Es@s mism@s expertísimas grandes lumbreras ante las Eco...no...suyas, que contra todas evidencias en opuesto sentido persisten recomendándonos tanto su "rebajarse Impuestos" con trucos como el suscribir los Planes de pensiones -beneficiosa mente, tan sólo para la Banca- siempre y ni siquiera confiesan cuánto nos han hecho pagar al 'Rescate' financiero [cuya inevitabilidad nunca supieron antes haber estimado] ya, pretenden impedir algo distinto del verse "utópica e imposible" cualquier Renta Básica entre nosotros hoy...
Toda propuesta sobre cualquier posible Renta Básica Ciudadana genera ya de partida un cierto rechazo intuitivo que luego hace muy difícil intentar razonar respecto a ello.
- Unos primeros temores están referidos al hipotético efecto desincentivador. para el esfuerzo y la búsqueda -del
empleo- que pudiera tenerse: ¿supondrá la percepción de alguna Renta Mínima Garantizada
sin condiciones el que buena parte de la población se anime a optar libremente por
salir del mercado de trabajo? Mas muy al contrario, la gran mayoría de los
estudios que describen tamaño posible incentivo perverso en cualquier prestación
sustentan ese razonamiento fundamentalmente con cierta ‘trampa de la pobreza’;
o sea, por innegables hechos del que hoy el hallar trabajo implica perder todo subsidio
anterior.
Precisamente, alguna RB podría eliminar esos problemas presentes: los ciudadanos pasarían a saber que sus posibles nuevos ingresos no les hacen ya perder la Renta Mínima Incondicionada que percibían, lo que volverá marginalmente algo más atractiva toda consecución posterior de las nuevas ocupaciones, una vez sean consideradas adicionales y no alternativas.
- Además, ni tan siquiera para los actuales subsidios (del Paro, por
ejemplo), existe ninguna confirmación inequívoca de que tal efecto sea uniforme
y concluyente. En algún experimento realizado sobre pequeñas comunidades, la Renta Básica no supuso incentivo alguno
hacia más pereza -o alcoholismo- como habían anunciado los pesimistas, sino
todo lo contrario. Un serio estudio del 2008 analiza los cambios en el. comportamiento
observados para ciudadanos belgas ganadores de una ‘renta vitalicia e
incondicional con. hasta 1.000 €’…
Sólo alguna muy pequeña proporción de la muestra varió sus comportamientos
laborales tras ese premio (muy semejante, por tanto, a cualquier generosa RB); y quienes cambiaron o manifestaron
la intención de hacerlo subrayaban sus deseos
de trabajar menos, más que del no hacerse nada, casi. unánimemente. La mayor
parte de los encuestados reconoció que dicha renta les proporcionaba mayor
seguridad, permitiendo ampliar así sus opciones y planificar mejor su futuro.
Sumando todos los análisis repasados, podrá concluirse que no cabría esperar ningún efecto grave sobre
las ofertas de trabajo. Quizá, si acaso se avanzaría hacia un mejor reparto
del trabajo existente; por cuanto que una pequeña parte de los trabajadores
podrían pretender (aunque no necesariamente conseguir) horarios más reducidos.
Ello supondría un muy pequeño descenso en su oferta para la fuerza de trabajo. Ese
descenso quizás incluyere a cierto porcentaje de personas (y todo parece indicar
que muy marginal) con menores deseos del trabajar, bien por su “vagancia”, o por
otras opciones vitales.
- Lo cual entronca con una de las críticas más espontáneas: ¿iremos hacia un.
pagarles, con nuestros trabajos [¡como ya se hace con esos reos por peores
delitos que, durante décadas en prisión, costeamos hoy mantenidos…!], a los perezosos?
Sabiendo que tamaño supuesto probablemente pudiese afectar a pequeñas minorías,
la primera reflexión debe ser si el permitir que tales vagos queden fuera del
mercado de trabajo resultaría una medida negativa o positiva. Para situaciones
de pleno empleo quizá pudiera discutirse; pero existiendo altos índices del
desempleo, posibilitar una “selección natural” entre los parados supondría previsiblemente algún incremento en productividad
general.
Por otra parte, los sistemas actuales de subsidios implican una enorme
burocracia, unos gastos importantes para las Administraciones más otro verdadero calvario
para los ciudadanos, intentando (y soy escéptico respecto al éxito en ello…)
separar a necesitados del vago: probablemente ahora gastamos más en intentar dejar fuera del subsidio a vagos... de lo que nos
costaría pagarles directamente, con graves molestias y retrasos para los
necesitados.
- Esa mayor libertad que otorgaría una Renta
Básica implica el poder cada persona elegir más
libremente, no solo entre trabajo y ocio, sino también trabajos
remunerados frente a tareas domésticas o voluntariado; empleo dependiente o
autónomo (pues los emprendimientos resultan menos arriesgado con un colchón
amortiguador de riesgos) y, sobre todo, entre diferentes ofertas de trabajo: nos advirtieron del peligro sobre que supusiera un 'retroceso en el. proceso para
incorporación al mercado laboral'... de la mujer; mas, como frente a tantos otros aspectos más, no puede culpársele de los problemas
que deberán ser solucionados por otros ámbitos y con políticas específicas.
En
principio, tenerse una renta personal
(y se quiere subrayarlo: personalizada, no familiar...) les dará siempre a sus perceptores más libertad que cierta carencia de la
misma. O sea, que alguna RB añade siempre grados de libertad a toda persona; y, por lo tanto, también para las
mujeres.
- Otro temor comprensible y digno de atención iría unido a posibilidades
del que alguna indiscriminada Renta
Básica pudiere provocar un ‘efecto
llamada’. inmenso entre las inmigraciones, de ciudadanos con pobreza trasladándose
desde otros países a España para buscar su renta segura. Puede argüirse cómo los
problemas supuestos por integrar población inmigrante y las consiguientes
regulaciones para su residencia son temas externos al que andamos debatiendo, pero
sería esconder la cabeza no tener en cuenta esos posibles efectos; entre otras
razones porque, de producirse, incrementarían más aun el coste debido a esta propuesta.
Pero los estudios no son
concluyentes; en general, el “efecto llamada” fundamental se produce por la
diferencia llamativa entre los niveles del bienestar entre lugares de origen y
destino. Hay trabajos que sí muestran un ‘efecto atracción’ importante cuando
existen diferencias relevantes en los beneficios sociales entre países o
regiones colindantes, aun cuando con otros no se aprecian movimientos
significativos.
- Consecuentemente, interesaría dejar señalado como tal peligro del ‘efecto
atracción’ para nada nos parecerá desdeñable; y que, de no controlarse adecuadamente,
sus efectos pueden resultar muy negativos para la propia viabilidad del programa.
Por ello, siempre sería muy clave definirse
adecuadamente cuándo surgen derechos a la prestación…
Y un dato importante, además, para cualquier Renta Básica pionera es cómo la cuantía no cabrá esperar
que sea muy elevada. Si ello puede ser negativo desde perspectivas ideales para
garantía de rentas, conllevará por el contrario alguna reducción con respecto a
dichos temores. Siendo una primera renta garantizada sólo pequeña, sus
incentivos a la migración o para no trabajar resultarían especialmente poco
relevantes.
Otro comentario muy común entre críticos es el de ver rechazable toda
propuesta que suponga entregarse subsidios por iguales cuantías a los pobres y
al millonario. Quienes así opinan parecen olvidar que con el IRPF ahora ya existe
algún “Mínimo [de rentas] personal y
familiar” e implica cierta reducción del impuesto a cada ciudadano: pero no
es para todos igual sino, ¡aun peor!, tanto más elevado cuanto mayores resulten
aquellos tipos medios que soportarían los contribuyentes. O sea, estamos ya dando actualmente ese Subsidio
–como ‘desgravación’ impositiva, sobre las Rentas ‘declaradas’ en Hacienda…- y
con carácter cuasi universal, mas de
mayores cuantías al millonario que a los pobres.
Sustituir el régimen vigente por RB
supondrá mejoras muy sustanciales con
respecto de lo que no parece ahora escandalizar a los críticos. Lo importante
es comparar el resultado final, tras aplicación de la reforma global que se
propone, con situaciones preexistentes, y entonces se verá cómo en conjunto implica una mayor progresividad
con reducción de Pobreza y desigualdades.
Además, puede arbitrarse -desde cierto nivel en rentas- algún mecanismo con el cual se reduzca la cuantía
percibible por su Renta Básica hasta
llegar a incluso anularla para los contribuyentes del extremo superior respecto
de aquellas escalas relativas al Ingreso: sobre. la Propuesta de 'Aproximación a una RB sostenible' preparada con el Instituto de los Estudios Fiscales [que será también detallada en otro
artículo, ulteriormente], creo preferible mantener ‘limpia’ o sin
complicaciones una renta Universal e Incondicionada, por formas que no pierdan grandes
ventajas de su más fácil gestión. Y arbitrar todas esas correcciones a través del Impuesto de la Renta Personal.
- No merece la pena tomar en consideración el tipo de críticas que aluden a
que para luchar contra la pobreza el ‘Pleno
Empleo’ sería preferible, o al cómo la Renta
Básica no acabará con todas las
injusticias del capitalismo... ¡Evidentemente! Ni puede renunciarse a [la pretensión
de] conseguir -en cuanto se pueda…- ese Pleno Empleo ni existirá nunca medida (realmente
factible) alguna que solucione todos los problemas. Si aceptáramos tal.
perspectiva, deberíamos estar en contra de cualquier política económica o
social concreta, porque ninguna será panacea universal.
- Por último, la más radical prevención es aquella que señalaría imposibles
viabilidades financieras de nuestra
propuesta para RB: se teme que garantizar rentas incondicionadas a todos los
ciudadanos exija un inabordable montante de recursos o/y poner en peligro algunos
otros programas del previo Estado de Bienestar. Mas evidentemente, cualquier
implantación de la Renta Básica debería no implicar perjuicio para las
prestaciones en especie, aunque sí. conlleve una revisión -nunca para peor- de
las prestaciones monetarias.
Y aquí ahora... ya, una primera implantación de Renta Básica es factible "a costes cero" (para la gran Mayoría -no delincuente- sin Fraude Fiscal...): absorbiendo el gasto por todo aquel subsidio precedente que sustituiría más actuales ‘mínimos personales o familiares’ del IRPF y compensando con ese mismo Impuesto las cuantías de dicha RB destinadas hacia los niveles superiores en rentas;
algún importe quizá todavía insuficiente para lo más deseable pero que -al menos...- arranque desde sus comienzos equivaliendo al conjunto de todas las prestaciones asistenciales hasta hoy existentes en España.
Las notorias ventajas citadas que por otra parte conlleva cualquier Renta Básica
incondicionada recomendarían su implantación mediante un programa inicial
prudente en lo financiero y con respecto a la definición de los beneficiarios
'efectivos' (no parecen tan preocupantes el resto de las objeciones que se han
ido analizando; ¡ni tan siquiera, incluso sin despreciarlo totalmente, aquel temor al presunto desincentivo del trabajarse por cuenta -o/y remuneración…- ajena!).
Quizás alguien se pregunte por qué debiera existir algún 'programa' que le garantizase unas rentas mínimas a cualquiera de nuestros conciudadanos... Bastaría con el que -a
sí mismo...- se preguntara si ve ahora soportable la persistencia entre niveles
crecientes en Pobrezas y parados 'de larga duración' sin apoyos algunos; o si se puede
saber que 1 entre cada 3 niños en España vive con situaciones de pobreza… y seguir
mirando para otro lado.
(Juan A. Gimeno: "La Pertinencia de una R... B..." -2ª parte)
Así que, por todo ello, más adelante aun continuaremos prosiguiendo -sucesivas mentes...- con variadas entregas complementarias acerca de la Renta Básica; sin dejar de hacer siempre números, para este urgentísimo y concreto proyecto reformador estructural en serio, del hoy aquí...
Para esta nuestra sociedad lo que mola es otro apasionado, debate dizque ideológico, redescubriendo algunos mediterráneos teóricos en realidad nada innovadores; pero el mundo anglosajón es mucho más pragmáticamente desprejuiciado y -sorprendente mente- hasta libre, incluso a la hora del "SI NO lo VEO TAMPOCO les CREO"...
ResponderEliminarLuego del que -5 semanas atrás- aquí un 'Duende...' recordase varios EXPERIMENTOS reales llevados a cabo por Norteamérica desde ya casi hace medio siglo sobre Rentas Básicas, ayer un artículo en la prensa de nuestros mentideros capitalinos aludió al mismo asunto, y enlazándolo además con varios textos interesantes al respecto [aunque, antes, también el 'New York Times' en cierta reseña- www.am.com.mx/leon/mundo/quieren-en-suiza-pension-para-todos-62896.html -lo había hecho ya por su parte igual]:
“Con el objetivo de averiguar si realmente un pago mínimo mensual mejoraría la vida de los ciudadanos o -como aseguraban detractores de tal medida- impulsaría la población a su ociosidad, se llevó a cabo entre 1974 y 1979 el ‘experimento Mincome’ en la localidad canadiense de Dauphin (Manitoba), una comunidad agrícola que realmente vivió ya ese sueño de la RENTA BÁSICA UNIVERSAL (…) la socióloga Evelyn Forget, publicó en 2011 un estudio definitivo sobre aquel experimento.
Cada familia recibía una renta mínima mensual, salvo aquellas que ingresaban más de 13.000 $ y tenían 2 hijos ó menos; las personas que trabajaban veían reducido este dinero en el 50% de cada $ ganado, una medida que tenía por objetivo premiar la búsqueda del empleo. La cantidad fue altamente variable, desde unos testimoniales 100 $ mensuales hasta los 5.800 $ anuales para quienes carecían de otros ingresos. Y altamente positivas fueron las conclusiones, de Forget, expuestas en artículo universitario -«El pueblo DONDE NO EXISTÍA LA POBREZA»- que permanece públicamente accesible desde http://public.econ.duke.edu/~erw/197/forget-cea%20%282%29.pdf =
En primer lugar, fue capaz de probar desmentida una principal preocupación, puesto que la motivación para buscar y rendir del trabajador principal en la familia no declinaba. Sin embargo, sí hubo un pequeño descenso en ocupaciones para los adolescentes y las madres de niños pequeños; seguramente porque unos así se veían liberados ante las necesidades del apoyar económicamente a sus familias y otras podían dedicarse más a cuidar de sus hijos. La investigación mostró que los ciudadanos pudieron ELEGIR CON MAYOR LIBERTAD EL TRABAJO que llevar a cabo.
Además, fue puesta como evidencia otra serie de positivos efectos: las visitas al médico se redujeron un 8,5%, la salud mental de los ciudadanos mejoró y mayor número de adolescentes terminó sus estudios; no sólo eso, sino que también descendieron la violencia doméstica y el número de accidentes de coche, así como las hospitalizaciones psiquiátricas. No sólo NO FUE PERJUDICIAL PARA EL MERCADO LABORAL, sino que se permitió a sus habitantes vivir más felices, tanto aquellos que recibían la paga como el resto, un efecto indirecto y sorprendente de dicha RB…”
(Héctor G. Barnés, “Conclusiones del Experimento MINCOME. ¿Esto es lo que quiere Podemos? El pueblo donde todo el mundo recibe una paga”: www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2015-02-08/esto-es-lo-que-quiere-podemos-el-pueblo-donde-todo-el-mundo-recibe-una-paga_703325 )