sendos "Preludios" tanto para ese ya mentado 'Die Meistersinger von Nürnberg' como del 'Lohengrin'.
[Puede verse un videoclip -de sólo 24 min.- como resumen, aunque nunca se podría recoger ahí toda la fuerza del directo, desde: "C(h)oeurs: hearts, choirs & music for Rebellion".]
Y como complemento de lo más oportuno cierta interpretación al tiempo de un Le Pierrot lunaire [A. Schoenberg] que ahora cumple sus primeros 100 años; pese a la fama que aun hoy arrastra de 'difícil' ese clásico en su época revolucionario, nada más obvio para quien abre sensibilidad por encima de cualquier raciocinio, que la 'poiesis (creación)' por tal Obra de Arte... Si en lo musical es hiper expresiva "¡onomatopeya de la pasión!", el texto -de Albert Giraud y vertido al teutón por Otto Erich Hartleben- no necesita explicarse; bastará oir, apenas un tercio, como sigue:
I.- DEL ÉXTASIS AL DOLOR
(1. Mondestrunken: borrachera de Luna)
El vino, que se bebe por los ojos, / a borbotones lo derrama la Luna cada noche; / y, como una gran marea, / inunda el horizonte silencioso. //
Horriblemente caprichosas y mansas, / corren las olas incontables. / El vino, que se bebe por los ojos, / a borbotones lo derrama la Luna cada noche. //
El poeta, sumido en su embelesamiento, / se emborracha con la bebida celestial, / vuelve hacia el cielo su cabeza asombrada / y, delirante, aspira y saborea / el vino, que se bebe por los ojos.
(2. Colombina)
Las flores pálidas del claro de Luna, / las bellísimas rosas blancas, / florecen en las noches de julio. / ¡Ah, si pudiera coger una al menos! //
Para aliviar mi tristeza temerosa / busco en el río oscuro / las flores pálidas del claro de Luna, / las bellísimas rosas blancas. //
Toda mi tristeza se disiparía / si por encantamiento pudiese, como en los cuentos, / enmudecer dichosamente y deshojar / sobre tu negra cabellera / las flores pálidas del claro de Luna.
... ... ...
(7. Der kranke Mond: la Luna enferma)
Tú, Luna, enferma desahuciada de la noche, / recostada sobre la almohada negra del firmamento. / Tu mirada, desdibujada por la fiebre, / me enloquece como una misteriosa melodía. //
Te mueres asfixiada por la añoranza, / por el eterno mal de los amores. / Tú, Luna, enferma desahuciada de la noche, / recostada sobre la almohada negra del firmamento. //
Al enamorado que, enfebrecido, / vaga confusa y lentamente hacia la amada / le encanta jugar con tus rayos de luz, / con tu sangre pálida y melancólica, / oh, Luna, enferma desahuciada de la noche.
II.- DESESPERANZA, MUERTE Y CRUCIFIXIÓN
(8. Nacht: En la noche -pasacalle)
Unas negras mariposas, gigantes y monstruosas, / han ahogado la luz del sol. / Un libro de encantamientos, cerrado, / cubre el horizonte en silencio. //
Del incensario de las profundidades perdidas / asciende un perfume que asesina los recuerdos. / Unas negras mariposas, gigantes y monstruosas, / han ahogado la luz del sol. //
Y desde el cielo, con enormes alas, / descienden hacia la tierra / unos monstruos invisibles / para posarse en el corazón de los hombres. / Unas negras mariposas, / gigantes y monstruosas.
(9. Gebott an Pierrot: Súplica a Pierrot)
Pierrot, ¡he perdido / mi sonrisa! / La imagen del resplandor / se me ha apagado, se me ha apagado. //
La bandera negra ondea ya / en el asta que enarbolo. / Pierrot, ¡he perdido / mi sonrisa! //
Devuélveme otra vez / –¡médico del alma angustiada, / muñeco de nieve de la poesía, / Alteza Serenísima de la Luna, / Pierrot!– mi sonrisa.
... ... ...
III.- RESTAURACIÓN DE LA CALMA
... ... ...
(20. Heimfahrt: Viaje de regreso -barcarola)
Un rayo de Luna hace de remo, / un nenúfar le sirve de barca. / Pierrot navega hacia el sur, / con viento favorable. //
La corriente entona melodías tristes, / y mece la débil barquita. / Un rayo de la Luna hace de remo / y un nenúfar le sirve de barca. //
Al fin Pierrot vuelve a Bérgamo, / a su propio país. / Comienza a oscurecerse por Oriente / el horizonte verdecino. / Un rayo de Luna hace de remo.
(21. Oh, alter Duft!: ¡Ah, perfume añejo!)
¡Ah, perfume añejo de la época de las fábulas! / Vuelves a emborrachar mis sentidos. / Una enloquecida multitud de pícaros / retumba entre el aire ligero. //
Mis deseos ilusionados me hacen sentirme contento, / sueño ahora con los placeres que tanto tiempo menosprecié. / ¡Ah, perfume añejo de la época de las fábulas! / Vuelves a emborrachar mis sentidos. //
Me he liberado al fin de mis tristezas: / desde mi ventana radiante de sol / contemplo, ya en libertad, el mundo amado / y sueño con las quimeras prometidas. / ¡Ah, perfume añejo de la época de las fábulas!
















