martes, 9 de febrero de 2016

A propósito de nuestra Impermanencia... más frases, ideas y mensajes, legibles con La Loc@

  
Hace más de medio siglo solía recordar uno de nuestros padres con frecuente asiduidad, a todos los primos, lo que por su parte tan bien el decimonónico suyo les habría repetido -insistente mente, años atrás- en otras propias pubertades; o sea, cuánto don Alonso Quijano advertía que “como ya díjonos el sabio Side Ahmet ibn'Angeli, las cosas del mundo están sujetas a continu@ mudar, buen amigo Sancho”... Y ahora, leíamos en un diario a doña Luz Sánchez-Mellado su columna:

“Modestia aparte, tengo una lumbrera en casa. Una zagala de 14 abriles que me come de todo, me estudia ella solita y me saca dieces en Lengua uno detrás de otro. Es más mona y más lista y más educada, mi niña... Acaba de leérseme su ‘Castilla’ para un trabajo en 3º de la ‘E.S.O’, y no me ha protestado ni me ha pedido nada a cambio, ni nada.
    
(Estas 3 primeras ilustraciones, aquí hoy, son traídas del blog de La Loc@...)
   
Enterito se ha tragado la criatura ese clásico de la literatura española quemándose las pestañas en el portátil de su cuarto teniendo varias ediciones en rústica en la estantería. Cuando se lo hice notar, así, con delicadeza, no fuera a ponérseme rebelde, la que me puso en mi sitio fue ella. “No sé. Así, en plan tableta, me entran mejor las cosas. Qué más te da cómo lea, si leo. Eres mazo pesada, tío”.
   
  
   
  
O sea, “tío”. No mamá, ni señora madre, ni vieja bruja caduca propiamente dicha, no. “Tío”, me dijo. Así, con 2 ovarios, como se llaman ahora los adolescentes ya sean hombres, mujeres o cosas. Estuve por ponerme ultra-ortodoxa y darle la chapa con lo de la concordancia de género, número, tiempo y persona. Pero conté hasta diez, e hice antes examen de conciencia...
     
¿Quién es una para dar lecciones a nadie? Entre la presbicia, la desidia y los dedos como morcillas, meto faltas a porrillo en los mensajes de texto. No tildo los tuits para no perder ningún microsegundo pulsando la letra correspondiente en el teclado. Antes del ‘Twitter’ me bebía los tochos de 600 páginas a morro y ahora 3 párrafos me parecen un reportaje largo. Eso, dedicándome a juntar letras.
     
   
Hija de su madre, mi nena. El otro día salió el director del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha, diciendo que hacemos un uso zarrapastroso del idioma. Se lo conté anoche a mi pequeña mientras ella cotilleaba ‘Instagram’ y tuiteaba, sobre ‘Gran Hermano’, yo. “¿Zarrapas...qué…?”, me ha contestado ella, “vaya palabro, ése; y mazo larga, tío”. Por cierto, la niña me aprobó el trabajo sobre Azorín con nota, ¡gracias!…”
  
  
Soledad sonora... en el salón de pensionista, ya por las terceras edades: "aún aprendo"...
     
  
En fin, como -pese a todo- sabemos, tan bien... "El tiempo... pasa"... [sobre los años, de P. M...] y... ¡entre cuántas alegrías!
 
   

sábado, 6 de febrero de 2016

La mayoría hoy aquí NO tiene ningún Empleo, aún, ¡mas celebran tan "excelentes" resultados!

  
    
La sostenibilidad económica para nuestra sociedad actual es así -con claridad ya, del todo- imposible: ahora somos 46 millones de compatriotas y, entre toda dicha ciudadanía, tan solo hay unos 18 millones que por las EPA se reconocen con "ocupación remunerada durante al menos 1 hora/semana"...
  
Pese a las alharacas, suman apenas 17 millones los totales cotizantes con Empleos (de alta, o sea, sin "economía sumergida" ni evasión "en -fraudulento- negro")... para nuestra Seguridad Social, frente a 38'5 millones que han alcanzado ya sus edades adultas de potenciales currantes pero no llegaron a la del percibir jubilación aún. 
  

El que luego a quienes no pueden ganarse -ni mal que bien, de ninguna manera- la vida [familiar] con sus actividades los contabilicen como "Parados", o no (siendo computados entre otros, 'Inactivos', aparte) no tiene tanta importancia: en todo caso y de cualesquier formas que se les quisiere continuar calificando, serían personas Desempleadas aun sin salario, demasiadas...     
 
   
Según estadística oficial recitada, aquí hoy no perciben ninguna prestación "7 personas trabajadoras de cada 10, entre 4'8 millones del Paro"... Mas real mente, ya llegaron hasta 18'7 millones -o sea, un 92 %, sobre sus 20'4 totales- l@s Desocupad@s en Edades Laborales que aun carecen de rentas del Trabajo, conforme a esos mismos datos públicos.


   
Y a ello debe añadirse la realidad inconmovible desde hace demasiado tiempo ya, para nuestros Mercados, de cómo las Remuneraciones del Trabajo parecerían 'competir' siempre cotizando a la baja.
    
No se trata en exclusiva de nuestro muy escandaloso actual SMI (Salario Mínimo), que ninguna comparación resistirá frente a los del entorno internacional más próximo. Además, hay otros factores negativos añadidos al respecto...    
  
En particular, es necesario destacar un hecho de que las cuotas en Contratación para nuevos Empleos tan solo Temporales llegaron al récord: 17'1, sobre 18'6 millones de contratos totales, así lo han sido durante los últimos 12 meses del pasado año 2015.
   

      
La consecuencia general resulta evidente: ahora (incluso trabajando) “así es imposible fundar una familia, comprarse casa, presentar algunos avales... Aunque sí, claro, aun sería mejor que seguir parados”.
  

jueves, 4 de febrero de 2016

Las cocinas en los templos budistas, de ahora: espíritu milenario, y zen, del pueblo japonés...


  
La cocina japonesa o washoku, designada ‘Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad’ en 2013 y cada vez más popular a nivel mundial, todavía cuenta con numerosas facetas desconocidas entre nosotros.
   
  
El monje cocinero Kakuhó Aoe acaba de venir a España -traído por Casa Asia más Fundación Japón- para disertar sobre tradiciones guardadas en los templos del budismo, que son al mismo tiempo producto y reflejo de lo más auténtico entre toda su nipona gastronomía.

    
Nos explica con sencillez las raíces en su tradición culinaria, transmitidas a través de los rituales, filosofías y prácticas zen, desde unos ancestrales trasfondos -tanto cultural como sociológico- del Japón.

El mismo Aoe Kakuhó es organizador en Tokyio del "Kurayami gohan", es decir un restaurante para comer a ciegas o en oscuridad, potenciándose una mejor percepción sensorial de la experiencia.
 
 
 
 
 

sábado, 30 de enero de 2016

Salario Mínimo: para España el 40% de ‘PIB per cápita’ y en Francia otro doble, un 54% del suyo

  
No se deben pedir imposibles a nadie... pero lo que nuestros vecinos hacen tampoco nada inverosímil ha de ser aquí, ya hoy: ninguna razón de mayor productividad para España es lo que hay tras del dato cierto por el cual la parte sobre toda Producción devuelta como Salario en Francia excede, tanto, con respecto a nuestro caso. Y además de dicho valor relativo frente a las correspondientes Rentas totales por persona, está el que nuestro SMI garantiza 35% (apenas tercio) del salario promedio nacional ahora; mientras para la ciudadanía francesa su mismo Mínimo cubre hasta 47% (ó sea, casi una mitad) allí sobre dichas medias.   
   
Mas este asunto ha llegado a reconocerse tan suicida para sostenimiento de la Demanda económica nacional que incluso se nos dan voces de alarma por algunos Organismos económicos globales, desde allende nuestras fronteras... 
   

Marina Valero, en 'El Confidencial', echaba cuentas bien sencillas: "Francia, Alemania, Bélgica, Holanda, Reino Unido... Los países más ricos de nuestro entorno superan con creces a España en la cuantía del salario mínimo interprofesional (SMI). La diferencia sigue siendo abismal aun pese a la subida recién aprobada por el Gobierno para 2016: apenas un 1%, 655,20 euros al mes frente a los 648 anteriores.
  
'Esa minúscula subida no te cubre prácticamente ni el IPC' y perpetúa la figura de los trabajadores pobres que tienen que acudir a comedores sociales pese a tener un empleo, asegura el experto Jaume Gurt, portavoz de 'Infojobs'. Si bien es cierto que países como Francia, Bélgica o Alemania duplican a España en SMI con cuantías superiores a los 1.400 € mensuales en 12 pagas, no se puede perder de vista cómo el Coste de la vida es más alto en estos países. Pero... ¿Hasta qué punto?
  
Luxemburgo lidera el ranking, por una renta mínima salarial allí equivalente a 3 SMI (1.923 euros/mes)... Claro, ¿y los precios?, se preguntarán los lectores con mucha razón. Según las muy últimas actualizaciones de Numbeo, la mayor base de datos digital sobre los costes de bienes y servicios para todo el mundo, en dicho país la vida es tan sólo un 47% más cara que acá y sus salarios apenas el 161% más altos que los nuestros. Para que nos hagamos una idea, alquilar un apartamento de una habitación en el centro cuesta 1.199 € frente a los 504 € que podría costar de media en España según datos de este portal. 
   
Algo parecido pasa en Reino Unido, país más parecido al nuestro por tamaño donde son sus precios un 43% más altos y sueldos mínimos ya superan a los españoles el 92%.
  
    
No obstante esas diferencias en Precios se reducen más al comparar España con otros países -de similar estructura- como Francia, donde 1 litro de leche cuesta 0,94 € frente a los 0,78 € de aquí, o un ticket sencillo del transporte apenas roza los 1,60 € en media. El alquiler promedio de un apartamento pequeño y céntrico es 685 €, si bien la cifra se incrementa hasta los 1.104 € si hablamos de París, una entre las capitales europeas más caras. El salario mínimo de los franceses es 1.458 euros según datos de Eurostat.  
   
Si bien ello todavía queda un poco por debajo de los 1.473 euros que hay en Alemania. Y allí la vida es allí apenas 17% más cara que para España, aunque su nivel salarial poco tiene que ver con el nuestro. Este país fue uno de los últimos que han implantado ya su S.M.I, no menor a 8,5 €/hora..." ¡Nada que ver, pues, con otros actuales 21'84 €/día -nuestros, todo lo más...- en cambio!
  
  
Disponible en familias cada día menor (otra vez como el 2005), según Banco de España
   
Pero las cosas no quedan tampoco aquí: una estrategia salarial del país redunda en toda su política referente a las 'Terceras edades' -o 'clases pasivas'- y, al fin, determina el curso que seguirá la mayor o menor Desigualdad social. ¡O, por mucho cuanto se hable sobre 'Recuper...acción...es', unas "cuentas de la vieja" -definitiva mente- son muy tercas a la hora del contrastar juicios finales!        
        
   
En conclusión, si los intereses a sacrificar en aras del beneficio empresarial son siempre aquellos que interesan a una mayoría de nuestra población trabajadora, poco podrá extrañar el que luego la sostenibilidad para sus Ingresos -colectivos- por Fiscalidad más insuficiente aun cada Ejercicio anual sea...
  
  
Por todo ello, frente a cantos de sirenas -dizque, supuesta mente, progresistas *- cuya primera urgencia se cifra en asuntos hoy del partidismo solo, exijamos aquí otro [aun más] "inaplazable cambio del sistema" concreto: respecto a homologar cuantías para el SMI con lo del entorno UE próximo. O sea, ¡más cuenta, para €uros contantes... y menos palabrerías con tan solo cuentitos! 
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[* - "Si nuestro sistema electoral estuviese diseñado garantizando valor igual a todo voto, esa noche la vicepresidenta en funciones, habría concluido con el siguiente resultado:
PP 100 diputados, es decir, 23 menos que lo tenido;
PSOE 77, ó 13 menos de los realmente obtenidos;
Podemos y sus confluencias, 72, o sea, 3 más;
Ciudadanos 48 diputados, esto es 8 más; e 
IU 13 diputados, hasta 11 más de cuanto
 realmente ha terminado consiguiendo.
   
Ha llegado el momento de ponerse a trabajar en pro del cambio constitucional, para hacer cumplir ese viejo mandato democrático que en el mundo (y, también, España) reza: una persona, un voto. ¿Empezamos?"
 
(Carolina Bescansa, Podemos): "El inaplazable cambio del sistema electoral"),
en 'El País', 26.01.2016]

miércoles, 27 de enero de 2016

Anonadamiento de las Cortes, entre postureo y embestir, al 'nominar el GH' de la clase política

   
¿Para que se habría elegido este último Parlamento -del año pasado, ya...- que todavía hoy ni tan siquiera tiene fecha prevista ninguna de comenzar a legislarnos una vez disfrutado en todo caso más de un trimestre sin trabajar (pese a que sus pagas no dejaron de llegarles ningún mes) desde la última sesión plenaria de Octubre pasado?
   

  
Cortesanos rigodones con audiencias palaciegas y continuo posar mediático ante micrófono abierto constituyen la única ocupación en una 'Casta' [hoy ampliada ya tras las últimas 'emergencias' que, tan bien, 'pillaron cachitos'...] desde donde no cabría esperar el minimísimo exigido, sin apenas ecos públicos aquí, de algunas atenciones por Sus Señorías al crítico hipotecar[se]nos cada día más (con menos-del-mileurismo salarial y júbilo micro-pensionista menguantes, a cuentas de cleptócratas oligárquic@s, muy destacables e impunes) entre toda esta carroñera rapacidad ins@ciable alrededor así como los placebos derivados de nuestra obvia truculencia fiscal regresiva sin sostenibilidades para nunca jamás.
    
        ( Rajoy - PP )
                                               ( Sánchez - PSOE )
( Iglesias - Podemos )
                             ( Rivera - Ciudadanos )
                                                                                         ( Tardá - ERC )
                                                                                   ( Agirretxea - PNV )
                    ( Homs  -  CDC=DiL )
                                        ( Bildu )                                           
Y es coña pretender el que fuera inevitable todo ese boato inane, tan solo análogo al del 'Gran Hermano' con t@nt@s zángan@s ocupando –última mente…- a toda hora nuestra caja tonta, con lo de sus insustanciales ‘nominaciones’…
   
                                                                     ( Aguirre - PP )
                             ( Luena - PSOE )
           ( Errejón - Podemos )
 
En el Reino Unido que constituye aún vetusto modelo del más conspicuo parlamentarismo democrático a estas alturas real, por ejemplo, se ve claro cómo sin duda Otros Modos de hacer verdadera política son Posibles: el ‘premier’ para cada nuevo Gobierno puede muy bien entrar, y dormir ya, en su residencia oficial –nº 10 de la londinense calle Downing St.- al día siguiente del haberse votado por las Elecciones.
   
  
Asimismo poquitas horas después, para examinarse a sus nuevos Ministros, los congresistas electos han de acudir también hasta el Parlamento: allí, apretados en bancadas corridas en torno a una mesa común sin escaños ni tribuna, se zafarán debatiendo en vivo y directo; en vez de como acá, sólo, preguntar por escrito con antelación o ajenas manos de autorías asesoras interpuestas…
    
 

lunes, 25 de enero de 2016

Sobre la ciencia y su espacio gnoseológico, para teoría de Cierre Categorial según el prof. Bueno

     
La concepción de la ciencia característica del materialismo gnoseológico es de índole constructivista, y en esto se asemeja tal materialismo tanto a teoreticismos como al adecuacionismo. Pero mientras que ambos circunscriben la constructividad al ámbito de las formas, separadas de la materia, es decir, ven a las ciencias como construcciones llevadas a cabo con palabras, conceptos, o proposiciones «sobre las cosas» (ya sea suponiendo que las re-producen o re-presentan isomórficamente, ya sea sin exigir necesidad de un tal isomorfismo), el materialismo gnoseológico las ve como construcciones «con las cosas mismas» (por la intrincación entre ciencias y técnicas o tecnologías).

Síntesis de JMLA, Vpte. Ciencia y Tecnología del Ateneo, en Tertulia Filosofísica (4.1.2016)
      
Consideraremos a los cuerpos de las ciencias, para su análisis, como inmersos entre algún espacio gnoseológico organizado en torno a 3 «ejes», denominados eje sintáctico, eje semántico y eje pragmático. Estas dimensiones del espacio gnoseológico son genéricas, no específicas de los cuerpos científicos, puesto que las comparten con otros «cuerpos» configurados históricamente (...)
 
Considerando -en resolución- a los cuerpos de las ciencias como «configuraciones complejas» que flotan en un espacio gnoseológico tridimensional, similar del tomado como hilo conductor, podemos proceder al análisis de sus ejes dividiendo cada uno en otros 3 sectores; a los cuales cabría poner en correspondencia con determinadas figuras de las ciencias, o para los cuerpos científicos.
  
La razón de que sean 3 las grandes figuras gnoseológicas determinadas en cada eje deriva del procedimiento lógico utilizado para su división. Un procedimiento, sin duda, artificioso, pero no por ello externo, puesto que se basa en considerar toda posible relación entre partes dadas de cada eje como productos relativos entre aquellas mismas y las de los restantes ejes. Obtenemos por este modo las 9 figuras gnoseológicas siguientes:
  I. Figuras correspondientes a los sectores del eje sintáctico
I-1. Términos. I-2 Relaciones. I-3 Operaciones.
 II. Figuras correspondientes a los sectores del eje semántico
II-1. Referenciales. II-2 Fenómenos. II-3 Esencias o estructuras.
III. Figuras correspondientes a los sectores del eje pragmático
III-1 Normas. III-2 Dialogismos. III-3 Autologismos. 

De las 9 figuras delimitadas en dicho espacio gnoseológico tan sólo 4 pueden considerarse como los aspirantes a una pretensión de objetividad material segregable del sujeto: son los términos y las relaciones (del eje sintáctico) así como (en el eje semántico) los referenciales y esencias. Otras 5 restantes (operaciones, fenómenos, más las 3 del eje pragmático: autologismos, dialogismos y normas) son indisociables de la perspectiva subjetual. En cualquier caso, la objetividad reclamada por una construcción científica no tendrá por qué ser entendida como el resultado de un «transcender más allá del horizonte del sujeto»; basta con entenderla como una «neutralización» o «segregación lógica» de los componentes del mismo. Unos componentes que se reconocen, sin embargo, como ineludibles en el proceso de constitución del cuerpo científico.
   
La teoría del cierre categorial apela, como única posibilidad abierta para lograr esta constitución objetiva, a procesos de construcción cerrada en virtud de los cuales unos objetos, que mantienen relaciones dadas entre sí, compuestos o divididos con otros de clases diferentes, puedan llegar a determinar terceros objetos capaces de mantener relaciones del mismo género con aquellos a partir de los cuales se originaron. La construcción se llama «cerrada», por tanto, en sentido similar al que un álgebra o una aritmética dan a sus operaciones cerradas (la operación aritmética «5+7» lo es en el campo de los números naturales por ser su resultado un término del mismo, a saber, el «12»; un término recombinable -además, en este caso- con los anteriores, según operaciones también cerradas en N: «12+5», «12+7»).
    
   
Ahora bien, una operación cerrada (respecto de una única clase dada, tal como la N de los números naturales) aunque pueda dar lugar a «cierres tecnológicos», no por ello tiene que abrir -por sí misma- el paso a un cierre categorial; ni, por tanto, desencadenar la construcción de un teorema. Un cierre categorial va referido a campos cuyos términos están organizados, como hemos dicho, en más de una clase y asociados a operaciones diferentes.
Por ello el cierre categorial implícanos algún sistema de operaciones entretejidas: solo como ejemplo, y aun sin movernos del campo N, si en este campo determinamos clases de términos n -según puedan serlo las clases de los números impares y cuadrados, asociados a la serie natural mediante las operaciones de adición (n+2) y producto (n´n), respectivamente- podremos ya establecer teoremas resultantes de determinadas composiciones cerradas entre dichas 2 clases de cardinal infinito; verbigracia, el que deja establecida identidad sintética entre una suma para k sucesivos términos en la primera clase y el término k correspondiente de la segunda.
La diferencia entre un cierre operatorio y el cierre de un sistema de operaciones no estriba en cuanto el primero nos conduce a identidades analíticas y el segundo a otras de tipo sintéticas. La relación «7+5=12» no es analítica, por la sencilla razón de que no existen identidades analíticas; pero tampoco es sintética, en el sentido que dio Kant a este concepto. La indistinción entre estos 2 tipos de cierre nos podría llevar a confundir aquellas proposiciones necesarias y universales (a priori) que, sin embargo, no son generadoras de teoremas científicos con las en realidad sí generadoras de los mismos. La proposición «5+7=12» es universal a todas las quintuplas, septuplas y docenas que puedan formarse, y es necesaria.
Según esto, las proposiciones sintéticas y a priori pueden ser unioperatorias —correspondiendo a las que algunos llaman analíticas— o multioperatorias. Estas son las que tienen que ver con el cierre categorial. Si sumo un cuadrado de 3´3=9 cm² con otro de 4+4=16 cm² obtendré uno de 5´5=25 cm². La operación es geométricamente cerrada, en el ámbito de la clase de las figuras cuadradas. Pero este cierre es unioperatorio (analítico); como lo era, en aritmética, la proposición «7+5=12». Ahora bien, si los cuadrados sumandos y el cuadrado suma se consideran como términos de clases geométricamente diferentes definidas en torno a un contexto determinante (las de los catetos con 3 y 4 cms, e hipotenusas de 5 cms, en los triángulos rectángulos), entonces la construcción nos pondrá delante de una situación mucho más compleja. Si se logra establecer el cierre del sistema de las operaciones implicadas, podremos construir la identidad sintética que conocemos como teorema de Pitágoras.
Una construcción cerrada se llamará categorial en la medida que, por su mediación, una multiplicidad de términos materiales (seleccionados entre las diferentes clases del campo que sean dadas a partir de configuraciones o contextos determinantes constituidos por tales términos) se concatenan en la forma de un cierto círculo procesual que ira dibujándose para el campo correspondiente (por ejemplo, aritmético) y no así otro (verbigracia, biológico). También son establecidas relaciones precisas y específicas en el campo de referencia.
Hay que suponer, por tanto, que las categorías no están dadas previamente a su proceso de construcción cerrada, sino que son precisamente los procesos de cierre aquellos que, al entretejer los diversos contextos determinantes, pueden comenzar delimitando una categoría material, de la cual se irán segregando algunas otras. Escribo en la pizarra el teorema de Pitágoras, siguiendo la proposición 47 del 'libro I' de Euclides; me valgo de un lápiz cargado con tinta grasienta y con él dibujo letras, figuras o líneas auxiliares, hasta «cerrar» la construcción. Por muy refinado que sea el análisis químico al que pueda someter la tinta de mi lapicero, no por ello podré pensar que habré avanzado ni un milímetro en la demostración: las relaciones geométricas mostradas en el teorema de Pitágoras forman parte de una categoría distinta e irreductible a otra por la cual pueden ser establecidas relaciones químicas.
Cuando el proceso constructivo (objetual y proposicional) vaya propagándose en un campo dado de modo cerrado, irá también segregando todos los contenidos no formales del mismo. Estos contenidos quedarán así, no ya tanto expulsados, pero sí marginados del proceso de cierre. La rotación de un triángulo rectángulo sobre uno de sus catetos -considerada como generadora de una superficie cónica- segregará una muchedumbre de contenidos (pesos, colores, sabores, sustancias químicas, velocidades, tiempos¼) que, sin embargo, no podrán ser expulsados del campo material; aunque tampoco podrán ser incorporados al proceso de construcción geométrica para la figura. Carece de sentido preguntar: «¿qué color, y qué peso, tendrá el cono de revolución resultante?»; o bien, «¿cuánto tiempo debe ser invertido en tal rotación para que configure la superficie cónica?».
  
  
La «propagación» de los núcleos de cristalización y el entretejimiento de los mismos, irá conformando un campo de contenidos cuya concatenación delimitará inmanencias -características- del mismo. Sus límites sólo podrán ser trazados «desde dentro», como los resultados de la misma mutua trabazón entre partes (fuera quedarán aquellas no trabadas). Esa misma trabazón determinará la escala de los términos-unidades que resultaren efectivamente al haber funcionado como tales para el proceso de construcción.
  
Los términos-unidades no están dados previamente a los procesos de construcción; pero no por ello, cuando se dibujan, muestran contornos menos acusados. Los puntos no son términos previamente dados al proceso de construcción geométrica; se dan, por ejemplo, en el momento de intersección entre las rectas; pero no por ello dejan de ser términos efectivos de la Geometría. Los elementos químicos no están dados previamente a los procesos del análisis o de la síntesis química (lo que previamente dado estaba era -por ejemplo- el «agua», la «tierra», el «fuego» o el «aire»); pero no por ello los elementos químicos, que no tienen existencia «sustantiva» propiamente, dejan de ser tales.
Obvio es que tal «propagación» en un proceso del cierre depende de la estructura para su campo. Será preciso analizar tales estructuras: los sistemas «holoméricos» ofrecerán virtualidades gnoseológicas diferentes de aquellos otros que no lo sean (un sistema de condensadores asociados en batería es holomérico y el todo —respecto a sus capacidades de carga— es mayor que cada una de las partes; otro de asociados en serie también es holomérico, si bien la capacidad total —para el sistema— es menor que su correspondiente suma de capacidades en las partes).
Los «espacios de inmanencia» que van conformando procesos de construcción cerrada, objetual y proposicional, no pueden tener preestablecidos límites precisos. No por ello el cierre de los mismos (ni la inmanencia resultante) habrá de ser menos firme.
  
En cualquier caso, el cierre (la inmanencia) de un campo no es una clausura; sino, por el contrario, la condición para que un campo se nos abra plenamente —y, a veces, de un modo ilimitado— ante nuestros propósitos racionalizadores. El cierre químico —de la Química clásica— representado por la tabla periódica, por ejemplo, excluye cualquier vacua pretensión sobre proseguir descubrimientos para nuevos elementos de modo indefinido. Sabemos que por encima de un determinado número, estimado en 173, encontrar nuevos elementos es imposible; pero el cierre del campo que contiene a los elementos químicos, lejos de constituir una traba con respecto al desarrollo de dicha Química, constituye un principio de soberanía para la misma en su campo. Compuestos químicos nuevos, que ni siquiera se han dado en la Naturaleza, pueden comenzar apareciendo en la industria. Cierre no es clausura.
Podemos poner en correspondencia los «espacios de inmanencia», delimitados por un cierre, con las categorías, tal como ha sido considerado según la tradición filosófica desde Aristóteles. En efecto, la inmanencia del cierre proposicional se constituye como acto de predicación —categorein—; además, según los tipos de predicación, así los tipos de inmanencia; y también cabría el aducir que las propias categorías —aristotélicas o porfirianas— se mantienen por cuanto a sus contenidos, en una escala similar a la correspondiente para los «espacios de inmanencia» que venimos citando. ¿No serán suficientes estas precisiones para declarar la conveniencia sobre considerar los cierres con respecto tales «espacios de inmanencia» como constitutivos en cuanto a categorías, o sea, cierres categoriales?