Veníamos pretendiendo, desde ya el Siglo pasado, difundir argumentaciones variadas que sumaran con respecto a lo preciso -¡y Posible...!- de alguna nueva prestación pública garantizada del Ingreso Mínimo Personal Incondicionado para los estadios actuales alcanzados por la economía entre nuestra sociedad.
La "conjura de los necios desde ambas orillas" -tanto por aquella más diestra cuanto incluso en alguna otra supuesta siniestra- replica monocorde, contra toda evidencia, que mejor es resolverlo con rentas del 'Empleo para Todos' (ya sea repitiendo su 'Activar Polític@s... Contra el Paro... más Formación...' o mediante 'Trabajo Garantizado...') y demás bla-bla-bla-blá... indemostrable siempre hasta hoy aquí.
Ese importe puede parecer desproporcionado, pero habría que tener en cuenta cómo el Salario medio suizo antes de impuestos asciende a 6.427 francos (5.866 euros). Es decir, la cantidad está en línea con el umbral de pobreza del país; en España, la 'línea de pobreza' para los hogares con 1 persona sola se sitúa por 8.011 € al año. O lo que igual es, 667 euros/mes, casi la tercera parte de allí.
La
propuesta -que tiene abierta ya una grieta entre las organizaciones de izquierdas- no
pretende convertir en holgazán
profesional al pueblo helvético, sino algo mucho más razonable, como redefinir un Estado del bienestar musculoso a partir de reflexión importante:
las economías avanzadas sufren por la deslocalización empresarial y por la
robotización de los procesos industriales, lo que obliga a desplegar elevados
niveles de presión fiscal que penaliza la competitividad y desincentiva el Empleo.
El
resultado, como sostiene un catedrático para Economía en la Universidad de Friburgo, con declaración periodística reciente al primer Diario suizo, es que ya hoy 'suficiente Trabajo para Todos no hay. Eso se ve como un
hecho cierto e indiscutible'. Y lo dice alguien en relación a un país que tiene menos de 5% del desempleo.
Las
instituciones clásicas en los Estados del Bienestar -cobertura del Paro,
seguro de Invalidez o Asistencia social- muestran ineficiencia ya para resolver caídas de rentas por crisis
laboral o problema de salud sobrevenidos; de ahí que se proponga un nuevo
sistema más adecuado para los nuevos tiempos, toda vez que lo actual todavía se
basa en el modelo diseñado por el canciller
Bismarck hace 150 años como respuesta a la 1ª industrialización.
Hay
amplios consensos en que la gestión del Estado de bienestar consume muchos recursos (coste administrativo, y controles
del fraude, por subvenciones) que se podrían destinar, precisamente, a quienes más
los necesitaren. Además, el sistema excluye a quien es incapaz de soportar la
compleja burocracia exigida –por razón obvia- por tener prestación. Incluyendo
el que vivir de un sueldo del Estado provoca frecuentemente una estigmatización social, por la cual
muchos beneficiarios caerían en lo que se suelen llamar ‘trampas/cepos de pobreza’. Son pobres ‘oficiales’.
De ahí por qué lo propuesto es que tales RENTAS BÁSICAS DE CIUDADANÍA sustituyan a
todas las demás ayudas sociales concedidas en el Estado. El Gobierno suizo se opone a la propuesta y alega que costaría unos 25.000
millones de francos necesariamente salidos del pagar impuestos.
La idea
de los promotores del referéndum no es tan original: en Finlandia (9,3% de paro) se ha puesto en marcha un programa piloto
para entregar 550 €/ mes durante 2 años a
cambio de renunciar al resto de prestaciones públicas. El objetivo final es
reemplazar todo tipo del subsidio pagado por el Estado, a través de otra 'R. B. Universalizada' -con 800 €- per cápita.
Lo
significativo para este caso es que la propuesta nace desde un Gobierno del Centro Derecha que, como en Suiza,
está convencido sobre tamaño redefinirse su Estado de Bienestar, hacia más
'eficiente', y sin convertir hasta 'vagancias' -ningunas...- a cada compatriota.
Así hace bueno aquel editorial demasiado cínico que publicó ‘The Economist’ -referente
intelectual del liberalismo- al comienzo de nuestra Crisis, sosteniendo cómo no deberían confundirse un pragmatismo (bueno) e
'intervencionismos' por los poderes públicos. Para la provincia
de Ontario, del Canadá, su
Gobierno ha diseñado igualmente un 'programa piloto' que va con la misma
dirección.
Mientras tanto a la vez en los Países Bajos, desde Utrecht
u otras ciudades, anuncian medidas ya similares también. Y es que, contra lo muy habitualmente
creído, el debatirse sobre 'las RBC...' para nada nuevo sería. Ni siquiera tiene una raíz
izquierdista, exclusiva mente…
Hasta el presidente Richard Nixon en 1969 llegó a plantear otras propuestas parecidas; probablemente, inspirado por
aquella máxima que puso él mismo en boga para 1971: ‘ahora todos somos
keynesianos’. El propio Milton Friedman, a quien nadie tildaría por
socialista, reivindicó también algún Ingreso Mínimo bajo forma de 'Impuesto Negativo
sobre la Renta' (ese Mínimo Vital está exento ante tributaciones) como una manera tendente al restringir el poder coercitivo del Estado e incentivarse más elección
individual y libertad para las personas.

También el senador McGovern, demócrata candidato a la presidencia
en EE.UU (cuya campaña dio al 'Watergate...' origen), reclamaba una Renta Básica para
millones entre los estadounidenses. En efecto, desde
finales de los años 70 tal Ingreso Universalizado se viene dando ya para el Estado de Alaska, gracias a dividendo del
petróleo. Y alguien tan poco sospechosa del coquetear con avances
sociales como Sarah Palin apostaba fuerte por esta opción, elevando sus
cuantías, cuando era Gobernadora.
En contra de cómo lo plantean algunos políticos
españoles, las Rentas Básicas, no tienen que ver solo con ensanchar el Estado del
Bienestar para combatir aumentos en la desigualdad (los derivados del Paro, competencia por las economías emergentes o/e innovación tecnológica), sino
también respecto al reordenarse un sistema de Protección social hoy -evidente mente- amenazado; sin embargo esta España nuestra, como si fuera una isla en el mundo, sigue hablando sobre sus propias vergüenzas y nimiedades.
L@s 'estelad@s' nuestr@s de cada ocasión, la penúltima
estulticia por cualquier 'líder'; memoria del franquismo; los 'okupas'; titiriteros; el 'toro de la Vega'; penúltimo video para Rajoy -u otr@s congresistas
que 'chocolates del loro' habrían robado, al erario público, llamando a cobros revertidos- o una
corbata de Iglesias, que le regaló Ana Rosa Quintana... Todo es tan
ridículo que, si no fuera porque periódicamente la EPA nos recuerda cómo el país lleva ya 22 trimestres con tasa en desempleo superior al 20%, habría razones para suponernos viviendo entre lo mejor de los
mundos posibles.

Detrás de toda esa miseria intelectual se halla, sin duda, nuestro sistema de Partidos; que ha convertido la política en algo endogámico
completamente alejado de la sociedad, como se puede observar con tan solo
echar un vistazo a los CV -o sea, 'ridiculae vitae'...- para candidatos por todos ellos: imperan las mediocridades,
y hasta zafiedad, lo cual explica cómo en lugar de provocarse debates
inteligentes, triunfan el chiste fácil o la frase ocurrente por desprestigiar
al adversario político.
Sus candidatos lo son, precisamente, no porque hayan sido
capaces para 'crear puestos de trabajo' en sus actividades profesionales o contribuir con algún avance científico-técnico (ni por cuanto sean líderes sociales
al cambiar el curso en los acontecimientos)... Sino porque, única y simple mente, son
conmilitones obedientes frente a quienes manden sobre cada Partido.
Algo que nos explica por qué la política se ha convertido en un
'patio de vecinos mal avenido' -con 'bronca' diaria- en el cual cada un@ suele andar recordando a
otros [fruslerías, del...] cómo 'sacan antes del tiempo la basura', o que 'ponen músicas demasiado fuertes', a
muy altas horas de la madrugada... Sin duda, todo, asuntos de unas enormes transcendencias; por más que 'se lo estarían perdiendo los otros...' -¡mayoritarios, aún, siempre!- restos del mundo!"
Según amplía esa noticia SwissInfo, el texto que votan los electores en la Confederación Helvética instaura pagos de dicha RBI -por, sin condiciones, garantizarle a toda su ciudadanía una 'vida digna'...- pero no establece importe alguno. Deja esa tarea en manos del legislador. Empero, el núcleo impulsor de la iniciativa parte desde bases para renta mensual sobre unos 2.500 francos con respecto a los más adultos y 625 en menores.
Tampoco se definió el modo de financiación, por lo cual deberá ser establecido con su Ley en caso del que sea finalmente aprobada. De acuerdo con el modelo sugerido por promotores, una RBI podrá ser financiada en su mayoría mediante cotización y prestaciones desde la Seguridad Social. Para la parte que falta, unos 25.000 millones de francos, podría recurrirse a los impuestos o reducción entre otras partidas estatales del Presupuesto.
“Yo también soy contraria a un aumento del IVA. Se ha sugerido unas '[Micro] Tasas -'Tobin'- en las Transacciones Financieras'. Para mí, éste sería el camino a seguir, así como además otra Tasa sobre los Ordenadores. Ya que todo se hace desde ópticas de una digitalización del trabajo, su financiación debería también irse orientando en esa misma dirección”, sostiene la senadora Anita Fetz.
En cualquier caso, “es un error discutir ahora eso ya. La RBI no está pensada para hoy o mañana. La cuestión es: ¿Qué debe hacer una sociedad si faltan los ingresos tradicionales procedentes del trabajo? Cuando las automatizaciones y programas informáticos hayan liquidado grandes cantidades de los empleos en toda profesión, desde lo más cualificado a muy simple, habrá entonces que buscar una respuesta por fuerza”. Y más vale prevenir que curar...
Por otra parte, aquí, un catedrático en Economías y ex Rector sobre UNED (que -como Juan Gimeno- viene impulsando propuestas muy asequibles para "una Renta Básica, ya"...) entre nosotros insiste al airearnos últimos vientos de innovaciones sociales "rompiendo tabú" al respecto desde incluso hasta la misma Unión Europea.
Mas todavía los 'hunos... y hotros...' están acá, solo, como algo más de 100 años atrás: o sea, dejando "¡que inventen 'ellos'...!", ¿no?