martes, 10 de abril de 2018

¿Cómo 1'85% al Sueldo público, 2% Viud@, 4% SMI, 9% si G. Civil y... ¡0.25%! para Jubilación?

  
Durante 2017, la subida interanual media en IPC fue de 1,9% según el INE; pero no todas las remuneraciones públicas presupuestadas para este 2018 actualizarán con una igual medida los importes del año pasado.  
             
      
Mientras que hay quienes lograron incrementos 5 veces mayores a lo preciso para recuperar esa merma por inflación, algunas partes entre nuestras 'terceras edades' -Pensionistas...- ni siquiera se verán resarcidas 1/7 sobre todo dicho depreciarse. 
  
 
 
“A pesar de los cambios demográficos, en años anteriores al ‘crash’ de 2007 la Seguridad Social era capaz de sufragar muchos gastos ajenos a las Pensiones y, al mismo tiempo, comprar Deuda pública, incluso a interés negativo según ocurrió en 2016. Como consecuencia de la crisis, la Seguridad Social pasó a un déficit que se situaba en el 1,6% del PIB para 2016, lo que ha obligado al Gobierno a tirar del ‘Fondo de Reserva’ -que llegó hasta tener 66.850 millones durante 2011- por mantener el poder adquisitivo de las jubilaciones. Nada que objetar y sí mucho que alabar pues, precisamente, para tal fin se había constituido.
   
Pero también deberemos entender cómo los pensionistas piensan que ‘si antes se ha echado mano en la hucha de las Pensiones, por atender necesidades de todos, ahora -también todos- han de contribuir a garantizar el poder adquisitivo para las mismas’... Reivindicación mucho más puesta en razón si se admite que las cotizaciones sociales, incluidas las que formalmente pagan los empresarios, son finalmente soportadas igualmente por los trabajadores. La españolización del "I want my money back" que tan famoso hizo Margaret Thatcher…  
   
  
El Gobierno ha reaccionado, incluyendo -en Proyecto de Presupuesto- subirse [algunas] pensiones del 1 al 3%, con lo que beneficiarán a millones de personas… Medida digna de aplauso que, sin embargo, no resuelve los problemas a medio plazo para nuestro sistema de Pensiones: blindaje constitucional -trasladando el artículo 50 CE del Capítulo dedicado a los «Principios Rectores de la Política Social y Económica» al consagrado a los «Derechos y Libertades»- y redefinición del Índice de Revalorización de las Pensiones…
   
      
    
Según último Informe sobre España 2018 de la Comisión Europea (COM [2018] 120 final) calcula bien, se reduciría la proporción que las Pensiones representan respecto al PIB, ‘llegando a 11% del PIB  (hoy está ya por un 11,8%) para 2060’ [pág. 32]. Las consecuencias por tal rebaja serán demoledoras. ‘La media de las pensiones públicas en relación con salarios medios disminuirá en torno a 20 puntos porcentuales, hasta alrededor del 40% (...). De análoga forma, las medias de cada primera pensión pública como porcentaje del salario medio en los casos de jubilación disminuirán en más de 30 puntos porcentuales hasta situarse ligeramente por debajo del 50%’.  
  

   
Por fortuna, en los años por venir habrá más que suficiente margen para ir acompasando las Pensiones... -con su crecimiento- al alza sobre precios, al auge de la economía y/o a la mejora en salarios, como se deduce de siguientes datos:
 
  
1.- El crecimiento de la economía española seguirá siendo sólido y menos desequilibrado (deuda y desempleo) que en años anteriores. Las cosas van bien y es lógico que los beneficios lleguen a todo el mundo.
  
2.- El empleo ha crecido a un ritmo muy vigoroso estos años pero todavía hay muchas capacidades ociosas que, de ser aprovechadas, se traducirán en un crecimiento de la tasa de ocupación y, en consecuencia en un aumento de los salarios, impuestos y cotizaciones.
  
3.- La productividad también tiene mucho margen de crecimiento, porque la posición relativa de España entre los 144 países analizados por el Foro Económico Mundial (2014-2015) es mala en asuntos tan cruciales como los siguientes: trámites para crear una empresa [118º], plazo para poner en marcha un negocio [99º], efectos de los impuestos sobre innovación [130º], carga de regulaciones gubernamentales [123º].
  
    
4.- Es relativamente sencillo lograr un cierto equilibrio entre tiempos de vida laboral y jubilación, restringiendo los planes de jubilación anticipada e incentivando la prolongación de la vida laboral.
   
5.- Si bien el pasado año se comenzó a revisar el gasto, queda mucho por hacer. Por eso el primer paso sería encomendar que algunas agencias independientes evalúen cómo se prestan y cuánto cuestan Servicios públicos.
 
6.- Las proyecciones demográficas auguran que la proporción de los menores de 20 años, sobre la población total, pasará del 19,8% actual al 15,9% en 2036, lo que permitirá desviar parte de los gastos dedicados a este segmento de población hacia las pensiones.
      
7.- Hoy aún en España está la presión fiscal por debajo de la Unión Europea (33,3% vs 38,9%), lo que nos da un colchón relativamente cómodo para hacer frente a los gastos de protección social; que, por otra parte, están bajo las medias de la UE (25% del PIB vs 28,6%) y para los países más competitivos en Europa como Francia (33%), Países Bajos (30,9%), Italia (29,3%), etcétera.
 
Como decía Shakespeare en su Ricardo II, ‘el hombre cauto jamás deplora el mal presente; lo emplea en prevenir las aflicciones futuras’, cuanto se necesita hoy es política con luces largas y mirando el horizonte.”
   

    

  

 
 

5 comentarios:

  1. MOVILIZACIÓN DE PENSIONISTAS

    Resulta fácil suponerla un movimiento inspirado por el 15M (…) aunque, dadas las edades que protagonizan su mayoría, sea más propio pensar en 50º aniversario de ‘Mayo del 68’.

    Causa para estas inesperables rebeldías, promovidas desde un colectivo con 10 millones de personas, es el recorte a Pensiones provocado por las reformas laborales y de la Seguridad Social que impusieron los gobiernos del PSOE (avalado por CC.OO./UGT, en 2011) más el PP –ya durante 2013- a los actuales o futuros pensionistas. En realidad la ofensiva contra Pensiones públicas comenzó en 1995 al desligarse las cuentas de Seguridad Social y los Presupuestos Generales del Estado…

    Los partidos políticos habían olvidado que dentro del núcleo de población menos politizado con mayor edad se halla el más combativo e ideologizado, quienes llevan toda la vida defendiendo causas propias y ajenas. Se equivocaron quienes impusieron reformas contando con el miedo y la sumisión. Y tampoco aciertan si renuncian a las experiencias políticas o capacidad organizativa de tanta gente, centrando su actividad en la juventud…

    Clave de las movilizaciones es la determinación al rechazar incrementos del 0,25%, planteando como alternativa revalorizar Pensiones en base a IPC (…) Las concentraciones semanales, el reencuentro con colegas de pasadas militancias, ayudan a rejuvenecer. Mal augurio para el malthusianismo que ciñe la problemática de las Pensiones a cuestiones demográficas; resulta que activismo social alarga la esperanza de vida.

    Recortar la Pensión o revalorizarla son decisiones políticas. Los gobiernos determinan cómo y cuándo distribuir riqueza. Establecen prioridades basadas en criterios más ideológicos, no sólo económicos: al rescatar a los Bancos en vez de la gente arruinada con sus hipotecas basura, se intensifican desigualdades, aumentando precariedad o exclusión social. Por eso no queda más opción que cambiar de política, o sea, del gobierno: “los recortes en Pensiones se pagarán en las elecciones”…

    Esa obstinación contrasta con la decisión de aumentar sueldos a los funcionarios públicos el 1,75% en 2018: llegando al 8% hasta 2020. Es un agravio comparativo (…) Los recortes en las Pensiones públicas encajan en el proyecto para sustituirlas con Planes de pensiones privados.

    Las manifestaciones del 17M confirman dinámica de cambio social (…) El ejemplo más claro es en Bilbao, donde una plataforma unitaria y plural, sin protagonismo político ni sindical, agrupó a 115.000 personas; a diferencia de otros lugares, en el País Vasco, por exigencia de los propios pensionistas, no se admiten pancartas por ninguna formación…

    La reforma laboral y de las pensiones aprobada en 2011 por el gobierno de Rodríguez Zapatero y avalada por CC.OO. más UGT, incluye medidas cuya derogación reclaman los actuales o futuros pensionistas. Los pensionistas que ahora combaten en las calles pertenecen a la generación que protagonizó las luchas de la transición

    El 0,25% representa una humillación, un insulto, la calderilla con limosnas lanzadas al suelo de mala gana. Pelear contra él es una cuestión de principios, un motivo del orgullo. El colectivo de pensionistas, infantilizado en servicios asistenciales e incluso la sociedad, lo ha convertido en símbolo de lucha por el respeto y la dignidad.

    De poco sirve que Rajoy intente ahora calmar los ánimos prometiendo mejorar las Pensiones más bajas y de viudedad. Esas míseras subidas no evitarán que muchas mantengan a quienes las perciben en la pobreza. El efecto de las mejoras que ofreció el Gobierno puede ser contrario al deseado, contribuyendo a dinamizar luchas en vez de frenarlas, pues no suponen revalorizar ni garantizar la Pensión. Por eso, pensionistas que antes renegaban de las políticas, gritan ahora “Rajoy dimisión”.

    Luis Alejos (eldiario.es, 1-4 y 18-3 del 2018)

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  2. Cuando educación y sanidad están transferidas a las CC.AA, la partida mayor o más importante con que concretar el carácter "social" de los Presupuestos del Estado se halla en sus pensiones. Y pese a tanta propaganda sobre una evolución explosiva, lo cierto es que su incremento en los del 2018 es más bien reducido: 3,7%, inferior al crecimiento nominal del PIB; y, además, la casi totalidad sobre tal porcentaje lo explican ampliaciones del número de pensionistas o en la cuantía para su nueva prestación con respecto a quienes abandonan el sistema.

    El aumento, sin embargo, en gastos por revalorización del total de prestaciones ni llegó al 1%; teniendo en cuenta la inflación, por término medio las Pensiones no se revalorizan, sino que son reducidas.

    Manifestaciones masivas de personas jubiladas han obligado al Gobierno, para justificarse, a introducir alguna mejora en ellas no prevista inicialmente; se lanza toda una campaña de publicidad y propaganda. El distinto tratamiento dado para cada clase o tramo de pensionistas ha creado suficiente ruido como para dar a entender que los PGE son sumamente generosos; pero lo real es que, como se ve, globalmente ni siquiera compensan incremento de subida en los precios.

    La realidad es que pequeñas mejoras introducidas para las Pensiones más bajas se financian a costa del perderse poder adquisitivo por las más "altas" (si es que podemos considerar así alguna con 9.800 euros anuales, o sea, 700 €/mes) y los pensionistas como conjunto financian en términos constantes otras partidas de gasto. Téngase presente que todo ingreso para el Estado se actualizó automáticamente no solo por incrementos del precio, sino también por los de la economía real.

    Prescindiendo de hojarasca con que se pretende ocultar la realidad, se comprueba que a todas las Pensiones por encima de dichos 700 euros las consideran suficientemente "altas" como para que sea necesario reducirlas, en mayor o menor cuantía. Todas pierden poder adquisitivo; y no se pretenda ocultar el hecho con supuestas rebajas fiscales que son otra trampa (...)

    En los últimos años las retribuciones de los empleados públicos han sufrido mermas muy importantes. Primero la reducción del 5% impuesta por ZP y Elena Salgado (en algunos colectivos alcanzó el 10%), que nunca luego se recompensó y es arrastrada ejercicio tras ejercicio. A ello hay que añadir congelaciones de sueldo (sin corregir inflación) experimentadas desde no se sabe cuándo y que representan otra minoración para las remuneraciones en términos reales. Conclusión: durante una década la capacidad adquisitiva por sueldos del funcionariado se ha reducido entre 10% y 15% según colectivos. Subirles ahora este 0,15% (de crecimiento real, descontado el IPC) y lanzar las campanas al vuelo puede resultar una broma macabra.

    Lo grave es que, según dicen, han participado en ella los sindicatos. Bien es verdad que las organizaciones sindicales han ido perdiendo tanto capacidad de convocatoria como el crédito que tenían, y no digamos ahora en que parecen haber abandonado las reclamaciones sociales o laborales para sumarse a la causa secesionista. Quizás deberían borrar lo de organizaciones “de clase” para denominarse “nacionalistas”. No podrá extrañarnos luego que subsistan esas diferencias tan sustanciales en las retribuciones de los empleados públicos entre sus distintas Autonomías o con respecto de Administración central (...)

    Por fin, la expresión más clara sobre cuánto de social será este Presupuesto se muestra con su previsión para el ratio entre totalidad del gasto en las Administraciones públicas y PIB total: es cifrado en 40,5%, cuando medias para la Eurozona se sitúan por el 47,6%. Este nivel de gasto público haría imposible hablar sobre presupuesto social e incluso pondrá en cuestión la permanencia del Estado social futuro.

    Lo cual nos conduce al Presupuesto de ingresos y a su presión fiscal, que se sitúan para España hoy también otros 7 puntos porcentuales bajo media en la Eurozona...

    (J. F. Martín Seco, de hoy)

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  3. En el Congreso de Diputados, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal ha limitado el coste de ligar las pensiones al IPC y critica que "NO ES VERDAD…" esa visión que se traslada de nuestra Seguridad Social. José Luis Escrivá, presidente de la AIReF, ha tratado de rebajar el nivel de dramatismo existente en torno a la Seguridad Social. Lo hizo en el Congreso de los Diputados durante su comparecencia del pasado día 17 ante la Comisión de Presupuestos.

    "En las Pensiones me preocupa mucho una sensación del que se va trasladando a la población un problema muy agudo por merma de los ingresos. Esto no está sustentado. No es verdad. No es razonable", ha señalado con dureza Escrivá, que así respondía de manera directa al gobernador del Banco de España, Luis María Linde, quien ayer afirmó, en el mismo lugar, que el gasto en pensiones y sanidad se desbocará en los próximos años y pondrá en juego la viabilidad del sistema. "Sí, va a haber presión sobre el gasto en pensiones y sanidad. Pero esto es razonable y manejable".

    Además, Escrivá ha limitado el impacto que tendría ligar las pensiones al IPC, demanda que realizan PSOE, Podemos o PNV, entre otros, y que desde el Gobierno más Ciudadanos ha sido descartada siempre por su gran impacto sobre las cuentas públicas. La estimación de la AIReF es que si la indexación se mantuviese en próximos 5 años, el coste adicional sería de 0,7% del PIB, lo que supone algo más de 8.000 millones. Y si la revalorización con el coste de la vida se mantuviere hasta 2030, su coste adicional alcanzaría un 1,2% del PIB, esto es, unos 14.000 millones de euros.

    Pero, en todo caso, las cifras ofrecidas por la AIReF están muy lejos de las estimaciones que han hecho fundaciones, firmas de análisis o el propio Gobierno. Según los cálculos del Ministerio de Empleo, ligar las pensiones al IPC obligaría a España a crecer a niveles históricamente altos, situación que no concuerda con el escenario ofrecido por la Autoridad Fiscal.

    Por otra parte la AIReF también ha corregido la previsión del coste que para el Estado tendrá el “rescate” de las autopistas. El Gobierno, en su Plan Presupuestario, cifró tal desembolso en 2.000 millones. Escrivá, sin embargo, ha señalado que el gasto que se tendrá que afrontar, ya este año, será de un 0,2% del Producto Interior Bruto (PIB) del país, lo cual equivale a que el coste se irá finalmente hasta los 2.400 millones de euros.

    Por su parte, el Tribunal de Cuentas calculó que el "riesgo máximo" para el Estado podría ser de 3.718 millones "más litigios". La AIReF, en cambio, considera que la Responsabilidad Patrimonial de la Administración (RPA) por el carácter fallido de las concesiones no alcanzará esa cifra, quedándose por dichos 2.400 millones. Y así lo ha incluido en sus previsiones de déficit para el conjunto de las Administraciones Públicas, concluyendo que la estimación del Gobierno está "muy ajustada".

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  4. Hoy, por no debatir de verdad sobre un Presupuesto que toca en el orden del día parlamentario, tocó taparlo con chiss:'morr(e)o' pendiente desde hace años... ¡Qué casualidad, miren Vds.!

    Dice alguna noticia 'menor', de las eclipsadas por titulares con el otro culebrón contraprogramado... en bocas de tuttiquanti, que los nacionalistas vascos han 'convendido' alguna futura enmienda de los PP.GG.E subiendo al fin todas las Pensiones el IPC para 2018 y 2019: ya veremos en qué nos lo dejan...

    Nos hieden igual Rivera que ZP... o Rajoy, pues -tod@s- a devaluar nuestra Jubilación han coincidido (y cabrían dudas racionales sobre si el "mal menor" no sería lo del PNV, qué caramba; en efecto, a su contraparte se le llena la boca con un art. 155º, sí, pero nunca recuerdan otro -el 50º de la Constitución vigente- referido a la necesaria suficiencia en Pensiones)!

    Habrá que seguir sin bajar la guardia, pues no estaríamos así ahora de no ser por las indesmayables movilizaciones semanales permanentes de tanta persona jubilada en Bilbao más allá de siglas partidistas en competencia.

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    1. EL TRUCO DEL (acuerdo con el) PNV: si hay pacto, las pensiones no se ligarán al IPC en 2019:

      El Gobierno ha salvado los Presupuestos de 2018 gracias a un acuerdo que afectó a las Pensiones. Tiene que subir las prestaciones en línea con el IPC este año y el que viene, mejorar la base reguladora de las prestaciones de viudedad más rápido de lo que quería y posponer la entrada en vigor del factor de sostenibilidad a 2023. Pero cuidado, el Gobierno aún tiene una vía de escape: se puede librar de los 1.800 millones que tendrá que gastar en 2019 en subir las Pensiones lo mismo que la inflación si consigue que haya acuerdo en el 'Pacto de Toledo'.

      "En el año 2019, si no hubiere acuerdo en la Comisión de seguimiento y evaluación del Pacto de Toledo para la revalorización anual, las pensiones contributivas abonadas por el sistema de la Seguridad Social, así como las pensiones de clases pasivas del Estado, se incrementarán en un porcentaje adicional equivalente a la diferencia entre el índice de revalorización de pensiones fijado para ese año, conforme a lo establecido en el artículo 58 del texto refundido de la Ley General de Seguridad Social, aprobado por el Real Decreto Legislativo 8\2015, del 30 de octubre, y el 1,6 por ciento", reza la enmienda.

      Esto significa que todas las Pensiones tendrán que subir un 1,6% si no hay acuerdo para la revalorización en el 'Pacto de Toledo'. Pero, curiosamente, la Comisión tiene ya bastante avanzada la negociación sobre un nuevo índice que tendrá en cuenta el IPC, aunque también incorporará otras variables, como los salarios o el PIB, lo que hará que las subidas de Pensiones sean mejores que las que arroja el índice de la última reforma, pero no tan altas como el IPC.

      Este nuevo índice, que lleva paradójicamente el PNV reclamando desde hace tiempo en la Comisión, podría además incluir un elemento muy novedoso: la participación de los Agentes sociales. La idea es que el elemento principal sea el IPC para evitar pérdidas de poder adquisitivo a los pensionistas, incluso en periodos de recesión, pero que el Gobierno de turno pueda pactar con los Agentes sociales el resto de elementos de la fórmula para asegurar que las pensiones suben de una forma sostenible y sin poner el riesgo el sistema.

      Si hay acuerdo sobre este punto, y todo apunta a que así será, esa sería la esencia de la redacción de la controvertida recomendación dos, que tanto ha complicado las negociaciones del 'Pacto de Toledo' estos meses. Un índice así puede obtener el visto bueno de PSOE y Podemos por la mención al IPC y el de PP y Ciudadanos mantendría la fórmula automática de revalorizar las pensiones, aunque cambiaran los componentes. Eso sí, no está todo cerrado y los parlamentarios volverán a reunirse el 9 de mayo para intentar finiquitar los flecos pendientes.

      Si lo consiguen, no se ligarán las Pensiones al IPC en 2019, sino a este nuevo índice, según la enmienda del PNV que ha recibido el visto bueno del Partido Popular. En 2018, en cambio, se dice claramente que las pensiones tendrán que subir un 1,6%, sin mención alguna a las negociaciones del 'Pacto de Toledo'. La forma en la que se redacta la enmienda hace pensar que el Gobierno y la formación vasca han decidido deliberadamente guardarse este as bajo la manga .

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