martes, 16 de enero de 2018

A vegades és necesari i forçós que 1 home mori per 1 poble però mai no ha de morir tot 1 poble


(No estaría de más recordarles lo del poeta Salvador Espriu, muy aplicable aquí a t@ntos "paladines" como se pavonean -charlotantes- entre nosotros hoy: los Puigdemont, Iglesias, PS...chez, Rajoy, Rivera, etc.) 
  
 
A VECES ES NECESARIO...
 
A veces es necesario y forzoso
que un hombre muera por un pueblo,
pero NO habrá de morir nunca todo un pueblo
por un solo hombre:
recuerda siempre esto, Sepharad.
Haz que sean seguros los puentes del diálogo
e intenta comprender y ama
las razones y las diversas hablas de tus hijos.
Que la lluvia caiga poco a poco en los sembrados
y el aire pase como una mano tendida
suave y muy benigna sobre los anchos campos.
Que Sepharad viva eternamente
en el orden y en la paz, en el trabajo,
en la difícil y merecida
libertad.
(S. Espriu, traducc: J. Agustín Goytisolo)
 
 
A VEGADES ÉS NECESSARI...
 
A vegades és necessari i forçós
que un home mori per un poble,
però mai NO ha de morir tot un poble
per un home sol:
recorda sempre això, Sepharad.
Fes que siguin segurs els ponts del diàleg
i mira de comprendre i estima
les raons i les parles diverses dels teus fills.
Que la pluja caigui a poc a poc en els sembrats
i l'aire passi com una estesa mà
suau i molt benigna damunt els amples camps.
Que Sepharad visqui eternament
en l'ordre i en la pau, en el treball,
en la difícil i merescuda
llibertat.
 (Salvador Espriu: "La pell de brau" -XLVI)
 

 

miércoles, 10 de enero de 2018

¿Cómo hay aquí Electricidades más caras que restantes de toda nuestra Europa continental?

 
    
No es casualidad lo que pasa en este País alelado con la batallita de sus dizque 'líderes' a estupefaciente 'real_y_dá nazi_o_ná' u otro morbo: se ve demasiado car@...
     
Esto no es ninguna extralimitación privativa de las Cías. que deba investigarse ahora con sorpresa sino un muy previsible resultado a partir del siempre abusivo Marco legal regulado desde nuestro -dizque "representativísimo, elegido" y aun "democrático"- Parlamento más todos los Gobiernos por sus respectivas Mayorías interesadamente controlados.
 
Y la vía se basa en el bien conocido sistema de prebostes con puertas giratorias (hoy legislando, mañana cobrando, pasado 'arbitrando', etcétera) sin división de poderes... al servicio del Gran(dísimo) Empresariado dominante sobre los Oligopolios Energéticos. 
    
De nada nos ha servido el que nuestra geografía sea muy especialmente "favorecida" para las energías hidroeléctrica, solares y eólica; sacamos pechos presumiendo del ser l@s “campeones globales” en las luchas por sostenibilidades de Renovables contra Cambio climático y les damos lecciones a otros [con el “¿Nucleares? ¡No, gracias!”...] pero sólo conseguimos quedar “últimos entre la fila”, superados por todos aquellos demás que supuestamente no hacen cosas tan bien como al parecer solo aquí sabemos...
 


Para Jorge Fabra, quien fue presidente de Red Eléctrica, miembro en la Comisión Nacional de la Energía y es ahora presidente para Economistas frente a la Crisis, "precios de la electricidad encima de 80 euros -como son los que, hace ya bastante, llegamos a soportar por aquí- tienen aspecto del que detrás hay manipulaciones"; y por lo tanto pide una investigación urgente desde la Comisión Nacional para los Mercados y de la Competencia (CNMC).
 
Debe llamar mucho cualquier atención el que con estos altos precios tengamos aún parada de generación en los Ciclos combinados con un bajo funcionamiento: “¿Qué pasa, que no tienen gas las Compañías eléctricas?". El resultado sería que "nuestro precio está fijado por Ciclos [combinados] más ineficientes"; es decir, siempre desde aquellas centrales de Gas natural que producen electricidad más cara; e incluso sobre otras energías... como la Nuclear (como unas 3 veces más barata)... o Hidráulicas (9 veces menos costosas)...
  
Aquí, en la crisis económica, la luz subió el doble que para el resto de la Unión Europea...   
   
    
Nos lo recordaba R. Centeno, el experto catedrático del tema en la U. Politécnica: los precios de la electricidad en España, con lo más elevado no solo para Europa sino de toda la OCDE, “son un claro exponente del mayor expolio durante toda nuestra historia; y sin embargo, en 1975, el sector eléctrico español totalmente regulado por autoridades franquistas (es decir, que sus precios al público se fijaban en función de costo más los beneficios para las empresas) tenía los más bajos de toda Europa…      
  
Ahora mismo cualquier modelo en Europa, excepto el de Italia, es mejor para España; y el más rápido de implantar sería como Alemania: fin de los 'impuestos al sol' para el desarrollo masivo del autoconsumo en familias y empresas; final para la mayoría de subvenciones a las ‘renovables’, según acaba de hacer Merkel; fiscalidades por l@ medi@ europe@ y acabar con todo el oligopolio eléctrico (para que se tenga competencia, las 3 primeras empresas no podrían sumar más de un 35% del mercado, mas acá tienen el 73% directo y hasta 90% sumándole las comercializadoras que dependen de suministradores); o, hasta que se consiguiera, volver al sistema de precios regulados 'Costs plus Fee'.
   
 
  
Solo se necesita una cosa, que no hay entre todo nuestro Parlamento, desde hace tiempo: voluntad política”...
   
Hasta 400 entidades denuncian a la UE 'ayudas extra' en España para las Cías Eléctricas concedidas por “Costes de Transición a una Competencia”, desde 1997, que han sido muy superiores al importe autorizado hace ya dos décadas por la Comisión Europea...

Como acreditaron los Estudios comparativos internacionales en unos Departamentos del Reino Unido sobre el Cambio climático y Energías, al final de las legislaturas gobernadas por ZP el “precio -antes de impuestos- para la Electricidad europea más caro se pagó en España”, ya… 
    
  
Y para el último año 2017, junto con 2 Estados insulares, contabiliza todavía España 1 de las 3 facturas más caras” antes de impuestos en toda Europa del Suministro eléctrico a los hogares...
   

Según varios últimos datos más tan sólo 2 ó 3 países con riquezas per cápita más de un tercio superior a la nuestra hoy, es decir aquellos más ricos del club Eurocomunitario, pagan importes mayores que los recibos eléctricos gravados aquí mediante cargas poco transparentes a las familias...

  
Así nos roban las Eléctricas y el Poder público a las familias españolas, explicaba el cátedro universitario Juan Torres, tan bien: “es habitual que se quiera hacer creer que la escandalosa corrupción que sufrimos en España es cosa de unos cuantos políticos sinvergüenzas, dejando así vía libre a los empleados de quienes verdaderamente generan -o se aprovechan por- la corrupción, que no son sino las Grandes empresas y Entidades financieras.
Una prueba indiscutible de esta última afirmación es lo que desde hace siglos viene sucediendo con las Compañías Eléctricas: el poder de mercado y la influencia política tan inmensa que han ido adquiriendo les permiten cometer auténticas estafas con la connivencia y colaboración del Gobierno, los Magistrados y ex Presidentes o Ministros que desvergonzadamente van en sus nóminas ayudándoles con sobresaliente influencia política e institucional.
   
El ingeniero industrial sevillano Antonio Moreno Alfaro viene desvelando desde hace tiempo todas esas estafas y con este artículo más otros que seguiré publicando quiero ayudar a difundir su denuncia (…)  El robo al que voy a referirme por esta ocasión tiene que ver con los cálculos de las ‘potencias trifásicas normalizadas’ que se precisa establecer al facturar la luz consumida desde las instalaciones domésticas: para calcularlo, el Ministerio de Industria publica en el BOE la tabla de potencias normalizadas.

Se ha comprobado que, para este caso, el cálculo de la tensión normalizada por el Ministerio está mal hecho, pues en lugar de considerar 398,17 voltios la tensión entre fases, como sería su valor correcto, redondean a 400,00. Esta inexactitud no afecta en cálculos de tipo técnico, pero sí a los económicos. Y como demostró Moreno Alfaro, la cantidad facturada en exceso por Empresas Eléctricas en perjuicio de familias españolas superaba ya 35 millones de euros”...
 

 
       
En este país con inflación de tertulianos y supuestos debates, no suele decirse nada del Rescate -si bien muy encubierto...- para las Eléctricas; o sea, sobre cómo terminamos pagando al menos 80.000 millones de euros para 5 Grandes Compañías que forman UNESA (Iberdrola, Gas Natural - Fenosa, EDP, Viesgo y Endesa), muy rentables en Bolsa siempre: su 'pool o cartel' de Suministradoras ha conseguido camuflar en las facturas de la luz unos “pagos [ilegítimos]...” equivalentes a toda la otra súper conocida macro-factura del rescatarse a Bancos y Cajas; pusieron sobre la mesa su “coste”, aun sin mediar ningún tipo de auditoría pública, ¡y el Gobierno lo aceptó!
Sectores Inmobiliarios, de la Construcción y las Cajas de Ahorros quebraron. Pero este otro, que habría hecho exactamente lo mismo en su ámbito, no se hundió. ¡Qué raro!, ¿no? Y es que se les facilitaron algunos “Rescates -encubiertos- para mantener aquellos mismos beneficios que venían recibiendo”. Frente a una caída en el consumo de la energía, el Gobierno apartó para las Eléctricas nuestro dinero. Y duplican en beneficio a la media sobre las demás de toda nuestra UE, con subidas del 120% sobre hace 1 año...
Se trataría del “negociazo (…) de siempre ganar”. Y puede ponerse como ejemplo el caso del almacén Castor, al fin paralizado después de provocar 500 seísmos. El Estado pagará miles de millones a la compañía culpable, ACS; o, para ser exactos, nunca lo haría el Gobierno: lo pagaremos millones de nuestros hogares en próximas facturas del gas…
   

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Ángela Figuera, poeta: un siglo de Honestidad paciente por el escribir. Indómit@ con Belleza

   

 PALABRAS… [editado en revista ‘Universidad de México’ por León Felipe, junio del 1958, dirigido a ella como prólogo para su poemario ‘Belleza cruel’ y luego reproducido desde varios diarios -cual ‘ABC’- con fechas consecutivas al inmediato 18 de julio...]
“Con estas palabras quiero arrepentirme y desdecirme, Ángela Figuera Áymerich... de cosas que uno ha dicho, de versos que uno ha escrito...

Porque yo fui el que dijo al hermano voraz y vengativo, cuando, aquel día, nosotros, los españoles del éxodo y del llanto, salimos al viento y al mar, arrojados de la casa paterna por el último postigo del huerto... Yo fui el que dijo:

‘Hermano... tuya es la hacienda... / la casa, el caballo y la pistola... / Mía es la voz antigua de la tierra. / Tú te quedas con todo / y me dejas desnudo y errante por el mundo... / Mas, yo, te dejo mudo... ¡mudo!... / Y ¿cómo vas a recoger el trigo / y a alimentar el fuego / si yo me llevo la canción?’

Fue éste un triste reparto caprichoso que yo hice, entonces, dolorido, para consolarme. Ahora estoy avergonzado. Yo no me llevé la canción. Nosotros no nos llevamos la canción. Tal vez era lo único que no nos podíamos llevar: la canción, la canción de la tierra, la canción inalienable de la tierra. Y nosotros, los españoles del éxodo y del viento... ¡ya no teníamos tierra!

Vosotros os quedasteis con todo: con la tierra y la canción.

Nuestro debió haber sido el salmo, el salmo del desierto, que vive sin tierra, bajo el llanto, y que sin garfios ni raíces se prende, se agarra, anhelante, de la luz y del viento.

Yo hablé también un día del salmo. ‘El salmo es mío’, dije, ‘el salmo es una joya que les dimos en prenda los poetas a los sacerdotes... y ahora lo rescato, me lo llevo, me lo llevo del templo, me lo llevo en mi garganta rota y desesperada...’ Y dije también: ‘El salmo fugitivo y vagabundo es el lenguaje justo del español del éxodo y del llanto’... Palabras, palabras nada más. Yo no me llevé el salmo tampoco. Nosotros no nos llevamos el salmo.

Al final todo se hizo grito vano, lamento hinchado, blasfemia sin sentido, palabras de un idiota llenas de estrépito y de furia que se perdieron como burbujas de hiel en el vacío... Y nos quedamos luego todos mudos... Los mudos fuimos nosotros... ¡Los desterrados y los mudos!

De este lado nadie dijo la palabra justa y vibrante. Hay que confesarlo: de tanta sangre a cuestas, de tanto caminar, de tanto llanto y de tanta justicia... no brotó el poeta.

Y ahora estamos aquí, del otro lado del mar, nosotros, los españoles del éxodo y del viento, asombrados y atónitos oyéndoos a vosotros cantar: con esperanza, con ira, sin miedos...

Esa voz... esas voces... Dámaso, Otero, Celaya, Hierro, Crémer, Nora, de Luis, Ángela Figuera Aymerich... los que os quedasteis en la casa paterna, en la vieja heredad acorralada... Vuestros son el salmo y la canción.”

(León Felipe, México D.F, 1958)

   
VIENTO DE AGOSTO

Al agua, no: me voy al viento, al viento, / jinete sin color de los caminos / en esta noche densa del verano. / Caliente tacto, labios pegadizos / espesos de perfumes y sabores; / porque durmió, de día, en los tomillos / y despeinó las cañas / y se arrolló en el tallo de los lirios; / ciñó, redondo, las redondas frutas / y acarició en las vides los racimos / y el flanco sudoroso de las bestias / en las eras del trigo... / / Quiero sentir sus manos apretadas / en mis cinco sentidos.
 
(de ‘Soria pura’, 1949)
 
     
Aunque la mies más alta dure un día

He de morir y a muerte me preparo / dando, a tan poco tiempo, tanta vida / que he de ganar de fijo la partida / y ha de lograr diana mi disparo. / / Mujer de carne y verso me declaro, / pozo de amor y boca dolorida, / pero he de hacer un trueno de mi herida / que suene aquí y ahora, / fuerte y claro. / /
 
Aquí y ahora estoy. Voy con aquellos / que siembran gozo y pan en la mañana / aunque la mies más alta dure un día. / / Los hombres lloran: lloraré con ellos; / seré su voz, la luz en su ventana. / Después, no sé. La muerte ya no es mía.
   
 
    
Jesús de Nazaret  /  (Dios hijo)  /  Cielo
 
Perdona que te escriba. De seguro / no harás cuenta de mí. Soy poca cosa. / Segundo López Sánchez, carpintero, / casado, con mujer y cinco hijos. / Trabajo en un taller. (Y las chapuzas.) / Soy uno de tus pobres. Pero ocurre / que ya no tengo fuerzas ni paciencia. /
 
Señor; mejor que bajes y lo veas. / Yo soy de pocas letras, mas decían / que fuiste del oficio cuando mozo. / No sé cómo andaría en aquel tiempo / lo de vivir del tajo y ser un pobre, / pero lo que es ahora es un milagro / mayor que el de los panes y los peces / poner algo en la mesa y repartirlo / para que llegue a todos. Haz la prueba. /
 
Ven a carpintear entre nosotros / y vive del jornal. Sudarás sangre / como en el huerto. Y sal por los caminos / y ponte a predicar como solías / contra los fariseos y repite / aquellos de los ricos y la aguja, / y echa a los mercaderes de la iglesia, / y a ver qué pasa. Y resucita a un muerto / de los prohibidos, y habla del reparto / y di que den lo suyo a quien lo gana. /
  
Si no te crucifican como entonces / es porque ahora, apenas se abre el pico / te hacen callar. Bonita está la cosa. / Señor, ven a ayudarnos, por tu Madre. / Que no digan ni Cristo lo remedia. / Que no somos tan malos como dicen. / Pero es ya mucho machacar el hierro. / Luego se pone al rojo y se arma una, / y, en fin, no canso más, tú te harás cargo. / De obrero a obrero te lo pido y firmo: / tu humilde servidor, / Segundo López
 
(del ‘Víspera de la vida’, 1951)
     
 
REBELIÓN
 
Serán las madres las que digan: Basta. / Esas mujeres que acarrean siglos / de laboreo dócil, de paciencia, / igual que vacas mansas y seguras / que tristemente alumbran y consienten / con un mugido largo y quejumbroso / el robo y sacrificio de su cría. / / Serán las madres todas rehusando / ceder sus vientres al trabajo inútil / de concebir tan sólo hacia la fosa. / De dar fruto a la vida cuando saben / que no ha de madurar entre sus ramas. / No más parir Abeles y Caínes. / Ninguna querrá dar pasto sumiso / al odio que supura incoercible / desde los cuatro puntos cardinales. / /
 
Cuando el amor con su rotundo mando / nos pone actividad en las entrañas / y una secreta pleamar gozosa / nos rompe la esbeltez de la cintura, / sabemos y aceptamos para el hijo / un áspero destino de herramienta, / un péndulo del júbilo a la lágrima. / Que así la vida trenza sus caminos / en plenitud de días y de pasos / hacia la muerte lícita y auténtica, / no al golpe anticipado de la ira. / /
 
¿Por qué lograr espigas que maduren / para una siega de ametralladoras? / ¿Por qué llenar prisiones y cuarteles? / ¿Por qué suministrar carne con nervios / al agrio espino de alambradas, / bocas al hambre y ojos al espanto? / / ¿Es necesario continuar un mundo / en que la sangre más fragante y pura / no vale lo que un litro de petróleo, / y el oro pesa más que la belleza, / y un corazón, un pájaro, una rosa / no tienen la importancia del uranio?  
 
(en ‘El grito inútil’, 1952)
  
  
LA ROSA INCÓMODA
  
A esto nada menos hemos llegado, amigos, / a que una fresca rosa nos lastime la mano. / / La tengo. Es inaudito. Es realmente una rosa. / Tan bella y delicada. / Oh, demasiado bella y delicada / para llevarla en triunfo por la calle, / para ponerla al lado de un periódico / para alternar con tanto futbolista / o viajar en las sucias apreturas del metro. / /
 
¿No veis? Es tan absurdo. Es casi un compromiso. / No sé qué hacer con ella. / Me nació. Y es tan mía que no puedo dejarla / marchitarse en la sombra de mi alcoba sin lluvia / ni meterla en asfalto / ni atarla en la veleta de cualquier rascacielos / ni echarla por la boca de alguna alcantarilla. / /
 
Y no puedo tampoco, tan viva y tan brillante,
/ prendérmela en el pecho, / igual que si llevara / mi corazón desnudo a los ojos extraños. / No sería decente. / Y menos colocarla en mis cabellos. / (Son ya grises, amigos). Bastante me he arriesgado / publicando mis años sin quitar una fecha / y mis largos poemas con la sangre en los bordes. / /
 
Lo confieso: me encanta contemplarla a hurtadillas,
/ tan tierna e inocente como antes de la culpa. / Como antes de esta paz y aquella guerra, / como antes de tan lindos sonetos a la rosa. / Tan clara y evidente como en los días santos / cuando las rosas iban con el hombre / sintiéndose seguras, / y el laurel y el olivo prosperaban en casa, / y era cosa admitida / que las aves bajaban a cantar sobre el hombro / de cualquier transeúnte. / Sí, me gusta mirarla, pero siento vergüenza. / Temo encontrarme con cualquier conocido. / ¿Cómo estás? Muy bien, gracias. ¿Y esa rosa? ¿Esa rosa?
 
(de ‘Belleza cruel’, 1958)
 
        
CREO EN EL HOMBRE
 
Porque nací y parí con sangre y llanto; / porque de sangre y llanto soy y somos, / porque entre sangre y llanto canto y canta, / creo en el hombre. / / Porque camina erguido por la tierra / llevando un cielo cruel sobre la frente / y el plomo del pecado en las rodillas, / creo en el hombre. / / Porque ara y siembra sin comer el fruto / y forja el hierro con el hambre al lado / y bebe un vino que el sudor fermenta, / creo en el hombre. / /
 
Porque se ríe a diario entre los lobos / y abre ventanas para ver los pinos / y cruza el fuego y pisa los glaciares, / creo en el hombre. / / Porque se arroja al agua más profunda / para extraer un náufrago, una perla, / un sueño, una verdad, un pez dorado, / creo en el hombre. / / Porque sus manos torpes y mortales / saben acariciar una mejilla, / tocar el violín, mover la pluma, / coger un pajarillo sin que muera, / creo en el hombre. / /
 
Porque apoyó sus alas en el viento, / porque estampó en la luna su mensaje / porque gobierna el número y el átomo, / creo en el hombre. / / Porque conserva un cajón secreto / una ramita, un rizo, una peonza / y un corazón de dulce sus letras, / creo en el hombre. / / Porque se acuesta y duerme bajo el rayo / y ama y engendra al borde de la muerte / y alza a su hijo sobre los escombros / y cada noche espera que amanezca, / creo en el hombre.  
 
(del ‘Toco la tierra. Letanías’, 1962)
  
    
Niño-dios  /  (Villancico para cantar / cualquier día del año.)
 
Tenemos que ir a verle. / Él es un niño-dios. / / Nació en la casa apuntalada. / (No es Navidad en las iglesias.) / Él es un niño-dios. / / Su padre gana poco y bebe mucho. / (Las varas no florecen en su mano.) / Él es un niño-dios. / / Su madre va por las esquinas. / (Jamás ha visto ningún ángel.) / Él es un niño-dios. / / No tiene cuna ni pesebre, / no hay buey ni mula. (Sólo un gato.) / Él es un niño-dios. / /
 
No irán pastores a adorarle. / No habrá presente de los Magos. / (Falta la estrella que los guíe.) / Él es un niño-dios. / / Hay mil Herodes que lo acechan, / no hay un Egipto que lo acoja. / La cruz le espera a cada paso. / Él es un niño-dios. / / Nació en la casa apuntalada, / es feo, triste y malpocado. / Pero tenemos que ir a verle; / besar sus pies desnudos / (acaso nos perdone nuestras culpas), / porque es un niño-dios.
 
(en ‘Cuentos tontos para niños listos’, 1979)
    
     
Nadie sabe
   
Abre tus ojos anchos al asombro / cada mañana nueva y acompasa / en místico silencio tu latido / porque un día comienza su voluta / y nadie sabe nada de los días / que se nos van y luego se deshacen / en polvo y sombra. Nadie sabe nada. / / Pisa la tierra, vierte la simiente, / coge la flor y el fruto: sin palabras, / pues nadie sabe nada de la tierra / muda y fecunda que, en silencio, brota, / y nadie sabe nada de las flores / ni de los frutos ebrios de dulzura. / /
  
Mira la llamarada de los árboles,
/ bebiéndose lo azul: contempla, toca / la piedra inmóvil de alma intraducible / y el agua sin contornos que camina / por sus trazados cauces, ignorándolos. / Sueña sobre ellos. Sueña, sin decirlo. / Pues nadie sabe nada de los árboles / ni de la piedra ni del agua en fuga. / /
 
Mira las aves altas, desprendidas,
/ limando el sol al golpe de sus alas; / toma del aire el trino y el gorjeo, / pero no quieras traducir su ritmo, / pues nadie sabe nada de los pájaros. / / Mira la estrella, vuela hacia su altura, / toma su luz y enciéndete la frente, / pero no inquieras del remoto arcano / pues nadie sabe nada de la estrella. / /
 
Besa los labios y los ojos; goza
/ la carne del amante sazonada / secretamente para ti; acomete / con decisión humilde la tarea / del imperioso instinto: crece en ramas / mas nada digas del tremendo rito / pues nadie sabe nada de los besos, / ni del amor ni del placer, ni entiende / la ruda sacudida que nos pone / al hijo concluido entre los brazos. / /
 
Clama sin grito, llora sin estruendo
/ pues nadie sabe nada de las lágrimas. / / Vete a hurtadillas, con discreto paso. / Traspasa quedamente la frontera. / Pues nadie sabe nada de la muerte.
   
(de ‘Canciones para todo el año’, 1984)