lunes, 28 de enero de 2013

EN PAZ


Aquí ahora mismo casi: o sea, el sábado por cerca del refugio de la Naranjera...

Más cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;

porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;

que si extraje las mieles o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales, coseché siempre rosas.

...Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!

Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tan sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas...

Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!

(A. Nervo)

viernes, 25 de enero de 2013

Los impuestos, estúpidos, los impuestos! (bis): suicida es, aún, si sólo pagan los Mini=salarios


Estamos haciendo un pan con unas tortas, en este círculo vicioso de nuestros consensos nacionales, hoy: al haber batido todos los records en Europa por cuanto al descenso tanto del empleo como de salarios, y también respecto a las rebajas de impuestos para el empresariado, se hunden los ingresos fiscales... e -irremediable mente- así es propagada cada día más la urgencia para nuevos recortes en todos nuestros gastos por dotaciones o servicios públicos... pretextando dicho déficit, en espiral creciente...

 
Eurostat: Salarios Mínimos -€/mes- en la UE actual y los EE.UU (de 1.7.2011)

A finales del pasado diciembre ya publicábamos aquí otro artículo con el mismo encabezamiento manteniendo la "tesis de que la causa del cuantioso déficit del sector público español se encuentra no en el exceso de gastos sino en la caída de la recaudación, y añadía que, para equilibrar las finanzas públicas, no queda otro camino que no sea el de reformar a fondo el sistema fiscal.

Recientemente, EUROSTAT ya hizo público el dato de presión fiscal armonizada en 2011 para todos los países de la Unión Europea, confirmando lo que en aquel artículo se decía: en primer lugar, que nuestro país tiene la presión fiscal más baja en toda la EU de los quince (32,4%), inferior incluso a Grecia (35%) y a Portugal (36%), y no hablemos de la diferencia, por ejemplo, con Francia que es de 45%, o con Italia y Alemania, de 42% y de 40% respectivamente; en segundo lugar, que desde el comienzo de la crisis (año 2007) la presión fiscal ha descendido casi 6 puntos porcentuales.

Es este segundo aspecto el que resulta un tanto sorprendente, porque si en una crisis como esta resulta lógico que la recaudación descienda, la coherencia desaparece cuando hablamos de presión fiscal (o sea, los ingresos recaudados por Hacienda, divididos por la renta nacional o por el PIB), ya que el decremento se produce tanto en el numerador como en el denominador y, por lo tanto, la presión fiscal debería mantenerse más o menos constante, o aumentar si, tal como ha ocurrido en España, se han introducido cambios normativos con subidas de tipos.

La explicación de fenómeno tan extraño hay que buscarla en un reparto desigual de la carga de la crisis y de los impuestos. Porque son las capas bajas y medias las que están soportando los ajustes principalmente y es precisamente sobre estos mismos colectivos sobre los que recae en mayor medida la carga fiscal. Eso hace que la recaudación descienda mucho más que el PIB, y se reduzca en consecuencia la presión fiscal. Lo cierto es que sin incrementar esta última magnitud será imposible corregir el déficit y mantener el Estado del bienestar, y para incrementarla se precisa un reparto de la carga más equitativo y generalizado.

Muchos son los aspectos a considerar en una reforma fiscal si se pretende realizarla en profundidad, pero sin duda la lucha contra el fraude debe ocupar un lugar de preeminencia. Habrá que comenzar por modificar la calificación del fraude. Hoy, en la casi totalidad de los casos se le trata como infracción administrativa y únicamente en ocasiones muy excepcionales se contempla como delito. Es preciso invertir los términos o al menos dar mucha más extensión a la figura del delito fiscal: para los grandes defraudadores, carecen de efectividad las sanciones pecuniarias, tanto más cuanto que se redujeron en la última reforma de la Ley General Tributaria y se mueven actualmente en unos niveles ridículos.

El juego de probabilidades juega a favor del defraudador. Es una lotería a la que siempre se gana. Tan solo la aplicación del Código Penal, con penas de privación de libertad, puede surtir efecto. El delito fiscal tendría que desarrollarse, aquí, mucho más: con una casuística prolija, al igual que cualquier otro delito; y debería reducirse el mínimo actual, eliminándolo incluso en aquellos procesos en los que el ánimo de defraudar se haga evidente.

El pasado 1 de enero ha entrado en vigor el deber de declarar a la Hacienda pública los bienes (cuentas, inversiones mobiliarias e inmobiliarias) que se posean en el extranjero. La medida resulta muy conveniente no solo por el efecto que pueda tener en la persecución del dinero negro, sino también porque si el euro se rompe o España se ve forzada a salir de la Eurozona -supuesto que no tiene nada de improbable-, tendrán que imponerse medidas de control de capitales. No obstante, hay que preguntarse si tal obligación va a ser eficaz: al tipificarse como infracción tan solo sujeto a multa su incumplimiento, a la mayoría de los contribuyentes les tendrá más cuenta no hacer la declaración y correr ese pequeño riesgo de que Hacienda los descubra.

Por el ministro de Hacienda se nos ha prometido publicar la lista de los defraudadores, tal como se hace en otros países, por ejemplo en Irlanda y en el Reino Unido. Ya han surgido voces criticando la medida, observando que la Ley General Tributaria establece la obligación del secreto fiscal. Desde luego, la finalidad de la norma no ha sido nunca la de impedir que los ciudadanos conozcan quién o quiénes les están robando, sino la de que la Administración tributaria no pueda revelar aquellos datos de carácter confidencial de los contribuyentes a los que ha tenido acceso al realizar su labor. En cualquier caso, después de unos años en los que se ha cambiado un gran número de leyes, no parece demasiado difícil modificar este artículo de la Ley General Tributaria.

Conviene recordar a este respecto que cuando se creó el IRPF en los años de la Transición se impuso al Ministerio de Hacienda esa obligación y entonces la UCD ya publicaba las listas con todos los contribuyentes con indicación para cada uno de ellos de la cantidad con la que había contribuido. Durante dos o tres años las listas se hicieron públicas con regularidad y gran eficacia, de modo que cada ciudadano podía saber cuánto había tributado el vecino y cuál había sido la carga fiscal de las grandes fortunas, y de los políticos y demás personajes públicos.

La medida ciertamente no duró mucho tiempo. Era demasiada transparencia: dejaba al descubierto muchas vergüenzas... Con el pretexto del terrorismo, se suprimió para siempre jamás. ¿No habrá llegado el momento de retomarla? Las realidades tremendamente escandalosas se corrigen muchas veces, o al menos se palian, a través del mero conocimiento por parte de la sociedad. Imposible mantenerlas cuando son conocidas por todos. 'Luz y taquígrafos' puede convertirse en arma principal en la lucha contra el fraude fiscal."

martes, 22 de enero de 2013

Del admirado y entrañable José María Delgado Gallego, nuestro 'Qabeça...' o sea, para siempre!


Así en su Casa rememorao, este gran tornero sevillí, JMD simpar...


"... amigo, trabajador de CASA, intelectual, militante social, marxista, revolucionario, honesto, inteligente, difícil, infatigable, luxemburguista y muy buena persona... Desde hace muchos años ... 

... personas como el “Cabeza” no pueden quedar, ni van a quedar, en el olvido: podría decir muchas cosas de José María pero creo que devaluaría con mi torpeza la riqueza inmensa de una vida tan vivida; J. M. Delgado hablaba y pensaba con pasión, había siempre en sus palabras como un ruido profético de fondo. 

Enamorado de la revolución desde muy chiquitito, entre corrales de vecinos y tornos leyó lo que hoy nadie lee y pensó lo que muchos habían ya olvidado: una vida sin explotación... De la estirpe de los Díaz o los Barneto... el hijo preclaro -y dignísimo- de la clase obrera sevillana; ¡gracias y adiós, qué dolor!"

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P.S.-

No es porque, según bien él tiene documentado entre paremiologías de Andaluces... Viejos, recordáramos que "cada santito tiene su octava"; no, no... Sino que durante días nos era imposible, sin más, reunir los ánimos necesarios para decir nada después.

Aun hacía menos de la semana que habíamos vuelto de Córdoba y su Serva la Bari cuando, al reencontrarnos de nuevo en los andenes de la capitalina Puerta de Atocha  con el amigo A. Márquez recién llegado desde allí tras pasar por Huelva y Cái, supimos que ya no volveríamos a vernos ni a oirle. Pero al fin  han quedado las grandes ALEGRÍAS del legado que, tan sencilla y personal mente, rato a rato nos fue dejando.

Autoridades de más alta voz tienen los púlpitos, tarimas y tribun@s que sin duda ninguna seguirán recontándonos aquello reconocible con la mejor procedencia, como tan bien van haciéndolo ya; en este caso sin riesgo del excederse por reseña encomiástica sobre quien tanto muy prolífico cuanto incansado mantenedor -e incluso "Güen Máster"- fue de foros, debates o sitios en Red(es) a las harturas presentes ya inaccesibles... 

Aquí sólo nos quedaría recomendar cualquier acceso a fuentes directas de sus obras en vez del dar por aceptables las innúmeras versiones posibles entre cuantos acaso intentarían arrimarlo hacia sí o desvirtuarle mientras tan poquito hacen por destapar su insobornable decir y, en consecuencias, hacer.

SIT TIBI TERRA LEVIS.

  

viernes, 11 de enero de 2013

Acá en esta crisis hay aun quien sigue ganando cuanto los demás, o sea, las Mayorías perdemos


¿Hasta cuándo aguantará... -la gente...- tamaño abusar?

"Sin alegría. Así acaba 2012 y así se prevé que continúe el año que ahora arranca. Con escasas subidas salariales para quien las tenga y con otra vuelta de tuerca al poder adquisitivo de los españoles. Desde que el boom económico finalizase en 2007 hasta hoy, los trabajadores han visto cómo sus sueldos evolucionaban por detrás de la inflación. Si la subida del IPC acumulada desde entonces es del 11,5%, la de las retribuciones se coloca en torno al 9%; los asalariados han perdido 2,5 puntos de poder adquisitivo, según el informe de remuneraciones que anualmente ICSA Grupo elabora.

Como suele ocurrir, son los empleados y los mandos intermedios quienes se han dejado más dinero por el camino. Pero (¡cuidado!, aunque no se suele resaltar...) al contrario que los directivos. Y eso que se trata de remuneraciones medias que distan 3,5 veces entre sí, “la diferencia entre los que más cobran y los que menos se va elevando en los últimos años”, revela Ernesto Poveda, presidente de la citada consultora. Si el sueldo anual que percibe un director es de 75.000 euros, el de los mandos intermedios se sitúa por debajo de 38.000 y el del personal de base, en poco más de 21.000 euros al año.
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“Con la crisis ha bajado el valor de mercado medio en todas las posiciones. Los empleados, cuyas retribuciones evolucionaban antes algo por encima de la inflación, hasta 2010, son ahora los grandes afectados por la Reforma laboral aprobada por el Gobierno, por los descuelgues de los convenios y las reducciones salariales que han protagonizado la mayoría de las empresas. Sin embargo, a los directivos les falta sensibilidad; deberían dar ejemplo”, denuncia el presidente de ICSA.

“En este último año la rebaja salarial se ha centrado en los empleados de convenio: sus remuneraciones han caído más del 1% respecto al 2011; pero (¡que no se olvide, cuando tanto suena lo del 'inevitable apretarnos el cinturón todos'...) frente a la subida que acumulan los directivos, superior al 3% . Es una situación preocupante”, considera Jordi Costa, profesor de EADA.

De hecho, el sindicato CCOO denunciaba recientemente cómo en las grandes compañías cotizadas (las del Ibex 35) las retribuciones de quienes se sientan en los sillones de mando habían tenido aumento del 14,5% en 2011, al tiempo que los beneficios que registraban esas empresas caían más del 32%. Claro que esas 35 empresas pagan ¡hasta una media de 777.000 euros/año! a sus directivos y de 522.000 euros a los miembros de sus consejos de administración, según la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

El nuevo año no traerá grandes cambios en los sueldos de los asalariados españoles; al menos a mejor: según todas las previsinones que se conocen, seguirá perdiéndose poder adquisitivo. Al fin y al cabo, siguen siendo muchas las empresas que ofrecerán incremento cero, cuando no un recorte salarial a su personal. Según la encuesta realizada por la consultora PeopleMatters, una cuarta parte de las compañías ha decidido no incrementar las remuneraciones (en 2012 las subieron 1,3% de media) y aún queda por decidir qué es lo que harán casi cuatro de cada diez empresas.

Las compañías que no han acometido despidos representan cerca del 60% del total de las encuestadas por PeopleMatters (si solo se considera el personal de convenio) y el 77% si se toman como referencia los despidos de directivos. La reducción de plantilla se ha llevado a más del 40% del personal base, frente a solo el 23% de los directores.

Y, cuando se han protagonizado nuevas contrataciones, al menos en un sexto de ellas lo han hecho a costa de salarios entre un 10% y un 20% más bajos..."

(Carmen Sánchez Silva: "El directivo siempre gana (más)", suplemento 'Negocios' en El País -6.1.13)




viernes, 28 de diciembre de 2012

Véase lo que aun aquí nunca le oímos a nadie sosteniendo entre nuestro Derecho al decidir!


Pendiente sigue, sin responderse desde la Unión Europea o por nuestras Cortes representativas del Reino de España, una 'pregunta del millón' aquí hoy: "cuáles pueden darse como razones para que tengamos que... pagar billonazos... a inversores en bonos no garantizados por aquellos déficits y Deuda sobre lo que no tiene responsabilidad alegada ninguna, ni aun relación causal supuesta siquiera, el conjunto de nuestra conciudadanía contribuyente al Erario; muy principalmente a fin de asegurar las [in]solvencias de Bancos europeos..." ¿¡¡INOCENTES!!?



jueves, 20 de diciembre de 2012

Datos, contables, y no cuentos... O sobre cómo cuéstanos más ya Sanidad con gestión privada


Hay quien respecto de nuestra Sanidad, en general, cree que "la gestión privada es mejor, o sea más eficiente y barata"; como también otras personas entre nuestra conciudadanía, por el contrario, tienen puesta hoy aquí su "mayor confíanza en lo público"...

Pero no nos parece razonable ni prudente dejar esas cuestiones fiadas a ninguna creencia, sino que podemos echar cuentas mirando Presupuestos gastados ya realmente.

Tras casos de  ruinas -tanto públicas cuanto privadas...- como las padecidas en 'Lehman Brothers' (con los líderes del Ecofin europeo de Guindos, Monti, Papademos, Draghi, etcétera), 'Caja Castilla-La Mancha' (durante los mandatos -socialistas- de Bono, Hernández Moltó y Barreda) o 'Bankia' (botada por un, antes presidente del FMI y vicepresidente del Gobierno español, líder -popular- Rato), por ejemplo, no resultaría posible seguir fiándose sin más en nada que no sea el cauto "si no lo veo no lo creo"... 

Como estos días recordaba una ex-diputada de IU a propósito de la Ley 15/97 (calificada de "garantía para la sanidad pública" por la ex portavoz del PSOE/UGT y ministra, en aquellas fechas, Ángeles Amador), incluso la Federación de Sanidad de CC.OO. a través de un Comunicado de prensa desde su Secretaría General emitido al día siguiente a la votación parlamentaria1, valoró 'positivo el consenso alcanzado en el Parlamento sobre las Nuevas formas de Gestión [con beneficios privados] del Sistema Nacional de Salud'...

Luego, "desde entonces, todas y cada una de las licitaciones o concesiones administrativas para poner en marcha los nuevos hospitales de gestión privada (en Madrid y el País Valenciano por gobiernos del PP, y en Baleares o Cataluña por PSOE más IU con otras fuerzas políticas) se han hecho bajo la cobertura jurídica de dicha misma Ley 15/97..."


Ahora CSIT, el sindicato independiente y más representativo en la Administración Autonómica, ha realizado un análisis que hace público comparando el gasto hospitalario con 'gestión privada' respecto del de lo público, sobre la base de los presupuestos de la CAM para 2012: se pone de manifiesto que con las ratios del coste actual, el plan de privatizar la nueva Sanidad madrileña nos cargará unos 21.000.000 Euros más al año de lo que costaría desde la gestión pública. Y la única variable para explicar esa diferencia del coste será la incorporación del concepto de "negocio" -o su consiguiente rentabilidad económica, esto es, beneficio- que persiguen las empresas privadas como fin específico.

El citado Informe critica falta de rigor en la Consejería de Sanidad: no es responsable comparar costes y resultados de cosas distintas, como viene haciéndose, para justificar la venta de la sanidad a empresas privadas. Sin duda alguna, ninguno de los hospitales inaugurados por el Gobierno de la Comunidad de Madrid desde 2008, puede ser comparado en términos de calidad, eficacia y eficiencia con los hospitales tradicionales de gestión pública; por razón de la notable diferencia en complejidad hospitalaria instalada...

Es razonable pensar, por tanto, que los hospitales públicos tradicionales tengan "mayor presupuesto y coste" por variables como superior especialización, investigación o docencia. Ahora bien, entrando en esas lógicas, un análisis de más datos muestra llamativamente lo contrario: los nuevos Hospitales de gestión privada son más caros y menos eficientes que con una gestión pública.

De acuerdo con el cuadro siguiente (que usa como fuente los presupuestos generales de la Comunidad del 2012 para el Servicio Madrileño de Salud) los hospitales tradicionales de carácter público tienen unos costes promedios de 664€ persona/año y 348.631€ cama/año. Mas por otro lado, se presupuesta un coste promedio para los hospitales privados de 675€ persona/año y 605.930€ cama/año; ¡es decir 257.299€, ó un 73,8%, más por cama/año que  con gestión pública sin razón alguna para justificarlo!
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Dicho en otros términos concretos: la ciudadanía madrileña paga 1.660€ al día por una cama hospitalaria en los hospitales con la 'nueva gestión privada'... mientras que las de los centros tradicionales en gestión pública cuestan más barato, un 57%, sólo 955€.



Se ha troceado la red hospitalaria del Servicio de Salud en empresas públicas sujetas al derecho mercantil que, a diferencia de los hospitales tradicionales, son susceptible de cualquier negocio jurídico; así, esa venta luego de 6 hospitales y 27 centros de salud es una culminación del eslogan: "la salud una oportunidad de negocio" privado... 

La sanidad privada gestiona ya 553.820.728€, el "Plan de Medidas de Garantía de la Sostenibilidad del sistema Sanitario Público de la Comunidad de Madrid", para 820.000 vecinos. Y da volumen de actividad menor, sobre todo para procesos de alta complejidad o más costes, en comparación con hospitales tradicionales de gestión pública de presupuesto y población equiparables (como la suma del Hospital Clínico S. Carlos y Puerta de Hierro, que asciende a 558.431.887€ millones atendiendo 962.000 personas)...

Pero en 2013 sube hasta 1.015.467.702€, para atender las necesidades de solo 1.920.149 personas: o sea, el 20% de los impuestos, es decir tanto como 1 de cada 5 euros, destinados a financiar Sanidad para beneficio de las empresas privadas gestoras, mientras que con un modelo de gestión pública el 100% de los impuestos va para financiación del sistema.
 

Es claro, pues, que -aquí hoy- el conjunto de los hospitales con la gestión privada está dando menos en eficiencia también: por ejemplo, en la (privada) Fundación Jiménez Díaz -con un presupuesto de 307.861.075€ y población asignada de 418.282 personas- tendrían que aportar 736€ persona/año mientras a "La Princesa" (pública) -presupuesto igual a 153.635,736€ y una población de 320.774 personas- sólo aportarán 479€ persona/año...



Se ha generado la creencia de que lo público es más caro que lo privado, sin que exista una evidencia empírica que sustente dicha afirmación. Y sobre dicho dogma se toman las decisiones de privatizar la sanidad. Pero antes de concertar la prestación de servicios sanitarios con empresas privadas, deberían justificar su necesidad, acreditando la optimización de recursos públicos y evaluándose las alternativas de prestarlos con medios propios o ajenos...


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Postdata.-

 ¡Muchas gracias por esa -tan buenísima- síntesis, A, Campuzano dixit:  NADA DE NINGUNA CRISIS, NO... SINO ESTAFA... avisada en tu comentario...!

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Paraíso fiscal de l...s Empresa[rio]s, en España: sólo pagaron 9% de los beneficios que declaran


El círculo vicioso del debate atosigante desde nuestros altavoces mediáticos, entre los mentideros públicos y reñideras portavocías partidistas, abrió alguna grieta estos últimos tiempos en usuales debates únicos (respecto a lo que acaso puedan adolecer las Enseñanzas, de religión o lenguas cooficiales, pero no sobre otras Matemáticas -¡e, inclusive, Lecturas!- ni Ciencias en las que llegaríamos hasta ser 'penúltimos de la fila' internacional...) para de las Pensiones acordarse:

Al no haberse actualizado -todas- las inflaciones del 2012 en las jubilaciones previstas para durante 2013, por Rajoy, oíamos que clamaban "socialistas"... Y tampoco faltan "populares" recordando cómo ya se congelaron por completo las rentas para los jubilados otro año anterior, el 2011, con un decreto de Zapatero desde mayo del 2010. Pero -¡pasmosa mente!- tanto unos como los otros aceptan que la causa para tan antisociales 'recortes' proviene del 'no tener más presupuesto para sostener ese capítulo', destinado a este ingreso último de las personas trabajadoras... y deberse 'asumir esfuerzo similar -o aun sus pérdidas...- en el poder adquisitivo, por todos', ante aquellas públicas 'insuficiencias financieras que resultan extremas e irresolubles' hoy aquí...
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'ProgreSindicales&LiberalEmprendeores Agentes Sociales ke modera el Rey'

Al fin y al cabo, un artículo 31º de la Constitución de 1978 -no derogado ni reformado y, por tanto, en vigor aun- para este Reino de España rezaba -imperativo- que "... todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos, de acuerdo con su capacidad económica, mediante un sistema tributario justo e inspirado en los principios de igualdad y progresividad", ¿no? Pero mírese lo que -oportuno- vuelve a recordarnos Bruno Pérez:

< No es por hacer sangre, pero si usted le echa un vistazo a su nómina verá que todos los meses la empresa le retiene una cantidad que oscila entre el 15% y el 30%, en función, lógicamente, del tamaño de su sueldo. Ese pago por adelantado, que su empresa debe ingresar religiosamente todos los meses en la Agencia Tributaria, no le libra de tener que ajustar cuentas con Hacienda cuando llega el momento de la Declaración en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas hasta cumplir con sus obligaciones fiscales, que, según la normativa actual, pasan por entregar a Hacienda entre el 24,75% y el 52% de todo ingreso... el 56% si vive en Cataluña.

Eso es lo que le corresponde a usted por tributar como cualquier español en el IRPF. Si tuviera una Empresa, por el contrario, sólo le correspondería pagar a Hacienda el 9,4% ya no de los ingresos que genere en un año (como ocurre en el IRPF) sino de los beneficios que obtenga -y declare- como consecuencia de su actividad. Así se desprende de los últimos datos publicados por la Agencia Tributaria, que hacen referencia a la recaudación por Impuesto de Sociedades en el ejercicio de 2010.

Ese año, las 590.000 Empresas (un 42% del total) que cerraron el ejercicio en números verdes declararon unos beneficios agregados de 164.164 millones de euros, de los que únicamente entregaron a Hacienda 15.419 millones, un 9,4% de sus -declaradas- ganancias totales. Las razones por las cuales un impuesto que sobre el papel debería gravar con un 30% los beneficios de las Empresas acaba ingresando únicamente un 9,4% de éstos son múltiples y de diversa naturaleza, e intentamos explicarlas en las próximas líneas.

Para los profesionales en la Agencia Tributaria, inspectores de Hacienda, subinspectores e incluso algún que otro alto cargo, la actual normativa del Impuesto de Sociedades es lo más parecido a un queso emmental (resulta que el gruyere no tiene agujeros) que hay en el marco tributario español. Una norma salpicada de huecos por los que se filtran millones y millones de euros.

Partamos de esos 164.164 millones de euros de ganancias declaradas por las Empresas, en 2010... El primer tajo llegó a la hora del determinar la base imponible, con la aplicación de lo que la Agencia Tributaria denomina en su informe "ajustes extra-contables" de naturaleza fiscal.

Estos "ajustes...", ¿qué son? En primer lugar, los derivados de la aplicación de convenios internacionales y, sobre todo, de los controvertidos créditos fiscales, esa suerte de cheques que se generan en los ejercicios cerrados con pérdidas y que permiten reducir la factura fiscal en los años de beneficios. Esas dos vías permitieron a las empresas reducir en 2010 en nada menos que 36.547 millones de euros la parte de sus beneficios sujeta a tributación, la disminución de la factura fiscal por este concepto más elevada registrada nunca por la Agencia Tributaria.

Además, hay que tener en cuenta el efecto de la consolidación de cuentas en empresas integrantes de grupos empresariales. Un mecanismo extraordinariamente complejo ideado para evitar que un mismo beneficio sea gravado dos veces, en la filial y en la matriz, pero que según fuentes de la Inspección se ha convertido en un pozo sin fondo para la recaudación del Impuesto de Sociedades. En 2010, este mecanismo permitió a las empresas "desfiscalizar", es decir, disminuir los beneficios sometidos al gravamen en 44.380 millones de euros.

El efecto conjunto de estos ajustes 'técnicos' redujo en 2010 en casi un tercio la cifra de empresas con beneficios obligadas a tributar por el Impuesto de Sociedades, reduciendo este número de 589.922 a 422.070. Es decir, que ese año sólo pagaron el Impuesto de Sociedades una de cada tres empresas españolas y apenas dos de cada tres entre las que cerraron el año con beneficios. De este modo, lo que en principio eran unos beneficios globales de 164.164 millones de euros se quedaron a ojos de Hacienda en 83.238 millones, un 49% menos.

Esa base reducida es sobre la que se aplica el tipo legal del impuesto, ese "30%", que se convierte en otros menores ("25%, 20% ó 10%"), según aquellas situaciones excepcionales relacionadas con tamaño o naturaleza de la actividad empresarial que recoge la normativa del Impuesto de Sociedades. En 2010, estas excepciones dejaron el tipo medio legal del Impuesto de Sociedades en el 27%, que fue el que se aplicó sobre esos 83.238 millones para determinar la cuota íntegra del impuesto: 22.421 millones de euros.

Si ésta fuera la cifra final ingresada por las empresas en las arcas de Hacienda, todavía habrían pagado un 13,6% de los beneficios reales obtenidos en el ejercicio... pero es que aquí no han acabado las rebajas. A las empresas les queda todavía una carta que jugar: las deducciones fiscales. Ese año 2010, las empresas aprovecharon el abanico de deducciones, bonificaciones y reducciones existentes en el Impuesto de Sociedades para aligerar su factura fiscal en otros 7.000 millones de euros.

Y eso que el uso de las mismas ese año no fue particularmente intensivo. Los datos de la Agencia Tributaria muestran que en 2006, las compañías españolas llegaron a ahorrarse 15.520 millones de euros por esta vía. Para poner ese ahorro en perspectiva baste decir que la recaudación final obtenida por Hacienda en 2010 fue de 15.419 millones de euros. Quizá ahora sea más sencillo entender por qué la recaudación por el Impuesto de Sociedades cobrado se desplomó hasta un 70% desde el inicio de la crisis. >

Pero a nosotros, la muy mayoritaria Ciudadanía que para nada ejerce de 'contribuyente al Erario' tan rácano como sí puede [no]hacerlo ese privilegiado colectivo empresarial, sólo SUBEN LOS IMPUESTOS Y LAS TASAS PERSONALES (de Renta, Valor Añadido, etc.) mientras tanto... Si bien, como ya estaba formulado aquí hace tiempo, lo -en la realidad- "Suicida... es no subir este Impuesto de Sociedades..." hoy únicamente cobrado por un tercio de sus tipos nominales...
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