domingo, 3 de enero de 2016

Podemos imitó al PSOE del "No a la Otan", con 'Referéndum Catalán', y su truco puede fallar...



    
Este reclamar 'Derecho a decidir' en Plebiscito sobre una 'Desconexión con el Estado español', SÍ, aun defendiendo votarse luego NO a la Independencia'... recuerda demasiado a otro "apoyaré cualquier Estatut que vote Cataluña" de ZP -al president Maragall...- con tan malos desenlaces como ya son notorios.  
      
Los "impasses" -políticos- para Barcelona y, ahora, Madrid:
peor aún que con el "Rey ahogado", por real "Zugzwang"...
¡Mas no toda esta parajódica red se verá, según a qué ojos!
  
“Rompecabezas del 20-D parece haber cogido por sorpresa (...) Desde 1977, en España gobernaba siempre el partido más votado, sin necesidad de negociaciones excesivamente difíciles, puesto que los nacionalistas catalanes –antes del Adviento soberanista– nunca exigieron modificaciones estructurales en el sistema de poder a cambio de su apoyo en 1993 y 1996. El pacto del ‘Majestic’ tuvo una cocción relativamente fácil y tras comprometerse al ceder competencias de tráfico a los Mossos d’Esquadra y eliminar de manera simbólica los gobiernos civiles, Aznar coronó el acuerdo hablando catalán en la intimidad. Zapatero ya llegó a marzo del 2004 comprometido con la reforma del Estatut de Catalunya. No sabía dónde se metía.
   
No hay entreno para la actual situación. ‘Italia, sin italianos’, como Felipe González pronosticó (…) Pedro Sánchez está en una posición próxima a la del ‘Rey ahogado’ [en ajedrez, aquella situación de ‘tablas’ -o empate- cuando al rey le toca moverse pero ya no puede hacerlo sin entrar con ello en ‘jaque mate’, definitivo]. Si se abstiene ante la investidura de Mariano Rajoy, sin contrapartidas convincentes, deja que Podemos acabe por devorar al PSOE en las grandes ciudades. Si se acerca mucho a Pablo Iglesias, más allá del escarceo táctico, el stablishment no se lo perdonará y los ‘barones’ de su partido –encabezados por Susana Díaz, que lo quiere liquidar: ya no hay disimulo en Sevilla– le pueden abrir una crisis interna. Si fuerza la repetición de las elecciones, el PP se zampa a la mitad de Ciudadanos y Podemos acaba sumando todos los votos de IU (…)
  
Por ello se presentó ayer en Moncloa con cara de pocos amigos y repitió aquella estrofa felipista de los años 1980: ‘De entrada, no’ (para los más jóvenes, tal fue aquel ambiguo lema en 1982 del PSOE sobre una permanencia de España en la OTAN, previamente al referéndum en el que terminó apostando luego por votar ‘No a la salida’)…”

   
Hay análisis brillantes, desde luego; si bien a veces mezclados con alguna expresión final obvia, tan bien, de cierto deseos o expectativas discutidas y discutibles...
    
“Seguramente una de las mejores películas del prolífico Woody Allen es ‘Match point’ (…) Dice la voz en off: ‘En una partida hay momentos en que la pelota golpea el borde de la red, y tras una fracción de segundo puede seguir hacia delante o caer atrás. Con un poco de suerte puede seguir adelante, y ganas. O no lo hace, y pierdes’… El 27-S del 2015, un diferencial de 4.487 votos en la provincia de Girona dio un diputado de última hora a la podemista coalición Catalunya Sí Que Es Pot (CSQEP), restando un escaño a Junts pel Sí, que aquel día pensaba ganarlo todo. Cuando el escrutinio estaba en el 80% –ese momento en que las redacciones de los periódicos comienzan a tener prisa para cerrar crónica sobre su agobiante jornada electoral–, el marcador se movió. Y todo empezó a ser distinto.
         
         
Junts pel Sí bajaba de 63 a 62 diputados, situándose un escaño por debajo a la suma de los partidos que no habían incluido Independencia en su programa. Match point. La investidura del presidente de la Generalitat de Catalunya quedaba en manos de la CUP. Pocas personas eran capaces de predecir en aquel momento la inmediata transformación de la cancha política catalana en un laberinto inescrutable. El pasado 20-D, un diferencial de 938 votos evitó que Podemos conquistase acta de diputado por Ciudad Real, que acabo en manos de Ciudadanos. En el caso de haber salido elegido Juan Pablo Wert, hermano del exministro para Educación y Cultura, contaría Podemos hoy con 70 diputados, que sumados a los 90 del PSOE y 2 de IU, formarían un potencial bloque totalmente empatado con los 162 sumables entre PP (123) y Ciudadanos (39, una vez descontado ese diputado por Ciudad Real).
      
Menos de 1000 manchegos podían haber fabricado un emocionante empate a 162. Un hoy improbable pacto del PSOE con Podemos e IU sólo requeriría el apoyo de la diputada de Coalición Canaria, Ana Oramas, para lograr la investidura de Pedro Sánchez, con la imprescindible abstención del PNV, ERC, Democràcia i Llibertat (ex-CDC), Nós (BNG) y Bildu. Ese diputado número 40 para Ciudadanos hace un poco más difícil la concertación de las izquierdas, que ahora necesitan el apoyo activo del PNV, o de los soberanistas catalanes, para intentar poner en pie una mayoría alternativa. Más que match point, ventaja para Mariano Rajoy (163-161), que lo tiene difícil, pero no imposible. Un resultado complicadísimo para el Parlament de Catalunya. Y otro nada menos complejo en el Congreso de los Diputados.
 
Hay curiosa similitud numérica en el espesor de ambos escenarios. Un 63-62 ha dejado la gobernación catalana en manos de la impredecible CUP... Mientras el 163-161 deja la gobernación española en manos de un PSOE dividido, que probablemente no podrá articular mayorías alternativas y deberá decidir entre abstenerse a favor de Rajoy, gran coalición, o repetir las elecciones generales. Una extraña cabalística empareja el laberinto político catalán con el nuevo y enrevesado escenario general español. La realidad es que ambas canchas estarían perfectamente comunicadas: una investidura inmediata de Artur Mas -con el voto favorable por las CUP- inyectaría presión en favor de siguiente pronta investidura para Rajoy con abstención socialista. 
   
Si, por el contrario, las CUP deciden mantener el veto a Mas, la consiguiente acentuación del marasmo catalán -y probable repetición para marzo de sus elecciones- podrían estimular juegos de ajedrez en el nuevo tablero español. Más intriga, maniobras, juego lento y posibilidades para una repetición de votaciones [generales] en mayo. Esto es lo que hoy se decide con la presente asamblea CUPera de Sabadell, aunque algunos de sus actores no sean del todo conscientes. ¿Habrá 'match point'? Hoy, 3.577 militantes de las Candidaturas de l’Unitat Popular decidirán un destino inmediato para la política catalana, con su consiguiente repercusión en el escenario español. Ni los más viejos militantes del independentismo de izquierda podían imaginar una situación semejante hace un año.

       
'No se tomó Zamora en 1 hora'... ¡Mas hay Alcalde ya de Unidad Popular!
     
En Sabadell, Barcelona, Madrid y Sevilla se generan estos días ideas y materiales útiles para la más enrevesada de las series políticas... Está comenzando a producir complejidad política, por encima de sus posibilidades, España. Si hay para Catalunya investidura la próxima semana, veremos muy pronto en Madrid un vibrante llamamiento a políticas por más unidad nacional frente al “desafío catalán”, de nuevo dramatizado. En tales  terrenos, es la maquinaria propagandística del PP rotundamente invencible.
  
Si hay nuevo gobierno para Barcelona, la Moncloa no podrá estar muchas semanas en funciones sin sumergir Madrid y buena parte del Estado español en un ambiente de tensión e incertidumbre nerviosa. Están los respectivos escenarios perfectamente intercomunicados. Si hay una investidura en Barcelona, se aleja la hipótesis de repetir elecciones generales, decaen difíciles –por no decir que imposibles– alianzas entre las izquierdas y gana más peso cualquier abstención pactada del PSOE para un gobierno con Rajoy en minoría.
  
En este contexto las maniobras internas para el PSOE, orquestadas por la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz con apoyos entre destacados dirigentes territoriales del partido, no han hecho otra cosa sino debilitar objetivamente cualquier posición socialista en el tablero. PSOE confuso; mientras Podemos se refuerza como la izquierda emergente desde las grandes ciudades, capaz de utilizar sin restricciones un lenguaje de pacto con las nacionalidades, para decirlo mediante una expresión que figura en el artículo 2 de la Constitución y fue mencionada expresamente por Felipe VI durante su mensaje navideño. Por primera vez en mucho tiempo, desde un discurso del Rey se hablaba sobre la España de las regiones y nacionalidades…
     
Con su estrategia 'pro nacionalidades', Podemos afianza posiciones para Catalunya, o Euskadi, Galicia, Valencia, Baleares y Canarias en detrimento de los socialistas. No parece que vayan a perder peso entre sus electores de Madrid, y comprimen al PSOE hacia el Sur. Los del círculo morado aún tienen margen para ganar apoyos entre los 930.000 electores de Izquierda Unida…”
             
      
Pero sin tantísimo de 'arboledas...', por prejuzgar anti-estatalismos, podrían adivinarse (más) perspectivas del boscoso panorama próximo en el aburricie de la suciedad que ahora rodéanos.
    
  
"En ajedrez y en otros juegos, la palabra alemana ‘zugzwang’ define el momento preciso en que alguno de los contendientes se ve obligado a decidir entre varios movimientos sin que ninguno de ellos le resulte conveniente. Al no poder pasar su turno, el jugador solo puede escoger de qué manera prefiere recibir el golpe. Desde el pasado lunes 21, el PSOE está en una posición del Zug[mover]-Zwang[obligado] como una consecuencia de la estrategia escogida por Podemos; tras condicionar el apoyo de sus 69 diputados al realizarse algún Referéndum para Cataluña, los socialistas se verían obligados a elegir entre terminar optando por:
       
 -1/ explorar dichas posibilidades (algo que tendría un coste inasumible para sus élites regionales),
    
 --2/ rechazarlo (entrando en negociaciones con el PP y Ciudadanos por alguna suerte de pacto sobre reforma constitucional que Podemos utilizaría para reforzar su marco de referencia del ‘nosotros contra ellos’), o 
           
 ---3/ cerrarse aun más en banda, y permitir que se repitan elecciones con el enorme riesgo del 'sorpasso' por parte de Iglesias.  
    
Ese, ahora, es el mapa general de las alternativas posibles (…) En Podemos son conscientes de que tal jugada está saliendo bien por el momento, pero también deben contemplar los riesgos a medio plazo. La elección del Referéndum como prioritaria condición para forzar un ‘zugzwang’ socialista no es solo táctica, sino que obedece al hecho del que 27 entre sus diputados provienen de alianzas con partidos de corte nacionalista. Iglesias ha adquirido una deuda con ellos (…) Sin embargo, Podemos también cuenta con un tercer grupo de apoyos por intereses distintos: personas, o colectivos, interesados en dar peso específico a un partido capaz de mover los debates hacia posiciones más favorables a la Redistribución. Para ellos, terminar con un Gobierno del PP o por una repetición de los Comicios solo puede ser una decepción (...)
     
Centro-derecha y centro-izquierda suman 154 escaños en la Cámara, siendo 196  restantes para formaciones (PP, Podemos, UP, Bildu) notablemente más escoradas. Del mismo modo, al menos 123 diputados están radicalmente en contra de una solución negociada para el conflicto con Cataluña, mientras 97 podrían considerar incluso derechos de autodeterminación. Las nuevas Cortes recogen pluralismos de opiniones e intereses en los votantes crecientes, es cierto, pero también dan pie a que éstas sean solo muy difícilmente reconciliables.
        
Al provocar una situación con ‘Zug-Zwang’ para el PSOE y hacer que todas las fuerzas se alineen en frentes, incluso las supuestamente moderadas, Podemos está hoy alimentando polarización. Negativa irrenunciable o amenaza interna de barones del socialismo se coordina con intereses conservadores e izquierdas nacionalistas (…) El objetivo natural del sistema parlamentario favorece búsqueda de consensos, en especial cuando reina multipartidismo. Sin embargo, nada garantiza que negociar prime sobre confrontación.
       
Aquí ahora, los Partidos no son meros intérpretes neutros para las preferencias de los ciudadanos, sino que ayudan a reconfigurarlas y cristalizarlas, pudiendo canalizar dinámica política en una dirección u otra. También crean esperanzas y, por tanto, abren las puertas a la frustración, de lo que no andamos precisamente faltos en España. Los líderes que se nos enroquen hoy con posturas irreconciliables ganarán una batalla, o minimizarán sus pérdidas... Pero mañana tendrán que administrarnos una decepción y polarización que no elude fragmentación. Solo estarán haciendo más largo y tortuoso aún el camino que deben recorrer ellos mismos.”
          
(Jorge Galindo, 27.12.2015: ‘La estrategia de los extremos’)
 
Las CUP -aun cuando nos dicen ser l@s paladines por el 'Derecho a decidir'- han sufrido un serio ahogo al sentir los deberes de hacerlo, y mojarse para desempatar, tomando algún partido propio (decisivo, en contra o favor del "Junts pel Sí"): ¡así acabaron votando 5 una cosa... más otros 5 lo contrario, esto es, con sus 10 abstenciones como única opción final ya posible sobre la obligada síntesis -definitiva mente...- conjunta!
     


lunes, 28 de diciembre de 2015

Si este Reino fuera de la UE, real mente, sería factible preparar Amplio Pacto por su Crisis…

   
¡Aunque son precisas, además, 2 advertencias también: las magnitudes de nuestro actual "impasse" nos exigirán algo más que un mero bipartidismo, ya terminal, u otros pírricos 'Tripartitos'; y lo decisivo es comenzar por fin esta vez, al contrario de como están haciéndolo hasta hoy, acordándose "Programa regenerador Común" de gran espectro antes del plantear cualquier reparto para nuevas 'nominaciones...' entre los liderazgos partidistas!
  
      
La complejidad por este reto, que se nos presenta como inevitabilísimo, no cabe ajustarla con respecto de ningún subjetivo deseo previo. Y además, tampoco se trataría de algo muy extraordinario, pues las treguas o armisticios tan solamente pueden acabarse consensuando siempre con rivales contendientes a priori nada proclives al coaligarse tras haberlo dialogado.  
  
Según las reglas y modelos para 'Große Koalition' usuales en sociedades avanzadas de nuestro entorno, desde la lista el 20-D más votada, Dª Soraya Sáez de Santamaría debiera convocar a un cónclave para debatir e intentar prever cómo ir prefigurándose un Acuerdo Transaccional con fuerte representatividad.
  
Mas ahora, para que todo no resultase otro inane papel mojado, el "brain storming" [o "tormenta de ideas"...] llamado al fraguarnos dicha inédita sinergia -tendente a nuestra  'Recuperación', efectiva, por fin- tendría contraste palmario en su poder ya reunir algún "Think Tank" con poliédricas aportaciones notorias nunca sumadas aún si bien susceptibles del trabajar convergiendo hacia las tareas patrias colectivas.
      
        
      
     
 ( He ahí Gingko protector en el Parque del Oeste imperturbable de la Capital... )
   
    
Eso, nuevo de veras... ¿o más de lo mismo?
  
      
¿Pero dónde hallar hoy aquí alguna personalidad política no solo, mera mente, partidista capaz del enhebrar un racimo tan variopinto como inevitable para conseguir desatascarnos avanzando al menos con similares modos a lo ya hecho por los -en sus días moderadísimos aunque, sin dudar, muy bien regeneradores...- Adolfo Suárez (desde Franco a la Constitución actual...), "Paco [Fdez.] Ordóñez" (del INI al IRPF, Divorcio, Mº Exteriores...), Federico Mayor Zaragoza (Rector, Ministro, Eurodiputado, D.G. UNESCO...) o Eduard Punset (ministro para C.E. y Finanzas de Generalitat...), etcétera...?

En todo caso, los retos actuales prioritarios resultarán evidentes para quien verlos quisiere:
  
  
Y algunas de las Medidas más precisas han venido apareciéndonos planteadas, tan bien, con urgencias para nada menores ya:
 
 

miércoles, 23 de diciembre de 2015

El imperio de Corrupción dura en tanto nuestro votar, o/y abstenerse por su Programa, escójalo

  

¡Hasta 558 Representantes, recién elect@s para nuestras Cortes, largando -¿muy nueva mente?- lenguaraces planes ante las "Reformas Constitucionales" que tampoco en esta Legislatura llegaremos a ver!
   
Pero tanto lo viejo, del PPSOERCCIUP...Y Demás, como los Ciudadanos &  Podemos (ahora emergentes) rechazan a su vez plantearse otras Medidas clave que podían aprobar ya sin haber consensuado antes ningún difícil cambio respecto de tal Ley Suprema en vigor:
  
> Reintegrarse, por los Bancos privados, todo el 'Rescate' público que reciben gratis mientras precisan saneamientos;
> Rebajar estatus jurídico-económico para Políticos (retiro, aforamiento y cobros) a lo de restantes ocupados laborales;
> Recuperar, sobre nuestras Pensiones, actualización legal anterior automáticamente fijada en base al IPC;
> Elegirse tanto CGPJ como TC independientes de Poderes Legislativos y Gubernamentales;
> Reformar las leyes asegurando Devolución por corruptos de lo defraudado, ante su reinserción social;
> Recortar pago a cada Partido por votos en % de castigo total con los nulos, abstenciones y en blanco;
> Subir tipo real impositivo sobre Grandes Empresas hacia los de las demás; 
> Acabar con gran desigualdad en Voto preciso para lograr distintos escaños parlamentarios;
> Elevar nuestro SMI, homologándolo s/ promedio UE para % del PIB per cápita;
> Minorar [conforme Artº 68 de LCE] a Congresistas, el número total, reduciéndoselo ya desde 350 hasta sólo 300;
> Igualar persecución del Delito Fiscal con medias UE (s/. importes, plazos, pena, etc.);
> Modificar régimen financiero para Sindicatos (patronales y trabajadores) a expensas de sus asociados;
> Equiparar -en todas las CC.AA.- similares obligaciones y derechos ciudadanos;
> Establecer con carácter general la Lista electoral abierta y desbloqueada;
> Reponer coberturas respecto subsidio del Paro eliminadas durante última Crisis;
> Suprimir injerencias en poderes rectores de la Enseñanza por 'Agentes del Diálogo Social' o/y Partidos políticos;
> Etcétera, etc. 

"Tras multitud de escándalos, revelaciones de repugnantes enriquecimientos ilícitos, todos los partidos han incluido en su programa electoral diversas medidas anticorrupción. ¿Qué mejor forma de atraer al votante que prometer separar el grano de la paja, los culpables de los honrados, perseguir a los granujas, depurar la política para que retome un carácter limpio y puro? Desgraciadamente, por ignorancia o maldad, muchos confunden las causas, la naturaleza de la corrupción en España. Y las medidas propuestas resultan tan ineficaces como un matamoscas para cazar un tigre. No funcionan en un marco donde la corrupción no es individual, sino estructural, donde la línea de demarcación entre justos y pecadores no es nítida sino borrosa, donde latrocinio es consecuencia en un sistema de prebenda y privilegio, donde la posición de cada uno no depende del mérito y el esfuerzo sino del favor del poder. Y los favores se devuelven.
  
    
Aunque la corrupción siempre fue endémica en España, el régimen del 78 introdujo una nueva dimensión. De una corruptela individual y artesanal, en la que el mismo cargo público prevaricaba, cobraba y disfrutaba de los ingresos ilícitos, se pasó a una corrupción organizada por los partidos, un sistema que separaba en el espacio, incluso en el tiempo, la prevaricación del cohecho: el favor otorgado y el cobro se realizaría por personas distintas, sin conexión aparente entre ellas. Las diferencias ideológicas no fueron obstáculo para que todos los partidos acordasen tácitamente repartirse la tarta de las comisiones, mientras desactivaban controles, desmontaban contrapesos, domesticaban a la prensa, pavimentaban un atajo que condujese a un sistema clientelar, de intercambio de favores.
   
El novedoso sistema era capaz de enmascarar la conciencia de actuar incorrectamente, empujando hacia la podredumbre a muchos militantes que quizá nunca habrían participado en episodios de corrupción individual. Como no se beneficiaban personalmente, llegaron a pensar que la práctica no era tan reprobable, tan sólo una controvertida vía para financiar los gastos electorales de su partido. Incluso perdieron la perspectiva al observar que el cobro de comisiones era omnipresente: no podía ser tan malvado un juego en el que participaba todo el mundo, del rey al concejal. Pero la financiación del partido no era el único objetivo del esfuerzo corruptor, ni siquiera el principal: gran parte del formidable caudal fluía puntualmente a las cuentas privadas de los dirigentes. Desgraciadamente, sólo conocemos la punta del iceberg del colosal latrocinio; muchos Bribón... parecen haberse ido de rositas, por ahora.  
   
Las consecuencias de la corrupción generalizada han sido devastadoras; las pérdidas para la sociedad son muy superiores a los fondos que se embolsan los corruptos. La corrupción impide la competencia, entorpece la eficiencia y desanima la cooperación. La infinidad de trabas burocráticas que lastran nuestra economía, dificultan la creación de empresas y empleo, no son casuales: son barreras establecidas deliberadamente por los gobernantes para generar oportunidades de enriquecimiento ilícito. Se trata de restringir la competencia, garantizando elevados precios y suculentos beneficios a los amigos, empresarios que pagan por el favor. Como consecuencia, no prosperan las empresas más eficientes, sino aquellas más inclinadas a los sobornos. Los corruptos multiplican las leyes, generan normas y regulaciones, especialmente complejas y retorcidas, creando en el sistema económico cuellos de botella donde colocar sus particulares peajes. Lo advirtió Cornelio Tácito: “Corruptissima re-publica, plurimae leges" (los estados más corruptos son los que más leyes tienen). ¿Qué diría el historiador romano si supiese que en España se han promulgado en pocas décadas más de 100.000 leyes, mayoritariamente autonómicas?
   
Los corruptos desvían el gasto público hacia partidas que proporcionan más flujo de comisiones, impulsando proyectos faraónicos, poco rentables para la sociedad. Y socavan la confianza que los ciudadanos tienen en los demás, ese delicado capital social con el que se teje la cooperación. En ambientes de generalizada corrupción política, los individuos tienden a desconfiar de las personas ajenas a su entorno porque el concepto que cada sujeto se forma de los desconocidos, de la gente en general, está muy influido por la imagen que percibe en sus dirigentes. Y este recelo fomenta conductas poco cooperativas, una tendencia a organizarse en grupos cerrados, en facciones donde predominan las fidelidades de tipo personal.
   
Las medidas anticorrupción convencionales sólo pueden atajar una corruptela individual y excepcional. Surten efecto cuando el sistema es, en su mayor parte, limpio y honrado, cuando existen organismos capaces de controlar, detectar, denunciar y procesar a una minoría de pícaros y tunantes. Pero no en un universo donde la deshonestidad constituye la costumbre asentada, en un sistema donde el supuesto vigilante también es corrupto. La independencia del poder judicial es necesaria, sí, pero no suficiente para resolverlo. La judicatura no es ningún colectivo puro e inmaculado, investido con un halo de santidad. Ni está exento en cuanto a conflictos de intereses. La corrupción no es privativa del ejecutivo y el legislativo: también se contagió al judicial.
  

   
La corrupción estructural no se encuentra tanto en los individuos, ni en la idiosincrasia de los pueblos, como en el sistema, en la nefasta organización institucional. Aun existiendo granujas natos y personas de honradez a toda prueba, la actitud de la mayoría depende del ambiente, de lo que observa en el resto. Muchos tienden a sucumbir a la tentación cuando esperan que los demás también se tuerzan. Por eso, la corrupción sistémica es una perniciosa institución informal, conjunto de reglas que suplanta las leyes, un equilibrio muy robusto que se fundamenta en las expectativas de los implicados: es muy difícil que un participante cambie su estrategia si espera que el resto siga actuando así. Hay pocos incentivos para que un gran empresario deje de pagar comisiones si piensa que las demás empresas continuarían sobornando y que su corporación quedaría fuera del negocio.   
  
Una vez establecida, no hay medidas, leyes, palancas, botones o parches puntuales capaces de contener la corrupción institucionalizada. De nada sirve aumentar las penas pues, en la práctica, nadie puede vigilar al vigilante. Ni crear nuevos órganos de supervisión porque, tarde o temprano acaban arrastrados por la perversa corriente. Ni cambiar a los gobernantes podridos por otros supuestamente honrados pues los incentivos perversos permanecen y la naturaleza humana resiste mal las tentaciones. ¿De verdad creen que todos los que se afiliaron apresuradamente a los nuevos Partidos poseen una intención generosa y altruista, un anhelo del esforzarse por el bien de los demás?
  
  
La corrupción generalizada es especialmente escurridiza, muy resistente a los antibióticos, porque no es realmente la enfermedad sino un síntoma de otros males mucho más profundos. Es el reflejo desde un sistema para los accesos restringidos, o marco basado en privilegios, relaciones personales e intercambio de favores. Por eso, para abandonar el régimen de latrocinio son inútiles los cambios parciales o timoratos. Las reformas deben ser profundas intensas, radicales, continuadas. Deben transformar las expectativas de la gente, su percepción del comportamiento de los demás, ser capaces de superar la enorme inercia, catapultar el sistema a una órbita distinta: a un sistema de libre acceso con instituciones objetivas, relaciones impersonales, mecanismos de selección basados en el mérito, el esfuerzo, la buena gestión y la capacidad de innovación. Si no actuamos en consecuencia, tropezaremos una y otra vez en la misma piedra hasta perdernos definitivamente en el laberinto de la frustración."   
(Juan M. Blanco: 'El imperio de los corrompidos', 19.12.15, Vózpópuli)
   
Pero actuar ya, repitámoslo, no es imposible. O ni siquiera cabe argüirnos porque todas aquellas Medidas antedichas resultaren insoportables para los 'hombres de negro' que mandan esas "falanges Merkel&Junker" vistas desplegarse contra Syriza...

Ah, y lo que tampoco servirá para nada es recoger algo -como coartada, vaga mente, solo...- parecido desde un 'Programa electoral' (en millones de caracteres, con letra pequeña e inaccesible casi) cuando luego no se airea nunca entre sus Prioritarios Compromisos centrales repetidos durante las arengas televisivas multitudinarias... ¡A otro perro con estos huesos!
  

viernes, 18 de diciembre de 2015

Referéndum de ilegítima Deuda por Corrupción más Rescate a banca y Rentas básicas: podemos

     
Aparte de inevitables promesas [del "si ganase nuestro Partido tendríais  todo lo 'Bueno, Bonito... y -no tan solo Baratito, aun hasta- Gratis ('total', incluso) que pudiereis querer"], ninguno por sus Programas incluye consultas ni Plebiscitarse sino sobre "las realidades nacionales o de soberanías" para una Reforma Constitucional, aunque sin concretar solución económica respecto al devolvérsenos ya los 'recortes' en Pensiones, gastos del Rescate y cuanto se robó.
  
Hasta hoy sólo un abstenerse -del voto- útil es, por todo esto que hay acá...
  
  
¿Derecho al Decidir, en las urnas? ¡Sí, claro!, pero cuantos temas nos importan más: o sea, "un huevo, no el Fuero"... ni privilegios 'nacionales' por derechos (para comunidades de territorios llamados 'históricos', desde hace demasiado poco tiempo, incluyéndoseles a Galicia, Cataluña e incluso Andalucía mientras que serían ya no reconocibles Valencia, Navarra, las Castillas y León, Asturias o Aragón...) ahora deconstruidos, posmoderna mente; lo cual resultaría tan solo traición de caciquil Oligarquía local o/y otra 'Izquierda' del último 'tocomocho' sobre sus 'autonomismos'.
  

  
“Queremos decidir con urna, sí, pero también antes y después; o no hacerlo tan sólo sobre la cuestión territorial, como pretenden ahora las oligarquías catalanas por seguir perpetuándose en el poder... El 'derecho a decidir' están usándolo para defender intereses de la Casta y tapar sus Corrupciones. ¡Hay que desenmascararlos!”...
   
Así de categórico se había expresado Jaume Asens, el abogado y portavoz de 'Guanyem', marca bajo la que ya concurrió 'Podemos' a elecciones municipales en Cataluña, junto con otros Movimientos sociales más las demás 'Mareas' ciudadanas...
   
Joan Subirats, Jaume Asens y Ada Colau, la coalición ganadora en Barcelona
    
“Siempre la izquierda proclama vocación internacional pero en sus prácticas, a menudo, asumió alguna causa 'nacionalista'. En nuestro país, crítica radical a toda autoridad y desconfianzas hacia el Estado condujeron a una parte muy importante al inclinarse por el federalismo; en versiones más extremas, por cantonalismo, e incluso hasta posiciones casi comunales. El juego político, basado en alternancia de partidos burgueses más caciquismo, marginó a los movimientos populares y la izquierda. No extraña por tanto que parte de la izquierda -en algunos sitios como Cataluña, casi total mente…- se recluyera en el sindicalismo y anarquismo, adoptando actitudes apolíticas; o considerando que cuanto más dividido estuviese un poder político, mejor. Esta desconfianza ante su Estado se vio mantenida e incluso acrecentada durante la dictadura. El Estado era franquista y opresor, no solo sobre las libertades individuales sino también para la de los pueblos. La lucha, o resistencia, eran en primer lugar frente al poder político, contra el Estado.
     
Tales recelos pueden tener su razón de ser frente a un Estado liberal o, por supuesto, ante regímenes dictatoriales; pero carecerán de todo sentido cuando se trate del Estado Social y democrático de derecho... A una parte de nuestra izquierda le cuesta comprender que los únicos contrapesos posibles al poder económico y a desigualdades derivadas del mercado se hallan en el Estado. Bien es cierto que hoy estamos inmersos dentro de unos procesos involutivos, pretendiéndose retrotraernos al Estado liberal, pero la forma del combatirlos nunca podrá ser propugnando menos Estado; sino, por el contrario, mediante algún reclamar ...más Estado: la manera de superarlos jamás podría centrarse por ningún proceso disgregador que troceara el Estado en comportamientos estancos.
   
Un Estado constituye aquel único ámbito en el que se cumple juego democrático, sea mejor o peor; y donde posible nos resulta establecer contrapesos al poder económico. Cuanto más reducido sea dicho ámbito en una época de globalización, más difícil será el que se cumplan dichas funciones y mitigue las desigualdades del mercado. Actual mente, se produce un proceso asimétrico con dos direcciones, muy contrapuestas: mientras es pretendida una economía  internacionalizada, se buscaría que la soberanía política quede confinada en contornos progresivamente más estrechos. Con este nuevo marco, los poderes políticos tendrán cada vez más dificultades para poner límite al poder económico, haciéndose inviable instrumentalizar cualquier medida económica prácticamente desde las izquierdas. En realidad, esto es lo que va ya ocurriendo dentro de la Unión Europea.
  
No existe ninguna contradicción, todo lo contrario, en que las izquierdas abracen la causa de naciones o pueblos pobres y oprimidos por la dominación colonial; pero cuando en Estados teóricamente avanzados -como son Italia o España- el nacionalismo surge por regiones ricas, enarbolando bandera de insolidaridad frente a las más atrasadas, la izquierda difícilmente podrá emparejarse con ello sin traicionar sus principios: en este ámbito izquierda y nacionalismo son conceptos excluyentes, pues. ¿Cómo mantener que la Italia del norte, rica y próspera, sería explotada por el sur, donde se cuenta con un desarrollo económico bastante menor? ¿Cómo sostener el que regiones tales cuales Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha oprimen a otras como Cataluña, País Vasco o Navarra? ¿Puede la izquierda dar cobertura al victimismo de los ricos? ¿No resulta contradictorio escuchar a una fuerza que pretende ser progresista quejarse del 'déficit fiscal' de Cataluña?
   

    
Hoy, esta contradicción no solo ha hecho presa en la mayoría de las izquierdas de Cataluña y del País Vasco, sino que de manera edulcorada se ha trasladado a los partidos nacionales. Tanto IU como Podemos se han dejado enmarañar en el concepto del 'derecho a decidir', un eufemismo empleado por los nacionalistas para eludir hablarse de 'autodeterminación'; que saben perfectamente, según las interpretaciones hechas por el ordenamiento jurídico internacional, no es aplicable al caso... El derecho a decidir, además, presenta los atractivos del revestirse con apariencias de libertad y democracia. Es fácil su ir tachando, a quien se oponga, de 'antidemócrata'...
   
Se olvidan, sin embargo -al igual como lo hacen los defensores del neoliberalismo económico- de aquella paradoja que viene a recordarnos cuánto la libertad traducida en ausencia de todo control restrictivo termina destruyéndose a sí misma y reconvirtiéndose hasta otra máxima coacción; ya que deja vía libre al más poderoso para esclavizar a los débiles. Sin Estado, sin ley, no hay libertad.
  
Precisamente lo que cada individuo le pide al Estado es que proteja su libertad, pero en contrapartida deben renunciar a unas partes, aquellas opuestas a la libertad de los demás. Mi derecho a mover mis puños en direcciones que desee queda constreñido por la posición de las narices del vecindario. Es de una limitación a las libertades de donde la propia libertad emerge. Una carencia en cuanto a leyes limitativas para la libertad nos hundiría cualquier sociedad hasta el caos, imponiéndose leyes de la selva, las del más fuerte.
    
   
Todos tenemos el derecho a decidir. Es más, estamos compelidos a las elecciones en un sinfín, como dirían los existencialistas; pero también hay otras que nos están vedadas. La naturaleza nos constriñe, impidiéndonoslo desde un primer momento. Nadie puede nunca elegir su nacimiento, ni cualidades físicas e intelectuales de las que dotado está. El vivir en sociedad es otra fuente de limitación: mis derechos están limitados por ley, que garantiza ese mismo derecho a decidir en otras muchas áreas al mismo tiempo, precisa mente. Los derechos a decidir, como las libertades, en abstracto no existen; sino enmarcados con una realidad política y mediante un ordenamiento jurídico.
  
Cuando Podemos o IU defienden libertad del decidir de los catalanes no muestran consciencia sobre la contradicción en que andan incurriendo. ¿Serían capaces de mantener que un grupo social -el constituido por los ciudadanos con mayores rentas- tiene derecho, si lo decide por mayoría (que, sin dudar, aplastante sería), para excluirse respecto del sistema común [en sanidad, educación y pensiones públicas, por ejemplo] con la correspondiente rebaja proporcional sobre sus impuestos? Ese dicho supuesto no es para nada tan forzado cuanto pudiera parecer si tenemos en cuenta cómo aquellas regiones que proponen su autodeterminación son de las más ricas en España. ¿Cuál sería su postura si la Moraleja (una de las urbanizaciones para más alto standing en Madrid) pretendiese también ahora (como ya lo intentó) independizarse del municipio de Alcobendas (con más clase media), creándose su propio ayuntamiento? O, amparados en el derecho a decidir, ¿estarían a favor del convocarse un referéndum, por ejemplo, sobre la pena de muerte?
     
    
La independencia de Cataluña no solo afectaría en esa región, sino a toda España. Aquel derecho para un grupo de personas, aunque fuese mayoritario (y ahora no lo es), en Cataluña chocaría con el de otras –no menos- catalanas; e incluso con los del resto, entre todas las españolas. En Cataluña, ¿puede una mitad cambiar las condiciones de vida para la otra sustancialmente, obligándole al separarse respecto a España, donde se hallan unidos desde hace muchos siglos? Por otra parte, ¿quién se contaría como catalán?: ¿quienes ahora dentro de dicha Comunidad Autónoma residen -aun cuando hayan llegado ayer- o todos los nacidos en Cataluña, vivan donde vivan? ¿Por qué pueden votar los catalanes residentes en Costa Rica… y no quienes constan censados como residentes de Madrid?
    
Tanto desde Podemos como en IU, deberían preguntarse: ¿quién es el sujeto en ese derecho a decidir, que se invoca? Según la Constitución del 1978 (que fue votada por una inmensa mayoría de catalanes), el pueblo español en su conjunto. Pero es que, además, cualquier otra respuesta nos introduciría en un laberinto de difícil salida. ¿La Comunidad Autónoma Catalana definida de acuerdo con la Constitución del 78, formada por 4 provincias, con los límites que ya estableció el ordenamiento jurídico en 1833? ¿Y por qué no todos los países catalanes o el antiguo Reino de Aragón, con lo que seguramente sería muy distinto el resultado? ¿O cada provincia tomada individualmente? ¿Qué ocurriría si una mayoría en Barcelona y Tarragona se pronunciara contra toda escisión, aunque otra mayoría de la Comunidad mostrase su decisión a favor?, ¿se independizarían tan solo Lleida y Girona? ¿Y qué sería de los municipios que se pronunciasen contra lo decidido por sus correspondientes provincias?
     
El derecho a decidir solo es una trampa (y tanto Podemos como IU harían bien con evitar caer en ella), pergeñada por los partidos nacionalistas; detrás de la cual se ocultan únicamente aspiraciones, desde alguna región rica, del separarse con respecto a las de peor fortuna. Es una trampa semejante a lo que las clases altas utilizan cuando invocan el término libertad aplicándolo en la economía. En cuanto se rasca un poco el discurso nacionalista, debajo de las palabras democracia, pueblo, libertad, decidir, se halla siempre aquel “España nos roba”...
  
Acabo de leer uno entre todos esos comentarios en prensa a los que nuestro independentismo es tan asiduo; después de no sé cuántos alegatos, el autor termina diciendo que los niños extremeños tienen ordenadores gratis en la escuela, y los catalanes no. No sé si cierto es, o falso, pero en cualquier caso debería preguntarse si tiene algo que ver el famosísimo ‘3% [de las comisiones –corrupta mente...- cargadas a lo adjudicado por la Generalitat de Catalunya]…’; o el que su President de la Generalitat sea precisamente aquel presidente para una Comunidad Autónoma con más ganancias en España y percibiendo, por cierto, casi doble al presidente del Gobierno [estatal].”
    
(Juan Fco. Martín Seco: 'La izquierda y el derecho a decidir')
  

No podemos consentir que nuestras reglas del juego político se modifiquen a base de los órdagos echados -por 'derecho a decidir', desde cualquier Referéndum, del Reino Unido en la U.E. o para Cataluña en España...- tan solo hacia más insolidaridades. 'Repitámoslo: hay que recortar ya, incluso en escaños, a toda Casta mangante...' 
     

Y habrá otras medidas posibles, no sólo aquí, también con las nuevas mayorías gubernamentales de Grecia o Portugal: como ejemplo, una Fundación "Alternativas" ha presentado estudios que ya por lo menos demuestran viable alguna Renta Básica [400 €/mes], contra esta indigencia en millones de personas hoy aquí presente.