lunes, 13 de marzo de 2017

In memoriam de "Isabelita" (Escudero… y con Agustín García Calvo, clar@) siempre, alegría!

 
Formaban una entre aquellas parejas intelectualmente más extraordinarias, del último siglo, convertida en todo un icono de la intelectualidá transgresora y los espíritus rebeldes…
 
 
     SONETOS TEOLÓGICOS
  
          I
 
Enorgullécete con tu fracaso,
que sugiere lo limpio de la empresa:
luz que medra en la noche, más espesa
hace la sombra, y más durable acaso.
    
No quiso Dios que dieras ese paso,
y ya del solo intento bien le pesa;
que tropezases y cayeras, ésa
es justicia de Dios: no le hagas caso.
 
¿Por lo que triunfo y lo que logro, ciego,
me nombras y me amas?: yo me niego,
y en ese espejo no me reconozco.
 
Yo soy el acto de quebrar la esencia:
yo soy el que no soy. Yo no conozco
más modo de virtud que la impotencia.
 
      y   II
  
Pero no cejes; porque no se sabe
cuándo pierda el amor, dónde la tierra
volteando camina, ni qué encierra
mensaje del que nadie tiene clave.
 
Pues el Libro Mayor (y eso es lo grave)
del Debe y el Haber nunca se cierra,
y acaso acierte el que con tino yerra;
ni es nada el mundo hasta que el mundo acabe.
  
Si te dicen que Dios es infinito,
di entonces que no es; y si finito,
que lo demuestre pués y que concluya.
  
Pero no hay Dios ni hay Ley que a contradanza
no se pueda bailar. Tu muerte es tuya.
Tu no saber es toda tu esperanza.
 
          (Del ‘Sermón de ser y no ser’, A. Gª C.)
 
 
"A la vez de Psicología y Filosofía doctora, poetisa y narradora, Isabelita nos ha mantenido viva la memoria del filósofo zamorano, con quien compartió proyectos, vida y reivindicaciones.
  

Una enfermedad fulminante se llevaba esta madrugada en Madrid a Isabel Escudero Ríos, la eterna compañera del filósofo zamorano Agustín García Calvo, con quien se le vio durante 40 años. Doctora en letras, profesora honoraria de UNED, escribiente declamadora, Isabel Escudero (Isabelita, como la llaman sus íntimos) era la memoria viva del filósofo zamorano desaparecido, con quien tanto compartiera.
 
Su sonrisa generosa, sus pamelas y gorros, sus ojos vivos de pitonisa, entre sus collares y sus pañuelos; sus vestidos etéreos de gasa y colorines, su larga melena al viento o las flores prendidas siempre en su cabello denotaban que Isabel era una mujer especial y brillante, alegre, vital. Dotada de una especial sensibilidad y musicalidades deliciosas entre sus rimas, era extraordinaria conversadora que reivindicaba el poder de los cuentos al amor de la lumbre o versitos infantiles en sus canciones del óptimo ‘Coser y cantar’, las historias del burro que "Burro" se llamaba y andanzas de su amor por el mundo.
 
Compañera durante décadas de A. García Calvo, ella y él compartieron muchísimo. Centenares de los zamoranos la recordarán en el "Cuartel Viriato", entre aquella magnífica Universidad Popular, siempre al lado del ‘Maestro’ -como ella lo llamaba- embarcada en una experiencia vital que se ha prolongado más allá de la muerte. Desde que Agustín falleciera el 1 de noviembre del 2012, Isabel ha sido su memoria viva, recordándole vidas y obras, declamando, escribiendo. Fue un golpe duro de la vida. Aquel día cantó Amancio junto a la tumba.
   
Ahora, al mismo tiempo que florece la violeta sobre las tierras zamoranas que cubren a nuestro Agustín, Isabel se nos ha ido. Será incinerada en Madrid y sus cenizas serán repartidas entre la tumba donde descansan sus padres y la casa que compartiera con aquel filósofo en Las Navas del Marqués, que tantas tertulias guarda entre sus muros.
   
¡Buen viaje, Isabelita! Ten encendido el fuego para cuando volvamos a vernos."

 



Y para (no) finalizar, te seguiremos escuchando: Entrevista imperdible con Isabel Escudero... 

miércoles, 8 de marzo de 2017

Si ya hoy 'lo único transversal en España es la gilipollez', deberíamos tener arte para resistir


Contra t@ntísimo muy solemne consenso en gili-decadencia correcta: unas columnas higiénicas para no dejar (entre los "hunos u otros"...) títeres con cabeza, sino muertos (¡mas de risa!), las del paisanico éste (tan bien venido, desde sus murcianeces) que por "El Confidencial" nos atiende (D. Juan Soto Ivars, o sea, 'España is not Spain'):
    
  
"Termina una semana marcada por los vehículos convertidos en pancartas. Antes de que otra nueva nos azote y algún colectivo lleve a la palestra un escándalo relacionado con acróbatas nazis, peluqueros caninos machistas o inspectores de recto aficionados a esnifar mahonesa, me aprovecho para contaros una noticia relacionada con vehículos, escándalos y mensajes, que pasó recientemente en Alcantarilla (Murcia) implicando a ‘Podemos’ con el presidente de la Región y un vehículo bastante particular.
 
[Paréntesis aquí: si crees que Alcantarilla es nombre gracioso para un pueblo será porque no sabes cómo hay 3 pedanías entre Alcantarilla y Murcia, por el trapicheo de cocaína famosas, a las cuales llaman La Raya, Nonduermas y Rincón de Seca, sucesiva mente; somos así, en Murcia, los primeros en hacer el chiste sobre nosotros mismos]… Pero a lo que iba…
 
Aparte del nombre, Alcantarilla tiene otras 4 cosas interesantes: la 1ª, el antiguo juzgado de la Inquisición, donde antaño condenaban a brujas y hoy, todavía peor, puedes encontrar gente estudiando para las oposiciones. La 2ª es una noria árabe sin más explicaciones. La 3ª es la fábrica ‘Hero’, famosa en el mundo entero. Y la 4ª, que protagoniza esta noticia, es el ‘Coche del Muerto’. No hay nada igual en este mundo.
 
El ‘Coche del Muerto’ no es un coche fúnebre, sino un vehículo blanco con altavoces encima que pasa por todas las calles del pueblo anunciando las esquelas a un volumen equiparable al furgón del tapicero. Tú estás tranquilamente en tu casa después de comer, empiezas a amodorrarte mientras Jordi Hurtado emite destellos de inmortalidad en la pantalla, y de pronto entra una voz tenebrosa de ultratumba que brama: -‘¡Señores vecinos de Alcantarilla!’
 
El mensaje siempre es el mismo. Cambia el nombre del muerto, la fecha y el mote. Aquí los motes te persiguen, como ‘el amor constante’ de Quevedo, más allá de la muerte. Total, que chilla el coche: -‘¡Señores vecinos de Alcantarilla! ¡Se hace saber que ha fallecido en nuestra localidad Juan Antonio Martínez Hernández, conocido por todos popularmente como ‘El Tío La Puta’! ¡Sus familiares, a todos quedarán muy agradecidos si mañana sábado les acompañan en su entierro con misa, que se celebrará en el Tanatorio San Roque!’ Y vueltos a empezar: -‘¡Señores vecinos... de Alcantarilla...!’
  
Mi familia y yo vivimos allí hasta que cumplí los 14. A mi hermano y a mí, lejos de abismarnos en el nihilismo, la entrada de la muerte por la ventana nos lanzó al humor negro. En cuanto detectábamos el eco del ‘Coche del Muerto’ viniendo por una calle lejana, salíamos disparados al balcón. Aguzábamos los oídos, impacientes, para pillar el mote antes de que el coche hubiera llegado a nuestra calle. A veces eran decepcionantes: el ‘Chato’, la mujer del ‘Piña’, la viuda del ‘Cubano’; pero algunas otras era tan bueno que corríamos gritando: -‘¡Mamá, JUAAAAAJAJAJAJA, mamá, que s' ha muerto Braulio ‘El Vomitajo’!’
  
Ha pasado mucho tiempo, pero el tiempo pasa en Alcantarilla al compás de las defunciones que anuncia el ‘Coche del Muerto’. De fiambre a fiambre pasan 2 días, cada tantos difuntos 1 mes, y sin darte cuenta han pasado los años. El tiempo, que todo lo mata, ha empezado a agrietar la coraza de silencio que envolvía tradicionalmente a la corrupción murciana. Saltó el ‘caso Nueva Condomina’ y ahora tenemos al presidente Pedro Antonio Sánchez pendiente de una investigación. La estrategia del PP murciano ha sido la típica (yo no sé nada, todo es mentira), así que se les ocurrió a los de ‘Podemos’ una forma original para informar a la localidad. Se montaron un ‘Coche del Muerto’:
 
-‘Señores vecinos de Alcantarilla: Podemos les informa de que ha sido en nuestra Región imputado Pedro A. Schez, presidente de la comunidad y del Partido Popular, por los delitos de Prevaricación continuada, Malversar en caudales públicos, Falsedad documental más Fraude... Podemos les invita a su juicio en el Tribunal Superior de Justicia de Murcia’.
   
 
El escándalo no ha sido tan viral como el del autobús de ‘HazteOir’, pero en el pueblo hubo consecuencias. El alcalde de Alcantarilla, un pepero y amigo de Pedro Antonio, ‘The Boss’, se irritó tanto que la policía municipal envió para detener al falso ‘Coche del Muerto’. Y eso que ni siquiera se inventaron mote.”
  
 
“La maldición de España no es el cainismo. De hecho, el cainismo podría ser buen punto de partida para solucionar nuestros problemas si algún bando lograse aniquilar al otro y no quedase ya ni un gilipollas más para estropearlo todo. Pero si algo nos enseñó el experimento sociológico previo a 'Gran Hermano' (la Guerra Civil), es que falla el método: un bando se persuade de que todo gilipollas está en el contrario y al ataque se lanza. Tras la victoria, los ganadores ven pasar a su líder bajo palio con su fajita ridícula. Como auténtico gilipollas.
   
Descartada pues una solución taxativa, los españoles inventamos la democracia hispánica para lidiar pacíficamente con gilipolleces ajenas. Platón explicó su desencanto con la democracia de los atenienses mediante analogía del navío: igual que jamás aceptaríamos viajar en un barco cuya tripulación está borracha, tampoco deberíamos dar el timón del Estado a una masa ignorante y manipulada. En este sentido, los Estados Unidos han penetrado en el reino de la democracia platónica, pero en España jugamos con otros naipes.
 
[Abro paréntesis para decir que gilipollas me parece una palabra maravillosa. Su origen misterioso se presta a toda clase de leyendas. Mi favorita la encontré en el blog Secretos de Madrid. Allí explican cómo Baltasar Gil Imón de la Mota, consejero de Hacienda del siglo XVI, tenía 2 hijas feísimas a las que intentó casar sin éxito. Arrastraba a las pécoras por todo convite público y los pretendientes salían escopetados. “Ahí va don Gil con sus pollas”, decían los cortesanos, que nos brindaron el insulto más ubicuo conocido entre nuestro léxico.
 
Pero ¿sobre qué hablamos cuando lo hacemos de gilipollas? La definición de la RAE es lacónica y pobre: “Necio o estúpido”. Notamos en seguida que a esa salsa le falta mejunje, hasta el punto de que más de uno tendrá ganas de llamarles gilipollas a los académicos que la cocinaron. El paladar indica que gilipollas es mucho más que necio o estúpido: es petulante, repelente, chuleta, maleducado, ignorante, malcriado y pelmazo. Que me traigan otra palabra que condense tantas palabras distintas y dejaré que me llamen gilipollas con placer.]
  
  
Cierro paréntesis. Para los españoles, la democracia no es un sistema del elegirse representantes, sino una forma de insulto apenas velado. Cuando un español vota a un partido y ese partido pierde las elecciones, su conclusión, bastante perezrevertiana, es que ‘aquí no cabe un gilipollas más’. Y debo decir que sí, en esto el español tiene toda la razón.
 
El votante medio del PSOE piensa que los del PP son gilipollas, el del PP lo mismo con los del PSOE, y pasa igual con los de Ciudadanos o Podemos: en España da igual quién gane, porque saldrá alguien que dice que vivimos en un país de agilipollados. De aquí la tesis: lo único transversal en España es la gilipollez.
 
Procedo a demostrarla. El síntoma más evidente se nota en las discusiones de política, nuestro pasatiempo nacional. Si un individuo tiene ideas propias y no se pliega como una monja a los dictados de su bando, en seguida empieza a notar que la gente se irrita con él. Uno puede, pongo por caso, votar a Podemos, sin que por eso deje de percibir que hay ahí una buena remesa de gilipollas. Si lo dice, en seguida le saltarán al cuello los militantes, individuos incapaces de aceptar que la gilipollez española es transversal.
 
Los militantes, en su lucha permanente contra la realidad, han inventado un mecanismo ingenioso que se llama “y tú más”. Lo cual solo es un recurso inteligente para desviar atención: si yo digo que un cerdo es hediondo, el militante de algún Partido Porcino exclamará que ‘los jabalíes no huelen mejor’. ¿Deja un cerdo de ser hediondo porque un jabalí huela peor? No, pero con un hábil movimiento de manos, el militante trata de demostrarnos que sí.”
  

lunes, 6 de marzo de 2017

Por "don Miguel de Cerbantes y Saavedra"...

   
Si acaso ustedes osaran caligrafiar la voz "Cerbantes" tan clarita -y, del todo, fiel mente- como así, criaturas, lo que más probable se les vendría encima sería t@nta réplica de cualesquier sabe-lo-todos maestros petulantes 'por utilizar la b (de burros) donde no débese'. Pero, sin embargo...
  
"Se ha encontrado en el Archivo del Reino de Valencia una firma autógrafa de D. “Miguel de Cerbantes (con “b”) Saavedra”, al parecer la más antigua entre las muchas conocidas hasta ahora y, como en todas las demás, con una “b” en su primer apellido. La misma grafía utilizada en el logotipo de la Plaza de Cervantes, de Alcalá de Henares, en 1997, cuando se celebraba el 450 aniversario del nacimiento de nuestro Príncipe de las Letras.
 
Ahora, a propósito del actual 400 aniversario desde su publicación de la segunda parte del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, la cuidada y actualizada edición de Pollux Hernúñez y Emilio Pascual, con bellas ilustraciones de Miguel Angel Martín, retoma la “b” que el escritos empleó toda su vida. Una buena ocasión para ocuparse de la generalizada conversión de Cerbantes a Cervantes a su paso por la imprenta y en los siglos posteriores.
  
  
Verdad es que sólo la primera regulación ortográfica de la Real Academia de la Lengua en el siglo XVIII puso cotos, o lo intentó, a la libre voluntad del escritor, escribidor o escribiente. El propio Cerbantes no se tomaba muy a pecho los signos de puntuación, unía algunas palabras y empleaba las mayúsculas sin un criterio determinado. Pero una cosa es unificar la ortografía de una lengua y otra muy distinta el hacerlo modificando apellido del autor. Y algo similar puede decirse respecto a los intereses de los editores en la promoción de sus ventas.
 
Hay quienes aducen que en aquellos tiempos la “b” y la “v” sonaban igual, por lo que una u otra letra se utilizaban a capricho, pero lo lógico sería entonces respetar el capricho de quien llevaba ese apellido. Y más, teniendo en cuenta cómo esta misma persona escribió siempre su segundo apellido, Saavedra, con “v”, lo que demuestra que él sí distinguía bien entre las letras.

 
Otros argumentos, algo más eruditos, de su homologación conforme a unas 'nuevas reglas' [ortográficas] tampoco convencen: por ellas procedería poner una “v” después de una consonante líquida como “r” o “l”; pero se olvida el argumento de que tal apellido Cervantes, con “v”, apareció ya (en las primeras ediciones) para sus novelas o demás trabajos. Y eso de las “consonantes líquidas” no impide que tengamos en castellano palabras como arbusto, árbitro, cerbatana, perborato, verbo, soberbia o garbanzo.
 
Como eximio escribidor, Don Miguel se denominaba -él mismo- Cerbantes Saavedra y su voluntad debe estar por encima de cualquier viejo interés empresarial o posterior disquisición académica."
 

 

martes, 28 de febrero de 2017

Memoria social.

 
La omnipresente Casta (política-mercantil-administrativa-institucional-mediática) está en su salsa del azuzar, los hunos u otros, con ese oxímoron que se denomina 'Memoria histórica'... Y sin embargo una verdadera Historia no debía hipotecarse por apellido alguno; mientras nuestra Memoria ha de ampliar anteojeras.
 
 
Interesante recordatorio al hilo de un texto crítico reciente: "No he leído aún la última novela de Kazuo Ishiguro, 'El gigante enterrado' (Anagrama), aunque me propongo hacerlo. Lo que sí he leído, de momento, son algunas de las entrevistas que se han publicado con motivo del lanzamiento del libro, en particular la [...] del año 2016, hecha por Tom Tivnan. Muy al comienzo de la misma, me llamaron la atención los términos en que Ishiguro formulaba uno de los temas principales de su novela: la “memoria social”, es decir, “cómo las naciones recuerdan u olvidan y construyen narrativas colectivas, en ocasiones (pero no siempre) para enterrar verdades desagradables o inconvenientes”. Este último entrecomillado corresponde a palabras de Tom Tivnan en las que parece glosar las del propio Ishiguro. Como sea, es éste quien pone como ejemplo el caso de Francia tras la Segunda Guerra Mundial.

Según Ishiguro, “tras la ocupación nazi Francia decidió recordarse a sí misma como una nación de bravos combatientes de la Resistencia en lugar de colaboradores”. Y añade el escritor:
“Esta es la razón por la que después de la guerra surgieron el 'Nouveau Roman' y la 'Nouvelle Vague'. En aquel momento, intencionadamente o no, toda la tradición narrativa previa fue condenada al olvido porque se la consideró poco sofisticada. Pero lo que ocurría es que ya no se podía tener a un Balzac examinando como un forense qué había pasado durante los años de la guerra. Ya no se podía ir hasta ese lugar, pues el país se habría desgarrado, se habría destruido a sí mismo”.
   

Resulta tentador, casi inevitable, proyectar esta consideración sobre el “caso” español y lo que ocurrió en este país tras la muerte de Franco. También aquí, durante los años de la hoy tan cuestionada Transición, se optó por mirarnos en un espejo favorecedor y, a este efecto, condenar al olvido toda la tradición narrativa previa por considerarla -vamos a decirlo así- poco glamurosa. Si bien lo que surgió no fue, ni mucho menos, nada tan extremo como el 'Nouveau Roman', ni tan germinal como la 'Nouvelle Vague'. Lo que prosperó por estos pagos fue más bien un voluntarioso adanismo que sirvió para que no pocos mezclaran, confundiéndose, los conceptos como “normalidades” y “convención” o “cultura democrática” y “comercialidad”.

En los términos con que lo plantea él mismo, aquel tema [suscitado des]de la nueva novela de Ishiguro parece concernir muy directamente a una sociedad como la española, cuya “memoria social” no habría sido aun convenientemente consensuada, como bien a las claras las reclamaciones de una recalcitrante “memoria histórica” dejan. Las mismas “verdades -desagradables o inconvenientes-...” que algunos han pretendido enterrar hay otros que insisten tozudamente en exhumarlas, los relatos se impugnan mutuamente, y así no hay modo de hilvanar, ni explícita ni tácitamente, esa “narrativa colectiva” imprescindible para la construcción de esa forma de comunidad que se reconoce bajo el nombre de nación, ya en sí misma problematizada y cuestionada.
   

  
La forma tan sumaria con que, durante aquellos años en la Transición, se despachó una tradición narrativa mucho más cuestionadora de lo que se suele pensar, la ligereza con que se simplificaron los propósitos y los alcances de lo que, metiéndolo todo en un mismo saco, se englobó bajo la etiqueta de “realismo” -tanto más desdeñosamente si se le añadía el calificativo de “social”-, no fueron suficientes para sofocar el impulso escrutador y crítico que animaba a construir una narrativa distinta de la que se impuso en los años 1980.

 
E
n cualquier caso, la nueva narrativa no contribuyó a evitar el desgarramiento de la sociedad española, que no cesa de padecer, debido: por una parte, a sus discrepancias internas sobre qué le conviene recordar y qué olvidar; y, por la otra, a su endémica ineficacia a la hora de urdir relatos integradores, de cualquier naturaleza [entendiendo por tales no tanto los que se revelan capaces de una aprobación más o menos unánime -objetivo improbable, y ni siquiera deseable- como los que aciertan a integrar en sus planteamientos los elementos necesarios para reflexionar discutiendo con amplitud y complejidad las realidades compartidas, a efecto del intentar asumirlas conjuntamente]."
 

viernes, 24 de febrero de 2017

Cómo podemos quitar Exclusiones: entre otras rentas Mínimas y Básica, 'Mínimo Automático'

     
Véase análisis del si sería positivo sustituirse los Programas actuales por otro único esquema Universal tanto más justo cuanto eficiente, sencillo y barato (esta presentación resume cierta ponencia planteada en las 'I Jornadas del Foro de la Economía Progresista'), ya hoy...:
   
  
El  sistema socio-económico dominante nos continúa provocando exclusión creciente: carencia de ingresos es la causa primera explicativa para toda su sintomatología con respecto a estas exclusiones -laboral o/y social- aún.
 
Aquí se intentará reflexionar sobre medidas paliativas que pueden aplicarse inmediatamente, atendiendo necesidades elementales en las familias, por esa situación de pobreza monetaria.
 
En sociedades avanzadas como la nuestra, ideas del garantizar algunos mínimos vitales para toda persona están admitidas desde hace tiempo. Y las diversas encuestas parecen mostrar amplios consensos a favor de algún sistema con Rentas Mínimas para todos aquellos colectivos que realmente lo necesiten.
    
En realidad hoy, nuestro sistema -jubilación, subsidios del paro, subvenciones asistenciales, programas autonómicos con las rentas mínimas, los mínimos personal y familiar del I.R.P.F, diversas prestaciones que surgen o desaparecen (como el cheque bebé, la renta para emancipación, etc.)- representa toda una sistemática muy compleja sobre Garantía de Rentas Mínimas casi generales.
  
Podría decirse que tenemos un sistema de Rentas Mínimas universales… para quienes han trabajado y pocos más. En un país como España, por donde protecciones familiares van a la cola de toda Europa y la pobreza infantil supera el 30%, sería necesario terminar con esa enorme injusticia: como grandes colectivos, niños y ancianos o mujeres no incorporados al mundo laboral son los grandes olvidados por nuestro tan confuso, complejísimo e ineficaz sistema del garantizarse rentas de carácter incompletamente universal.
  
Son conocidos los inconvenientes:
 
— Altos costes administrativos de gestión en los programas destinados al sostenimiento de rentas, para tanto las Administraciones públicas correspondientes como el propio sujeto beneficiario.
 
— El importante retraso sufrido desde aquel momento en que se inician los trámites de solicitud hasta un efectivo disfrutar la prestación (12 meses, como media), con su efecto consiguiente respecto a desprotección temporal.
 
— Desincentivo al empleo y estímulo de fraude o la 'economía sumergida'. Habitualmente incompatibles con el obtenerse algún empleo, u otros ingresos, provocan las -denominadas- “trampas del desempleo u otra pobreza”.
 
— Estigmatización social para los perceptores, con sus posibles daños psicológicos o morales consecuentes. Incluso, determinadas personas parecen evitar pasar por la vergüenza del solicitarlo y se autoexcluyen de las ayudas.
 
— Desigualdad territorial e incentivos al no moverse por gestionar prestación a niveles autonómicos.
 
Esa enumeración de los inconvenientes anteriores, en lista que ni siquiera resulta exhaustiva, muéstranos a las claras el cómo es necesaria alguna mejor alternativa. Una de las propuestas más eficientes para erradicar la pobreza sería el habilitarse otras Rentas Básicas.
 
  
Aun cuando existe consenso sobre que deben garantizarse Rentas Mínimas para quienes lo necesitan, los debates con respecto de una Renta Básica de Ciudadanía (que llevaban ya bastantes años por el mundillo académico) saltaron hasta la opinión pública ligados a contiendas políticas y partidistas, las cuales generan prevenciones difíciles del ser rebasadas.
 
Por ello, podría ser conveniente reformular la propuesta, fundiendo Garantías para Rentas Mínimas con Renta Básica -en programas que recojan lo fundamental desde ambas- financieramente viabilizadas y políticamente aceptables: es decirse, una Renta Mínima mas Automática (REMA).
  
Dicha posible alternativa planteable (del Ingreso, nuevo, Universalizado por REMA) sería el pago que se garantizara en forma inicialmente automática o incondicionada para toda ciudadanía -desde su [ya permanente] residencia- sin contrapartidas ni compromiso alguno y con independencia de las circunstancias personales u otros recursos, e incluso respecto a otra situación, tanto laboral cuanto la familiar... El disfrute final efectivo exigiría no superar (gradualmente) determinados niveles de rentas.
  
Las cuantías percibidas habrían de reabsorber toda otra prestación con carácter no contributivo y en cuanto a las contributivas, de partida, se percibiría una parte por Renta Básica más el resto (como Suplementos variados) hasta lo excedente sobre actuales cuantías; para el subsidio del paro, inicialmente, su impacto sería igual que lo ya descrito. No obstante, se necesitaría una reflexión algo más detallada respecto al funcionamiento futuro, para tampoco acarrear ningún quebranto excesivo al pasarse a la situación del desempleo.
 
Frente a los inconvenientes ya señalados para subsidios hoy existentes, y aportando unas indudables ventajas, esta REMA puede concretarse:
  
— Incondicionada y automática, sin exigirse solicitud ni aprobación a cada caso previa; o sea, recibiéndose antes del que aparezca su necesidad. Ello evita los retrasos en sistemas vigentes con la consiguiente grave desprotección durante su tiempo.
  
— Además, exige una gestión mínima frente al laberinto burocrático actual y también evita estigmatizaciones de la pobreza. Una REMA supone, así, eliminar la maraña de programas o normas reguladoras ahora existentes; lo que favorecerá también el acceso -y, por tanto, universalidad efectiva- ahorrando costes e incluso externalidades al gestionarse: dada su propia esencia, los posibles fraudes actuales desaparecen. Ya se ha dicho cómo es compatible con otros ingresos, por lo cual elimina las trampas de la pobreza o el (des)empleo, y posibles incentivos a cualquier economía sumergida disminuyen sustancialmente.
  
  
Se preguntarán, algunas personas, del resto: "pero... ¿también a las más ricas?" Lo primero que convendría recordar es que hoy todos aquellos contribuyentes muy ricos ya reciben una cierta 'Renta Básica' por el Impuesto sobre la Renta: los Mínimos ('Personal' y 'Familiares'...) u otros beneficios más con él relacionados, implican que descuenta cada contribuyente, a sus importes del cuanto debería pagar si no, en conceptos de algunas Rentas Mínimas vitales. Un subsidio éste que solo afecta, claro, a quienes deben hacer su Declaración: ese colectivo en el cual hay más ricos que pobres. Y esto parece no escandalizarnos.
  
La verdad es que un Derecho sobre Rentas Mínimas Garantizadas corresponde a toda la ciudadanía, por el mero hecho de serlo. De antemano, no sabemos si una persona es necesitada, o no: cómo le irán las cosas a lo largo del tiempo… Hemos visto que uno entre los principales problemas para las Rentas Mínimas actuales es el enorme coste, en tiempo, esfuerzo, dineros y personal dedicado a la comprobación del grado de necesidad. Parece mucho más fácil y eficaz entregarles dinero, sin preguntar, ajustando cuentas luego periódicamente: si a cualquiera le va bien tendrá que devolver; pero cuando sea mal, gracias a la Renta previa, pudo ya sobrevivir dignamente sin necesidades de más trámites.
   
      
Obviamente, no faltan críticas e inconvenientes respecto a la posible implantación de una Renta Básica. La primera entre todas ellas, el efecto adverso que pudiera tener sobre incentivos para los esfuerzos en búsqueda del empleo. Una mayoría de los análisis que presuponen estos posibles incentivos perversos con cualquier subsidio basan todo el razonamiento fundamentalmente desde las 'trampas en (o/y para) la pobreza', por hechos muy ciertos del cómo ahora lograr trabajo implicará perder toda subvención anterior. ¡Y la REMA elimina el problema, precisa mente!
 
La existencia de horas extraordinarias así como sus elevadas aceptaciones, por una mayoría entre los trabajadores, refuerzan las ideas del cómo en toda nuestra sociedad se dan estímulos muy poderosos para incrementar el esfuerzo laboral si con ello conseguimos más ingresos. Y en cualquier caso con la REMA, por su nueva compatibilidad, será -sin lugar a dudas- el efecto desincentivador mucho menos de los previos correspondientes para cualquier otro subsidio al que ha ya sustituido...
 

Por otro lado, probablemente gastamos más en pretender apartar del subsidio a vagos (con dudoso éxito, más graves molestias o retrasos para los necesitados) de cuanto nos costaría pagarles directamente alguna renta mínima. Y en la situación presente, sus perceptores tienen Derechos a las Rentas Mínimas por ser el Mercado -de 'trabajo'- incapaz del ofrecernos Empleos (ni aun tan siquiera 'poco dignos', como mínimo) que son demandados.
 
¿Puede la REMA provocar un descenso de salarios? Todas las Rentas Mínimas refuerzan el derecho efectivo para que los trabajadores rechacen peores ofertas de trabajos, así como sus capacidades del sostener una mayor presión sindical defensiva, posibilitándose nuevo elegir entre trabajos no remunerados y los que sí lo son: el hecho de cómo aquéllos nunca se contabilizan por el PIB no significa que tampoco contribuyan al Bienestar general, sino más bien todo lo contrario.
 
Defendiendo 'políticas de género' se ha resaltado que cualquier Renta Básica podría suponer incentivos al mantenerse a las mujeres, en sus hogares, por todo aquel conjunto atendible como la 'economía para los cuidados'. La primera respuesta a ello es obvia: una Renta Básica no soluciona ni éste ni otros muchos problemas o/y exclusiones. Esa lucha debe hacerse mediante distintas políticas, así como por diferentes medios.
 
Y lo mismo debe decirse sobre las luchas por una “Plena Ocupación o Empleo Garantizado”, indebidamente juzgados alternativas, cuando en su caso serían medidas complementarias. De todos modos, tener alguna renta propia dará más libertad a la persona que lo contrario, siempre. Y habría que preguntarles a las potenciales beneficiarias, concretamente, si acaso preferirán esperarse también ellas hasta otra llegada de alguna definitiva solución estructural del problema.
   
Del año 2006 (Observa... Madrid s/ RB): a 'Mayores y Niñez, primero, Ya viable'   
  
Pero, ¿es ahora ya financieramente viable alguna Renta Incondicionada para toda la Ciudadanía? Exige, se nos dice, un montante de recursos inabordable o/y poner en peligro algunos otros programas para nuestro Estado del Bienestar. Evidentemente, la implantación de futura Renta Básica no debería implicar perjuicios a prestaciones actuales en especies, ello sin perjuicio del preciso revisarse las distintas monetarias.
 
Partamos desde alguna cantidad sobre 400 €/mes (ó 4.800 euros anuales) para 1 adulto y el 30% de tal cantidad a los menores. Dichas cifras no serían aún quizá las deseables, idealmente; pero nótese cómo -para familia tipo con pareja de adultos más 2 menores- tal Renta Básica supondría 12.500 euros/año aprox (es decir, 1.040 cada mes): nos situarían en tramo medio dentro del conjunto de la UE.
 
Al ahorro correspondiente de las cuantías por prestaciones absorbidas, hay que añadir igualmente los ahorros que se producirán en el IRPF. La simplificación supone también otra reducción importante de recursos administrativos que hoy se dedican a gestión y control sobre las actuales prestaciones. Si la REMA fuese acompañada con una reforma en profundidad de las prestaciones contributivas, el ahorro podría ser aun mayor. Y a lo anterior debemos añadir las deducciones por maternidad, adopción o nacimientos.
  
Esas redistribuciones que implica la implantación de una REMA provocarán unos estímulos al Consumo, con el gran efecto multiplicador consiguiente sobre Demandas agregadas, y por ende para toda Recaudación tributaria.
 
Todo lo anterior puede suponer una financiación automática no inferior al 50% de sus Costes totales; y podríamos garantizar Rentas Mínimas Automáticas aproximadamente para el 50% sobre población con menos recursos, a 'coste 0', por simple absorción de partidas ya hoy en vigor.
 
Necesitaríamos además una posible anulación/recuperación para el otro 50% del presupuesto global. La opción del restringirse aquellas Rentas Mínimas Automáticas al 50% con menores ingresos implicaría un gravísimo error -de discontinuidad o 'salto'- convirtiendo en más que discutible toda precisa supresión del Mínimo Personal y Familiar a su IRPF para el 50% restante. Por ello, una opción con igual resultado pero mejor efecto sería calcular 'devoluciones' en forma progresivamente gradualista (de manera que comenzasen recuperando dichas Rentas cobradas a partir del 3º ó 4º deciles para la renta global, por ejemplo), alcanzando su totalidad tan sólo en los 2 últimos.
 
Así, jugaría en su modalidad completa la Renta Básica para el 1er. tercio de población más necesitada, y... también con otras formas relevantes sobre la inmediata parte similar central o media. Tamañas gradualidades evitarían el que ganarse algún euro más en cualquier actividad mercantil pudiere terminar por suponer nunca ninguna pérdida final significativa tras pagos de la REMA. En esta opción, lo máximo devuelto como compensaciones debería ser equivalente a la Renta Básica efectivamente recibida; es decir, supondría tan solo su reducción total o parcial para cada caso, según el nivel de rentas previas al redistribuirse.
   
Una utilización del IRPF para los ajustes permite dicha universalidad inicial en la Renta Mínima Automática, así como su automatismo y simplicidades de gestión. Prácticamente, las retenciones en origen ya tendrían en cuenta el doble juego del abono de REMA más la devolución fiscal, con un resultado efectivo para ésta como mínimo nulo -en algunos casos- o bien incrementando su retención para otros ingresos más altos (puesto que ya no quedarían por mínimos personales y familiares). No existiría, sin embargo, ningún problema de financiación debido al previo desfase temporal.
 
No obstante, manifiesta injusticia en contra de la renta salarial que supone aún el actual IRPF aconsejaría recuperar una parte para ese 'objetivo del 50%' citado, por algunas vías diferentes: debería poderse aprovechar tal circunstancia equilibrando más presión fiscal sufrida por esas rentas con aquella otra casi exención para las de orígenes financieros. Un gravamen sobre dichas últimas permitiría darse la REMA, aunque sea parcialmente, para todas las rentas del trabajo. Esta opción aun reforzaría más progresividad y equidades del sistema impositivo en su conjunto; pero eso nos ha de llevar a discutir otras cuestiones.
 
Es inaplazable debatirse sobre alguna Renta Mínima de Ciudadanía. Mas no ya por cuanto a su conveniencia -que parecerá obvia e imprescindible o socialmente asumida- sino con respecto de las mejores formas al aplicarla en modos eficientes y generalizados. Aunque debería trabajarse sobre las causas radicales de pobreza o exclusión social, es tan necesario como urgente programa paliativo garantizando ya -'vidas dignas'...- a toda la ciudadanía, en forma simple y automática.
  

  
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