jueves, 8 de enero de 2026

Hoy es la UE un "manicomio" entre Ucrania y Groenlandia, o como vérselas con 'el Matón'...

   
Si la dependencia europea de EE.UU. con respecto al apoyo comprometido para Ucrania obligase a los europeos al aceptar la ocupación estadounidense de Groenlandia, territorio en un estado europeo de la OTAN, esa humillación sería tan profunda como hasta poder llegar a suponer una práctica desaparición de la idea misma de Europa en tanto que factor significativo sobre los asuntos mundiales. Pero si por contra se resistieren, la OTAN se derrumbaría y Ucrania terminará ya condenada. 
  
 
Siempre debería haber sido obvio que, al enemistarse con la Rusia postsoviética, la Unión Europea y Gran Bretaña estaban asegurando su dependencia de EE.UU y haciéndose incapaces de resistirse incluso a sus acciones más ilegales e inmorales, como lo demuestra su postura ante la guerra de Israel contra Gaza y los ataques estadounidenses contra Irán y Venezuela.

Al prometer a medias enviar tropas a Ucrania, pero solo con el apoyo garantizado de EE.UU, estos gobiernos europeos están haciendo que sea total su dependencia de EE.UU. El precio de ello puede estar llegando ahora, con la toma de Dinamarca por parte de EE.UU, a la que los europeos no pueden oponerse de manera significativa; pues hacerlo requeriría amenazar con infligir un daño real a EE.UU, en forma de cierre de las bases estadounidenses en Europa y un embargo económico contra Israel que obligaría a EE.UU. al apoyar masivamente la economía israelí. Pero, por supuesto, los europeos no pueden hacer eso si de verdad están decididos a comprometerse con Ucrania. 

Así pues, para defender a un país que no es miembro de la OTAN ni de la UE, la UE y la OTAN tendrían que aceptar la invasión del territorio de un miembro real de la OTAN, Dinamarca. Si esto ocurre, será una humillación que nos convertirá en el hazmerreír del mundo. El golpe al orgullo, el prestigio y la confianza en sí misma de Europa sería inconmensurable. La imagen de la UE como defensora del «orden basado en normas» hace tiempo que se ha hecho añicos a los ojos del mundo. La pérdida de Groenlandia la haría añicos a los ojos de los propios europeos.

La declaración conjunta de la «coalición de voluntarios» europea para Ucrania tras la última reunión en París sobre las condiciones de paz para Ucrania contiene algunas ambigüedades críticas. Es de suponer que estas ambigüedades tienen por objeto hacer que los futuros compromisos militares occidentales con Ucrania sean lo suficientemente fuertes como para tranquilizar a Kiev y permitir a Zelensky proclamar la victoria, pero lo suficientemente débiles como para evitar tanto un compromiso por parte de EE.UU. del entrar en guerra con Rusia en defensa de Ucrania (algo que Trump es muy poco probable que haga), como un compromiso inequívoco por parte de los europeos de desplegar efectivamente fuerzas armadas significativas en Ucrania.

Sin embargo, incluso sin ese compromiso, la actual estrategia británica y europea hacia Ucrania conlleva enormes riesgos: a largo plazo, el de una guerra con Rusia, pero más inmediatamente, el de cualquier capacidad para disuadir a EE.UU. del apoderarse de Groenlandia.

Lo más significativo es que esta declaración solo fue realizada por los líderes de la Coalición. El enviado estadounidense Steve Witkoff habló de «grandes avances» en París, pero también de la necesidad de ciertos «compromisos» en materia de garantías de seguridad.

El pasaje clave de la declaración dice lo siguiente: «Una fuerza multinacional para Ucrania compuesta por contribuciones de naciones dispuestas a participar en el marco de la coalición, con el fin de apoyar la reconstrucción de las fuerzas armadas de Ucrania y la disuasión. Se ha llevado a cabo una planificación militar coordinada para preparar medidas de seguridad en el aire, en el mar y en tierra, así como para la regeneración de las fuerzas armadas de Ucrania… Estos elementos estarán dirigidos por Europa, con la participación también de miembros no europeos de la Coalición y el apoyo propuesto de los Estados Unidos».

Cabe señalar que solo se habla del apoyo «propuesto» de los EE.UU. y de «medidas de seguridad», sin precisar exactamente cuáles serán ni, lo que es más importante, dónde se llevarán a cabo. Esto es mucho más vago que el borrador de la declaración europea filtrado a la AFP antes de la reunión. Esto permitió al canciller alemán Friedrich Merz, por ejemplo, hacer el siguiente «compromiso» profundamente cómico:

«Alemania seguirá contribuyendo política, financiera y militarmente. Esto podría incluir, por ejemplo, el despliegue de fuerzas en Ucrania en territorio vecino de la OTAN tras un alto el fuego». Si alguien cree que «desplegar fuerzas en Ucrania en territorio vecino de la OTAN» es un doble lenguaje transparente, podemos estar de acuerdo con ello.

Keir Starmer pareció ir mucho más lejos al afirmar que la declaración conjunta «allana el camino para el marco legal bajo el cual las fuerzas británicas, francesas y asociadas podrían operar en suelo ucraniano… tras un alto el fuego, el Reino Unido y Francia establecerán "centros militares" en toda Ucrania y construirán instalaciones protegidas para armas y equipo militar».

Sin embargo, esto podría significar solo depósitos de armas de la OTAN custodiados por un pequeño número de tropas de la OTAN, en lugar de fuerzas terrestres sustanciales que Gran Bretaña y Francia no pueden proporcionar sin dedicar todos sus ejércitos a la tarea. Si es así, es concebible que Moscú pueda estar de acuerdo, pero Rusia exigiría precisamente el tipo de límites concretos, formales y detallados sobre estas fuerzas que la «Coalición de los Dispuestos» parece decidida hasta ahora a no proporcionar.

Los europeos piensan claramente que incluso el limitado respaldo de EE.UU. que recibieron en París representa un éxito significativo para ellos. Sin embargo, puede que resulte ser una victoria muy pírrica, y no solo porque es probable que Rusia rechace cualquier marco de paz de este tipo y continúe la guerra. También porque el apoyo de EE.UU. a la «Coalición de los Dispuestos» tendrá un precio, y el nombre de ese precio podría ser Groenlandia.

En una declaración conjunta al margen de las conversaciones de París, en respuesta a las amenazas de EE.UU, 6 líderes europeos han declarado que «Groenlandia pertenece a su pueblo. Corresponde a Dinamarca y Groenlandia, y solo a ellas, decidir sobre los asuntos que afectan a Dinamarca y Groenlandia». 

Sin embargo, pocas horas después, la Casa Blanca declaró que «adquirir Groenlandia es una prioridad de seguridad nacional de Estados Unidos y es vital para disuadir a nuestros adversarios en la región ártica. El presidente y su equipo están debatiendo una serie de opciones para alcanzar este importante objetivo de política exterior y, por supuesto, recurrir al ejército estadounidense es siempre una opción a disposición del comandante en jefe».

La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, declaró el lunes que si EE.UU. tomaba Groenlandia por la fuerza, la propia OTAN se derrumbaría. En estas circunstancias, parece realmente extraño que los países europeos pidan garantías a EE.UU. para las tropas europeas en Ucrania, que dependerían totalmente del apoyo estadounidense.

Quienes hemos vivido la última generación podemos comprender cómo todos los actuales gobiernos europeos han acabado en esta situación tan grotesca. Las generaciones futuras quizá lo vean como una prueba de locura colectiva.
  
 
La actitud hacia Trump de la UE es todo lo contrario de dicha manera que la mejor mantenida con notable eficacia por China, Brasil y hasta los hutíes del Yemen.

China respondió a las amenazas de guerra comercial total de Trump con el corte de toda exportación de tierras raras a EE.UU., un recurso del que Pekín dispone de alrededor del 45% global y EE.UU. menos del 2%. Trump tuvo que desdecirse.

Trump amenazó a Lula con gravámenes del 50% sobre todo el comercio brasileño si se encarcelaba por tentativa de golpe de estado a su amigo Bolsonaro. Brasil no cedió, los precios del café y la soja subieron en EE.UU. y Trump reculó.

Trump atacó Yemen causando gran destrucción y muerte pero no consiguió su objetivo de que cesaran los ataques contra buques israelíes o con destino a Israel y al final tuvo que firmar un alto el fuego en Omán, el pasado mayo, mientras el propio matón dijo que sus adversarios tenían “mucho valor”.

En América Latina China es el principal socio comercial de casi todos. La pretensión de que países como Chile, Ecuador o Brasil que mantienen enormes relaciones económicas con China renuncien a ellas por miedo a lo visto en Venezuela, es completamente irreal. Es incluso improbable que funcione con la propia Venezuela, por lo que la agresión del 3 de enero se parece mucho más a un gesto de debilidad que de fortaleza que se acabará volviendo contra los propios EE.UU. 

En Oriente Medio hay un realineamiento desfavorable para Israel. Netanyahu está más amenazado que nunca por los escándalos de corrupción de su entorno, particularmente el llamado “Qatargate”, por lo que el escenario de un nuevo ataque contra Irán se hace cada día más probable, mientras el tráfico de armas estadounidenses hacia Israel, vía la base alemana de Ramstein, está siendo muy fluido en los últimos días. El ministro de exteriores de Omán, un país de tradición mediadora, Badr Al-Busaidi, ha abandonado toda ambigüedad al declarar que -para la región- fuente de inestabilidad no es Irán, sino Israel.

El mundo está girando y en ese contexto, la Unión Europea continua lamiéndole las botas a Trump sin recibir más que nuevos y mayores desprecios. El de Groenlandia podría ser sensacional. El lunes el subdirector del Gabinete de Políticas de la Casa Blanca Stephen Miller dijo que EE.UU. debe ser territorio de EE.UU. “Nadie luchará militarmente contra Estados Unidos por el futuro de Groenlandia”, dijo. ¿Por qué la UE mantiene hacia EE.UU. una actitud tan demencial y contraproducente? La derrota militar de la OTAN en Ucrania está servida y va a fracturar aún más a eso que conocemos como “Occidente”.

Como Anatol Lieven dice,  “para defender a Ucrania un país que no es miembro de la OTAN ni de la UE, la UE y la OTAN tendrían que aceptar la invasión del territorio de un miembro real de la OTAN, Dinamarca. Si esto ocurre, será una humillación que nos convertirá en el hazmerreír del mundo. Hace tiempo que la imagen de la UE se ha roto en todo el mundo, ahora la pérdida de Groenlandia la haría añicos a los ojos de los propios europeos”.

En solo un año Trump ha volado el derecho internacional, toda diplomacia y cualquier derecho humano y nacional, apoyando y armando el genocidio israelí, atacando a Irán en medio de una negociación, bombardeando Nigeria, colocando a un líder yihadista en el gobierno de lo que queda de Siria, atacando a Venezuela, secuestrando a su presidente y manteniendo y profundizando los ataques contra Rusia vía Ucrania. La UE colabora activamente en casi todo eso.

Cuando Ucrania sea derrotada los reproches entre EE.UU. y la UE subirán todavía de tono. Los gobiernos e instituciones europeas se resquebrajarán aún más; y entonces "¿qué será de la OTAN?", se ha preguntado hasta la por ahora amenazada primera ministra danesa.

Trump es un matón y la UE le trata con respeto. Aunque a un matón no se le puede respetar, porque te pisará más aún.

 

  
Y por fin, llegados a estos extremos de lo que pareciera inverosímil, sólo nos quedaría rememorar algo en la Historia personalmente vivida; pues la pesadilla profetizada por el general De Gaulle en 1964 se está haciendo realidad: «Tarde o temprano, pueden ocurrir acontecimientos fabulosos, reveses increíbles. ¡Cuántos ocurren en la historia! Podría estallar Estados Unidos convertido en una amenaza para la paz (...). Nadie puede predecir dónde estará el peligro».
  

viernes, 12 de diciembre de 2025

"ANTI-MANUAL[ES] DE FILOSOFÍA[S]" /3° => ...sobre Cuánto podríamos [saber o] Conocer...

 
 
... En el capítulo inmediato anterior se habían transcrito ya los distintos textos correspondientes al extracto para la Segunda Parte de tan destacable compendio... cuyo índice sigue a continuación:
  

 
 
Previamente otro capítulo inicial había reproducido también fragmentos de la Primera Parte, en relación con "Quiénes [y qué] Somos..."así como una somera presentación para el conjunto de la obra...  

Y en esta Tercera Parte se insiste con más citas extractadas entre otras que ha reunido el autor mediante su antedicho valioso "Antimanual..." (siempre muy reivindicativo de algunos discursos usualmente ninguneados, desde t@ntas inmensas mayorías de sesudos tratados académicos dominantes, y en cambio aquí literalmente transcritas):
   
- La conciencia
 
WILHELM REICH.-           

"Freud descubrió, por un método particular, al que dio el nombre de 'psicoanálisis', el proceso que domina la vida del alma. Sus cuatro más importantes descubrimientos, que anularon y conmocionaron una gran cantidad de antiguos conceptos (lo cual le atrajo al principio el odio de la gente), son los siguientes:

La conciencia (psicológica) no es más que una pequeña parte del campo psíquico; es tributaria de los procesos psíquicos inconscientes que, por esta razón, escapan al control de la ciencia: todo acontecimiento psíquico -incluso aunque aparezca desprovisto de sentido, como el sueño, el acto fallido, los despropósitos de los psicóticos o de los alienados- tiene una función y un «sentido» perfectamente comprensible si se consigue insertarlo en la historia del desarrollo de la persona humana. Debido a este descubrimiento, la psicología que hasta entonces había vegetado bajo la forma de una especie de física del cerebro («mitología del cerebro»), o como la hipótesis de un espíritu objetivo misterioso, alcanzaba repentinamente un puesto entre las ciencias naturales. 

El segundo gran descubrimiento de Freud era el de una sexualidad infantil muy activa, completamente independiente de la función de reproducción; la sexualidad y la reproducción, lo sexual y lo genital no son, pues, en absoluto, idénticos; la disección analítica de los procesos psíquicos ha puesto en evidencia, por otro lado, que la sexualidad o, más bien, la energía, la libido, que es de origen somático, es el motor central de la vida del alma. Las premisas biológicas y las condiciones sociales se van a encontrar en el terreno psíquico.
 
 
El tercer gran descubrimiento de Freud fue que la sexualidad infantil, de la que también forma parte lo esencial de las relaciones padre-hijo (complejo de Edipo), es generalmente reprimida porque el niño teme que sus padres lo castiguen por actos y pensamientos sexuales (aquí se encuentra el sentido profundo de la «angustia de castración»); de este modo, la sexualidad queda apartada de la acción y borrada de la memoria. La represión de la sexualidad (infantil) la suprime de la conciencia sin por ello arrebatarle su energía, por el contrario, la refuerza y la influye de tal modo que se manifiesta en muchas turbaciones patológicas de la vida del alma. Como esta regla se aplica, sin excepción, a todos los hombre vivos, Freud podía decir que su paciente era la humanidad entera.

Y su cuarto descubrimiento importante en este contexto fue el de que las instancias morales en el hombre no tienen origen supra-terrestre alguno, sino que son el resultado de medidas pedagógicas que, desde la más tierna edad del niño, toman los padres o sus representantes. En el centro de estas medidas pedagógicas se encuentran las que se dirigen a la represión sexual del niño. El conflicto que opone al principio los deseos de los niños a las prohibiciones de los padres se prolonga después en el conflicto interior de la persona entre los impulsos y la moral. Las instancias morales, que pertenecen al inconsciente, chocan en el adulto contra su conocimiento de las leyes de la sexualidad y de la vida psíquica inconsciente, favorecen la represión sexual («resistencia sexual») y aplican la resistencia del mundo contra el descubrimiento de la sexualidad infantil."

('La psicología de masas del fascismo', 1933)
  
La razón
 

"El miedo crea los dioses:

No es difícil el dar razón ahora / de lo que motivó entre las naciones / a creer la existencia de los dioses, / y las ciudades inundó de altares / y estableció los ritos religiosos, / estas pompas augustas que en el día / se hacen en las empresas importante / por todas las naciones de la Tierra: / y cuál sea la causa y el origen de este horror infundido a los mortales / que erige en todo el orbe de la Tierra / a las divinidades nuevos templos / y con días festivos las obsequia.

Es que ya desde entonces los mortales, / aunque despierto el ánimo, veían / los simulacros sobrenaturales / que la ilusión del sueño exageraba / a su imaginación: así, creyendo / que movían sus miembros y que hablaban con imperiosa voz, proporcionada / a su gran porte y fuerzas desmedidas, / por vivos y sensibles lo tuvieron. / También los suponían inmortales; / pues siendo su hermosura inalterable, / con la misma belleza se ofrecían / a ellos los fantasmas celestiales;y porque siempre con tan grandes fuerzas / creían imposible que triunfase de ellos acción alguna destructora: / también por muy dichosos los tenían, pues no les inspiraba sobresalto / el temor de la muerte; y porque en sueños los veían hacer muchos prodigios / sin quedarse por ellos fatigados.La morada y palacio de los dioses / pusieron en los cielos, porque es donde parece que voltean Sol y Luna; / de allí viene la noche, de allí el día, /y los astros errantes allí brillan / y los volantes fuegos por la noche; / los nublados, rocíos, lluvias, nieve, / vientos,  rayos, granizo y raudos truenos, / y los murmullos largos de amenazas. / ¡Oh raza de los hombres sin ventura! / ¡Cuando a los dioses concedió existencia y los armó de cólera inflexible, / cuántos gemidos asimismo entonces, / qué heridas a nosotros, y qué llanto / a nuestra descendencia ocasionaron! 
 
 
¿Qué espíritu, además, no apoca el miedo / de los dioses? ¿A qué hombre no se hielan / los miembros de pavor cuando la tierra / abrasada retiembla con el golpe / horrible de los rayos, y recorren / todo el cielo murmullos espantosos? ¿No se estremecen pueblos y naciones? / Sobrecogidos los soberbios reyes, / ¿no abrazan las estatuas de los dioses / temblando aquel instante formidable / de expiar sus acciones criminales / y todos sus tiránicos mandatos?

¿Y cuando barren los furiosos vientos / al jefe de la escuadra por los mares / con sus bravas legiones y elefantes, / pávido no hace votos a los dioses / para obtener a fuerza de plegarias tranquilidad y vientos favorables? / En vano todo; porque arrebatado / por algún violento remolino, en los escollos va a encontrar la muerte: / ciertamente parece que se burla / de los humanos acaecimientos una fuerza secreta, y se complace / en pisar con ludibrio las segures / y los fasces hermosos. Por fin, cuando / debajo de los pies vacila el orbe, / cuando caen las ciudades desplomadas, / y están amenazando otras ruina, / ¿por ventura, es extraño que los hombres / se llenen de desprecio hacia sí mismos, / y reconozcan un poder más grande / y una fuerza divina extraordinaria / que a su gusto dirija el universo?"

(libro V en el 'De la naturaleza de las cosas', siglo I a. de C.)
 

"Lo que depende de nosotros y lo que no depende:

I. Hay unas cosas que dependen de nosotros y otras no... De nosotros dependen la opinión, la tendencia, el deseo, la aversión, y, en una palabra, cuantas son obra nuestra. No dependen de nosotros, en cambio, el cuerpo, los bienes adquiridos, la reputación, los cargos, en una palabra, cuantas no son obra nuestra (...)    
  
 
XV. Recuerda que deberías comportarte como en un banquete. ¿Ha llegado a ti algo que estaba circulando? Extendiendo la mano, tómalo con buenas formas. ¿Pasa por delante?, no lo retengas. ¿Aún no llega? No impulses tu deseo, espera a que te llegue; y lo mismo con relación a tus hijos, a tu mujer, a los cargos, a la riqueza, y serás algún día un digno convidado de los dioses. Y si no tomas las cosas que te son servidas en la mesa, sino que las desprecias, entonces no solo serás un convidado de los dioses, sino también un hombre pero con igual poder. Pues actuando así, tanto Diógenes como Heráclito y sus semejantes eran llamados divinos merecidamente, ya que de hecho lo eran..."

(siglo I d. de C.)
 

"Nada va de suyo: la ciencia, tanto en su principio como en su necesidad de coronamiento, se opone en absoluto a la opinión. Si en alguna cuestión particular debe legitimar la opinión, lo hace por razones distintas de las que fundamentan la opinión; de manera que la opinión, de derecho, jamás tiene razón. La opinión piensa mal; no piensa; traduce necesidades en conocimientos. Al designar a los objetos por su utilidad, ella se prohíbe el conocerlos. Nada puede fundarse sobre la opinión: ante todo es necesario destruirla. Ella es el primer obstáculo a superar. No es suficiente, por ejemplo, rectificarla en casos particulares, manteniendo, como una especie de moral provisoria, un conocimiento vulgar provisorio. El espíritu científico nos impide tener opinión sobre cuestiones que no comprendemos, sobre cuestiones que no sabemos formular claramente. Ante todo, es necesario saber plantear los problemas. Y dígase lo que se quiera, en la vida científica los problemas no se plantean por sí mismos. Es precisamente este sentido del problema el que indica el verdadero espíritu científico. Para un espíritu científico todo conocimiento es una respuesta a una pregunta. Si no hubo pregunta, no puede haber conocimiento científico. Nada es espontáneo. Nada está dado. Todo se construye."

('La formación del espíritu científico', 1938)
  
La verdad
 

"La mentira, privilegio del gobernante:

-- Porque si hace un momento hemos hablado correctamente, y la mentira es en realidad inútil para los dioses, aunque útil para los hombres bajo la forma de un remedio, es evidente que semejante remedio debe ser reservado a los médicos, mientras que los profanos no deben tocarlos.
 
  
-- Es evidente.

-- Si adecuado es que algunos hombres mientan, los que gobiernan un Estado serán éstos, y que frente a sus enemigos o frente a los ciudadanos mientan para beneficio del Estado; a todos los demás les estará vedado. Y si un particular miente a los gobernantes, diremos que su falta es igual o mayor que la del enfermo al médico o que la del atleta a su adiestrador cuando no les dicen la verdad respecto de las afecciones de su propio cuerpo; o que la del marinero que no dice al piloto la verdad acerca de la nave y su tripulación ni cuál es su condición o la de sus compañeros.

-- Es muy cierto.

-- Entonces, si quien gobierna sorprende a otro mintiendo en el Estado entre los que son artesanos (un adivino, un médico de males, un carpintero en maderas), lo castigará por introducir una práctica capaz de subvertir y arruinar un Estado del mismo modo que una nave.

-- Así será, siempre que los hechos se ajusten a nuestras palabras."

('Diálogo sobre la República', siglo IV a. de C.)
 

"Astucia de la zorra, fuerza del león: debéis, pues, saber que persisten dos formas de combatir: una con las leyes, otra con la fuerza. La primera es propia del hombre, la segunda de las bestias; pero como la primera muchas veces no basta, conviene recurrir a la segunda. Por tanto, es necesario a un príncipe saber utilizar correctamente la bestia y el hombre. Este punto fue enseñado veladamente a los príncipes por los antiguos autores, los cuales escriben cómo Aquiles y otros muchos de aquellos príncipes antiguos fueron entregados al centauro Quirón para que los educara bajo su disciplina. Esto de tener por preceptor a alguien medio bestia y medio hombre no quiere decir otra cosa sino que es necesario a un príncipe saber usar una y otra naturaleza y que la una no dura sin la otra.
 
Monumento conmemorativo de Albert Camus en París
  
Estando siempre obligado a saber utilizar correctamente la bestia por tanto, un príncipe deberá elegir entre ellas, la zorra y el león; porque el león no se protege de las trampas ni la zorra de los lobos. Es necesario, por tanto, ser zorra para conocer las trampas y león para amedrentar a los lobos. Los que solamente hacen de león no saben lo que se llevan entre manos. No puede, por tanto, un señor prudente -ni debe- guardar fidelidad a su palabra cuando tal fidelidad se vuelve en contra suya y han desaparecido los motivos que determinaron su promesa. Si los hombres fueran todos buenos, este precepto no sería correcto, pero -puesto que son malos y no te guardarían a ti su palabra- tú tampoco tienes por qué guardarles la tuya. Además, jamás faltaron a un príncipe razones legítimas con las que disfrazar la violación de sus promesas. Se podría dar de esto infinitos ejemplos modernos y mostrar cuántas paces, cuántas promesas han permanecido sin ratificar y estériles por la infidelidad de los príncipes; y quien ha sabido hacer mejor la zorra ha salido mejor librado. Pero es necesario saber colorear bien esta naturaleza y ser un gran simulador y disimulador: y los hombres son tan simples y se someten hasta tal punto a las necesidades presentes, que aquel que engaña encontrará siempre quien se deja engañar."

('El Príncipe', 1512)
 

"¿Cómo acceder a lo verdadero?

XIX. Ni hay ni puede haber más que dos vías para investigación y descubrimiento de la verdad: una que, partiendo de la experiencia y de los hechos, se remonta enseguida a los principios más generales, y en virtud de esos principios que adquieren una autoridad incontestable, juzga y establece las leyes secundarias (cuya vía es la que ahora se sigue); y otra, que de la experiencia y de los hechos deduce las leyes, elevándose progresivamente y sin sacudidas hasta los principios más generales que alcanza en último término. Esta es la verdadera vía; pero jamás se la ha puesto en práctica [...]

XXII. Uno y otro método parten de la experiencia y de los hechos, y se apoyan en los primeros principios; pero existe entre ellos una diferencia inmensa, puesto que el uno solo desflora deprisa y corriendo la experiencia y los hechos, mientras que el otro hace de ellos un estudio metódico y profundo; el uno de los métodos, desde el comienzo, establece ciertos principios generales, abstractos e inútiles, mientras que el otro se eleva gradualmente a las leyes que son en realidad {como ya lo explicó Aristóteles} más familiares a la naturaleza [...]

 
XXVI. Para hacer comprender bien nuestro pensamiento, damos a esas nociones racionales -lógicamente- que se transportan al estudio de la naturaleza, el nombre de Prenociones de la naturaleza, porque son modos de entender temerarios y prematuros; y en cambio a otra ciencia -que, al contrario, de las experiencias deriva- por legítima vía, una Interpretación de la Naturaleza [...]

XXVIII. Más aún, las Prenociones subyugan nuestro asentimiento con más imperio que las interpretaciones, porque recogidas sobre un reducido número de hechos, y sobre aquellos que más familiares nos son, hieren in continenti el espíritu y llenan la imaginación, mientras que las interpretaciones, recogidas aquí y allí sobre hechos muy variados y diseminados, no pueden impresionar súbitamente el espíritu, y deben sucesivamente parecernos muy penosas y extrañas de recibir, casi tanto como los misterios de la fe [...]

XXX. Aun cuando todas las inteligencias de todas las edades aunasen sus esfuerzos e hicieran concurrir todos sus trabajos en el transcurso del tiempo, poco podrían avanzar las ciencias con la ayuda de las Prenociones, porque los ejercicios mejores y la excelencia de los remedios empleados, no pueden destruir errores radicales, y que han tomado carta de naturaleza en la constitución misma del espíritu."

('Novum Organum', 1620)
  
La [educación o/y el estudio de] filosofía...
 

"Aplicarse a objetos de la vida: la filosofía sólo puede conservar su influencia, o fuerza de convicción general, si se aplica a objetos de la vida y del mundo. Ella misma no contiene más que los gérmenes capaces de fecundar las vastas tierras de la humanidad. Es tarea del filósofo práctico favorecer, a partir de la filosofía, el desarrollo de esos gérmenes en su relación con los diferentes objetos de la vida. Si en todas partes hubiéramos alcanzado ya los principios superiores y primeros de la filosofía, como se lo imaginan quizá ciertos filósofos puramente especulativos, no tendríamos, desde luego, necesidad de un proceso tal de desarrollo: ahora bien, está lejos de ser este el caso. 
 
 
Cada objeto particular posee su naturaleza propia, demanda exámenes particulares que la razón no podrá llevar a cabo sin tenerlo a la vista, y aquel que se fuerza a exámenes de ese tipo hace concordar, en tanto que filósofo, los objetos de esas investigaciones con las exigencias de la razón. La filosofía debe aproximarse con entera confianza al dominio de la vida; lejos de toda pretensión, debe mostrarse capaz de distraer a las gentes en los ratos de ocio, debe incluso mezclarse con los placeres de una humanidad refinada para hacer sentir de igual manera su valor en dominios que nada tienen de filosófico y extender su influencia a toda la facción cultivada de la nación de la que ella reclama su amor."

('El arte de pasearse', 1802)
 

"Enseñar una fuerza crítica: Declaración Universal de los Derechos Humanos compromete naturalmente a formar por la «instrucción» sujetos capaces de comprender la filosofía de esa Declaración y a sacar de ella las fuerzas necesarias para «resistir al despotismo». Estos sujetos filósofos deberían estar en condiciones de asumir el espíritu y la letra filosófica de la Declaración, a saber, una cierta filosofía del derecho natural, de la esencia del hombre que nace libre e igual en derecho a los demás hombres, esto es, también, una cierta filosofía del lenguaje, del signo, de la comunicación, del poder, de la justicia y del derecho. Esa filosofía tiene una historia, su genealogía es determinada, su fuerza crítica inmensa, pero sus límites dogmáticos no menos ciertos. El Estado debería hacerlo todo, y ha hecho mucho, para enseñar (no digamos necesariamente inculcar) esta filosofía, para convencer de ella a los ciudadanos: en primer lugar, por la escuela y a través de todos los procesos educativos, mucho más allá de la antigua «clase de filosofía»..."     
    
('Del derecho a la filosofía', 1990)
 

"Adiestrar al animal rentable: ¿Ha perdido la escuela el carácter repelente que presentaba en los siglos XIX y XX, cuando domaba los espíritus y los cuerpos para las duras realidades del rendimiento y de la servidumbre, teniendo a gala educar por deber, autoridad y austeridad, no por placer y por pasión? Nada es más dudoso, y no puede negarse que, bajo las aparentes solicitudes de la modernidad, muchos arcaísmos siguen marcando la vida de las estudiantes y de los estudiantes.

¿No ha obedecido hasta hoy la empresa escolar a la preocupación dominante del mejorarse más técnicas de adiestramiento para ser el animal rentable?
 
 
Ningún niño traspasa el umbral de una escuela sin exponerse al riesgo de perderse; quiero decir, de perder esa vida exuberante, ávida de conocimientos y maravillas, que sería tan gozoso potenciar en lugar de esterilizarla y desesperarla bajo el aburrido trabajo del saber abstracto. ¡Qué terrible notar esas brillantes miradas a menudo empañadas!

Cuatro paredes. El asentimiento general conviene en que allí uno será, con consideraciones hipócritas, aprisionado, obligado, culpabilizado, juzgado, respetado, castigado, humillado, etiquetado, manipulado, mimado, violado, consolado, tratado como un feto que mendiga ayuda y asistencia.

¿De qué os quejáis?, objetarán los promotores de leyes y de decretos. ¿No es la mejor manera de iniciar a los pipiolos en las reglas inmutables que rigen el mundo y la existencia? Sin duda. Pero ¿por qué los jóvenes aceptarían durante más tiempo una sociedad sin alegría ni porvenir, que los adultos ya solo se resignan a soportar con una acritud y un malestar crecientes?"

('Aviso a los estudiantes y escolares'1995)
  
PIERRE HADOT.-    

"Elegir alguna manera de vivir: [...] por tanto el discurso filosófico se origina en una elección de vida u opción existencial, y no a la inversa [...] esta decisión y esta elección jamás se hacen en la soledad; nunca hay ni filosofía ni filósofos fuera de un grupo, de una comunidad, en una palabra, de una «escuela» filosófica, y, precisamente, esta última corresponde entonces ante todo a la elección de cierta manera de vivir, a cierta elección de vida, a cierta opción existencial, que exige del individuo un cambio total de vida, una conversión de todo el ser, y, por último, cierto deseo de ser y de vivir de cierto modo. Esta opción existencial implica a su vez una visión del mundo, y la tarea del discurso filosófico será revelar y justificar racionalmente tanto esta opción existencial como esta representación del mundo. El discurso filosófico teórico nace, pues, de esta inicial opción existencial y conduce de nuevo a ella en la medida en que, por su fuerza lógica y persuasiva, por la acción que pretende ejercer sobre el interlocutor, incita a maestros y discípulos a vivir realmente de conformidad con su elección inicial, o bien es de alguna manera la aplicación de un cierto ideal de vida.

Quiero decir, pues, que el discurso filosófico debe ser comprendido en la perspectiva del modo de vida del que es al mismo tiempo medio y expresión y, en consecuencia, que la filosofía es en efecto, ante todo, una manera de vivir, pero que se vincula estrechamente con el discurso filosófico."

('¿Qué es la filosofía antigua?'1995)

* * *

... Y por fin, con todo esto así concluye una sencilla reseña del "Anti-Manual de Filosofía[s]" compuesta sólo extractando algunas citas entre las otras más que reunió su autor, Michel Onfray (siempre muy reivindicativo sobre algunos discursos usualmente ninguneados, desde t@ntas inmensas mayorías de sesudos tratados académicos dominantes, en cambio aquí literalmente transcritas) tras haberse terminado igualmente mediante las aportaciones relativas a su Parte Última cuyo índice sigue a continuación:
  


viernes, 5 de diciembre de 2025

Dígase adiós al 'Estado de bienestar' en España [imparable Cambio Demográfico impónenoslo]

 
 
Hubo un tiempo, no hace tanto, en que los agoreros de guardia, esos que habían hecho del Apocalipsis su modus vivendi, nos vendían la "superpoblación" como el quinto jinete del mismo que arrasaría el planeta.

Desde las teorías maltusianas hasta la distopía pop de Soylent Green, el miedo era, literalmente, que no cabríamos.

Que nos comeríamos unos a otros por un mendrugo de pan en un mundo abarrotado.

Permítanme sugerirles que cambien de película. Apaguen esa proyección porque la realidad, siempre más tozuda y aburrida que la ficción, nos está relatando otra historia. Una mucho más silenciosa, pero infinitamente más letal.

No es una explosión: es una verdadera implosión.

En noviembre de 2022, el planeta alcanzó el hito de los 8.000 millones de habitantes. Los titulares se llenaron de exclamaciones y cifras redondas. Pero si uno se molestaba en leer la letra pequeña del informe de la ONU, la realidad suena al chirrido de unos frenos pisados a fondo.

Es cierto que a la humanidad le costó una eternidad, literalmente toda su historia hasta 1800, sumar sus primeros 1.000 millones. Luego nos disparamos, embriagados de penicilina y revolución industrial, y proyectamos llegar a los 9.700 millones en 2050.

Pero hete aquí que el motor se ha gripado. La tasa de fertilidad mundial, que en los años 1950 todavía era de 5 hijos por mujer, ha caído ya en picado hasta 2,2 en 2024. Estamos rozando el larguero del 2,1, el mínimo necesario para que una generación reemplace a la anterior.

La traducción es sencilla: nos estamos acabando.

Y si el mundo frena, Europa directamente ha metido la marcha atrás y ha tirado las llaves por la ventanilla. Nuestro continente hace honor a su adjetivo de "viejo" con una fidelidad suicida: somos el geriátrico del planeta.
 
 
La mediana de edad en Europa ronda los 44 años, la más alta del globo. Según Eurostat, los mayores de 65 años (21,3%) ya superan por goleada a los jóvenes menores de 14 (apenas un 19,7%). Hemos invertido la pirámide poblacional hasta convertirla en un sarcófago geométrico perfecto.

Y esto, queridos lectores, no es sólo una cuestión de ver más canas por la calle o de que los parques infantiles se hayan convertido en 'pipicanes'.

Es la demolición irremediable del Estado del bienestar. Ese invento europeo del que tanto nos jactamos, esa red de seguridad que nos permitía vivir con la certeza de que papá Estado proveería, se basa en una estafa 'piramidal' que requiere nuevos pagadores en la base para sostener a los de la cúspide.

El índice de dependencia (esa ratio fría que nos dice cuántos abuelos dependen de cada trabajador) era del 33% en 2022. O sea, que por cada 100 tipos madrugando para levantar el país, hay 33 retirados cobrando. La ONU nos avisa de que en las economías desarrolladas pasaremos de 28 dependientes por cada 100 trabajadores (dato de 2020) a 50 en 2050. Un dos a uno.

Sencillamente, las cuentas no salen.

La población en edad de trabajar en la OCDE ha dejado de crecer. Se acabó. En España, si no hacemos nada (y permítanme dudar de que hagamos algo sensato), la fuerza laboral se contraerá hasta un 30% para 2060, según el INE.

¿El resultado? Un desplome en el PIB per cápita del 40%. Seremos más pobres, más viejos y estaremos más solos.

Y en este escenario dantesco, España, como es nuestra costumbre, ha decidido ser líder. Líder en el desastre, claro.

Este nuestro país es el laboratorio perfecto del suicidio demográfico. En 2023 marcamos un mínimo histórico con apenas 322.075 nacimientos. Es la cifra más baja desde que se tienen registros, lo cual tiene su mérito considerando que hemos pasado por guerras y epidemias. La Tasa Global de Fecundidad se arrastra por el suelo en un 1,19 hijos por mujer.

La estructura familiar española ha mutado vertiginosa y críticamente. Hemos pasado del modelo horizontal (muchos hermanos, muchos primos) a uno vertical. Hoy, el 90% de los niños españoles tiene abuelos vivos e incluso bisabuelos, conviviendo hasta cuatro generaciones, pero la base es cada vez más exigua. Ya incluso tenemos más ancestros que descendencia.

Somos un árbol con muchas raíces y ninguna rama nueva.
 
     
  
El mercado laboral es el reflejo de esta esclerosis. A finales de 2023, casi la mitad de la fuerza laboral disponible en España (el 48%) tenía más de 45 años. Somos un país de trabajadores senior.

Y, paradójicamente, tenemos a 560.000 parados mayores de 50 años, un récord vergonzoso, mientras mantenemos una tasa del 27-28% de paro juvenil, casi doble que medio europeo.

Es el absurdo perfecto. Despreciamos la experiencia de los mayores expulsándolos del mercado antes de tiempo, mientras somos incapaces de integrar a unos jóvenes a los que hemos estafado con la promesa de que un título universitario era un pasaporte al éxito, cuando el mercado demanda soft skills y pensamiento crítico que la universidad no enseña.

Y luego está el elefante en la habitación, las pensiones, de lo que nadie quiere hablar en campaña electoral.

España tiene la tasa de reposición más alta de la eurozona.

Un jubilado español cobra, de media, el 77,5% de su último salario, frente al 44,5% de media en la OCDE. Es un sistema generosísimo, sí, pero financiado con dinero del Monopoly.

El déficit del sistema es estructural y galopante. Necesitamos inyectar más de 38.000 millones de euros anuales extra (casi un 3,8% del PIB) vía transferencias del Estado para que la rueda siga girando.

Con un aumento previsto del 50% en el número de pensionistas de aquí a 2050 (llegaremos a los 15,6 millones), el sistema no es que esté en riesgo. Es que está técnicamente quebrado.

Si quieren ver el futuro, no miren una bola de cristal, miren a Corea del Sur. Allí, las distopías han llegado ya. Con una tasa de fertilidad de 0,72 hijos por mujer (récord mundial absoluto), el país se desvanece.

Las proyecciones del gobierno de Seúl y la ONU son de película de terror. Los 52 millones de surcoreanos podrían quedarse en 7,5 millones en un siglo.

Una nación milenaria desapareciendo por el desagüe de la historia en un par de generaciones.
  
 
Ante esto, la respuesta más automática suele ser que "¡...La inmigración nos salvará?"... Es la carta comodín que saca la izquierda (y parte de la derecha económica) para no afrontar el problema de fondo.

Pero de los cinco continentes, sólo queda un único motor demográfico encendido, África, que duplicará su población para 2050, y una de cada cuatro personas nacerá allí, con tasas de fertilidad que aún rondan los 4 hijos por mujer.

Pero fiarlo todo a la importación de mano de obra es de un simplismo aterrador. Primero, porque la población ya está cayendo en diez países de la UE a pesar de los flujos migratorios.

Y segundo, porque l@s inmigrantes no son reproductor@s inmutables... Sino personas que se adaptan. Los estudios demuestran que la fertilidad de las mujeres inmigrantes converge rápidamente con la de las nativas. A la segunda generación, el problema persiste.

No se puede tapar una hemorragia arterial con tiritas, por muchas que traigas de fuera.

La tesis que defiende este artículo no es optimista, pero pretende ser honesta. La crisis demográfica ya es inevitable. El golpe nos lo vamos a dar. La inercia de los datos es como la de un transatlántico, no se vira en cien metros.

Sin embargo, que el choque sea 'inevitable' no significa que debamos cerrar los ojos y soltar el volante.

Tenemos que asumir que el concepto de jubilación tal y como lo conocemos, ha muerto. Habrá que trabajar más años, nos guste o no. Pero para eso, hay que dejar de arrumbar a profesionales de 55 años como unos trastos inservibles.

Tenemos que disparar la productividad, abrazar la tecnología y la IA no como enemigos, sino como los únicos salvavidas que nos permitirán mantener el nivel de vida con menos manos trabajando.

Y, sobre todo, tenemos que dejarnos de frivolidades. Dejarnos de políticas cosméticas de conciliación que no concilian nada y de guerras culturales absurdas. Tener hijos para Occidente se ha convertido en un acto de heroísmo logístico y financiero.

Mientras sigamos penalizando la maternidad y convirtiendo la familia en un lujo, seguiremos cavando nuestra propia tumba.

El invierno demográfico no viene, ya está aquí. Y hace un frío que pela.

La pregunta no es cómo evitarlo, sino si seremos capaces de abrigarnos lo suficiente para que la civilización, tal como la conocemos, no muera de hipotermia.
  

 
Postdata [10/12/2025].-

En la naturaleza sigue funcionando la conocida como "ley de los vasos comunicantes", que tiende a equilibrar niveles contiguos... O sea, que si no se producen unas redistribuciones menos inequitativas en las Rentas per cápita (y consiguientemente para otros parámetros demográficos -como las fertilidades, esperanzas de vida o edades medias- derivables) mayores migraciones del Sur al Norte lo harán tanto inevitable cuanto necesariamente: de nada serviría intentar un cerrarle puertas al campo ni a la mar en esa dinámica... cuando por otra parte nuestra sociedad ya es claramente inviable sin más aportaciones cada día desde las juventudes aquí llegadas para ganarse sus vidas mejor que según en su origen les permiten...