viernes, 18 de noviembre de 2016

"Sin manos (Sense mans)" -o 'Todo es ahora y nada'- en 'La mano del fuego', de Joan Vinyoli

   
 
"Daría toda mi obra por un verso de Joan Vinyoli", escribió Salvador Espriu; mas hoy aquí van algunos cuantos, como muestra para tentarse sus particulares búsquedas:
 
      SENSE MANS - SIN MANOS
  
I
  
Nunca más y siempre son en el hombre
hermanos irreconciliables de nacimiento.
En vano buscamos, en vano hallamos:
                                                        
lo
que se alcanza se torna siempre, en el acto,
nunca más, como tragado por una
voraz boca.
                 
Y seguidamente proyectos
iniciados de nuevo, experimentos, delirio
de ser feliz, chirrido de tizas
en la pizarra de la vida:
                                    
el aire
que respiramos se nos vuelve a veces música,
una gota de rocío de pronto se transforma en veneno.
Todo es un jeroglífico cada vez
más difícil de descifrar, fascina,
sin embargo, como mirar el fuego o el mar o la brumosa
planicie de los recuerdos.
                                      
Las palabras, en verdad,
no existen sólo para entendernos por lo que significan,
sino para descubrir lo que, transparentes, ocultan.
    
  
II
  
Hago de nada, con palabras, un provisional
rellano, cuando ya la escalera no sigue
y da al vacío
                    -desde donde se pueda ver
la explanada del tiempo con sueños aparcados
por siempre jamás: al fondo, un monolito de pórfido
que no se corresponde a ningún interrogante. Abiertos
los ojos miran un azul intenso de mar
en movimiento que se va volviendo arena […]
  
III
  
Si tanto roe la carcoma, pruébate disfraz
de inmortal, inventa un carnaval
peculiar al que asistan todos
los roídos como tú.
                             La fiesta empezó ya […]
   
IV
  
Junto palabras para hacerme un trampolín
hacia el ámbito lírico y ensayar en el trapecio
de la metáfora, en el vacío, un salto mortal
para lograr un poco de realidad
fuera del tiempo,
                          
con los ojos cerrados,
                                                           
como ahora mismo, en bicicleta,
en algún lugar del mundo ensaya alguien
precarios equilibrios sin manos,
llevado más lejos, hasta que de pronto se da cuenta
de que va rodando seguro por el viejo paseo
hacia la fuente primera.
                                    
Es en el momento preciso
del insólito equilibrio cuando abre los
ojos a la azulada, incierta lejanía
de las montañas que no le hará falta
nunca traspasar, pues están de repente en él,
son él mismo o el otro que se ha hecho
de pronto en él, y ve:
                                 
la Torre de las Horas
se vuelve faro, la esfera del reloj
no marca el tiempo, más bien ilumina absorta
la noche que va cayendo sobre los huertos.
  
V

[…] Pese a todo, al atardecer la campanada cae madura,
el aire de bronce va volviéndose lago
profundo y liso que refleja el enigma y sube una certeza del subsuelo
como compacto verdor en primavera.
En la casa impalpable todo se para.
    
   
Desde acá, por Sierra de la Demanda, hoy...
   
[´La vida como juego', según Alan Watts nos lo dijera].
 

jueves, 17 de noviembre de 2016

Índice sobre nuestro Bienestar social, o buen gobierno: Desarrollo humano y Corrupción...

      
  
Hay entre nosotros diversos Estudios que miden o valoran Desigualdades y Pobreza sociales, determinando aspectos relativos a necesidades de la población. Pero un Índice DEC ("Derechos, según las decisiones políticas + Economías efectivas = Coberturas reales"), elaborado por ‘Asociación Estatal de -Directores y Gerentes en- Servicios Sociales’, representa el único Informe que pretende medir o evaluar desarrollos con respecto al Presupuesto y estructuras entre los Sistemas actuales para Servicios correspondientes en España -atendiendo hasta 8 millones de personas- desde 2012.  
  
“Que un país sea democrático no guarda relación con el bienestar social de su población. La esperanza de vida, la mortalidad infantil, la alfabetización y hasta la felicidad no dependen de que un país sea más o menos democrático, sino de la calidad para los Gobiernos; o sea, niveles en Corrupción, nepotismo, abusos del poder, igualdad, respetar minoría y verdaderas igualdades de oportunidades desde la escuela…
  
  
Los datos empíricos nos demuestran que hay dos fuentes fundamentales de insatisfacción en el mundo. La primera es falta de salud. Y la segunda lo que llamamos falta de confianza social; es decir, percepción de que les gobiernan políticos corruptos e ineficaces, que buscan su bienestar y no el de la población.  
 
Para España hoy son muy significativas las diferencias regionales, lo que nos indica cuánto el problema no serían las leyes ni el sistema, sino cómo se comportan los Gobiernos a nivel local: se trata de un país ‘problemático’, pues los partidos y políticos corruptos no tienen menos posibilidades de ser reelegidos”.
  
Lo exponía Bo Rothsein, catedrático director del ‘Instituto para la calidad de Gobiernos (The Quality of Government: Corruption, Inequalities and Social Trust in International Perspective)’ desde Gotemburgo, al presentar su Global Index.
  
  
“Cuando un país pasa de haber estado entre los menos corruptos del mundo a ocupar, nada menos, que otro puesto 30º en pocos años, es que las cosas no van como deberían. Y, si bien España formaba parte en 2008 de la exclusiva lista de los 20 países menos sobornables, ya para 2012 perdió 10 puntos y empezó una caída libre que nos situaba el 2014 en un puesto número 30, según los Índices anuales Percepción sobre Corrupción en ‘Transparency International'.
  
Incluso la Unión Europea, también, está preocupada por cómo andan las cosas aquí: escándalos como los ERE’s fraudulentos de Andalucía, la investigación sobre el desvío de fondos en el sindicato UGT, el caso ‘Nóos’ o el caso Bárcenas, no podían si no pasarnos factura. Por ello, el Grupo de Estados contra Corrupción (GRECO) del Consejo de Europa ha publicado un informe en el que puso en evidencia la ‘proliferación’ de casos de corrupción en España, que ‘atentan gravemente contra la credibilidad de sus instituciones políticas’, y recomienda unos códigos de conductas parlamentarias así como fortalecimientos para la independencia de jueces y fiscales.
  
Constataba cómo ‘ha sido España escenario para verse protagonizados numerosos casos con responsabilidades de corrupción por políticos, funcionarios o emprendedores de primeros órdenes, altísimos’... Y por ello, reclamaba el que se ‘aumente la transparencia en torno a relaciones de los parlamentarios con terceras partes que buscan ejercer su influencia en acciones legislativas, que se dé información sobre las declaraciones de bienes más detalladas actuales y se refuerce supervisión con mecanismos de prevención en el Parlamento’…
  
En juego está, nos decía el GRECO, la confianza de los ciudadanos: tambaleada por cierta crisis económica que ‘acrecentó amplitudes de la desilusión y desconfianza en su ciudadanía’, lo que ha hecho que haya ‘bajísima confianza en la clase política o los partidos’… Y era que -muy precisa mente- tal último informe del CIS destaca cómo la preocupación entre los españoles por esta Corrupción aumentaba 6 puntos y se sitúa como el 2º problema que más inquieta, sólo por detrás del Paro.
  

  
Pero aún es más, el informe hace referencias a los ex-altos cargos públicos ‘lobbistas’ que, tras del abandonar la Administración pasan inmediatamente a formar parte de los Consejos en Sociedades privadas. Riesgo es que diputados puedan ‘usar su posición parlamentaria asegurándose trabajos en las empresas una vez que dejen el Parlamento’.
    
Lo cierto es que no hay que rebuscar demasiado para encontrar hoy [malos] ejemplos entre nuestros 'dirigentes' políticos que, tras abandonar su cargo, ocupan importantes puestos en grandes compañías como Gas Natural, Repsol, Abengoa, Bansander, Telefónica, OHL o Endesa…
   
     
De la mano de la corrupción política, llegan críticas al ámbito judicial, que tienen como punto de partida más riesgos de politización en el Poder Judicial: ‘el modo para su elección permite a Partidos políticos repartirse las vocalías del Consejo General (CGPJ) entre sus candidatos’… Y en relación a la credibilidad que para España merecen sus miembros de la carrera judicial, explica el GRECO que la tendencia es una constante caída desde 2007, similar a la observada con los políticos.
  
Así, el Eurobarómetro del año 2011 reveló cómo un 41% de los encuestados pensaban que 'la corrupción está muy extendida' entre ellos, frente al sólo 17% en la legislatura precedente…”
  
       
  

jueves, 10 de noviembre de 2016

Hoy Aquí... aun Yoga... o Zen... más allá de las tendencias: ¿desde cuándo, cómo y por qué...?

 
  
También yo, me pregunto a dónde voy... pero si supiese contestarlo, ya, no iría (¡y es verdad, aunque tal vez os parezca un 'koan' acaso de aquellos que tanto -rezados por nuestros 'místicos', anterior mente- se oyeron como suelen todavía espetárseles a fieles neófitos recientes -en cualquier 'zendo'...- entre nosotros!) ahora...
  
La palabra sánscrita YOGA se deriva de cierta raíz ‘yug’, que originariamente significó ‘acción de unir’; por tanto, equivale a ‘el yugo’ y es un método físicoespiritual o psico-somático que une facultades (sensibles e intelectuales) de seres humanos para llegar hasta una experiencia interior extática suprema.  
  
Su origen parece muy antiguo; un sello de piedra jabón o esteatita descubierto en Mohenjo-Daro al NW de la India, y datado desde aproximadamente 2.500 años a. C, nos muestra un hombre sentado con la clásica posición inmóvil ‘del loto’ (padmasana) aparentemente sumido en alguna meditación; además puede observarse que sobre la cabeza tiene 2 grandes cuernos de toro, símbolo para la fuerza viril y también del poder espiritual...
    
Hace ya 5.000 años, yogin sentado en postura de loto
 
Por eso –como J. Masson recordaba bien- “las prácticas del Yoga no son monopolios de ninguna escuela; sin embargo, para tradición india clásica, en cuanto sistema (Darsana) elaborado constituiría de facto uno entre sus 6 Sistemas ortodoxos. Consuetudinariamente ha sido puesto en relación seudoideológica con otro más propiamente filosófico que le proporcionará unas bases lógicas y metafísicas: a saber, el Samkhya, recopilatorio de alrededor del siglo III –e, incluso, hasta llegando al V...- a. C.
  
No obstante, a su vez ése ha sido precedido ya por otras corrientes de pensamiento e investigación numerosa, con las cuales habían tenido que ver sus formas más antiguas; encontrándose algunas primeras indicaciones, destinadas a permanecer fundamentales, en el Rig-Veda (colección de himnos que datan desde aproximadamente 1.500 años a. C.) y los Brahmana un tanto menos alejados: en ellas tratan de las técnicas del ‘calentamiento’ (tapas) físico-psíquico-espiritual, que se obtendría exponiéndose al calor del fuego y controlando la respiración...
  
Algo más tarde, a partir aproximadamente del 800 a. C, la corriente contemplativa hindú de los Upanishad –textos para prepararse hacia una mística esotérica– utiliza las prácticas ascéticas o técnicas del propio Yoga como algunos medios purificadores y progresivos en sus reflexiones metafísica y contemplativas espirituales.
  
Hacia mediados del primer milenio a. C, los Upanishad más recientes presentaban ya una forma muy elaborada, que anunció un YOGA sistemático; y esa mencionada Samkhya-kárika daba su comienzo con ‘el hombre víctima es para 3 especies de habitual desventura…’
  
Esta convicción, ya presente desde los textos más antiguos, encontró definitivo teorizador en Buda (siglos V - VI a. C.); el cual haría con todo ello el primer apartado para sus predicaciones cardinales, tan centradas en ‘Las 4 Nobles Verdades’ que conducen a una liberación. Mas cualquier opinión india tradicional estaba ya de acuerdo con él en proclamar esas desconfianzas respecto al mundo, y hacia todo lo real o la misma inteligencia –discursiva- humana, ya que (ver sutra II, 15) ‘todo es dolor para el sabio’.
  
La doctrina (darsana) sistemática y sus preceptos se habían expuesto en un canónico tratado -del maestro Patanjali- conocido como ‘Yoga-sutra’, que comprendió 195 aforismos divididos en 4 capítulos [el último de los cuales ya parece alguna más tardía posible adición] en torno al s. III a. C.
  
  
Así, el YOGA consistirá en un detenerse las funciones del conocimiento consciente con el esfuerzo y su ausencia de sed (pasión); mas, ante todo, estarían ‘Los 5 obstáculos’: la ignorancia, egoísmo (creencia en una existencia del Yo), el amor, las ansias de vivir, los odios.
   
Sobre todo la ignorancia sería base de todos los demás, consistiendo en suponer eternidad, pureza, felicidades o lo sustancial a cuanto –real mente- solo es temporal, impuro, desventurado y sin sustancia; cuando desaparezca, también lo hará todo su vincularse con multiplicidad esclavizadora y dolorosa, sobreviniendole la verdadera libertad (kaivalya): o sea, una justa situación final…
   
Ejercitándose ‘Los 8 miembros (angas) del YOGA’ –o sea, Yama, Niyama, Asanas, Pranayama, Pratyahara, Dharana, Dhyana y Samadhi- se destruye la impureza, encendiendo sabiduría para llegar hasta percibir distinción entre aquello eternamente válido y lo temporal e ilusorio.
   
- Yama consistiría en abstenerse de toda violencia, las mentiras, el hurto, actividad sexual, y apego –es decir, dependencia respecto- a los bienes materiales.
   
- Niyama consistirá en practicar pureza, serenidad, ascesis, estudio y sumisión…
 
- Asana (cualquier postura del cuerpo) debe ser estable o apta de modo que no pensar más permita; será en fin perfecta cuando haya desaparecido todo el esfuerzo por adoptarla: no se producirían ya movimientos ninguno; pues olvidar el cuerpo es lo importante.
  
- Pranayama (control para el respirar) es una cesación de sus movimientos, o inspiraciones y espiración, ya después del haberse adoptado las asanas.
 
- Pratyahara es el detenimiento -de las actividades- en los órganos para sus 5 sentidos, o percepciones externas, que son -completa mente- sometidos: el manas, poder de síntesis para todo dato sensible convergente desde los mismos cerrando ‘puertas del alma’, rechaza y excluye la invasión perturbadora del mundo exterior aislándose al meditante.
 
- Dharana es la concentración relajada del pensamiento (todavía ligado a las imágenes) en un punto materialmente localizado.
 
- Dhyana es una fijación centrada (para todas las facultades de pensar) sobre algún solo asunto.
  
- Samadhi sería el puro reflejo para la realidad objetiva, vaciado de toda forma determinada; comprende, pues, cesación en todas las actividades intelectuales discursivas, detenimiento, unión e identificación con lo Último así como coincidencia real entre cognoscente y conocido: más que un conocimiento, con el sentido corriente del término, es una experiencia -vivida- o ‘estado de ser'...
  
‘La sabiduría [final] lo contiene todo, salvadora es’ (Yoga-Sutra II 4); quien haya llegado al samadhi está, de un modo definitivo, ‘aislado’ (kevala) y libre…
   
 
YOGA no es propiamente una ‘doctrina’, sino más bien un ‘método’ -aplicable a múltiples contextos- del control de las energías físicas, intelectuales o morales; para conducir al aislamiento y separación desde todo cuanto es limitado, comprendidas nuestras propias naturalezas individuales, librándonos así del dolor o cambio sobre la base de una nueva conciencia.
  
No puede aprenderse a través de muy propia experiencia, independiente, o los libros; ni tan sólo es práctica, sino una iniciación, y requiere absoluta dirección del maestro (guru) ya iluminado profundamente…
  
Habitualmente se distinguen 3 grandes corrientes, para el contexto hindú, del Yoga-sutra:
  
*  RAJA YOGA - carga máximo acento en los estados y disposiciones espirituales, siendo mucho más flexible sobre aquellas cuestiones de sus posturas, aun insistiendo con la respiración.
  
* HATHA YOGA - concede importancia muy grande a los aspectos corporales en el método: por ejemplo, 6 modos preliminares de purificación externa e interna del cuerpo, selección cuidadosísima respecto alimentación y posturas, observaciones minuciosas al control sobre la respiración.
  
* TANTRA YOGA - considera fundamentales algunas ayudas por ciertos sonidos, fórmulas del sostén (dharani) e incluso imágenes (mandalas); utilizando además de modo ritual el beber vino, comer carne y la unión sexual (maithuna)...
  
Buda no negó que se requieran precisos condicionamientos personales y ambientales para entrar a sus vías, ‘en la corriente’ de salvación (srotapanna); mas las externas -un poco igual que para el Raja Yoga...- son miradas como preliminares con respecto del fin esencial. Esto último se verifica por el campo de comprensión y conocimiento en algunas verdades, que a ‘iluminación’ (bodhi) conducen, con lo cual se vuelve ‘iluminado’ (buddha) quien busca.
  
  
Tales condiciones preliminares corresponderían -menos o más...- al niyama y el yama del YOGA, siendo expresadas en ‘5 preceptos fundamentales’ (impuestos a todos): no causar violencias a ningún ser viviente ni mentir, robar o faltar a la castidad del propio estado (continencia, para los monjes que meditan), y tampoco hacer abuso de bebidas embriagadoras.
  
El candidato a bodhi deberá superar éstos por su decisión de, no sólo vivir con templanza incluso aunque permanezca en el mundo anterior, sino abandonar éste completamente; quedando convertido en un errante (parivrajaka) que busca liberarse de toda dependencia o apegos materiales. Todo eso sirve tan sólo de introducción a una búsqueda budista específica, la cual tiene por objeto verdades que realizar en modos vivos; lo clave para su libertad estaría en el plano del conocimiento iluminador…
  
Las verdades esenciales que han de realizarse son aquellas 4 que Buda predicaba con su primer ‘discurso-programa de Benarés’: I) todo es dolor; II) el dolor viene del deseo; III) por tanto, para evitar nuestro dolor hay que suprimir el deseo; y IV) existe un ‘óctuple sendero’ que conduce a tal supresión…
  
En un nivel menos exterior, quien medita deberá eliminar todo deseo mundano, matar los sentimientos hostiles a lo que sea, practicar ‘las 4 estaciones espirituales’ (brahma-vihara), es decir, derramar en todas las direcciones ‘los 4 sentimientos’: simpatía, compasión, participación en las alegrías de los demás y, finalmente, equilibrio pacífico. Meditando debería siempre rechazarse desde un principio e incesantemente tanto indolencia como dudas…
  
Por fin, estos progresos pueden pasar a través de ‘los 8 estados interiores’ cada vez más trascendentes, llamados dhyana, como en el YOGA [mientras que para el pali (lengua de un budista canon ancestral) escribían jhana, término que otras lenguas fonetizarán luego de modos muy diversos, aunque su contenido permanezca idéntico]: la palabra se traduce frecuentemente por absorción (del que medita en el objeto de la meditación).
  
La formulación más simple de todo dicho itinerario espiritual se hallará en uno, muy abstruso, entre los discursos largos (o Digha-Nikaya) atribuidos a Buda… Y al 'Nirvana', de naturalezas misteriosas, debería conducirnos. Un texto desde la Siksasamuccaya invitó a no violar el siguiente decreto: ‘conquistad esta condición tendente hacia cesar de todas las percepciones concienzudas; al monje que lo consigue no le queda ya nada más por hacer’.
  
Tal estado último del meditante no puede describirse con palabras humanas; porque, como sentenciaron los textos, las palabras 'formadas’ no son aptas para expresar lo que -por inefable...- tampoco forma tiene...   
  
 
El término dhyana, modificado con la lengua pali a jhana por primera vez, después de su budismo asentarse para China se derivó hasta ch'an; y luego, al pasar hacia Japón, como ZEN; mas el contenido permanecerá igual, pues en todos los casos trataríase de aquellos estados meditativos que se pretenden superiores a la conciencia discursiva normal.
  
Esta escuela budista, entre las principales para Japón, se distingue por una -radical- afirmación sobre alteridad total respecto demás métodos o conocimientos; y el experimental (definitivo) del ZEN avanzando con sendas complementarias ideas: la vacuidad (sunyata) y su ‘taleidad’ (tathata).
  
Esa idea sobre 'vacuidad' fundamental, aplicada desde un principio por Buda disipando la ilusión respecto cualquier existencia del 'Yo' personal, extiéndese -según otra doctrina ya sostenida en sectas indias madhyamika- para todos los elementos (dharma) entre aquello que nosotros declaramos erróneamente real.
  
Sostienen el que ninguna idea o razonamiento humano corresponde a nada verdadero, sólido y real: fiarse de los medios tradicionales del conocimiento (pramana) significa, pues, a la vez confesa[r] -y reforzar- ignorancia (avidya) desastrosa; dado que la sola o única ‘realidad’ es vacuidad universal apenas cualificable para nosotros, incalificada e intransmisible por ningún canal normal, inexpresada en sí misma.
    
  
Sin embargo, esta vacuidad no sería sinónimo de su inexistencia, ni contemplada como nihilismo ninguno; sino como un negativismo radical en la expresión de aquella ‘taleidad’ (tathata), del ‘aquello' que sea Nirvana (vacío eterno y verdad absoluta, donde se adentró Siddharta Gautama [o sea, Buda], llamado el Tathagata por ello); es algo que no puede ser representado ni pensado, menos todavía nombrado, y que sin embargo constituye misterio positivamente último.
  
Por consiguiente, dichas ‘taleidad’ / vacuidad -meta final en la búsqueda- no son objeto de intelección sino para intuir[se] (prajna); o sea, de un descubrimiento en el cual quien busca es absorbido por aquel objeto a buscar, entera mente.
  
Así, pues, todo proceder discursivo de la razón humana -que distanciará sujeto u objetos- es absoluta y esencialmente incapaz de dar soluciones; y si cualquiera no adquiriese la prajna, tampoco toda su inteligencia le haría un solo paso avanzar.
   
La consigna será: ‘quien cree conocerlo, en realidad, no lo hace; el que no (en sentido corriente del término), sí lo conoce’ -o, al menos, se dispone mejor para conocerlo a través de la misma renuncia-. Encontraríamos locuciones apofáticas propias, entre todas las religiones, de múltiples místicas.
   
En la práctica, lo más esencial se indica con esta directriz general continuamente repetida: 'nunca penséis ejercitar la prajna ni no ejercerla; no pensar [por ella] poder realizar algo que pueda imaginarse, porque así no la ejercitaríais'.
   
Concreta mente: tanto aquella escuela de meditación china del Ch'antsung -que para puente sirvió entre Japón e India en tales campos- cual la secta del ZEN budista (con sus 2 formas, es decir, Soto y Rinzai...) afirman a una cómo el secreto iluminador no puede transmitirse con la oración, los ritos o por medio de textos inteligibles; sino que debe pasar directa y vitalmente del espíritu del maestro ya (buddha, esto es) iluminado al ‘fondo del alma' de sus discípulos.
  
Esta comunicación interhumana no es realizable mediante construcción lógica racional, sino a través de actitudes en los maestros que parecen sorprendentes, enigmáticas e incluso brutales y groseras; así como con aplicación intensa del espíritu de cada discípulo a tan sólo alguna sentencia breve aparentemente contradictoria o paradójica, un koan propuesto por el maestro [como ejemplo: ‘conocemos ya el ruido producido por 2 manos que baten una contra otra, ¿cuál es el ruido desde 1 mano, sola?’] con ecos reconocibles del taoísta sabio Lao-Tzé (en el siglo V a. C)...
   
  
Privado de todos los recursos habituales en reflexión, el meditador participará durante largas sesiones para ZEN, inmerso entre alguna luz atenuada de -locales aderezados expresamente y- desde solitarios lugares; aprendiendo la observancia del silencio, sus largas poses con inmovilidad sentada (zazen), así como un hábito del rechazarse todo pensamiento normal.
 
Su objetivo ha de ser no sólo renunciar a las ocupaciones exteriores habituales, agitación inútil, sino también al mismo pensamiento en el ordinario sentido del término; crear no –tan sola mente- vacuidades del hecho, sino en principio y de modos radicales renunciar a la corriente intelección: empeño que acompañado iría de una voluntad encaminada en todo[s] -mediante sus koan...- al captar lo absurdo del pensamiento estándose así disponibles a este ‘sin pensar’, ‘impensable’ o ‘no pensante’ que constituye la iluminación (bodhi).
 
La idea de separación y huida del mundo se ha remontado a las más antiguas tradiciones monásticas egipcias (desde, ya, s. IV); conceptos del silencio van en la base de todas las órdenes estrictamente contemplativas: cartujos, trapenses, etc.; prescripción de inmovilidad y unas actitudes adaptadas a la meditación han existido siempre; tendencias a meditar por la vanidad del ser se observan entre todos los místicos cristianos, y sobre todo en aquella ‘nada’ que ya decía san Juan de la Cruz.
 
Respecto a lo tocante al ritmo respiratorio, como medidas para reflexión u orarse, conocido y practicado es por tanto los Padres del Desierto, la 'Filocalia' o Hesicasmo -más el autor vascuence que desde Loyola nos legaría su ‘Ejercicios Espirituales’, u otro ‘Relatos de un peregrino ruso‘ postrero- cuanto casi todas las demás religiones...
  
Final mente: nunca puede haber ZEN o YOGA sin frugalidades en la vida, el dominio sobre las pasiones, no violencia, custodia de sentidos, así como silencio interior y –también- externo. Ni los hay tampoco sin renunciar a sí mismo más emprender esfuerzos bien perseverantes…”
  

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martes, 8 de noviembre de 2016

Autócratas: desde -por allá- Trump... al Partit Socialista de Cataluña (PSOE) sin ir más lejos


Quien siga sin entender aún lo de 'Trump contra... Hillary Clinton' puede imaginárselo parecido a otros dilemas por 'Gil y Gil -o, mejor, Ruiz Mateos- compitiendo enfrente de... Ana Botella'.

E, igual mente, recordamos aquello del Viejo Profesor Tierno Galván (que desde su Partido Socialista Popular justificaba sus exiguos resultados electorales partidistas llamándoles "votos de calidad..." a los escasos tenidos antes de ser absorbido por el PSOE): "para no cumplir, son promesas electorales..."
 
¡Vaya disyuntivas, entre poco [atrayentes] demócratas, en la cruda realidad!, ¿no?
  
           
"Ha sido motivo de hilaridad, cuando no de preocupación, la respuesta dada por Donald Trump acerca de si iba a aceptar los resultados electorales. En su contestación hizo honor a su fama y a su trayectoria: “Aceptaré los resultados electorales si gano”. La opinión pública internacional ha quedado pasmada de una respuesta “tan democrática”. Pero he aquí que la postura adoptada por el Partido Socialista de Cataluña (PSC) en la investidura de Rajoy tampoco ha sido muy diferente; de hecho, es una actitud que abraza con demasiada frecuencia. Participa en los órganos de decisión del PSOE, pero solo asume los acuerdos si le conviene y coinciden con su opinión. Lo ha hecho ahora y en otras múltiples ocasiones, por ejemplo en esa defensa del derecho de autodeterminación de Cataluña.
  
Hay que reconocer que en Cataluña la postura de romper la baraja si no se gana no es propiedad exclusiva del PSC. Los secesionistas han adoptado una actitud similar. Usan las instituciones españolas al tiempo que las repudian; recurren a los tribunales pero solo aceptan sus sentencias si les favorecen y los deslegitiman si les son adversas; mantienen que las leyes españolas no rigen para Cataluña, pero ellos concurren en la elaboración de esas mismas leyes. Los catalanes han participado en los gobiernos, y en las Cortes en mayor -o al menos igual- medida que cualquier otra región de España. Al tiempo que se nos han declarado 'independientes' del Estado, se sientan en el Congreso español; e intervienen para las elecciones del Presidente de Gobierno.   
 
Entre ambos, PSOE y PSC, sus relaciones totalmente asimétricas han sido: mientras los miembros de este último partido son celosos de su independencia y no permiten que los militantes del PSOE se inmiscuyan en la elección de sus órganos directivos, ellos sí participan en los del PSOE. Podemos recordar cómo los votos del PSC fueron decisivos en la elección de Zapatero, cuyas consecuencias hemos pagado todos.
   
Iceta, con tono melifluo, tras mostrarse inquebrantable en el voto negativo de los diputados del PSC en la investidura, se ha dirigido a sus compañeros del PSOE pidiéndoles comprensión y que sean conscientes de las especiales circunstancias de Cataluña. Es un mantra del nacionalismo, o de aquellos que lo imitan, recurrir a la especificidad de Cataluña; y reclaman compresión a todos los demás. Comprender, comprender, se comprende todo, pero no son las Comunidades ricas (Madrid, Cataluña y el País Vasco) las que necesitan mayor comprensión, sino las Comunidades de menor renta per cápita (Extremadura, Andalucía, Castilla-La Mancha, etc.).
     
  
Es verdad que el PSC se encuentra en una situación crítica, pero de eso nadie más que ellos tienen la culpa por coquetear con el nacionalismo, y si continúan por ese camino en el futuro no les va a ir mucho mejor. El otro día en las Cortes tuvieron ocasión de constatar lo que pueden esperar de partidos como Esquerra y en energúmenos como Rufián. Es cierto también que el sentimiento secesionista ha aumentado en los últimos años en Cataluña, pero la responsabilidad en buena medida recae también sobre ellos propiciando y aprobando un Estatut anticonstitucional.
  
Por otra parte, contrastan los remilgos que ha manifestado el PSC a la hora de abstenerse en la investidura de Rajoy con la total carencia de escrúpulos que mostró en 2010 para abstenerse en la investidura de Artur Mas. Si de corrupción se trata, ningún partido creo que esté a la altura de Convergencia y hay pocas dudas también acerca de que esta formación política se sitúa a la cabeza en cuanto a ideología conservadora se refiere. CiU ha sido el adalid en el Congreso de los Diputados de todos los lobbies económicos. Basta con mirar las actas de sesiones para comprobarlo. Pero el nacionalismo lo tapa todo. Solo eso explica que partidos que llamados de las izquierdas, como Esquerra Republicana y la CUP, no solo a la abstención están dispuestos: también al voto positivo... e incluso a gobernar en coalición con CiU o su actual sucesor, el PNEC. Lo grave es que después se atreven a llamar 'fascistas' y 'azules' al resto.
  
La votación en la investidura de Rajoy ha dejado al descubierto también otra de las mojigangas arraigadas en nuestro espacio político, la de los 'independientes' (ver mi artículo de 5 de mayo). Normalmente son reclutados al margen de todo procedimiento democrático por el líder supremo, que los impone al resto de la organización. Pero con frecuencia se consideran situados en un estrato superior, y sin sentirse obligados a ningunas de las servidumbres que pesan sobre los demás diputados o militantes. En esta ocasión ha surgido de manera evidente en la reacción tanto de Margarita Robles como de Zaida Cantera. Ambas le fueron impuestas a la Organización de Madrid por Pedro Sánchez.
 
Las dos decidieron contravenir el acuerdo del Comité Federal del PSOE (supremo órgano entre congresos) basándose en su responsabilidad y en su compromiso con los ciudadanos que las han elegido. Lo cierto es que los ciudadanos no eligen candidatos sino listas cerradas, pero es que, además, a la ex jueza y a la ex comandante tampoco las designaron los militantes. Solo el 'dedazo' de P. Sánchez.... Una vez dimitido este, lo único digno que hacer les cabría ya era un abandonar el acta de diputada. No deja de ser curioso que hayan argumentado que la decisión tomada por el Comité Federal debería haber sido consultada a las bases.
  
  
Los socialistas rebeldes han recurrido a la libertad de conciencia. No parece que la decisión de haberse inclinado o no por la abstención haya tenido mucho que ver con la conciencia; se trata más bien de una medida meramente estratégica, la de permitir gobernar a Rajoy ahora o ir a terceras elecciones, con lo cual pareció posible que el presidente del PP gobernase finalmente pero ya con 150 diputados. Manejan un concepto erróneo, el de que la abstención constituye un incumplimiento de la promesa que habían hecho a sus votantes. La imposibilidad de cumplir el programa electoral surge tan solo de haber perdido unas elecciones. Solo quien obtiene tal mayoría absoluta está en condiciones de poder llevar a cabo la totalidad de sus promesas, e incluso en este caso a menudo dependerá de que las circunstancias lo permitan.
 
En política, cuando no se transforma en épica (ver mi artículo del pasado día 7 de octubre), lo único que está en cuestión es optar por la mejor alternativa de lo viable. El PSOE con 85 diputados no puede aspirar a imponer el 100 por 100 de su programa electoral; solo a influir lo más posible en las medidas que se tomen. Y no es demasiado descabellado pensar que las condiciones para presionar son mejores ahora que lo serían después de unas terceras elecciones. En cualquier caso, acertada o no, la decisión no parece -ni de muy lejos- un problema de conciencia, sino exclusivamente un juicio acerca de lo mejor o, quizás, de lo menos malo.
  
Hay quien en un exceso de celo ha llegado a declarar que ninguna ocasión como esta plantea un problema de conciencia. Se me ocurre otro sinfín de opciones tomadas por diputados socialistas que podrían haberles dado lugar con mayor motivo a una objeción de conciencia, sin que en ningún caso se planteara. Por ejemplo en 1985, con la primera reforma de las pensiones, tan solo Nicolás Redondo y Antón Saracíbar votaron en (su) contra; o con la Ley de Presupuestos de 1989, que provocó la huelga general de 1988, y que causó la dimisión de los sindicalistas anteriores, o cuando se aprobó el Tratado de Maastricht, que se encuentra en el origen de las duras medidas acometidas por Rajoy y Zapatero, o en épocas más recientes, del 2011, cuando se modificó el artículo 135 de la Constitución, en virtud del cual el Estado social de nuestra Carta Magna se transformaba en el Estado liberal del santo temor al déficit.
 
En ninguno de dichos casos los diputados socialistas (excepto los dos anteriormente citados, en la modificación de nuestra Constitución, y Antonio Gutiérrez...) nada en conciencia objetaron. La historia es muy antigua como para que ahora se puedan exhibir ciertos remilgos que solo suenan a hipocresía o a sectarismo, tanto más si quien los plantea fue secretaria de Estado en la legislatura 1993-1996, la más oscura de Felipe González."