jueves, 23 de julio de 2015

De...batirse, ya, Sí... ¡mas razones contantes, y resultados tras de "nuestro" Rescate, primero!

  
Se considera correcto -política mente…- hoy algún ‘derecho a decidir…’ enajenado sobre cuanto pasó y cuentos varios, e incluso promesas de lo más incierto u otros imposibles, pero siempre sin echarse cuenta del ‘aquí ahora’: no citando tener ‘los hombres de negro’ hace años enviados ya, por la Troika, para supervisarnos; ni que, ante nuestro 2015, el PGE aún prevé Ingreso por sólo 298.318 millones frente al total del Gasto hasta 440.074 (o sea, con 141.756 más en Déficits, un 47% anual como mínimo).

H@y -mafiosa- ‘socialización de Insolvencias privadas’, ante la omertá sin réplicas, como el más unánime Programa de confluencia real entre t@ntas diferencias anecdóticas…
 

  
Hace 5 años, durante horas críticas del mes de mayo, la UE torció con estrépitos el brazo al Gobierno español y -tras imponer a ZP bruscas rectificaciones económicas mediante 'Decretazo' 8/2010...- se forzaron Presupuestos del Estado para unos primeros "recortes" generalizados en su postrer anualidad entre todas las de aquella Legislatura.


  
Pero ese mismo Gobierno de PSOE acabó por ceder su poder en diciembre del 2011 incumpliendo [artículo 134.3 de] la Constitución, al no haber sido "presentado antes del 1º de octubre, a las Cortes, unas cuentas para debatir con otro proyecto sobre Presupuesto anual" del ejercicio inmediato siguiente (2012).
     
  
Y en consecuencia, los Presupuestos Generales para dicho periodo no pudieron quedarse aprobados antes de haber transcurrido ya su primera mitad, al finalizar Junio...
  
   
Otro mes antes, el nuevo Gobierno (del PP, con Rajoy recién investido como su presidente) firmaba una intervención del MEDE comunitario para Rescate a Bancos en España por 42.000 millones, aceptándose que -durante 15 años más- 'hombres de negro' comisionados por la Troika nos visiten y examinen a fin de inspeccionarse cada pocos meses cuánto avanzan los cumplimientos de aquellas Reformas ordenadas al efecto [entre las cuales hay un 'Protocolo del Déficit Excesivo' excluyendo en sus cómputos Deuda por pagarle subvenciones o 'ayudas' a la Banca rescatada]...
    

Datos para el Protocolo del Déficit Excesivo (UE), según Banco de España
   
Por último -en este 2015, fin de otra Legislatura- el ahora opositor PSOE "denuncia que, por razones electorales, la mayoría gubernamental del PP..." no repita exactamente igual lo que hizo su Ejecutivo (cuando disolvió las Cortes, convocando un '20-N', sin haber presentado preceptivos Presupuestos para Ejercicio inminente a continuación) hace 4 años...   
     

Con todo lo cual, no deja de conseguirse hacer entre unos y otros cuanto sea para disuadirnos -precisa mente...- del que se puedan siquiera debatir las cifras reales de nuestra muy preocupante situación económica nacional:
    
       
Aun actualmente, nuestra "Deuda -del Sector Público- sigue aumentando y lo ha hecho en los últimos años de forma exponencial, según se deduce por cifras oficiales. Pero, al contrario, la Privada de las familias y empresas está ya en claros retrocesos; lo constata último estudio realizado por la fundación Funcas, para las Cajas de ahorro, que destaca el radicalmente opuesto rumbo seguido durante años en crisis entre nuestro sector Público y los privados: el primero ha multiplicado sus Deudas -¡por 3, incluso!- y los demás a la defensiva..." (P. Glez. en 'República de las ideas', 22/7/15)
    
  
Los datos “constatan esta evolución (…) a cierre de 2014, el crédito bancario a la clientela se limitó a 1,38 billones de euros; es decir, 600.000 millones de euros –¡ó un 30,5%!por debajo del pico máximo en 2008. Pese a ese descenso, aun incluso durante los momentos más duros de crisis con mercados mayoristas cerrados, en España sobrevivieron las entidades de Banca enganchadas a la barra libre para liquideces por el Banco Central Europeo proporcionada.
  
 
   
Y en junio de 2012, cuando se firmó aquel Acuerdo [MoU] que recogía las condiciones del Rescate bancario español, el BCE llegó a prestar hasta casi 400.000 millones de euros a los Bancos españoles…” (P. Calvo, 'El Confidencial')
 
[ Dos noticias publicadas por los Diarios en el día 12 de diciembre del 2014 ]
 
Según contabilidades del Banco de España, nuestra Deuda Externa neta -o sea, deducidos ya préstamos efectuados al exterior- ha seguido subiendo aún otros 100.000 millones más después…
  
   
Tanto como cerca de 3 veces nuestra Producción anual completa suman Deudas Totales del Reino y, entre todas aquellas, un Endeudamiento Exterior Total -el Privado y Público...- nos ascendió ya en torno a 170% sobre nuestro Producto Nacional Bruto.

         
   
Por cuanto a la Deuda Pública (del conjunto de todas las Administraciones), que no deja de crecer, ascendió hasta rondar ese billón de euros en el cual se cifra nuestro PIB [ó, sin P.D.E, 1'4]... O sea, tampoco tendríamos nada por lo que poder envidiar récords a la griega -ya, escandalosos, vistos aquí- en esta confiad[ísim]aletargada España…
     
   
Como certificaron cifras oficiales ya para la Unión Europea, difíciles de verse reconocidas con discurs[e]os del consumo interno, valores ciertos en Déficit real (o sea, Gasto que había excedido sobre sus totales Ingresos) durante cada uno de nuestros últimos ejercicios definitivamente cerrados por cuanto a los respectivos Presupuestos Generales [y no, sólo, de Admón. Central...] del Estado eran:
 -> 101.445 millones , el año 2010
  -> ó 101.265 millones , del siguiente 2011
   -> más 108.903 millones , correspondientes a 2012
    
Y para otros años más recientes, el B.O.E trajo publicados nuestros Presupuestos Generales del Estado (generalmente luego incumplidos -para peor...es- en su caso, real), que no dejan lugar al engaño de quien tome buena nota sobre la Deuda pública subiendo anualmente con cada sucesivo Endeudamiento suplementario:
 
 -> 2013 se cuadraba con 274.452 millones para Ingresos totales más 379.468 en Gastos, previéndose a cuenta otros 105.016 millones del Déficit anual, 38’3%;
 
 -> el de 2014 -último pasado- incluía su total de Gastos hasta los 390.571 millones pero Ingresos por sólo 281.678, ó 108.893 millones del Déficit, esto es 38’6%;
 
 -> y en este 2015 actual hay previsto Ingreso de 298.318 millones frente al Gasto hasta 440.074 comprometido, más los 141.756 millones para Déficit, es decir 47'5%
      
En España se viene desarrollando durante la Crisis actual todo un muy excesivo trasvase -desde los Endeudamientos Privados, insostenibles antes...- a nuestra creciente Deuda Pública, precisa de Reestructuraciones ya nada menos urgentes.
 
Además de las notorias 'Ayudas' colectivas a la Banca u otras externalidades en Sanidad y Educación, son múltiples los casos recientes del verdadero 'latrocinio' al estarse dilapidando Erario nuestro, sin rubor; por ejemplo, con aquellas 'privatizaciones' que han regalado: capital de AENA, prórroga temporal a Concesiones portuarias, el millonario aeropuerto de Ciudad Real saldado mediante 10.000 €, los 'rescates' para las Autopistas radiales, etcétera, etc.
 
      

 

   

miércoles, 15 de julio de 2015

Lo peor: con sus vaivenes, 'nuestra' UE tras del referéndum en Grecia ya perdió toda fiabilidad


Esta pomposísima Unión Europea que lleva tutelando con su Troika desde hace 5 años cuentit@s del Estado miembro de Grecia no ha impedido su 'corralito' ruin, ahora, como antes tampoco evitó el impuesto a otro 'Estado miembro' cual es la medioisla [greco]chipriota; si bien prosiguen los [comunitarios] 'teatritos'... Al sujeto pasivo [heleno] se le promete una "Recuperación" igual a la muy "ejemplar", de otros [hispanos] más pasivos, hoy...
  
 
Y a los alemanes, frustrados tras no lograr una estampida de Syriza por el Referéndum, les venderían que Tsipras ya 'claudicó al firmar algo como lo rechazado en aquél'... Pero no se aclara cómo el precio antes puesto al recibo de 'los 7.000 millones para ultimísima semana del 2º rescate' avaló en fin unos -muy, progresiva mente, superiores...- '86.000 millones a cobrar durante varios años más por otro 3º'... 
   
  
   
La muy temida Reestructuración -vulgo "quita", sobre las Deudas griegas, como un 'malísimo' Yanis Varufakis dixit...- hoy ha terminado juzgándose imprescindible hasta en el FMI, por mucho que aun se cite con formas crípticas tan sólo ["entre corchetes, o Borradores para Documentos de trabajo, del Acuerdo..."], pese al jaleo demagógico desde dizque 'líderes europeístas' contrari(ad)os. ¡Aunque ya no hay quien les pueda creer, a estas 'harturas' del culebrón, tras oírlos en su permanente desinformarnos!
 
Ante su ostensible primer reto global por persistente ruina en ese -apenas- 2% que a la UE hoy le habría presupuesto Grecia, el único pasito factible ha sido dar otros puntapiés más hacia delante, procrastinando de nuevo cualquier real solución -económica- del 'negro agujero' ampliado tras cada sucesivo aplazamiento
    
Parece mentira que se haya podido llegar hasta el actual punto y, todavía peor, cómo no existe ninguna capacidad para cambiar de tácticas pese a tanto fracaso acumulado con ellas... Mas no obstante, como veíamos hace poco en sabrosos debates [con los amigos Fernández, Juan Manuel y José Luis] claves al respecto para Otras mejores Medidas también Posibles ya están expuestas a nuestro alcance.
 
Un artículo del ‘The Guardian’ el viernes último por cierto "protagonista" -obviamente más que bien informado, desde premisas ya compartidas incluso hasta en FMI- aclara con bastante lógica las dinámicas para el fondo del Impasse o/y 'Cómo cupo llegar, a tantísimo, sin antes remediarse' (caso sugeridor de posible traslación hacia paralelismos en lo muy próximo, ¡ay!, aquí hoy):
   
“En 2010 la República helena llegó a su insolvencia. Y a la Eurozona se le presentaron 2 opciones que permitían una permanencia griega en ella: la razonable, que recomendaría cualquier banquero decente, consistente sobre todo en Reestructurar deudas y reformar la economía, o la opción tóxica, que requería entregar más Préstamos a una entidad en bancarrota y actuar como si aún permaneciera solvente.
     
La Europa oficial escogió esta 2ª opción, anteponiendo el Rescate de los bancos franceses y alemanes expuestos ante las deudas públicas griegas a la viabilidad socioeconómica del propio País: una Reestructuración hubiera supuesto pérdidas para los banqueros poseedores de la Deuda; para evitar confesar en sus Parlamentos que los contribuyentes deberían pagar una vez más a sus Bancos mediante nuevos créditos de imposible devolución, los responsables de la UE presentaron la insolvencia del Estado griego como un problema de liquidez y justificaron el “rescate” como ejemplo sobre “solidaridad” con los griegos.
   
A fin de situar este cínico e irrecuperable transferirse -a espaldas de contribuyentes- pérdida privada como ejercicio por “amor y firmeza” se impuso un grado de Austeridad sin precedentes sobre Grecia, que disminuyó el ingreso nacional, con el que debían devolverse las deudas nuevas y viejas, en más de una cuarta parte.
  
   
Cualquier niño de 8 años con conocimientos normales podría suponerse que tal proceso acabaría mal. Una vez que se completó la sórdida operación, Europa disponía de otra razón adicional para negarse a discutir la Reestructuración de deuda: ¡Recaería en los bolsillos de los ciudadanos europeos!. Y, de dicha forma, siguieron incrementándose las dosis de Austeridad, mientras aumentaba la Deuda, obligando a los acreedores a extender nuevos préstamos a cambio de nuevas medidas de mayores austeridades.
   
Nuestro Gobierno fue investido con el mandato de romper esa desastrosa espiral; para exigir una Reestructuración de la deuda y terminar con tamañas Austeridades paralizadoras. Las negociaciones han alcanzado el ‘punto muerto’ bien conocido por una simple razón: los acreedores descartan cualquier Reestructuración significativa de nuestra impagable Deuda, a la vez que insisten en que debe devolverse “paramétricamente” por los griegos más débiles, sus hijos y sus nietos.
   
En mi primera semana como Ministro de Finanzas recibí la visita de Jeroen Dijsselbloem, presidente del Eurogrupo (los Ministros de Finanzas de la Eurozona), que me planteó una severa disyuntiva: aceptar la “lógica” de los Rescates y abandonar cualquier petición sobre Reestructurar deudas o perder toda capacidad para extensión de préstamos, con la implícita repercusión del cierre de los bancos griegos. Siguieron 5 meses de negociaciones en condiciones de asfixia monetaria y pánico bancario inducido, supervisado y administrado por el Banco Central Europeo. El significado quedaba claro: a menos que capitulásemos, pronto nos enfrentaríamos a controles monetarios, cajeros automáticos semi-vacíos, vacaciones bancarias prolongadas y, finalmente, Grexit.
   
La amenaza de Grexit ha sido una montaña rusa. En 2010 inspiró el temor de Dios en los corazones y mentes de los grandes financieros cuando sus bancos estaban repletos de la Deuda griega. Incluso en 2012, cuando el Ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble decidió que los costes de Grexit eran una “inversión” conveniente como medio de disciplinar a Francia u otros, la perspectiva continuó espantando a casi todos los demás. En el momento en que Syriza llegó al Gobierno el pasado Enero, una gran mayoría del Eurogrupo , bajo la dirección de Schäuble, había adoptado Grexit como su solución favorita o como arma preferente contra nuestro Gobierno. Así se confirmaba nuestro análisis de que los “rescates” no trataban en absoluto de rescatar a Grecia y sí de crear un “cordón sanitario” para la Europa del Norte.
   
Los griegos se estremecen, y con razón, al pensar en salir de la Unión Monetaria. Salir de una divisa común no se parece en nada a cortar una relación fija de cambio, como hizo Gran Bretaña en 1992. En efecto, Grecia no tiene una divisa cuya relación fija con otras pueda cortarse. Por el contrario, su moneda es el Euro, una extranjera completamente administrada por el acreedor enemigo de reestructurar la Deuda nacional impagable. Para salirnos, tendríamos que crear otra nueva divisa desde 0 (…) Grexit equivaldría al anuncio de una importante devaluación con 18 meses de antelación: una receta para liquidar los activos griegos de capital y trasladarlos al exterior por cualquier medio disponible.
   
Mientras Grexit reforzaba el pánico bancario inducido desde BCE, nuestros intentos de volver a colocar sobre la mesa negociadora la Reestructuración del endeudamiento cayeron en oídos sordos. Una y otra vez nos dijeron que éste era un asunto para un futuro indefinido que seguiría a la “terminación con éxito del programa”, un Catch-22 estruendoso, puesto que tal programa no podía tener éxito sin la misma Reestructuración. Este fin de semana puede llegar el momento cumbre de las negociaciones, cuando Euclid Tsakalotos, mi sucesor, de nuevo intente poner los caballos delante del carro, convenciendo a un Eurogrupo hostil sobre que una Reestructuración de la Deuda es prerrequisito del éxito para la reforma griega, no ninguna recompensa posterior al éxito. ¿Por qué sería tan difícil hacer llegar este mensaje?.
    
  
Se ven 3 razones. La primera, que tanta inercia institucional es difícil de superar. La segunda que una deuda impagable proporciona a los acreedores un inmenso poder sobre los deudores y el poder, como es sabido, corrompe incluso a los más virtuosos. Sin embargo, es la tercera razón la que creo más pertinente y, de hecho, la más interesante. El actual Euro es un híbrido de sistema de cambios fijos, como la Serpiente Monetaria Europea de los años 80 o el patrón oro de los años 30, y de una divisa de un Estado. El primer sistema mantiene su disciplina por el miedo a la expulsión, mientras que una divisa estatal incluye mecanismos para reciclar los superávits entre los estados miembros (por ejemplo, un Presupuesto federal, bonos comunes).

La Eurozona se debate entre las dos concepciones, es más que un mecanismo de cambios fijos y menos que una divisa. Y ahí está el quid. Ante su crisis de 2008/09, Europa no supo cómo responder. ¿Habría debido preparar el terreno para, al menos, una expulsión (Grexit) con el fin de reforzar la disciplina? ¿Transformarse tal vez en un Estado federado?. Hasta ahora, no ha hecho ninguna de las dos cosas, a la vez que aumenta su angustia existencial. Schäuble está convencido de que, tal como están las cosas, se necesita un Grexit para poder aclarar las ideas, de una u otra forma.
   
Súbitamente, una Deuda pública griega impagable, sin la cual el riesgo del Grexit se desvanecería, adquirió nueva utilidad para Schäuble.
    
¿Qué quiero decir con esto? A partir de tantos meses entre negociaciones en las que participé, tengo la convicción de que ahora ya el Ministro de Finanzas en Alemania procura expulsar a Grecia desde la divisa común como medio para inspirar el temor de Dios a los franceses y que acepten ese modelo sobre una nueva Eurozona disciplinada.”
 
    
Por la cuenta que nos traerá, aquí hoy, más vale comenzar poniendo en duda metódica -y si es caso, cuando se precisa, terminar desechándolo...- todo ese argumentario tan fullero aún dominante para nuestro dócil aletargamiento. Contra lo repetido sin rigor autocrítico (¡S€mos EUropeos!), por 'quien ve ajenas pajas mas no viga propia', está ya bien probado:
 
Hoy mismo en la República Griega...
  - trabajan más Horas ya, de media,
  - cobran -per cápita- menos Pensión
  - y mayor Impuesto (% del PIB) pagan...
 que acá, sobre nuestro Reino de ESPAÑA.
 
Pero, con todo ello, ¿cree alguien que -ahora sí, en fin- alguna Recuperación se notará?

   

viernes, 10 de julio de 2015

Sigue la Deuda que no se paga: es renovada o/y crece, mientras hay aun debido Crédito, 'fiable'!

 
Muy usual es el pensar que cualesquier endeudamientos contraídos habrán de irse amortizando, hasta finalizar su devolución, íntegra mente... Pero ello se aplica tan solo de verdad a los casos particulares, como esas hipotecas bajo amenaza del Concurso de acreedores, Quiebra ruinosa e incluso 'lanzamiento domiciliario' por Desahucio; el sistema financiero, para ejemplo, disfruta de otra regla muchísimo menos exigente: les 'rescatamos' las Cajas en todo pufo, 'socializando' daños, al sostener su más beneficio privado.
 
¡Tras cobrar usurera "prima del riesgo" por fallido previsto descontarnos, cuando llegó al fin éste, ya de nuevo estamos pagándoselo con creces!


H@y -contra Syriza...- 'corralito pírrico' por el BCE; o 'david' heleno paró al 'goliat' del "¡Deutschland über alles!", viejo...
 
"¿Mas qué hay del sur de Europa, aparte Grecia? Los funcionarios europeos han anunciado a bombo y platillo la 'recuperación' en ESPAÑA, pues hizo todo cuanto se supone que debió hacer; cuya economía -por fin- ha empezado a crecer otra vez e incluso genera empleo. Pero el 'éxito', al estilo europeo, es tasa de paro cerca del 23% aun y renta per cápita real que continúa estando un 7% por debajo de los niveles anteriores a la crisis. Portugal aplica también obedientemente  las drásticas medidas de 'austeridad' (y sigue siendo un 6% más pobre que antes).

 
 
 
¿Por qué hay tantos desastres económicos en Europa? En realidad, muy sorprendente para el actual momento es lo mucho que difieren los orígenes de las crisis europeas. Sí, el Gobierno griego se ha endeudado en exceso. Mas el español no... Lo que todas estas economías tienen en común, sin embargo, es haberse puesto a sí mismas una 'camisa de fuerza' económica por formar parte de la Eurozona. ¿Significa eso que la creación del Euro fue un error? Sí. Pero eso no equivale a decir que debería eliminarse, hoy, cuando ya existe.
 

Lo urgente, ahora, es aflojar 'esa camisa de fuerza'... Esto supondría actuar en distintos frentes, desde la unificación del sistema de garantías bancarias hasta disposiciones al aliviarse cargas de la Deuda para los países donde sea el problema. También supondría la creación de un entorno general más favorable ante aquellos países que tratan de sobrellevar suerte mala, renunciando a unas austeridades excesivas y haciéndose todo lo posible por elevar la tasa de inflación UE —ahora inferior al 1 %— hasta que vuelva cuanto menos hacia el objetivo oficial del 2 %.
 
  
Hay aun muchos funcionarios o políticos europeos opuestos a todas las propuestas que podrían hacer viable al Euro; y siguen creyendo que todo iría bien si cada cual mostrase la suficiente 'disciplina'. Esta es una razón por la cual con el Referéndum griego hay todavía más en juego que cuanto suponen las mayorías de los observadores (...) Esto nos llevaría por algún terreno amenazador y desconocido. Será perfectamente posible que Grecia abandone al Euro, lo que resultaría tremendamente perjudicial a corto plazo. Pero esto también le brindaría realmente algunas oportunidades  de recuperación al propio país. Y supondría saludable sobresaltos para la complacencia de las élites en Europa.
 
 
 
Y, dicho de una manera un poco diferente, resulta razonable tener miedo a las consecuencias del OXI (o voto negativo), porque nadie sabe lo que sucederá después. Pero deberíamos haber temido aún más las consecuencias de un voto afirmativo, pues en tal caso sí que sabíamos lo que vendría después: con más 'austeridad', mayores desastres y, al final, una crisis mucho peor que todo lo ya conocido hasta hoy..." 
  
  

Han sido muy excepcionales aquellos casos en los que se devolviera la Deuda soberana, o sea, cuando llegamos a ver reducirse sus montantes después de haber crecido: el caso más -llamativa mente- obvio podrían ser los EE.UU, superpotencia siempre deudora del extranjero, y con algunos endeudamientos exponencialmente mayores cada vez...
  
 
En el extremo contrario, los otros de impagos o 'default' internacionales han sido repetidos con frecuencia. Y el país para el cual fueron más habituales no es Grecia ... ¡sino España! Aunque dentro del propio EE.UU, también se ha repetido 'suspensión de pago' por bancarrota en diferentes grandes ciudades e incluso para Estados, como Puerto Rico actualmente y Detroit o California -'la octava economía del planeta'...- no hace mucho. 
   

 
Resulta evidente que Grecia estaba quebrada desde antes de llegar al poder Tsipras: la bola podría seguir engordando aun más mientras no fuese reconocida tal realidad, como le dijo Draghi a Varoufakis, por que "no pusiera en riesgo su Banca, diciéndolo"; responsable sobre cómo al fin sea la ejecución puede ser quizá el Tsakalotos presente... mas de aquellas condenas previas -¡firmes!- deberían pedírseles las cuentas tanto al Bipartidismo precedente cuanto a Troikas que les dictaron -t@nto, recortable...- avanzarse hasta precipicio actual durante años.
 

¡Recordemos aquí hoy aquella tragedia del Sansón... que, sabiéndose irremisiblemente terminado ya, se unció en las columnas de palacio filisteo para conseguir arrastrar -por lo menos...- con su colapso a los culpables extranjeros!
  


Las cosas no coinciden casi nunca con algunos clichés, para prejuicios, propalados por aquellos "media más vendidos". Opinions are free, but Facts -or Figures- must be sacred...!


Está por demostrar que nadie tenga hoja de ruta ninguna seria demostrando supuestas viabilidades del actual Euro, "austericida", salvo por cuanto pudiere interesarle solo al 'hinterland' muy preciso para los mercados teutones...
 
 
Y queda otro caso llamativo aun más cercano, el de los PPSOERCCIUP... Y... Demás... que pretenderían tampoco pagar -sus permanentes Deudas [multi]partidistas- jamás.  
 

Pero "...sigamos teniendo nuestras Fiestas en paz, ¡que la culpa por cualquier mal se deberá -exclusivas mentes...- al inédito 'populismo' de Syriza/Podemos...!" ¿No? 


Cuando antes Europa vio bloqueados distintos Tratados para la UE por, una tras otra, sucesivas votaciones democráticas  opuestas en el Reino Unido e (incluso, mediante sus propios Referéndums) Irlanda, Dinamarca y Francia... nunca se les conminó a rendirse con embargos ni asedio económico. Por el contrario, siempre tuvieron después una -mejor- oferta para tentarles a conseguir al fin pactarlo todo... 
 

viernes, 3 de julio de 2015

La ruptura del Euro ya clara, entre Grecia -o/y, detrás, España- más el resto de Unión Europea


Grecia está ya frente al dilema entre obedecer a chantajes de la UE o del Gobierno, sus guías hasta hoy... Mas "ocurrió el 11-S del año 2001. Cuando el avión secuestrado por los terroristas embistió la 2ª torre de Nueva York, no bien ésta empezó a crujir, la gente huyó volando escaleras abajo; y en plena fuga resonaron, de pronto, los altavoces... Esos mensajes ordenaban que los empleados volvieran a sus puestos de trabajo. ¡Pero, sólo, quienes desobedecieron se salvaron!" (como bien clarito nos lo resumió luego, en su muy breve 'Órdenes', Eduardo Galeano)...
 
 
Durante décadas, aquí al menos desde aquel Tratado de Maastricht (del año con los fastos [inter]nacionales por una Olimpiada para Barcelona y otra Exposición Universal en Sevilla, el 1992...) alguna minoría muy documentadamente crítica viene avisándolo sin lograr apenas ecos entre los 'rodillos' aquiescentes ante otros 'consensos únicos' dizque -por Europa- 'globales'...
 
Pero por fin ahora, luego de tener que llegar a poner pies en pared los griegos a la desesperada, hasta F.M.I -¡a buenas horas, mangas verdes!- lo reconoció. Si bien aún parece no haber dado tiempo para que pueda también alcanzar 'esa cosa', del tan preciso retractarse con enmiendas prácticas mediante propuestas alternativas, a nuestras muy autistas 'realidades nacionales' de PPSOERCCIUP... Y Demás... 

 
"Hace algunos días, Paul Krugman hizo un breve examen de conciencia acerca de lo que había escrito en esta última década marcada por la crisis. '¿En qué acerté y en qué me equivoque?', se pregunta el premio Nobel. La verdad es que sería muy conveniente que dicha misma cuestión se la plantearan la totalidad de los economistas, y no solo en referencias a sus últimos 10 años, sino desde el momento en que se empezó a hablar de la 'moneda única'. Serían muchos los que, si tuviesen algún ápice de honestidad, colgarían para siempre los hábitos de profesionales de la ciencia lúgubre y se dedicarían a templar el clarinete o al juego del pinacle. Pero tal vez por eso no lo hacen y, como la memoria histórica es muy frágil, son capaces de jurar que dijeron lo contrario de lo que dijeron y hacernos comulgar con ruedas de molino.
 
El caso de Paul Krugman es muy diferente. Han sido muchos más los aciertos que las equivocaciones, y en el caso de estas últimas, el error es relativo; entre ellas hay que incluir los pronósticos que hizo acerca de la caída del euro. Afirma, y tiene razón, que su análisis acerca de la economía de la Eurozona y sus problemas fue lúcido pero que, no obstante, sobrestimó en mucho el riesgo de ruptura.
 
Resultaría extremadamente interesante detenernos en las razones que Krugman aduce para esta sobreestimación: “Entendí mal la economía política: no caí en la cuenta de lo dispuestas que las elites europeas estarían al imponernos sufrimiento generalizado en aras de una permanencia para la Unión Monetaria. Y en relación con lo anterior, tampoco me di cuenta de lo fácil que sería manipular una modesta mejora económica o convertirla en un éxito, incluso después de horrores durante años”.
 
Una cosa es la doctrina económica, y otra los intereses políticos y financieros. Desde la óptica de los postulados económicos, es evidente cómo el proyecto de Unión Monetaria era un engendro; y lo más útil que hacer cabe sería reconocer aquel error en el cual se había incurrido o disolver del mejor modo posible la sociedad. Pero después están las razones políticas, los enormes intereses que se mueven detrás del Euro y los que están dispuestos a mantenerlo contra vientos o marea, pagando cualquier precio por más irracional que sea. Bien es verdad que su pago se hace con dineros ajenos, ya que los costes no recaen sobre las élites en Europa sino sobre la población, y especialmente sus clases más deprimidas.
 

  
Los intereses políticos o económicos y la indiferencia por las elites hacia el sufrimiento social en amplias capas de población son razones explicativas para este mantenimiento de la Eurozona. Hay, sin duda, algo más: la paciencia y resignación de las clases populares que pagando están enormes costes del seguir con el Euro. A esta docilidad no es ajena, por una parte, esa disertación convertida en hegemónica acerca de que no hay marchas atrás o la ruptura del Euro sería una hecatombe de consecuencias económicas imprevisibles. Y por otra las manipulaciones de la opinión pública, que señalaba también Krugman, para convertir una ligera o transitoria mejora económica en un gran éxito; con el anuncio a bombo y platillo del fin de la crisis.
 
Krugman confiesa también que no dio suficiente importancia a la función de prestamista en última instancia del BCE y reconoce que si el Euro aún sobrevivió fue gracias a esa Institución; no hay nada extrañísimo en ello. Una vez que los Estados habían perdido la soberanía monetaria, el BCE era el único que podría enfrentarse a los mercados y parar su ofensiva. Ahora bien, el hecho de que lo haya conseguido de momento no significa que haya desaparecido el riesgo de ruptura en la Eurozona. Ganar tiempo no es lo mismo que solucionar los problemas. Las contradicciones continúan existiendo. En economía, con frecuencia, se consigue por parches retardar una explosión; pero ésta terminará llegando.
 
Es cierto que actuaciones del BCE han reducido sustancialmente las primas de riesgo en países como Italia o España, mas para la Unión Monetaria el mismo concepto -prima de riesgo- no debería tener sentido, porque se supone que a todos los países tendría que regirles mismo tipo de interés. El BCE no logra tampoco, a pesar de sus políticas para la mayor expansión monetaria, reducir sustancialmente los tipos de cambio del Euro. ¿Pero cómo hacerlo cuando la balanza por cuenta corriente de Alemania tiene un excedente anual de 7% del PIB, ocasionando el que la Eurozona en su conjunto alcance superávit superior al 3%? ¿Con estas cifras puede consentir EEUU que se aprecie más el dólar frente al Euro? Lo que bueno es en Alemania no lo sería para Italia, España o incluso Francia, y la carencia de alguna Unión Fiscal cuestionará seriamente viabilidades de la Unión Monetaria.
 
Pero el ámbito político no está exento tampoco de menores interrogantes. Ni hay ninguna duda de que las elites europeas han apostado por mantener con todos los medios el Euro, aunque para ello hayan debido someter sus sociedades a sacrificios enormes. Es más, puede preguntarse incluso en qué porcentaje la ecuación al revés no funciona, ¿uno de los efectos que se busca con la Unión Monetaria no es, acaso, imponer a las poblaciones el que acepten su serie de medidas que por otro medio no tolerarían; es decir, el Euro como principal instrumento de coacción para implantar en forma generalizada un programa rabiosamente neoliberal orientado a la destrucción de todas las conquistas sociales conseguidas durante siglo y medio?
 
      
La incógnita quizá se hallaría en saber hasta cuándo las sociedades estarán dispuestas a soportar esta situación y cuánto tiempo más funcionará el chantaje del que no hay marchas atrás. El caso de Grecia, hoy, es sumamente ilustrativo. Cualquiera que con cierta objetividad analizó la economía helena llegó a conclusiones de que después del consumir ya 5 años las medicinas de su Troika la situación es crítica: ha perdido 27% del PIB y el gasto de las familias se ha reducido en un 33%; el paro asciende al 26% de la población activa y sobre 180% del PIB su deuda pública; el salario ha caído un 37% y las pensiones hasta 48%.
    
Continuar por esta senda sería un suicidio y todo el mundo es consciente de así no poder pagar la Deuda. No obstante, las instituciones europeas -y sus mandatarios- han sido inflexibles en la negociación. De ninguna manera han estado dispuestos a concederle ningún respiro al Gobierno griego. Podría verse un pésimo ejemplo para las poblaciones de los otros países. Exigieron una derrota total. Lo que andaba en cuestión no era ningún asunto económico (mayor o menor Déficit), ni siquiera los mayores y menores recursos del rescate. ¡El 2% de la Eurozona no puede ser un problema! Ante todo, era un tema ideológico: los ajustes no debían hacerse subiendo sus cotizaciones sino reduciéndose pensiones; había que incrementar el IVA sobre bienes de primera necesidad, pero no gravar los artículos de lujo ni elevar el Impuesto de Sociedades.
   
  
Los españoles hemos sufrido en propia carne (no tanto como los griegos) las imposiciones del BCE, o demás instituciones europeas, y su total falta de neutralidad: reforma del mercado laboral para forzar la reducción de los salarios, reforma del sistema de pensiones e incrementos en el IVA. No estamos ante prescripciones económicas, sino ante puro sectarismo ideológico. La prueba más palpable es cómo quienes ahora se muestran tan rígidos con Grecia no tuvieron problema ninguno en que, tras el rescate, Irlanda mantenga el tipo de Impuesto a Sociedades superreducido o continúe practicando un 'dumping' fiscal perjudicial para el resto de los países miembros. Y es que dicho tipo de medidas estaría en su naturaleza... para la Troika, o los gobiernos que le sustentan.
  
Nada extraño, por tanto, si hay una palabra que a las elites europeas les produce urticaria: el Referéndum. En 2 ocasiones más, ante una situación desesperada, el país heleno ha recurrido a él. Hace 4 años con Papandreu... ya sabemos el desenlace: Merkel y Sarkozy maniobraron para sustituirle por Lukás Papadimos, un tecnócrata designado a dedo que había sido vicepresidente del BCE [antes, el año 1974, otro mayoritario voto de OXI echó del país al Rey]...
 
La siguiente ocasión acaba de producirse ahora. Tras esas condiciones draconianas y regresivas que las autoridades comunitarias ponían en la negociación, Alexis Tsipras ha optado por consultar al pueblo. ¿Hay algo más natural y democrático? Pues no, el Eurogrupo y las elites europeas se lo han tomado como una declaración de guerra, cual un órdago contra todo el sistema; ¡en realidad, lo es! El proyecto europeo para desarticularnos todo el Estado del bienestar casaba mal con los procedimientos democráticos. Solo desde las autocracias puede llevarse a cabo.
 
  
Eso explica todas las medidas que la Unión Europea está llevando a cabo para torcer la voluntad de los griegos y coaccionarlos en el referéndum. De ahí que se haya negado a prorrogar rescates por una semana el Eurogrupo, para continuar con las conversaciones después de saberse la opinión en los helenos; como hubiese sido más lógico si realmente existieran, según dicen, voluntades del dialogar. En realidad quien tenía rotas las conversaciones ha sido el Eurogrupo, y con formas desabridas. El Gobierno griego únicamente pedía una pequeña prórroga para consultar a su población y saber cómo atenerse. Pero eso era lo que los mandatarios europeos no podrían permitir: el que se le preguntase a la sociedad.
 
De ahí también el que, faltando a sus obligaciones más elementales como prestamista en última instancia de la banca, hayan cerrado grifo del BCE a las entidades financieras helenas; obligándolas a establecer un 'corralito', para predisponer a los griegos ante su referéndum. Las competencias del BCE no son privilegio de unos tecnócratas en Frankfurt, sino trozos de soberanía prestada por los Estados nacionales. Si Grecia precisa del BCE ahora es porque se confirieron a este organismo las funciones correspondientes al Banco de Grecia, y el BCE incumple lo acordado.

El papel más patético lo han asumido Gobiernos para una mayoría de los países en la Zona Euro (entre tales, el nuestro) que debían haberse puesto enfrente del Alemán, o junto al Griego; y sin embargo han hecho lo contrario, desconsiderando cómo pueden verse dentro de poco en situación similar a la del país heleno... Al menos los ciudadanos, tendríamos que tomar conciencia del coste que pagando estamos por permanecer en la Unión Monetaria: una desaparición de todo el vestigio democrático y enterramiento al Estado social; amén del mantener siempre sobre nuestras cabezas esa espada de Damocles por otra nueva recesión que pudiere obligar a nuevos ajustes."

(Juan Francisco Martín Seco: 'La ruptura del Euro', 02/07/2015)
   
 
Al fin y al cabo -como la 'Recuperación'... va sólo por barrios...- no es nada ilógico que haya quienes, de perdidos o ante su desesperación sin salidas, eludan ultimátum a "votar que Sí, sea cual sea la pregunta" para re-clamar "¡en mi hambre mando yo!"...
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